{"id":51564,"date":"2017-11-06T15:51:16","date_gmt":"2017-11-06T15:51:16","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2017\/11\/06\/amor-perdido\/"},"modified":"2020-04-14T20:24:42","modified_gmt":"2020-04-14T20:24:42","slug":"amor-perdido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/amor-perdido\/","title":{"rendered":"Amor perdido"},"content":{"rendered":"<p>DE CUERPO ENTERO<br \/>Nuestro amigo Luciano decidi\u00f3 abandonar la casas lo m\u00e1s pronto posible, y a pesar de los reclamos e impugnaciones de sus hijos, se fue sintiendo que iniciaba un camino de libertad, pero en el fondo percib\u00eda caminar en arenas movedizas.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Con los ojos inyectados y la respiraci\u00f3n entrecortada, Luciano se estremec\u00eda con fuerza y dejaba caer gruesas gotas de sudor sobre el pecho de Natalia; su rostro estaba enrojecido y con los labios manchados de un rojo carmes\u00ed, besaba una y mil veces los gruesos labios de su amante. Un suave candor de paz y dominio siente correr por sus venas, y mientras mira el techo del hotel reconoce que debe apresurarse, deja de fumar para alisar el suave pelo de Natalia. Ella se ha quedado dormida y sabe que para cuando la despierte, le insistir\u00e1 nuevamente de que deben vivir juntos para siempre.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Luciano tiene 52 a\u00f1os de edad, hombre prospero de la comarca, con historia de lucha y perseverancia, el mundo lo sabe; su fortuna no fue motivo de la casualidad ni de la herencia, es un vivo ejemplo de la cultura del esfuerzo, de la lucha y de la tenacidad. Cuando se siente en confianza suele platicar c\u00f3mo en aquellos a\u00f1os idos, trabaj\u00f3 muy duro, vendi\u00f3 peri\u00f3dicos y fue de los primeros \u201ccerillos\u201d de las primeras tiendas de autoservicio de la regi\u00f3n.<br \/>Ya despu\u00e9s, su vivacidad para los negocios le hizo ser temerario y arriesgado, como por ejemplo luchar por la concesi\u00f3n \u00fanica para distribuir fertilizantes e insecticidas, y saber tambi\u00e9n el momento preciso para pisar los caminos selectos, delicados y a veces tramposos de la pol\u00edtica. Luciano ha sabido manejar como mago malabarista todos los hilos de la vida, de los negocios, hasta del mundo de la grilla. Sin embargo en esas cosas del coraz\u00f3n ha sucumbido muchas veces, y como un viejo marinero, muy a pesar de los sufrimientos suele regresar al mar.<br \/>Una ma\u00f1ana de mayo se descubri\u00f3 \u201cviejo\u201d, se dio cuenta que su figura, seg\u00fan \u00e9l atl\u00e9tica, desde hac\u00eda mucho tiempo hab\u00eda desaparecido; el pelo era ya muy poco y sobre todo aquellos \u00edmpetus de jolgorio hab\u00edan empezado a borrarse, apareciendo los deseos a veces hasta \u201cvergonzoso\u201d de querer estar en su casa casi todo el d\u00eda.<br \/>Su mujer con edad semejante no cesaba de quejarse de los s\u00edntomas de la menopausia, y casi como letan\u00eda no hab\u00eda momento del d\u00eda que no ocupara para enlistar sus males y sus achaques. Luciano siempre crey\u00f3 que eso era normal para la edad de la adorada madre de sus hijos, que bien har\u00eda en seguir sirviendo a la iglesia o a las diversas obras de caridad de su ciudad; pero \u00e9l, el Luciano de mil batallas, no podr\u00eda sustraerse del mundo de las bravas delicias del placer.<br \/>Una tarde de viernes repar\u00f3 en Natalia, la nueva secretaria de la oficina; luc\u00eda fresca y con un pelo que le atrajo desde el principio, las l\u00edneas donde pierdan las rectas eran pronunciadas, y como un aguij\u00f3n furtivo le hizo sudar el cuerpo y las manos. Como para probar su antes inefable poder seductor, la llam\u00f3 a su oficina, se arreglo el poco pelo y ensay\u00f3 una mirada castigadora; prendi\u00f3 un cigarrillo y con la voz ense\u00f1oreada la hizo pasar, le pregunt\u00f3 diversas cosas que se le atragantaron cuando Natalia al sentarse cruz\u00f3 las piernas. Se hizo el chistoso y ocurrente, y cuando a bocajarro, con una parsimonia casi religiosa Natalia le pregunt\u00f3 acerca de la foto que adornaba su escritorio, el muy astuto de Luciano le cont\u00f3 una historia dolorosa: estaban en un proceso de divorcio.<br \/>La invit\u00f3 a cenar y ella como para tantear el medio acept\u00f3, insistiendo que la charla siempre con una persona madura ser\u00eda constructiva y educativa.<br \/>Luciano esa tarde de viernes decidi\u00f3 cambiar su vestuario, se puso una camisa rosa mexicano y un su\u00e9ter al estilo Cesar Costa colgado de los hombros, su esposa se extra\u00f1\u00f3 de estos arreglos, pero decidi\u00f3 no darle importancia.<br \/>En la cena, que por cierto fue en un restaurante poco concurrido, Luciano se mostr\u00f3 magno, conocedor y docto; de repente le hablaba como si fuera a su hija, con ense\u00f1anza y benevolencia, y ya despu\u00e9s del buen vino que como experto de mundo solo \u00e9l sab\u00eda, le empez\u00f3 a hablar de su soledad y de su soberbia visi\u00f3n del mundo.<br \/>Natalia se sent\u00eda fascinada, puesto que a sus 24 a\u00f1os poco hab\u00eda vivido del glamour que Luciano le brindaba. Poco despu\u00e9s de las 12 de la noche la dej\u00f3 cerca de su casa y ella, la joven de 24 a\u00f1os se despidi\u00f3 con un suave beso en la boca. Regres\u00f3 cantando junto con la m\u00fasica del radio.<br \/>La magia hab\u00eda empezado, las dem\u00e1s semanas fueron de una intensa transformaci\u00f3n: lociones nuevas, pantalones de mezclilla, camisas llamativas y como nunca empez\u00f3 a disfrutar de la m\u00fasica de moda, la de los j\u00f3venes. Las relaciones con su amant\u00edsima esposa se hicieron fr\u00edas, y muchas veces imaginaba a Natalia en lugar de la esposa recostada a su lado en la cama matrimonial ya de 25 a\u00f1os.<br \/>Las citas como cascada de aguas cristalinas siguieron casi dos veces por semana, en varias ocasiones asisti\u00f3 con su amor nuevo a la disco de moda, pretend\u00eda al principio pasar desapercibido, pero cuando se dio cuenta que eso era pr\u00e1cticamente imposible, se dej\u00f3 llevar por las intensas sensaciones que Natalia le hac\u00eda sentir con ese baile tan sexy que solo ella pod\u00eda realizar.<br \/>Todos los d\u00edas la ten\u00eda en sus pensamientos hasta que una noche de s\u00e1bado con la suave humedad del mes de agosto, y despu\u00e9s de haberla besado tantas veces y adem\u00e1s de haberle expresado su amor con una pulsera de oro vivo, logr\u00f3 convencerla para dirigir sus pasos a un motel discreto y complaciente. Luciano, como dijera Garc\u00eda Lorca, aquella noche corri\u00f3 el mejor de los caminos, montado en potro de n\u00e1car, sin bridas y sin estribos. La experiencia sexual fue \u00fanica, total, avasalladora, \u00e9l estaba seguro que Natalia hab\u00eda disfrutado como nunca, y que seguramente su amor ser\u00eda absoluto y apasionado; ella, la joven de 24 a\u00f1os, solo atin\u00f3 a decir: \u201cqu\u00e9 bonita pulsera me compraste\u201d.<br \/>La vida en la casa de Luciano se volvi\u00f3 insoportable, sus hijos se han enterado que su padre anda de novio, y muchas veces han estado a punto de decirle a su madre acerca de este romance; para la hija mayor de 24 a\u00f1os de edad, la imagen siempre fuerte y poderosa del padre ha sucumbido por la del \u201cviejo rabo verde\u201d.<br \/>Una ma\u00f1ana de diciembre la esposa, con una ira contenida por muchas semanas, se decide confrontar al Luciano enamorado, discuten mucho y ella, la mujer de 25 a\u00f1os de convivencia, le sentencia en forma dogm\u00e1tica: \u201clo mejor ser\u00e1 que nos separemos\u201d. Luciano percibe una oportunidad esperada, ella es la que pide la ruptura, y a partir de all\u00ed solo se tratar\u00e1 de d\u00edas para alcanzar el para\u00edso con su d\u00f3cil y juvenil Natalia.<br \/>Luciano se encuentra flotando en la magia del amor, ha so\u00f1ado mil veces su vida integrada a la de Natalia, y la verdad que todo lo encuentra renovado, cautivante y seductor; le estremece el solo pensar que ya ca\u00edda la noche correr\u00e1n en forma furtiva al hotel que se ha vuelto su c\u00f3mplice callado, le cimbra sus pensamientos cuando la ve caminando en la oficina y con un gui\u00f1o de ojos le dice que lo ama. Luciano no puede imaginar su vida si su amada.<br \/>Los tr\u00e1mites del divorcio en realidad no fueron complicados, su esposa lo hab\u00eda promovido y \u00e9l como todo un se\u00f1or de abolengo a toda petici\u00f3n accedi\u00f3 sin reparos, como la propiedad de la casa y los terrenos en la nueva unidad habitacional; estuvo siempre de acuerdo en seguir pagando la manutenci\u00f3n de sus hijos y de la casa, y a cada nueva duda sol\u00eda decir que \u00e9l no hab\u00eda pedido la separaci\u00f3n.<br \/>En realidad Luciano siempre hab\u00eda sido feliz, es por eso que cuando su esposa invoc\u00f3 el divorcio, sinti\u00f3 poder descansar de una culpa, de un camino espinoso que la verdad no quer\u00eda recorrer; sus amigos empezaron a alejarse, y la familia lo ve\u00eda con recelo: \u201cseguramente es la envidia\u201d, no cesaba de pensar.<br \/>Nuestro amigo Luciano decidi\u00f3 abandonar la casas lo m\u00e1s pronto posible, y a pesar de los reclamos e impugnaciones de sus hijos, se fue sintiendo que iniciaba un camino de libertad, pero en el fondo percib\u00eda caminar en arenas movedizas.<br \/>Pasaron los meses, corri\u00f3 poco tiempo y Luciano, el enamorado maduro, se encuentra sentado en la sala de su nueva casa, mira al trav\u00e9s de la ventana mientras una lluvia poderosa empa\u00f1a los cristales; alcanza a ver los r\u00edos que se forman en las calles, y sin querer camina su mente a muchos a\u00f1os atr\u00e1s, cuando conoci\u00f3 a su esposa, cuando bajo una lluvia como la que ahora existe se encontraron guareci\u00e9ndose bajo una quicio de una puerta de una calle del centro.<br \/>Recuerda la mirada dulce de una mujer menuda, que aun sin conocerlo le recomend\u00f3 que llegando a su casa se cambiara la ropa porque le podr\u00eda hacer da\u00f1o, siente como si fuera hoy mismo la ansiedad por las primeras citas, y como cuando decidieron casarse empezaron a comprar uno a uno, mueble a mueble, eslab\u00f3n a eslab\u00f3n; Luciano se acerca m\u00e1s a los cristales de la ventana, y sin darse cuenta sus ojos se llenan de l\u00e1grimas. Desde hace m\u00e1s de ocho meses no ha vuelto a ver a sus hijos.<br \/>Por Natalia siente muchas cosas, pero tiene miedo de que otras tantas est\u00e9n dejando de existir. La ha descubierto ausente cuando le platica los proyectos que tiene para sus hijos, la ha visto distante cuando tiene que pagar las colegiaturas, o cuando decide no salir y ponerse a ver muchas horas de televisi\u00f3n. Los encuentros amorosos, tan solo algunos meses antes sin fin y casi sin pausas, se han vuelto de fin de semana y en la casa. Ya han sido varias veces que ella le ha dicho que quiere tener un hijo, y que debe olvidarse de la otra familia, que no dejen perder la magia de la intensa pasi\u00f3n que los uni\u00f3.<br \/>Luciano ha cambiado, el bullicioso, hablant\u00edn, dicharachero y activo parece que se qued\u00f3 en fragmentos por los caminos de la vida, se da cuenta que ya no existen posibilidades de un camino de regreso, y busca con ansias inauditas esas bombas intensas que le movieron tanto.<br \/>Est\u00e1 consciente que Natalia no tiene la culpa, es m\u00e1s ahora siente m\u00e1s una devoci\u00f3n de m\u00e1rtir que una pasi\u00f3n de amor; la ve como una hija que tiene que proteger, pero al mismo tiempo siente una culpa infinita, y ya no hay camino de regreso.<br \/>En realidad nunca fue Luciano un hombre celoso, sin embargo ahora las horas de separaci\u00f3n le hacen pensar mil cosas, recorrer caminos de Natalia como los que \u00e9l recorri\u00f3, y casi siempre genera esto una terrible discusi\u00f3n; el dinero le alcanza poco y las deudas han crecido, su mundo se ha vuelto intolerable.<br \/>Los meses han pasado y con gusto intenso se ha enterado de los logros de sus hijos, sabe que su esposa de muchos a\u00f1os sigue guiando los pasos de los muchachos, y que desde hace una semanas est\u00e1 saliendo con un amigo; ahora siente celos de muerte, y aunque el alcohol le solapa las penas, no ha sido capaz de platicar sus dolores con los amigos de siempre. Les ha inventado mil historias repletas de gozos, les ha dicho que no cabe de gloria y de pasi\u00f3n, que los d\u00edas son peque\u00f1os por el amor total para su Natalia. Sabe bien que nadie le cree, y lo peor, que lo compadecen.<br \/>Una noche de viernes, con los fr\u00edos de un invierno temprano, Luciano regresa a casa, se da cuenta de que Natalia se ha ido, y que solo una carta en el centro del comedor le ha dejado como testamento \u00faltimo. Reconoce que el tiempo ha borrado las pasiones tormentosas, acepta que el mundo aunque el mismo, es tan diferente que lo mejor es que cada qui\u00e9n deambule con su cada cual, que nunca dejar\u00e1 de amarlo, y que Dios quiera sea siempre muy feliz.<br \/>Luciano el hombre de mil batallas, el caminante de alcurnia, el triunfador de negocios, el ganador de la vida, el que supo caminar a hurtadillas los vericuetos de la pol\u00edtica, se encuentra solo, y ahora con un fr\u00edo que le quema como fuego ardiendo, y siente como nadie la lejan\u00eda de Natalia, pero tambi\u00e9n a\u00f1ora y mucho, su familia de ayer.<br \/>Camin\u00f3 muchas horas, recorri\u00f3 los parques, los barrios y los bares, y ya casi al alba sentado en la calle contempl\u00f3 la belleza de un amanecer, carg\u00f3 sus recuerdos y sus tristezas y enfil\u00f3 un camino para encontrar al sol. <br \/>Hab\u00eda perdido el amor.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DE CUERPO ENTERONuestro amigo Luciano decidi\u00f3 abandonar la casas lo m\u00e1s pronto posible, y a pesar de los reclamos e impugnaciones de sus hijos, se fue sintiendo que iniciaba un camino de libertad, pero en el fondo percib\u00eda caminar en arenas movedizas.<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82,42],"tags":[68],"class_list":["post-51564","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-dr-antonio-peralta-sanchez","category-nuestrapalabra","tag-doctor-peralta"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51564","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=51564"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51564\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=51564"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=51564"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=51564"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}