{"id":57469,"date":"2018-02-19T15:31:00","date_gmt":"2018-02-19T15:31:00","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2018\/02\/19\/tiempo-de-filosofar\/"},"modified":"2018-02-19T15:31:00","modified_gmt":"2018-02-19T15:31:00","slug":"tiempo-de-filosofar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/tiempo-de-filosofar\/","title":{"rendered":"Tiempo de filosofar"},"content":{"rendered":"<p>TIEMPO ESENCIAL VI<\/p>\n<p>Finalmente, en lo que tanto el saber productivo como el saber filos\u00f3fico est\u00e1n de acuerdo es que, efectivamente el tiempo es oro. Pero si para el inter\u00e9s pr\u00e1ctico el \u00e1ureo metal simboliza el beneficio material obtenido de administrar convenientemente nuestro tiempo, y sobre todo el de los dem\u00e1s; desde la mirada filos\u00f3fica el oro significar\u00eda que el mayor tesoro de la vida es el tiempo y la mayor ganancia, tomar conciencia de c\u00f3mo hemos de aprovecharlo para comprender la realidad y comprendernos mejor a nosotros mismos, a fin de \u201cvivir una vida digna de ser vivida\u201d (S\u00f3crates). \u00a0\u00a0 <\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>En la pasada entrega de Tiempo Esencial planteamos la necesidad de aclarar el prop\u00f3sito al que apunta la filosof\u00eda, concluyendo que se trata de problematizar la realidad de tal manera que \u00e9sta deje de verse como algo normal o natural, y comience a mostrarnos sus paradojas, desaf\u00edos y portentos.<br \/>Pero antes de concentrarnos en ese asunto, debemos precisar uno m\u00e1s obvio y pr\u00e1ctico; a saber: que solucionar cualquier problema requiere recursos. Aprobar una materia nos demanda estudiar; escalar una monta\u00f1a, una gran preparaci\u00f3n f\u00edsica; formar un hogar mucho dinero, etc\u00e9tera; los recursos nos permiten enfrentar los desaf\u00edos que nos salen al paso con mayor o menor \u00e9xito y, como cualquier otra tarea, la filosof\u00eda no est\u00e1 exenta de tal demanda. \u00a0\u00a0 <br \/>Si nos preguntamos qu\u00e9 recursos son los m\u00e1s importantes para dedicarnos a ella; lo m\u00e1s seguro es que pensemos, en el talento, la inteligencia. Y en efecto, el cacumen es muy importante; pero podemos decir que no es \u00fanico y exclusivo de la filosof\u00eda; pues otros saberes no le quedan a la zaga en la capacidad intelectual que demandan; tales como la f\u00edsica, las matem\u00e1ticas, y otras ciencias. <br \/>Desde finales de la Edad Media, cuando las universidades se convirtieron en el lugar m\u00e1s reconocido para trasmitir el conocimiento; hasta la \u00e9poca actual donde los centros universitarios de investigaci\u00f3n forman a los especialistas m\u00e1s capacitados, la inteligencia se ha convertido en el requisito m\u00e1s importante de la educaci\u00f3n. Sin embargo, ese af\u00e1n por el talento ha terminado por disminuir el inter\u00e9s de formar a quienes tal vez, sin poder considerarse como estrellas del intelecto, bien podr\u00eda beneficiarse del contacto con la filosof\u00eda y otros saberes. <br \/>Pero la realidad es as\u00ed, y ya desde aquellos tiempos Salamanca, la universidad m\u00e1s antigua de Espa\u00f1a y una de las m\u00e1s vetustas de Europa, advert\u00eda a quienes se acercaban a su entrada no atreverse ir m\u00e1s all\u00e1 sin contar con la capacidad necesaria para entrar a sus aulas, en el entendido de que \u201cLo que natura no da, Salamanca no lo presta\u201d, sentencia grabada sobre el arco de una de sus entradas.<br \/>Pese a los avances pedag\u00f3gicos actuales, el requisito de la capacidad intelectual sigue exigi\u00e9ndose en todos los sistemas escolarizados, no solo profesionales, sino hasta en los b\u00e1sicos; donde los ni\u00f1os y adolescentes tienen que acumular cada vez mayores saberes que no solo les demandan una gran exigencia intelectual, sino a la par una capacidad f\u00edsica notable para cargar las enormes mochilas o maletas con las que cotidianamente se dirigen a sus centros escolares. <br \/>Desafortunadamente, como hemos dicho, ni la propia filosof\u00eda ha escapado a esa exigencia escolar. Pero si en todas las dem\u00e1s profesiones pudiera justificarse la prioridad del talento sobre cualquier otra capacidad, no lo deber\u00eda ser en la ense\u00f1anza de la filosof\u00eda, \u00fanico saber donde la amistad (phil\u00eda), antecede al saber racional (logos); pues, antes que nada ella es un deseo amoroso por el saber (Sof\u00eda) y s\u00f3lo por \u00e9l adviene la inteligencia que la acompa\u00f1a, de lo que se infiere que si bien la inteligencia es recurso indispensable, la prioridad del acto filos\u00f3fico se encuentra en el deseo amoroso que se profesa al saber buscado. \u00a0 <br \/>Esta caracter\u00edstica esencial de la filosof\u00eda, donde el sentimiento amoroso es m\u00e1s importante que la capacidad intelectual, constituye una verdadera paradoja, pues para la vida pr\u00e1ctica no puede ser valioso un conocimiento que no proporciona beneficios tangibles, siendo el motivo principal del rechazo o mala fama de la filosof\u00eda en la educaci\u00f3n utilitarista que domina nuestros tiempos. <br \/>Socialmente, un sistema de vida como el actual -basado en la producci\u00f3n y el consumo intensos y masivos-, requiere de individuos abstra\u00eddos de cualquier ocupaci\u00f3n que implique una p\u00e9rdida de tiempo para un sistema convencido de que \u201cel tiempo es dinero\u201d; lo que resulta, por un lado, en la desvalorizaci\u00f3n de toda ocupaci\u00f3n que no responda a esa l\u00f3gica y, por otro lado, en la importancia que se le da al tiempo productivo, a costa del tiempo libre. \u00a0Finalmente, en lo que tanto el saber productivo como el saber filos\u00f3fico est\u00e1n de acuerdo es que, efectivamente el tiempo es oro. Pero si para el inter\u00e9s pr\u00e1ctico el \u00e1ureo metal simboliza el beneficio material obtenido de administrar convenientemente nuestro tiempo, y sobre todo el de los dem\u00e1s; desde la mirada filos\u00f3fica el oro significar\u00eda que el mayor tesoro de la vida es el tiempo y la mayor ganancia, tomar conciencia de c\u00f3mo hemos de aprovecharlo para comprender la realidad y comprendernos mejor a nosotros mismos, a fin de \u201cvivir una vida digna de ser vivida\u201d (S\u00f3crates). \u00a0\u00a0 <br \/>Y \u00e9ste prop\u00f3sito nos orienta a la necesidad de hacer presente en nuestras vidas a la filosof\u00eda, y saber qu\u00e9 tiempo nos reclama. <br \/>Pero no est\u00e1 por dem\u00e1s, estimado lector que, abusando de tu tiempo, te enteres un poco de lo que dice S\u00e9neca acerca de \u00e9l, con cuyas palabras cerramos \u00e9sta entrega de Tiempo Esencial no sin antes insistir que nos escriban, dando a conocer sus esfuerzos personales o grupales por hacer presente la filosof\u00eda en nuestra casa hidalguense, cuya habitaci\u00f3n se encuentra hasta ahora envuelta en penumbras. Dice S\u00e9neca: \u00a0\u00a0\u00a0 <br \/>\u201cObra as\u00ed, querido Lucilio: reivindica para ti la posesi\u00f3n de ti mismo, y el tiempo que hasta ahora se te arrebataba, se te sustra\u00eda o se te escapaba, recup\u00e9ralo o cons\u00e9rvalo. Persu\u00e1dete de que esto es tal como escribo: unos tiempos se nos arrebatan, otros se nos sustraen y otros se nos escapan. Sin embargo, la m\u00e1s reprensible es la p\u00e9rdida, que se produce por la negligencia. Y si quieres poner atenci\u00f3n, te dar\u00e1s cuenta de que una gran parte de la existencia se nos escapa obrando mal, la mayor parte estando inactivos, toda ella obrando cosas distintas de las que debemos [\u2026] Todo, Lucilio, es ajeno a nosotros, tan s\u00f3lo el tiempo es nuestro: la naturaleza nos ha dado la posesi\u00f3n de este \u00fanico bien fugaz y deleznable, del cual nos despoja cualquiera que lo desea.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TIEMPO ESENCIAL VI Finalmente, en lo que tanto el saber productivo como el saber filos\u00f3fico est\u00e1n de acuerdo es que, efectivamente el tiempo es oro. 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