{"id":45590,"date":"2017-08-03T04:37:58","date_gmt":"2017-08-03T04:37:58","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2017\/08\/03\/el-ojos-el-narco-y-la-politica-de-la-ciudad-de-mexico-a-juicio\/"},"modified":"2017-08-03T04:37:58","modified_gmt":"2017-08-03T04:37:58","slug":"el-ojos-el-narco-y-la-politica-de-la-ciudad-de-mexico-a-juicio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/el-ojos-el-narco-y-la-politica-de-la-ciudad-de-mexico-a-juicio\/","title":{"rendered":"El Ojos, el narco y la pol\u00edtica de la Ciudad de M\u00e9xico, a juicio"},"content":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s del gran operativo en Tl\u00e1huac<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Anclada en la sospecha y el cruce de acusaciones, la capital digiere con dificultad el primer gran operativo militar contra el narco en suelo urbano\u2028<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Es un argumento parecido al ensayado por la clase pol\u00edtica de la capital, con la diferencia de la informaci\u00f3n que manejaron unas y otros. Desde el operativo de la Armada, el partido de Gobierno en la ciudad, el PRD -la izquierda tradicional- critica al delegado de Tl\u00e1huac, Rigoberto Salgado, por obviar el crecimiento de El Ojos y su banda. Es m\u00e1s, el diputado del PRD en la asamblea local, Iv\u00e1n Texta, dec\u00eda este lunes que tienen v\u00eddeos de Salgado en una fiesta en Tl\u00e1huac, compartiendo con el capo del narcotr\u00e1fico y su gente<br \/>En el de Tl\u00e1huac, en el sur de la Ciudad de M\u00e9xico, hay un estanque y al fondo se ve un cerro con pocas casas, una advertencia de que la ciudad no es tan ciudad aqu\u00ed como en el centro. Pese a que ese centro, el del z\u00f3calo, el del Palacio Nacional y las taquer\u00edas rutilantes, dista menos de una hora del distrito de Tl\u00e1huac.<br \/>Resulta dif\u00edcil pensar que aqu\u00ed, hace apenas dos semanas, fuerzas de \u00e9lite de la Armada cercaron y abatieron a un grupo de narcotraficantes. Y no a cualquier grupo, a la banda de Felipe de Jes\u00fas P\u00e9rez, alias El Ojos, una de las m\u00e1s poderosas de la ciudad, el c\u00e1rtel de Tl\u00e1huac.<br \/>Era la primera vez que un pelot\u00f3n de marinos se enfrentaba a unos narcos en la Ciudad de M\u00e9xico. Nunca antes se hab\u00eda requerido. O al menos nunca se supo. La ciudad se hab\u00eda encargado de sus propios problemas y los sucesivos jefes de Gobierno enarbolaban satisfechos una extra\u00f1a bandera blanca: la Ciudad de M\u00e9xico no est\u00e1 en guerra. Aqu\u00ed no hay c\u00e1rteles. Aqu\u00ed, a diferencia de otros estados, no tenemos un problema de delincuencia organizada. Com\u00fan s\u00ed, asaltos, robos a casas, narcomenudeo, s\u00ed, pero, \u00bfcrimen organizado? No, de eso nada. <br \/>Luego lleg\u00f3 el operativo de la Armada, los bloqueos de los secuaces del grupo de narcos, la quema de camiones, im\u00e1genes nunca vistas en la capital.<br \/>Dicen los locales que en los d\u00edas despejados -estos d\u00edas, los de temporada de lluvias- se ven, al fondo de Tl\u00e1huac, los volcanes. El Iztacc\u00edhuatl y el Popocatepetl, los dos hermanos. Y antes, aunque no se vea, se siente el fin de la ciudad. <br \/>Los vecinos del sur viven conscientes de la frontera entre la capital y los estados de M\u00e9xico y Morelos. Al norte, el asfalto sigue por kil\u00f3metros, dificultado la sensaci\u00f3n de cambio. Pero en el sur se siente. Y la diferencia no s\u00f3lo ata\u00f1e al predominio de la tierra, a la orograf\u00eda, al n\u00famero de \u00e1rboles por metro cuadrado. Tambi\u00e9n a lo que significa el m\u00e1s all\u00e1.<br \/>Las maestras Luna y Nadia viven en Tl\u00e1huac desde hace mucho tiempo. La primera lo que vivi\u00f3 Cristo, 33 a\u00f1os. La segunda algunos menos. Sus nombres son falsos porque es dif\u00edcil que alguien hable en Tl\u00e1huac a cara descubierta. M\u00e1s incluso despu\u00e9s del operativo de la Armada. Las dos hablan con la incomodidad de los padres que asumen los actos de sus hijos descarriados. Y recuerdan cu\u00e1ndo las piezas dejaron de encajar.<br \/>&#8211; Fue hace tres o cuatro&#8230; &#8211; S\u00ed, como cuatro a\u00f1os<br \/>Las dos coinciden. El recuerdo m\u00e1s lejano de un cambio de l\u00f3gica. Hac\u00eda a\u00f1os que el distrito de Tl\u00e1huac, de clase media baja, hab\u00eda dejado de ser una gran pradera con casas, un enorme campo de cultivo con algunas viviendas. No, ya hac\u00eda tiempo que era un desordenado pegote de cemento con la ilusi\u00f3n del campo al fondo. Y sin embargo segu\u00eda siendo un pueblo. Con sus negocios, su ritmo, sus din\u00e1micas. As\u00ed fue hasta que lleg\u00f3 el rumor.<br \/>&#8220;Fue&#8221;, dice la maestra Luna, &#8220;hace como tres o cuatro a\u00f1os. Recuerdo que fue un jueves por la tarde. Como a las 4 empezaron a gritar que &#8216;ya vienen&#8217;. Y la gente, como loca, empez\u00f3 a cerrar sus negocios y a irse a la casa. \u00a1Que ya vienen!&#8221;<br \/>&#8211; Pero, \u00bfy qui\u00e9n ven\u00eda?<br \/>&#8220;\u00a1Esa era la cosa!&#8221;, dice, divertida, la maestra. &#8220;Nadie sab\u00eda. Ven\u00edan que si a cobrar piso, que si a asaltar&#8230;&#8221; \u00bfQui\u00e9nes? Entonces nadie supo. &#8220;Aquel d\u00eda ten\u00edan que venir a entregarnos unos melones y el se\u00f1or, como hab\u00edamos cerrado la tienda, vino a la casa. &#8216;\u00bfY c\u00f3mo est\u00e1 la calle?&#8217; Le preguntamos. &#8216;Pues, \u00bfqu\u00e9 pas\u00f3 o qu\u00e9?&#8217;, dec\u00eda \u00e9l. No, pues que nos dijeron que ya ven\u00edan&#8221;.<br \/>Nadia dice que entonces trabajaba fuera de Tl\u00e1huac y que su mam\u00e1 la llam\u00f3. &#8220;\u00a1Vente para la casa que ah\u00ed vienen!&#8221;, dice que dijo. Ella pregunt\u00f3 que qui\u00e9n viene, y aunque no le supo contestar, agarr\u00f3 un taxi y volvi\u00f3.<br \/>Con el tiempo, ambas supieron que fue un rumor de que La Familia, un c\u00e1rtel de narcos que ten\u00eda presencia en el Estado de M\u00e9xico y Morelos, iba a apoderarse de Tl\u00e1huac. Desde entonces vivieron como en El Desierto de los T\u00e1rtaros, la novela de Dino Buzzati, esperando una guerra que no acababa de llegar. Hasta que lo hizo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s del gran operativo en Tl\u00e1huac\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0Anclada en la sospecha y el cruce de acusaciones, la capital digiere con dificultad el primer gran operativo militar contra el narco en suelo urbano\u2028<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36],"tags":[],"class_list":["post-45590","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45590","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45590"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45590\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45590"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45590"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45590"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}