{"id":46862,"date":"2017-08-27T14:02:41","date_gmt":"2017-08-27T14:02:41","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2017\/08\/27\/cuento-de-un-chino\/"},"modified":"2020-04-14T20:05:00","modified_gmt":"2020-04-14T20:05:00","slug":"cuento-de-un-chino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/cuento-de-un-chino\/","title":{"rendered":"Cuento de un chino"},"content":{"rendered":"<p>PEDAZOS DE VIDA<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Yo pod\u00eda ver lo que otros no pod\u00edan ver. Cuando era peque\u00f1o yo pod\u00eda ver todo lo raro, una vez sal\u00ed de paseo, pero de pronto una tormenta de nieve me impidi\u00f3 continuar, as\u00ed que me refugi\u00e9 en un lugar. Ah\u00ed fue donde pude ver a un anciano arrinconado, qui\u00e9n con sus manos sujetaba un t\u00edtere frente a una peque\u00f1a hoguera que parec\u00eda que acababa de improvisar. <\/p>\n<p>El viejo ten\u00eda el aspecto de un vagabundo, de un pobre que ten\u00eda la ropa ro\u00edda por el tiempo, por la ciudad, por sus andanzas, un hombre grande de edad con la vista cansada, con el alma casi apagada. En cambio, su t\u00edtere ten\u00eda fin\u00edsima ropa, estaba bastante bien cuidado, limpio, como si fuera un ni\u00f1o de verdad, impecable. <\/p>\n<p>Tem\u00ed al ver al viejo, pero una vez que me vio, me dijo que me acercara, que no tuviera miedo, que me contar\u00eda su historia, que no lo dejara solo, que \u00e9l se hab\u00eda dado cuenta de mi inter\u00e9s en su t\u00edtere, y as\u00ed lo hice, decid\u00ed acercarme al viejo qui\u00e9n a cada paso que yo daba continuaba hablando de lo que hab\u00eda hecho en su vida. De esta forma me cont\u00f3 c\u00f3mo fue que compr\u00f3 este t\u00edtere, me dijo que desde joven actu\u00f3 con ese t\u00edtere, que \u00e9l hab\u00eda sido su due\u00f1o toda la vida, que abandon\u00f3 otros trabajos para dedicarle todo el tiempo a la actuaci\u00f3n el mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>Sin casa ni esposa, incomprendido por la sociedad, lleg\u00f3 el d\u00eda en que solo le qued\u00f3 el t\u00edtere en la vida. Entonces ya no pudo m\u00e1s con tantos nudos que se le hab\u00edan hecho en la garganta y comenz\u00f3 a llorar, sus l\u00e1grimas brotaron sin descanso, una tras otra, sin m\u00e1s que poder decir, le abrac\u00e9 un poco y le ped\u00ed que me actuara un poco.<\/p>\n<p>Al o\u00edr eso parece que olvid\u00f3 su tristeza. Dijo que en su vida solo hizo esta cosa, toda la culpa ten\u00eda el t\u00edtere. Viendo que la hoguera se iba a apagar, quer\u00eda echar su t\u00edtere en el fuego, toda esa carga de emociones y recuerdos se hab\u00eda convertido en una avalancha que hab\u00eda pasado del amor al odio hacia el mu\u00f1eco de elegante estampa.<\/p>\n<p>De repente, se detuvo, vi algo que no podr\u00e9 olvidar nunca, el hombre no se hab\u00eda atrevido a aventar al mu\u00f1eco al fuego, lo hab\u00eda dejado a un lado y se hab\u00eda llevado las manos a la cara para seguir llorando, pero el t\u00edtere como si tuviera \u00a0vida, despacio se puso de pie y le hizo una reverencia a su due\u00f1o, y lentamente camin\u00f3 llorando hacia el fuego. El viejo asombrado dijo con tristeza que el t\u00edtere solo lo hab\u00eda satisfecho una sola vez, peor con esta satisfacci\u00f3n hab\u00eda tenido la soledad para toda la eternidad.<\/p>\n<p>El anciano lloraba como un ni\u00f1o cuyos pap\u00e1s no le hab\u00edan permitido salir a ver a los t\u00edteres, y yo no pude quedarme m\u00e1s, as\u00ed que sal\u00ed del lugar y una vez m\u00e1s, como otras veces, todo desapareci\u00f3, no hab\u00eda nieve, solo un camino que me permit\u00eda regresar al hogar, en donde los dem\u00e1s no pod\u00edan ver lo que yo s\u00ed pod\u00eda.<\/p>\n<p>Este cuento me lo cont\u00f3 un amigo originario de la legendaria China, Ma Yujie, Rodrigo Tonatiuh, y ahora lo comparto con ustedes, mis estimados lectores. Espero haya sido de su agrado. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PEDAZOS DE VIDA<\/p>\n","protected":false},"author":72,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42,85],"tags":[67],"class_list":["post-46862","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra","category-relatos","tag-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46862","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/72"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46862"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46862\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46862"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46862"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46862"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}