{"id":46507,"date":"2017-08-20T04:44:47","date_gmt":"2017-08-20T04:44:47","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2017\/08\/20\/monica-lavin\/"},"modified":"2017-08-20T04:44:47","modified_gmt":"2017-08-20T04:44:47","slug":"monica-lavin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/monica-lavin\/","title":{"rendered":"M\u00f3nica Lav\u00edn"},"content":{"rendered":"<p>Dorar la P\u00edldora<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Cuando la noticia de la muerte llega, de la ausencia definitiva de alguien que ha estado en tu paisaje, aunque no en tu ciudad, aunque no lo veas seguido, se fija la \u00faltima vez que estuviste con esa persona. <br \/>La sonrisa y el entusiasmo de V\u00edctor Manuel C\u00e1rdenas me llegan desde esa cena memorable en que nos reunimos alrededor de la mesa Guillermina Cuevas, Marisol, compa\u00f1era de vida de V\u00edctor Manuel, y yo. Me escap\u00e9 de los \u00e1gapes que segu\u00edan a las lecturas de cuentos en el Encuentro de Cuento que Luis Felipe Lomel\u00ed organiz\u00f3 en la bella Comala, ciudad de ficci\u00f3n rulfiana que no se parece a la novelada, porque originalmente era Tuxcacuesco el pueblo nombrado por Rulfo en Pedro P\u00e1ramo. <br \/>La cena no era ficci\u00f3n aunque ten\u00eda mucho de extraordinario como el hecho de que un chef suizo hubiera elegido aquel pueblo blanco de callejas empedradas tan cerca de Colima para su restaurante. Lo otro extraordinario era aquella reuni\u00f3n de amigos, por culpa de Guille Cuevas que ley\u00f3 un cuento ingenios\u00edsimo para asombro de todos y que convoc\u00f3 al poeta y a Marisol a que subieran desde la ciudad de Colima para que charl\u00e1ramos. <br \/>V\u00edctor Manuel siempre era la sal de la mesa, no abandon\u00f3 Colima ni cuando dirigi\u00f3 la revista Tierra Adentro, porque de eso se trataba: de dar voz a los que no viv\u00edan en la Ciudad de M\u00e9xico, de ser plural, puente, di\u00e1logo, diverso. Un mucho el esp\u00edritu de V\u00edctor Manuel. Era un hombre gozador y gozoso, un amigo muy disfrutable, conversador, generoso, nada petulante y buen poeta. Coincidimos un a\u00f1o antes en Tuxtla Guti\u00e9rrez, y antes de subir al avi\u00f3n me regal\u00f3 su poemario &#8220;Noticias de la sal&#8221; y un saquito de sal de Colima. Le\u00ed los poemas en el vuelo, apreciando el salero y dejando que los cristales de palabras en verso me devolvieran a lo esencial, a lo que hace de la vida otra cosa, a lo que da sabor y ti\u00f1e paisajes de blanco diamante, a lo que le cost\u00f3 a una princesa medieval (y a la Cordelia de Shakespeare) el desprecio de su padre, porque la medida del amor que le profesaba era un grano de sal. Min\u00fascula part\u00edcula met\u00e1fora pura que el poeta desmenuz\u00f3 para dar sabor a aquel vuelo de regreso a la capital. Hab\u00eda colocado el saco de sal en mi bolsa pero el poemario lo puse en el espacio de revistas del asiento de enfrente. Rumbo a casa me di cuenta que lo hab\u00eda olvidado. Se lo confes\u00e9 a V\u00edctor Manuel en aquella cena. No tengo tu libro de poemas que disfrut\u00e9 tanto. La sal sigue sazonando mi mesa. Prometi\u00f3 darme otro, porque los libros de los poetas, circulan de mano en mano. Su destino comercial es ingrato y en propia mano son mensajeros de sus p\u00e1ginas exquisitas que nos hacen respirar la vida de otro modo. <br \/>Fue una cena extraordinaria porque Guille Cuevas y V\u00edctor Manuel fueron c\u00f3mplices de la escena literaria en Colima y derrochaban an\u00e9cdotas, porque el humor corr\u00eda como el vino, porque nos re\u00edmos y refrendamos el gusto de convivir sin importar los a\u00f1os, las distancias. Una noche bajo el cielo de Comala en la mesa del suizo, con los escritores y Marisol, que fund\u00f3 una escuela y una vida con V\u00edctor Manuel, fue extraordinaria y lo es m\u00e1s ante la certeza de lo irrepetible. <br \/>Aquella noche compartimos la sal. Ahora s\u00e9 que Colima no ser\u00e1 igual sin V\u00edctor Manuel y que la sal del saquito que me regal\u00f3 dar\u00e1 sabor a mi mesa pero no durar\u00e1 para siempre, aunque sus versos har\u00e1n lo suyo: permanecer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dorar la P\u00edldora<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-46507","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46507","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46507"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46507\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46507"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46507"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46507"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}