{"id":58782,"date":"2018-03-12T13:54:31","date_gmt":"2018-03-12T13:54:31","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2018\/03\/12\/conocete-a-ti-mismo-2\/"},"modified":"2018-03-12T13:54:31","modified_gmt":"2018-03-12T13:54:31","slug":"conocete-a-ti-mismo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/conocete-a-ti-mismo-2\/","title":{"rendered":"Con\u00f3cete a ti mismo"},"content":{"rendered":"<p>TIEMPO ESENCIAL (VII)<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0Pero el tiempo esencialmente nuestro no consiste en ocupamos en las necesidades que nos impone la vida, sino en las exigencias de nuestra propia consciencia cuyos hallazgos act\u00faan como una gu\u00eda sin cuyo auxilio deambular\u00edamos por la vida sin rumbo ni sentido. \u00a0El pensar por nosotros mismos no surge por necesidad o mandato externo, sino por exigencia propia; porque solo con \u00e9l podemos discernir si los quehaceres en los que gastamos nuestro tiempo son dignos de nuestra atenci\u00f3n y no s\u00f3lo producto de inter\u00e9s ajeno o distracci\u00f3n nuestra.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Ya vimos que el tiempo es el recurso m\u00e1s valioso con el que contamos para cualquier actividad y que el tiempo propio de la filosof\u00eda tiene que ver con el m\u00e1s valioso de los tiempos: el \u00edntimamente nuestro. Queda por saber qu\u00e9 clase de tiempo es ese, porque de primera intenci\u00f3n eso de dedicarnos a nosotros mismos nos hace pensar en demasiadas actividades. Lo hacemos, por ejemplo, al alimentarnos, asearnos o descansar; o cuando un adolescente pasa horas enteras escuchando su m\u00fasica preferida aisl\u00e1ndose del resto del mundo. Son \u00e9stas y otras acciones parecidas las que ocupan nuestro tiempo; algunas de las cuales realizamos casi autom\u00e1ticamente, en tanto que otras exigen mayor esfuerzo y atenci\u00f3n. <br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Pero el tiempo esencialmente nuestro no consiste en ocupamos en las necesidades que nos impone la vida, sino en las exigencias de nuestra propia consciencia cuyos hallazgos act\u00faan como una gu\u00eda sin cuyo auxilio deambular\u00edamos por la vida sin rumbo ni sentido. \u00a0El pensar por nosotros mismos no surge por necesidad o mandato externo, sino por exigencia propia; porque solo con \u00e9l podemos discernir si los quehaceres en los que gastamos nuestro tiempo son dignos de nuestra atenci\u00f3n y no s\u00f3lo producto de inter\u00e9s ajeno o distracci\u00f3n nuestra. <br \/>Para entender lo anterior mejor de lo que puedo explicar, te pido que hagas memoria de un ejemplo ya citado en la primera entrega de Tiempo Esencial; se trata de unas pocas l\u00edneas con las que Nicol\u00e1s Maquiavelo \u00a0confiesa a sus \u00a0hipot\u00e9ticos lectores la personal \u00a0alegr\u00eda que le produce encerrarse a solas en su gabinete de trabajo en altas horas de la noche \u00a0al regresar de\u00a0 las tareas cotidianas, robando al descanso un poco de tiempo\u00a0 y, \u201cdespoj\u00e1ndose de la mugre del d\u00eda\u201d, \u00a0a fin de entrar en contacto\u00a0 \u201ccon los grandes hombres del pasado\u201d quienes, \u201cgenerosamente, me abren las puertas de sus moradas\u201d, \u00a0\u00a0invit\u00e1ndolo a participar en di\u00e1logos que \u00a0alimentan el esp\u00edritu\u00a0 y que, fugazmente, permiten escapar de las cadenas que imponen los menesteres cotidianos, recuperando para s\u00ed el tiempo que \u00a0cualquiera nos quita, pero nadie nos repone, como\u00a0 dec\u00eda Seneca en otra reflexi\u00f3n que\u00a0 tambi\u00e9n\u00a0 hemos citado.\u00a0 \u00a0<br \/>Te pregunto ahora -mi hipot\u00e9tico y amable lector-, si alguna vez has sentido ese llamado del que nos habla Maquiavelo para dedicar aunque sea un tiempo breve a la b\u00fasqueda de ti mismo. Si es as\u00ed, entender\u00e1s la clase de tiempo que la filosof\u00eda requiere y exige a quien pretende entablar tratos con ella y que la distingue de cualquier otra clase de ocupaci\u00f3n, solaz o tarea; aunque ella misma sea ocupaci\u00f3n, solaz y tarea.<br \/>Pero si haciendo inventario de tus costumbres y h\u00e1bitos reconoces sinceramente que tales h\u00e1bitos no te son frecuentes o m\u00e1s a\u00fan, te resultan desconocidos, no te apures; te encuentras en el n\u00famero de la humanidad que, sin saberlo, ha vivido la vida sin ponerse a pensar la raz\u00f3n por la que la ha vivido; el cual suma mayor\u00eda \u00a0en \u00e9ste mundo. Pero hoy tienes la oportunidad de dejar de pertenecer a sus filas, poni\u00e9ndote en camino hacia \u201cel lugar donde abundan los pastos que alimentan la mejor parte del\u00a0 alma\u201d, seg\u00fan dir\u00eda Plat\u00f3n (Fedro, 248c), otro apasionado de hurgar en s\u00ed mismo lo que el mundo pr\u00e1ctico no suele proporcionarnos y peor a\u00fan, pugna por evitarnos. <br \/>\u00bfC\u00f3mo saber entonces que realmente estamos ocup\u00e1ndonos de la tarea que nos es propia, aut\u00e9ntica de pensar por nosotros mismos? S\u00f3crates lo hace ver en el juicio que le siguieron sus acusadores y que termin\u00f3 con su muerte; al confesar al jurado que, en alg\u00fan momento de su vida descubri\u00f3 ser habitado por un dios interno (daimon); es decir, una voz que le hablaba desde en su interior haci\u00e9ndole ver lo bueno o lo malo de su conducta; la falsedad o la verdad de sus conocimientos; la sabidur\u00eda o ignorancia de su saber y el de cualquier otra persona. \u00a0Ese daimon, le dictaba lo que hab\u00eda de hacer, y no pod\u00eda hacer m\u00e1s lo que \u00e9l le ordenara a riesgo de no dejarlo en paz hasta cumplir sus mandatos, poniendo la ley de su consciencia sobre la ley de Atenas, motivo por el que el jurado al que lo conducen sus enemigos lo declarara reo de muerte. <br \/>De esta experiencia socr\u00e1tica podemos inferir que la adquisici\u00f3n de esa voz a la que \u00e9l llama \u201cdaimon\u201d y que se ha traducido insuficientemente al lenguaje moderno como \u201cconciencia\u201d, constituye un descubrimiento hist\u00f3rico y no una reacci\u00f3n natural de la inteligencia frente a las disyuntivas que surgen en la vida, siendo lo m\u00e1s usual tratar de resolverlas sin ocuparnos ni preocuparnos si son verdaderas o buenas, sino pensando en lo \u00fatil o in\u00fatil que resultan para nuestros prop\u00f3sitos. <br \/>Esa capacidad para escuchar esa voz interior que nos habla y \u00a0obliga a distinguir la verdad de la mentira o el bien del mal (\u201cla voz de la conciencia\u201d) \u00a0descubierta por S\u00f3crates constituye, por tanto, una verdadera revoluci\u00f3n en la historia humana. Sin embargo (y pese a la opini\u00f3n de algunos) no es propiedad de una cultura o una sociedad determinada. En realidad, ni en la misma patria de dicho personaje lleg\u00f3 a comprenderse el alcance de su daimon sino demasiado tarde, cuando ya se hab\u00eda dado muerte al fil\u00f3sofo. <br \/>S\u00f3crates aseguraba que la capacidad de conocernos a nosotros mismos surge \u00a0a la manera de un parto, un alumbramiento producido tras una lucha (p\u00f3lemos) contra las opiniones del sentido com\u00fan y el saber pr\u00e1ctico; por eso es que la filosof\u00eda sale del cuadro de la educaci\u00f3n digamos \u201cnormal\u201d, con que \u00a0la que somos integrados a nuestras funciones sociales. Pero con ser tan at\u00edpico, el prop\u00f3sito de la filosof\u00eda es, en el fondo, un esfuerzo por\u00a0 formar una sociedad que responda no s\u00f3lo\u00a0 al\u00a0 beneficio personal; sino a la constituci\u00f3n una comunidad fuerte y sana producto no del poder ni \u00a0la violencia, sino por los h\u00e1bitos virtuosos de sus habitantes. <br \/>Y si el llamado a vivir una vida con sentido te atrapa \u2013cosa determinante para quien quiera amores con la filosof\u00eda la que te demanda dedicarte la vida entera a tal menester-, el librito de Le\u00f3n Tolstoi \u201cLa muerte de Iv\u00e1n Ilich\u201d es un aperitivo de primer orden; comienza a leerlo y estoy seguro que lo terminar\u00e1s de un jal\u00f3n. Y luego comun\u00edcame tus impresiones; vamos dialogando <br \/>\u00bfQu\u00e9 te parece? <br \/>miguelangelsernalcantara@gmail.com<br \/>nos invita a mejorar lo que la Licenciatura hoy d\u00eda requiere, pues la carencia de j\u00f3venes en este tipo de programas acad\u00e9micos no es m\u00e1s que el resultado de una sociedad superficial que no se preocupa en c\u00f3mo darle sentido a la vida . De igual manera recalc\u00f3 que, como instituci\u00f3n de educaci\u00f3n superior, el reto est\u00e1 en generar un camino que permita tener una formaci\u00f3n plena, completa y humana que aporte a nuestra sociedad personas capaces de abrir horizontes, as\u00ed como generar una \u00e9tica y equidad.\u201d http:\/\/pueblanoticias.com.mx. 090318. Vaya un ejemplo del vigor del pensamiento filos\u00f3fico en estados cercanos a Hidalgo, donde la estancia filos\u00f3fica permanece en penumbras desde siempre. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TIEMPO ESENCIAL (VII) \u00a0\u00a0 \u00a0Pero el tiempo esencialmente nuestro no consiste en ocupamos en las necesidades que nos impone la vida, sino en las exigencias de nuestra propia consciencia cuyos hallazgos act\u00faan como una gu\u00eda sin cuyo auxilio deambular\u00edamos por la vida sin rumbo ni sentido. \u00a0El pensar por nosotros mismos no surge por necesidad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-58782","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-miguel-angel-serna"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58782","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58782"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58782\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58782"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58782"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58782"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}