{"id":47078,"date":"2017-08-31T11:34:48","date_gmt":"2017-08-31T11:34:48","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2017\/08\/31\/pajaritos-ahora-te-leen-la-suerte-en-las-cantinas\/"},"modified":"2017-08-31T11:34:48","modified_gmt":"2017-08-31T11:34:48","slug":"pajaritos-ahora-te-leen-la-suerte-en-las-cantinas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/pajaritos-ahora-te-leen-la-suerte-en-las-cantinas\/","title":{"rendered":"Pajaritos, ahora te leen la suerte\u2026 en las cantinas"},"content":{"rendered":"<p>Mochilazo en el tiempo<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo te llamas?, esa es la pregunta que Marcos Vargas Ortiz, entrenador de &#8220;pajaritos de la suerte&#8221;, les realiza a los interesados en saber su futuro. Despu\u00e9s, cuando el instructor llama para salir de su jaula a Charrascu\u00e1s o Chanclitas, los canarios con los que trabaja, estos sacan con su pico un par de papelitos de una caja de madera con divisiones: uno dice el presente de las personas y el segundo, el futuro.<br \/>Dependiendo el color, es el porvenir de los interesados. Por ejemplo, las cartas en rosa anuncian el buen camino, paz y amor en abundancia; por su parte, las verdes, prosperidad, felicidad, energ\u00eda positiva.<br \/>Los pajarito Rosita y Estrellita acompa\u00f1an al restaurante Arroyo todos los fines de semana a Juan Vel\u00e1squez, uno de los tres entrevistados por este medio. Su tarea no s\u00f3lo es sacar el papel, sino simular que hablan por tel\u00e9fono, levantar el sombrerito, entre otros.<br \/>&#8220;Se llama Juan. A ver, \u00bfqu\u00e9 le vas a decir al caballero? \u00a1La dicha y felicidad! Son positivas sus cartitas: le est\u00e1 marcando la de color blanco, la cual anuncia la estrella que ilumina su camino y lo protege de envidias y peligros&#8221;. El segundo mensaje, envuelto en papel met\u00e1lico, es secreto y s\u00f3lo Juan podr\u00e1 leerlo. Sin embargo, por su cobertura azul, el presagio es de paz y armon\u00eda. &#8220;\u00a1Muy buen color de cartas!&#8221;, enfatiza Marcos Vargas, luego de que las aves hicieron su labor.<br \/>Los clientes son de todas las edades: ni\u00f1os, j\u00f3venes y adultos mayores. En esta foto se registr\u00f3 la suerte de Juan en la calle Ignacio Allende del centro de Coyoac\u00e1n.<br \/>Las estrellas del trabajo, Carrascu\u00e1s y Chanclitas, son dos canarios de diferente color: el primero es amarillo con algunas plumas blancas en los costados, y el segundo, de tonalidades sepia. Ambos tienen ocho a\u00f1os de haber sido entrenados por Vargas, un hombre con 52 a\u00f1os de experiencia.<br \/>\u00c9l aprendi\u00f3 el negocio de su abuelo desde los ocho a\u00f1os y en ese entonces, cobraba 5 centavos por adivinar con los p\u00e1jaros la suerte. Ahora, el costo es de 25 \u00f3 30 pesos por suerte, la cual incluye algunas demostraciones de &#8220;trucos&#8221; por parte de los peque\u00f1os alados. Dice no saber el n\u00famero de clientes por d\u00eda, pero siempre hay alguien curioso por saber su porvenir.<br \/>Actualmente, Vargas Ortiz sale los s\u00e1bados y domingos al centro de Coyoac\u00e1n para predecir el futuro, pues entre semana trabaja en una imprenta. Dice que esta actividad s\u00f3lo la realiza para &#8220;ganar un dinerito extra&#8221; y continuar con la tradici\u00f3n.<br \/>El hombre sale de su casa con su tripie de patas amarillas, color rojo y algunas franjas verdes; una base blanca con dos cajoncitos (uno con mini sobres y en el otro hay alpiste); lleva tambi\u00e9n la cajita con decenas de papelitos con el futuro escrito y, claro, la jaula con Carrascu\u00e1s y Chanclitas dentro. Se instala en la calle Ignacio Allende, cerca del Jard\u00edn Hidalgo en Coyoac\u00e1n.<br \/>Ah\u00ed, comienzan a salir los comensales del restaurante &#8220;El Morral&#8221;; pasan j\u00f3venes y adultos, quienes miran a las aves con curiosidad. Algunos ni\u00f1os convencen a sus padres de pagar unos pesos para que los &#8220;pajaritos les hagan trucos&#8221; y as\u00ed comienza &#8220;la magia&#8221;: &#8220;\u00a1Carrascu\u00e1s, sal a saludar a Mateo! Ens\u00e9\u00f1ele c\u00f3mo vas a hacer el avioncito&#8221;. El ave observa a los clientes y enseguida acerca su pico a un juguete, lo sostiene, da una media vuelta y lo deja caer. Marcos Vargas le vuelve a dar la orden con voz amable:<br \/>\u2014No vol\u00f3 bien. Quiero que vuele bien. \u00a1Esoooo es! \u2014exclama cuando el pajarito amarillo realiza de nuevo la simulaci\u00f3n, esta vez, mejor.<br \/>Carrascu\u00e1s tambi\u00e9n le pone un mini sombrerito de palma a un mu\u00f1equito, le da &#8220;besos de piquito&#8221; a un gallo caf\u00e9 de pl\u00e1stico, &#8220;toma&#8221; de una copita o hace sonar una diminuta campana. Nada es imposible para \u00e9l y eso lo demuestra cuando alg\u00fan transe\u00fante se interesa en verlo trabajar y demostrar lo aprendido de su entrenador.<br \/>&#8220;La copita&#8221;, &#8220;El sombrerito&#8221; y &#8220;El avioncito&#8221;, de los trucos m\u00e1s dif\u00edciles.<br \/>Vargas Ortiz, por ahora, tiene dos canarios a quienes les ha ense\u00f1ado estas actividades; sin embargo, ha tenido cerca de 27 desde su inicio en el negocio (algunas se le han escapado, pues el p\u00fablico los intenta agarrar y se espantan). Todas las aves han sorprendido y hecho sonre\u00edr a las personas mientras les dicen su presente y posible futuro.<br \/>En este caso, la frase &#8220;aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prisi\u00f3n&#8221; no se asemeja a la realidad, pues, seg\u00fan Marcos Vargas: &#8220;El pajarito es libre, la jaula es su casa, pero se puede ir cuando quiera&#8221;. Enfatiza, no se les castiga \u2014recalca mientras abre la puertita de la jaula\u2014. &#8220;Si fuera maltratado buscar\u00eda la forma de irse, pero no lo hacen. Sale cuando le doy la orden: \u2018Sal, Carrasc\u00faas\u2019&#8221;. De inmediato sale el ave y da unos t\u00edmidos pasitos, mira su alrededor y entra de nuevo.<br \/>Entrenados para pronosticar la suerte<br \/>Miguel \u00c1ngel Burgos, otro instructor de aves, ten\u00eda 17 a\u00f1os cuando comenz\u00f3 en este negocio y con las ganancias se pag\u00f3 una carrera t\u00e9cnico profesional en computaci\u00f3n. \u00c9l platic\u00f3 sobre su actividad ejercida por tradici\u00f3n familiar: &#8220;Yo crec\u00ed all\u00e1 en la Villa, cerca de la Bas\u00edlica de Guadalupe y se ve\u00eda mucho esto (los \u2018pajaritos de la suerte\u2019). Un t\u00edo pol\u00edtico fue quien me inici\u00f3 en este oficio y me ense\u00f1\u00f3 todo&#8221;. Sin embargo, al culminar su carrera ten\u00eda claro su amor por estas aves y se dedic\u00f3 a ellas.<br \/>Miguel \u00c1ngel trabajando en la No. 20 Cantina, ubicada en Polanco.<br \/>Este hombre, amante de los canarios, comparti\u00f3 lo que sabe (de acuerdo a lo que alguna vez ley\u00f3 algo al respecto) de la historia sobre su ocupaci\u00f3n y mencion\u00f3, se remonta a la \u00e9poca de cuando los espa\u00f1oles llegaron a M\u00e9xico. Ellos trajeron esta especie de aves al pa\u00eds y le atribu\u00edan &#8220;buena suerte&#8221;.<br \/>De acuerdo con Miguel \u00c1ngel, estos seres emplumados comenzaron a popularizarse en los mercados de la Ciudad de M\u00e9xico, cuando un hombre (an\u00f3nimo), originario de Jalisco, compr\u00f3 algunos, se los llev\u00f3 a su natal estado, comenz\u00f3 a entrenarlos y, posteriormente, el oficio se hizo com\u00fan. Oficialmente, del origen de este trabajo no se conoce casi nada.<br \/>\u2014\u00bfC\u00f3mo entrena a los pajaritos?<br \/>\u2014Son animalitos nacidos en casa. Desde chiquitos los llamamos por su nombre como a los ni\u00f1os para que vayan entendiendo c\u00f3mo se llaman. Adem\u00e1s, los alimento con la mano.<br \/>Carrascu\u00e1s premiado con un poco de alpiste despu\u00e9s de realizar sus rutinas.<br \/>Marcos Vargas comenta que tarda de 25 d\u00edas a un mes en ense\u00f1arles distintos &#8220;trucos&#8221;. Lo m\u00e1s dif\u00edcil es que le pongan el sombrerito al mu\u00f1equito o hagan &#8220;El Avioncito&#8221;, pero esa tarea es m\u00e1s sencilla si se motiva con alpiste.<br \/>Por su parte, Miguel \u00c1ngel Burgos menciona que le dedica de tres a cinco meses, &#8220;dependiendo la inteligencia de cada uno (\u2026). El animalito, una vez haci\u00e9ndose al modo de uno, entiende todo con se\u00f1as. Yo me puedo tardar en quitarle el miedo tres meses y lo de los papelitos, se lo ense\u00f1o en 15 o 20 d\u00edas&#8221;.<br \/>\u00c9l tambi\u00e9n, &#8220;al principio, del entrenamiento, les da un premio como est\u00edmulo y una vez asimilado, act\u00faan por instinto&#8221;, cuenta en entrevista.<br \/>Miguel \u00c1ngel, con 30 a\u00f1os de experiencia, es instructor de Copetes y Canelo desde que salieron de su huevo, hace ocho a\u00f1os. El hombre delgado vestido con una guayabera blanca, pantal\u00f3n de vestir y zapatos negros explica un poco sobre el proceso de ense\u00f1anza: &#8220;Necesitas cuidarlos desde el nido. T\u00fa pasas a ser parte de su familia: los tratas con las manos, les das el cuidado suficiente, est\u00e1s siempre con ellos, te das cuenta cuando est\u00e1n enfermos. Cuando bajan del nido, son independientes y ya est\u00e1n acostumbrados a convivir con humanos, entran y salen de la jaula sin dudar&#8221;.<br \/>Pajarito Copetes afuera y Canelo adentro, esperando ser llamado para impresionar al p\u00fablico.<br \/>Asegura que puede entrenar a adultos, pero que le costar\u00eda 10 veces m\u00e1s trabajo que un reci\u00e9n nacido. Adem\u00e1s, el lugar donde los prepara debe ser cerrado por si vuelan, no escapen f\u00e1cilmente.<br \/>A\u00f1ade que para el adiestramiento de sus canarios sigue un protocolo, gracias al cual le resulta m\u00e1s f\u00e1cil saber cu\u00e1ndo las aves deben tomar un descanso despu\u00e9s de jornadas laborales largas, pero asegura que sus &#8220;animalitos jam\u00e1s se han sentido cohibidos. Una vez preparados, salen y hacen su trabajo&#8221;: sacan el papelito al azar, comenta Burgos.<br \/>La tradici\u00f3n marca que seg\u00fan es el color, es el porvenir de la persona: el azul es felicidad; el amarillo, esperanza; el rosa, amor.<br \/>Dice que no hay tiempo espec\u00edfico de &#8220;vida laboral&#8221; de estas aves: &#8220;En cuanto me percato que ya hubo un cambio en el p\u00e1jaro, como ya no sentirlo a gusto, lo dejo y entreno a otro. Yo no los forz\u00f3 a nada, en cuanto ellos ya no se sienten bien, los dejo en casa y comienzo a entrenar a otro. Ese no es ning\u00fan problema. Generalmente los pajaritos que yo utilizo para este oficio cuando fallecen, los entierro en el jard\u00edn de la casa o en la maceta. Permanecen con la familia&#8221;, menciona Burgos.<br \/>Las nuevas calles sin suerte<br \/>Para Miguel \u00c1ngel Burgos este bello oficio mexicano ha sido el motor de su vida y le ha dado m\u00e1s de lo que esperaba, a pesar de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica del pa\u00eds. \u00c9l pas\u00f3 de laborar en las calles a La No.20, Cantina de Polanco, en las sucursales en Reforma, Polanco y Antara; adem\u00e1s, lo contratan para eventos privados. &#8220;Ha sido dif\u00edcil de mantener como una de las tradiciones populares del pa\u00eds y a los que se les ha complicado es porque quieren estar en el mismo lugar de siempre. Si no te mueves, no sale. Yo voy de un lugar a otro buscando y solamente as\u00ed subsistes&#8221;, asegura Burgos.<br \/>La mencionada cantina ha sido casa de estos tres fieles amigos, quienes se reh\u00fasan a dejar morir este oficio. Para Miguel \u00c1ngel ha resultado ser una opci\u00f3n distinta, pero conveniente. &#8220;Yo en los restaurantes no cobro: entr\u00f3 y la gente me da propinas. Cuando trabaj\u00e9 en la calle, s\u00ed cobraba. Cuando iniciaba en el negocio, el costo por &#8220;suerte&#8221; era de un peso m\u00e1s cinco del \u00b4secreto del amor\u00b4. Ahorita s\u00f3lo me dan propinas y as\u00ed es mejor&#8221;, es decir, no se compromete al cliente a pagar una cuota fija. Estar en restaurantes es muy redituable: le he dado carrera a mis hijos, me he comprado un auto, una casa&#8221;.<br \/>Por el contrario, muchos de sus colegas, despu\u00e9s de 30 a\u00f1os, se dedicaron a otras labores debido a las pocas ganancias, las cuales ya no son las mismas de antes. Por lo menos en las calles puede cobrar de 20 a 30 pesos una demostraci\u00f3n.<br \/>A pocos de ellos, les ha interesado moverse a un lugar fijo y tiene el conocimiento de que 20 personas a\u00fan siguen laborando con los &#8220;pajaritos de la suerte&#8221; en la Villa; algunos otros en Xochimilco y dos laboran en restaurantes como El Arroyo (en Perif\u00e9rico Sur) y La manzana de Roma (en Tlalnepantla).<br \/>Juan Vel\u00e1squez Valdez trabaja en el primero, un negocio donde se disfruta de la comida mexicana, su cultura popular y el mariachi. \u00c9l tiene 30 a\u00f1os de pr\u00e1ctica y es la tercera generaci\u00f3n en su familia que se dedica a esto.<br \/>Los pajaritos de la suerte de Juan se llaman Estrellita y Rosita. Casi nunca les da pena demostrar lo aprendido con su entrenador.<br \/>La manera en c\u00f3mo inici\u00f3 en el negocio, \u00e9l la recuerda como una &#8220;suerte&#8221;, pura casualidad, pues su t\u00edo era quien ten\u00eda los pajaritos en la Villa. &#8220;Un d\u00eda le dijo a mi pap\u00e1: \u2018Qu\u00e9date a trabajar\u2019. Ese d\u00eda, lleg\u00f3 la due\u00f1a de este restaurante (El Arroyo), Mar\u00eda Arroyo, y le pregunt\u00f3 que si quer\u00eda trabajar en eventos para su negocio&#8221;, \u00e9l respondi\u00f3 con un &#8220;s\u00ed&#8221;. Al principio, s\u00f3lo hab\u00eda un sal\u00f3n chico, ahora se pasea, con Rosita y Estrellita (sus canarios), entre las mesas de cinco grandes espacios.<br \/>Rosita posando para salir con su mejor \u00e1ngulo en la fotograf\u00eda.<br \/>Juan Vel\u00e1squez dice que llega a hacer cerca de 50 a 100 suertes en un d\u00eda y las propinas var\u00edan: le han dado desde cinco hasta 200 pesos, por esto y algunas cuestiones m\u00e1s, no ir\u00eda a las calles a continuar su trabajo. En promedio, puede llegar a ganar al mes cerca de 6 mil pesos, trabajando s\u00f3lo los fines de semana.<br \/>Quiz\u00e1 la decisi\u00f3n de mudarse de las v\u00edas p\u00fablicas a una cantina y la contrataci\u00f3n de espect\u00e1culos exclusivos fue acertada, pues las facilidades en las calles se han complicado: el 27 de junio de 2017 se realiz\u00f3 una reforma a la Ley de Protecci\u00f3n de Animales del Distrito Federal, donde en su art\u00edculo 5, fracci\u00f3n VII se estipula lo siguiente: &#8220;Todo animal de trabajo tiene derecho a una limitaci\u00f3n razonable del tiempo e intensidad de trabajo, a una alimentaci\u00f3n reparadora y al reposo&#8221;. En el art\u00edculo 25, en la fracci\u00f3n II, se menciona la prohibici\u00f3n de los espect\u00e1culos con animales en la v\u00eda p\u00fablica.<br \/>Por esto, Miguel \u00c1ngel no ha tenido dificultad, pues su trato hacia ellos siempre ha sido bueno. &#8220;Nunca he tenido problemas con alguien por la seguridad o inconformidad de los animalitos, salvo una vez, cuando una persona dijo que no le parec\u00eda esto que hac\u00eda con los pajaritos, pero al platicarle c\u00f3mo los educaba y los trataba, me pidi\u00f3 disculpas pues \u00e9l no conoc\u00eda el trasfondo de este oficio&#8221;.<br \/>Agrega: &#8220;La ley de protecci\u00f3n para los animales no ha influido en mi trabajo porque esta marca qu\u00e9 es el maltrato animal, cuando alguien ve que un animalito est\u00e1 en malas condiciones, y yo lejos de eso, los tengo s\u00faper cuidados, pues son los que nos dan de comer. Al menos yo no he recibido, por parte de nadie, quejas o reclamos al respecto, al contrario, me felicitan por conservar las tradiciones mexicanas. Afortunadamente, este oficio es una costumbre noble de hace much\u00edsimo a\u00f1os, en la cual no se maltratan a los animales&#8221;.<br \/>Por su parte, Juan Vel\u00e1squez y Marcos Vargas no han tenido problemas por realizar sus mini shows en el restaurante ni en la calle, respectivamente, pues mencionan, nunca han maltratado a los animales, por el contrario, los cuidan.<br \/>Antes que trabajadores, &#8220;Copetes&#8221; y &#8220;Canelo&#8221; son parte importante en la vida de su entrenador. Los tres son compa\u00f1eros de trabajo, quienes dan alegr\u00eda y sorpresas a las personas: &#8220;El lazo entre mis animalitos y yo siempre ha sido muy fuerte, somos una familia. Aqu\u00ed (en la No. 20 Cantina) me los han intentado comprar. En una ocasi\u00f3n, un cliente \u00e1rabe me quiso dar 25 mil pesos por una de mis aves, no se lo vend\u00ed porque ese dinero yo me lo puedo ganar trabajando, y adem\u00e1s yo no sab\u00eda para qu\u00e9 lo quer\u00eda y si lo iba a cuidar bien. Jam\u00e1s los he vendido desde que me dedico a esto&#8221;.<br \/>Los tres entrenadores de mencionadas aves coinciden en que se est\u00e1 perdiendo el oficio de ense\u00f1ar a los canarios a pronosticar el futuro de las personas. Por ejemplo, Marcos Vargas Ortiz, transmiti\u00f3 su gusto por esta actividad a sus hijos y una de ellas lo aprendi\u00f3; Burgos menciona que tambi\u00e9n le ha ense\u00f1ado a su hijo la labor del futuro y canarios, pero que son pocas las personas con este inter\u00e9s.<br \/>Ante este escenario, Miguel \u00c1ngel cuenta c\u00f3mo alguna vez estuvo a punto de hacer una asociaci\u00f3n para preservar esta tradici\u00f3n, pero &#8220;al juntar a mis compa\u00f1eros para decirles que no cobramos y s\u00f3lo trabaj\u00e1ramos en los restaurantes recibiendo propinas (para continuar con este trabajo), no quisieron&#8221;. Por \u00faltimo, Miguel \u00c1ngel puntualiza que el preservar este noble y bello oficio es cuesti\u00f3n de quienes a\u00fan lo ejercen.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mochilazo en el tiempo<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-47078","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47078","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47078"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47078\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47078"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47078"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47078"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}