{"id":52927,"date":"2017-11-29T15:08:47","date_gmt":"2017-11-29T15:08:47","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2017\/11\/29\/la-miss-mexico-que-asesino-a-su-esposo\/"},"modified":"2017-11-29T15:08:47","modified_gmt":"2017-11-29T15:08:47","slug":"la-miss-mexico-que-asesino-a-su-esposo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/la-miss-mexico-que-asesino-a-su-esposo\/","title":{"rendered":"La Miss M\u00e9xico que asesin\u00f3 a su esposo"},"content":{"rendered":"<p>Mochilazo en el tiempo<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0El 8 de marzo de 1928, la muerte se llev\u00f3 a do\u00f1a Asunci\u00f3n Tamayo, la abuela de la joven. Al funeral lleg\u00f3 el general Mois\u00e9s Vidal Corro, revolucionario de unos 34 a\u00f1os de edad que instant\u00e1neamente qued\u00f3 hipnotizado por la muchacha; se acerc\u00f3 a ella, intercambiaron frases y se miraron furtivamente. Mar\u00eda Teresa tambi\u00e9n se dej\u00f3 llevar por la atracci\u00f3n\u2028<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00a0<br \/>Mar\u00eda Teresa Landa R\u00edos naci\u00f3 un 15 de octubre de 1910, ten\u00eda una figura esbelta, su cabello era negro y contrasta con la blancura helada de su piel. Sus piernas largas la prodigaban de elegancia y sus ojos eran contorneados por un par de ojeras amoratadas.<br \/>Su presencia desprend\u00eda un halo taciturno, ella misma dir\u00eda: &#8220;Siempre fui una chica triste&#8221;. Proven\u00eda de una familia de clase media y desde temprana edad se dej\u00f3 influir por el mundo de la literatura.<br \/>Estudi\u00f3 en la Escuela Normal de Maestros, donde se descubri\u00f3 apasionada de la docencia. Tiempo despu\u00e9s se matricul\u00f3 en la Escuela de Odontolog\u00eda de la Universidad Nacional. Teresa buscaba independizarse espiritual y econ\u00f3micamente de su familia. Anhelaba una vida sin ataduras.<br \/>Sus padres, Rafael de Landa y D\u00e9bora R\u00edos quer\u00edan que su hija se entregara a la religi\u00f3n para convertirse en monja, pero \u00e9sta se neg\u00f3 determinante. Sin embargo, rehu\u00eda de las relaciones amorosas, pues estas representaban &#8220;una forma rid\u00edcula&#8221;, dec\u00eda. Teresa no imaginaba que ser\u00eda justamente el amor la raz\u00f3n de sus futuras desgracias.<br \/>El 8 de marzo de 1928, la muerte se llev\u00f3 a do\u00f1a Asunci\u00f3n Tamayo, la abuela de la joven. Al funeral lleg\u00f3 el general Mois\u00e9s Vidal Corro, revolucionario de unos 34 a\u00f1os de edad que instant\u00e1neamente qued\u00f3 hipnotizado por la muchacha; se acerc\u00f3 a ella, intercambiaron frases y se miraron furtivamente. Mar\u00eda Teresa tambi\u00e9n se dej\u00f3 llevar por la atracci\u00f3n.<br \/>D\u00edas despu\u00e9s del entierro Vidal Corro se dedic\u00f3 a cortejar a Mar\u00eda Teresa de apenas diecisiete a\u00f1os; como en novela rom\u00e1ntica, se quedaba al pie del balc\u00f3n para platicar con su enamorada. Finalmente, ella termin\u00f3 por ceder; la llenaba de halagos y caricias, pero se olvid\u00f3 de mencionarle que estaba casado y ten\u00eda dos hijas, cosa que Mar\u00eda Teresa descubrir\u00eda cuando la fatalidad ya era inevitable.<br \/>El 28 de abril de 1928, el peri\u00f3dico Exc\u00e9lsior abri\u00f3 una convocatoria para un certamen de belleza. Los amigos de Teresa enviaros su foto y esta fue aceptada. Ella particip\u00f3, inclusive pos\u00f3 en traje de ba\u00f1o, cosa que produjo gran revuelo entre los grupos conservadores de aquellos a\u00f1os. En el peri\u00f3dico EL UNIVERSAL se le\u00eda: &#8220;Mar\u00eda Teresa Landa R\u00edos, aquella estatuaria mujer que triunfante pase\u00f3 su juventud y su belleza en traje de ba\u00f1o, su desverg\u00fcenza y sus ambiciones por la avenida Madero&#8221;.<br \/>Con apenas diecisiete a\u00f1os de edad, Mar\u00eda Teresa de Landa posaba segura de la belleza de la que era poseedora.<br \/>La joven gan\u00f3 el certamen y se convirti\u00f3 en Miss M\u00e9xico. Los d\u00edas que siguieron fueron de ajetreo y disputas familiares; su padre se molest\u00f3 al ver la foto de su hija en todos los peri\u00f3dicos y los celos de Vidal Corro despuntaron.<br \/>&#8220;Subida en un carro aleg\u00f3rico pase\u00f3 por la ciudad de M\u00e9xico, aclamada por los comerciantes de las c\u00e9ntricas calles como la Novia de la calle de Madero: Ella era la reina m\u00e1s reina, la flor m\u00e1s bella de las flores&#8221;, ahora era conocida por todo el pa\u00eds y participar\u00eda en una segunda fase, en Estados Unidos, donde representar\u00eda a la belleza mexicana.<br \/>Antes de marchar, Vidal Corro insisti\u00f3 para que la muchacha se casara con \u00e9l al volver de la competici\u00f3n. Ella acept\u00f3 y cumpli\u00f3 su promesa. El 29 de mayo de 1928 parti\u00f3 a concursar y aunque esta vez no se elev\u00f3 triunfadora, s\u00ed recibi\u00f3 varias ofertas de trabajo, mismas que rechaz\u00f3 bajo la firme determinaci\u00f3n de regresar a los brazos de su amado: &#8220;Mois\u00e9s me exigi\u00f3 juramento de que regresar\u00eda al pa\u00eds para casarme con \u00e9l&#8221;.<br \/>Teresa volvi\u00f3 a M\u00e9xico y el 22 de septiembre de ese mismo a\u00f1o se cas\u00f3 a escondidas con el militar. Presentaron identificaciones falsas y testigos pagados. Al enterarse, los padres de Mar\u00eda Teresa enloquecieron, pero lograron tranquilizarse pues la pareja acept\u00f3 realizar una boda por la iglesia el 1 de octubre. El padre de Mar\u00eda Teresa le dijo a un amigo: &#8220;Que Dios nos ayude. Se est\u00e1n casando Venus y Marte&#8221;. Con todo, ella era feliz, enamorada, una musa envuelta en ilusiones rom\u00e1nticas.<br \/>La pareja se fue a vivir a la misma casa donde resid\u00eda la familia Landa, en la calle de Correo Mayor n\u00famero 119, justo en el Centro Hist\u00f3rico. El general tom\u00f3 esta decisi\u00f3n arrastrado por sus celos; cuando \u00e9l no estuviese presente, ser\u00edan los padres de Teresa quienes velar\u00edan por alejar de malos comportamientos a su esposa. Tal era el yugo que deseaba sobre la joven, que Vidal Corro le prohib\u00eda leer el peri\u00f3dico: &#8220;Una se\u00f1ora decente no tiene por qu\u00e9 enterarse de los cr\u00edmenes y dem\u00e1s \u00adindecencias que llenan las p\u00e1ginas de los diarios&#8221;.<br \/>La desgracia desemboc\u00f3 cuando la primera esposa del general fue avisada de que este se hab\u00eda casado con la joven. Las mujeres compart\u00edan nombres y al mismo amante: ambas se llamaban Mar\u00eda Teresa y se hab\u00edan entregado ciegamente a Vidal Corro.<br \/>El \u00faltimo juicio oral de la \u00e9poca<br \/>La ma\u00f1ana del domingo 25 de agosto de 1929, Mar\u00eda Teresa y su esposo se levantaron tarde. \u00c9l tom\u00f3 sus cigarrillos, una pistola y un libro; se fue a la sala y se sent\u00f3 a leer. Ella tard\u00f3 m\u00e1s en levantarse de la cama, se envolvi\u00f3 en una bata de seda azul y se dirigi\u00f3 al comedor. Fue all\u00ed donde encontr\u00f3 los diarios del d\u00eda. Tom\u00f3 la Prensa y vio su retrato en primera plana, el titular anunciaba que la se\u00f1ora Mar\u00eda Teresa Herrer\u00f3n L\u00f3pez, acusaba a su esposo Mois\u00e9s Vidal Corro de bigamia y presentaba a Miss M\u00e9xico como una adultera.<br \/>Mar\u00eda Teresa se sinti\u00f3 herida y fuera de s\u00ed. Corri\u00f3 a enfrentar al que hasta entonces se le hab\u00eda presentado como el hombre perfecto. Su vida se hac\u00eda pedazos, sus ilusiones se tronchaban en un instante. Ciega de furia alcanz\u00f3 el arma y amenaz\u00f3 con matarse.<br \/>-No Tere, t\u00fa no.- Le rog\u00f3 \u00e9l.<br \/>&#8211; \u00a1No te me acerques porque te disparo!- grit\u00f3 ella.<br \/>Mois\u00e9s Vidal trat\u00f3 de persuadirla y Teresa, totalmente llevada por la ira, gir\u00f3 la Smith &amp; Wesson calibre 44 y dispar\u00f3 contra su esposo. Seis disparos sucesivos retumbaron y sofocaron la vida del militar: dos heridas en la cara y las restantes en el cuerpo. El final lleg\u00f3.<br \/>Cuando se dio cuenta de lo que hab\u00eda hecho trat\u00f3 de matarse, pero ya no hab\u00eda balas. La desesperaci\u00f3n la llev\u00f3 al cuerpo inerme del general, lo tom\u00f3 entre sus brazos y lo bes\u00f3. &#8220;Perd\u00f3name, perd\u00f3name, perd\u00f3name&#8221;, le implor\u00f3 entre l\u00e1grimas.<br \/>La se\u00f1ora D\u00e9bora R\u00edos le quit\u00f3 el arma y pidi\u00f3 ayuda. Mar\u00eda Teresa recibi\u00f3 a los polic\u00edas con su bata manchada de sangre.<br \/>-No dir\u00e9 nada, solamente delante de un juez y de mi abogado defensor, el licenciado Jos\u00e9 Mar\u00eda Lozano.- Sentenci\u00f3.<br \/>Los padres de Miss M\u00e9xico y ella misma fueron trasladados a las oficinas de la segunda comisar\u00eda. Frente al comisario Quintana, la acusada declar\u00f3: &#8220;Yo lo mat\u00e9, a pesar de que lo adoraba. (\u2026) Desde ese momento, lo \u00fanico que anhelo es matarme y lo habr\u00e9 de conseguir&#8221;.<br \/>El licenciado J. Jes\u00fas Zavala, juez al que toc\u00f3 conocer el asunto, no dud\u00f3 de la veracidad en las palabras de la bella mujer. Inmediatamente el caso pas\u00f3 al Jurado Popular; desde 1919 el presidente Venustiano Carranza hab\u00eda instaurado los juicios de esa \u00edndole, en los que un grupo de 12 personas deb\u00eda decidir la suerte de las acusadas. Este fue el \u00faltimo de su tipo, pues en adelante se aboli\u00f3 la instituci\u00f3n y no se realizaron m\u00e1s juicios orales.<br \/>La Venus apareci\u00f3 en el proceso totalmente vestida de negro, con la mirada m\u00e1s ausente que nunca y su belleza nost\u00e1lgica. La gente y la prensa se arremolinaban en el juzgado para enterarse del desenlace. El ambiente ahogaba, el calor hacia sudar a los presentes cuando Ignacio Bustos, representante legal de la parte acusatoria, dijo: &#8220;No me asustan las mujeres vestidas con traje de ba\u00f1o&#8221;.<br \/>El licenciado Ignacio Bustos trat\u00f3 de presentar a Mar\u00eda Teresa como una mujer descarada, mostrando cuatro fotograf\u00edas donde aparec\u00eda con poca ropa: en la primera se le ve\u00eda en una cama, con el pecho descubierto y fumando; en la segunda, un gato se aproxima a la fumadora, y en la tercera, el felino se recostaba entre los blancos pechos. En otra foto, su cuerpo se mostraba desnudo.<br \/>Mar\u00eda Teresa de Landa esperaba el veredicto en un sill\u00f3n, contrario a la mayor\u00eda de los acusados a los que se les entregaba una silla sencilla.<br \/>Toc\u00f3 el turno del famoso defensor, el tambi\u00e9n llamado Chema Lozano, quien dirigi\u00f3 a los presentes un discurso elocuente: &#8221; La se\u00f1ora Landa de Vidal, al cometer el hecho que se le imputa, obr\u00f3 violentada por una fuerza moral, que le produjo el temor fundado e irresistible de un mal inminente y grave en su persona&#8221;.<br \/>Mar\u00eda Teresa los hipnotiz\u00f3 a todos, los seduc\u00eda tan s\u00f3lo con su presencia. La conclusi\u00f3n la favorec\u00eda, fue absuelta de todo crimen y tom\u00f3 la palabra para dirigirse al auditorio: &#8220;El jurado sabr\u00e1 comprender c\u00f3mo los imperativos de mi destino me llevaron al arrebato de locura en que destru\u00ed, con el hombre a quien amaba con delirio, mi felicidad&#8221;. Tras estas palabras el p\u00fablico explot\u00f3 en llanto, v\u00edtores y aplausos de aprobaci\u00f3n. Miss M\u00e9xico quedaba libre. Vidal Corro estaba muerto.<br \/>Un secreto que guard\u00f3 toda su vida<br \/>Aunque el veredicto de los jueces era claro, a\u00fan quedaban dudas sobre lo sucedido. Algunos cre\u00edan que Mar\u00eda Teresa no era la homicida. Los hermanos de la v\u00edctima, Tom\u00e1s y Alfonso Mario Vidal Corro, aseguraban que su hermano no hab\u00eda sido asesinado por Miss M\u00e9xico.<br \/>El se\u00f1or Antonio B. Quijano, experto del laboratorio de criminal\u00edstica e identificaci\u00f3n de la jefatura de polic\u00eda, quien tom\u00f3 conocimiento del caso minutos despu\u00e9s de desarrollarse la tragedia, opinaba que Teresa no era la asesina del general; se cre\u00eda que ella no habr\u00eda podido manejar la pesada arma que sirvi\u00f3 para cometer el homicidio, pues la joven supuestamente no fall\u00f3 un solo tiro a pesar del calibre del arma y de su constituci\u00f3n.<br \/>EL UNIVERSAL ILUSTRADO realiz\u00f3 una cr\u00f3nica en la que se narraban los hechos, desde el momento del asesinato y hasta el veredicto y las dudas surgidas despu\u00e9s del juicio.<br \/>Antonio Quijano aclar\u00f3: &#8220;No se comprob\u00f3, tampoco, si los hermanos estaban o no en la casa, aunque yo supe que, por lo menos uno de ellos s\u00ed se encontraba all\u00ed a la hora de lo ocurrido, pero no se practic\u00f3 ninguna investigaci\u00f3n sobre el particular&#8221;. Las sospechas quedaban al aire, cubiertas por un halo de incertidumbre y conmoci\u00f3n.<br \/>EL UNIVERSAL ILUSTRADO del 28 de abril de 1928, public\u00f3: &#8220;\u00bfPudo haber sido el hermano de \u00b4Miss M\u00e9xico\u00b4 (el asesino)? Tal vez, pero no lo conocemos\u2026 Consuelo Reyes L\u00f3pez, una amiga de Mar\u00eda Teresa, que fue condisc\u00edpula de ella en la Normal, asegura que fue un amante de \u00b4Miss M\u00e9xico\u00b4 (\u2026) S\u00f3lo la opulenta orqu\u00eddea tiene el secreto y quiz\u00e1s nunca lo revelar\u00e1&#8221;.<br \/>Lo cierto es que al preguntarle si se arrepent\u00eda de matar a su esposo, ella expres\u00f3: &#8220;Quien sabe. Prefiero cultivar con sublime amor el recuerdo de Mois\u00e9s ya muerto, que haberle odiado en vida por destrozarme lo m\u00e1s caro en todo ser humano&#8230; \u00a1el coraz\u00f3n!&#8221;.<br \/>Seg\u00fan el historiador Agust\u00edn S\u00e1nchez Gonz\u00e1lez, Mar\u00eda Teresa vivi\u00f3 muchos a\u00f1os y pas\u00f3 de Miss M\u00e9xico a profesora de Historia y Civismo en la Preparatoria N\u00famero Uno, lugar en el que ejerci\u00f3 hasta el d\u00eda de su muerte, el 4 de marzo de 1992. Entre sus alumnos figuran los nombres de Octavio Paz, Jacobo Zabludovsky y Luis de la Barreda Sol\u00f3rzano.<br \/>En su libro El jurado Seducido, Luis de la Barreda escribi\u00f3 sobre su adorada profesora: &#8220;Era un privilegio ser su alumno. (\u2026) Convers\u00e1bamos de mujeres destacadas de vidas dif\u00edciles y lugares prominentes en la Historia. En un momento le dije que c\u00f3mo pod\u00eda saber tanto. Sonri\u00f3 un instante antes de ponerse seria, dar un trago a su whisky y mirarme a los ojos abismalmente: \u2018\u00bfSabe, De la Barreda? Hay algo en mi vida que ni usted ni sus compa\u00f1eros de clase se imaginan. \u00bfQuiere o\u00edrlo?&#8221;<br \/>Mar\u00eda Teresa, una mujer de belleza e intelecto prominentes, pas\u00f3 de la hermosa joven intelectual a ser recordada como la Miss M\u00e9xico que asesin\u00f3 a su amante. Las historias dispares giran todav\u00eda alrededor de la versi\u00f3n oficial. La \u00fanica certidumbre es que se llev\u00f3 la verdad a la tumba y no dej\u00f3 m\u00e1s que la memoria de un hecho manchado con sangre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mochilazo en el tiempo\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0El 8 de marzo de 1928, la muerte se llev\u00f3 a do\u00f1a Asunci\u00f3n Tamayo, la abuela de la joven. Al funeral lleg\u00f3 el general Mois\u00e9s Vidal Corro, revolucionario de unos 34 a\u00f1os de edad que instant\u00e1neamente qued\u00f3 hipnotizado por la muchacha; se acerc\u00f3 a ella, intercambiaron frases y se miraron [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-52927","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52927","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=52927"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52927\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=52927"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=52927"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=52927"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}