{"id":45020,"date":"2017-07-23T13:57:28","date_gmt":"2017-07-23T13:57:28","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2017\/07\/23\/zapotitlan-de-mendez\/"},"modified":"2020-04-14T20:05:02","modified_gmt":"2020-04-14T20:05:02","slug":"zapotitlan-de-mendez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/zapotitlan-de-mendez\/","title":{"rendered":"Zapotitl\u00e1n de M\u00e9ndez"},"content":{"rendered":"<p>PEDAZOS DE VIDA<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Zapotitl\u00e1n de M\u00e9ndez, \u00a0es un pueblito que a\u00fan es pueblito, un lugar d\u00f3nde los tent\u00e1culos de las tiendas comerciales no han llegado, el mismo en el que en las noches no hay bares ni vida nocturna de esa que vuelve loca a la gente. En cambio hay un para\u00edso que se levanta por s\u00ed s\u00f3lo, sin la mano del hombre. Un lugar que te embriaga con el aroma a humedad y vida, y que te hace bailar ante la calidez de su gente.<\/p>\n<p>El r\u00edo <br \/>Ah\u00ed pasa un r\u00edo que siempre habla al chocar su cuerpo de agua contra las enormes piedras, una marcha eterna de l\u00edquido a veces limpio y otras, cuando cae el cielo, turbio. Pero \u00a0que siempre es motivo para contar historias: de quienes se han ahogado, de las pozas infestadas de v\u00edboras en sus orillas, de lo que se ha llevado, de cuando han sido las grandes inundaciones, de cu\u00e1ntas veces ha intentado salirse de sus bordes, etc. As\u00ed es el r\u00edo en Zapotitl\u00e1n, un murmullo por las noches y un caudal en el d\u00eda. <\/p>\n<p>La noche <br \/>En pleno coraz\u00f3n del pueblo, se generan las noches serenas en d\u00f3nde surgen conciertos inolvidables que, en plena oscuridad, da la orquesta de la naturaleza. Noches apenas manchadas por la maquinaria de un reloj. Y entre los silencios, a distancia, se escuchan los saludos de la gente antes de meterse a casa, para tomar caf\u00e9, comer pan, e irse a dormir.<\/p>\n<p>El d\u00eda<br \/>Los d\u00edas en Zapotitl\u00e1n est\u00e1n llenos de gente que a pesar de todo sonr\u00ede y regala esa mirada de esperanza que llena de pena y envidia \u00a0al cre\u00eddo citadino. \u00a0Son d\u00edas de trabajo, de rutina, de constante movimiento, pero sobre todo, de historias que pueden contarse al m\u00e1s puro estilo Rulfiano, as\u00ed son los d\u00edas en este m\u00e1gico lugar. Con sus cantinas, sus mercados, y todo el paisaje que se puede apreciar apenas se asoma el sol como llamado por el sonido de los gallos.<\/p>\n<p>La gente<br \/>En este lugar de ensue\u00f1o, existe la gente que no se olvida de sus ra\u00edces, por qu\u00e9 las frondas a\u00fan no est\u00e1n muy retiradas del piso. La misma que honra a sus muertos y que al t\u00e9rmino del a\u00f1o de fallecimiento de sus familiares hacen sus misas y luego sus grandes comidas.<br \/>\u201cGracias por acompa\u00f1arnos\u201d, les dicen a sus invitados, en tanto los mariachis no dejan de tocar. Hay m\u00fasica pero no se baila, hay luto, hay respeto por qui\u00e9n ya no est\u00e1, pero sobre todo hay esperanza de que ha pasado a mejor vida.<\/p>\n<p>Las mujeres andan por las calles sin m\u00e1s suelas \u00a0que las propias plantas del pie, a veces entre los dedos se percibe la cuarteadura de la piel que se hace una con las costras de tierra que hay en los caminos. Sin zapatos las mujeres caminan entre lodo, tierra seca y piedras de r\u00edo, iluminadas por su ropa de sol tatuada de flores amarradas con hilos de color, y un quexqu\u00e9mitl de tela casi transparente.<br \/>Mientras que los hombres, se cubren con impecable manta y calzan huaraches, sin olvidar los machetes al cinto enfundados por la piel curtida para evitar posibles accidentes, el machete es la forma de andar, de abrirse camino y muchas veces la herramienta de trabajo.<br \/>Otra parte de la poblaci\u00f3n es m\u00e1s sofisticada, sin embargo el coraz\u00f3n permanece, las miradas de agradecimiento se reflejan en los otros, y el respeto a todo es indispensable para continuar.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PEDAZOS DE VIDA<\/p>\n","protected":false},"author":72,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42,85],"tags":[67],"class_list":["post-45020","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra","category-relatos","tag-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45020","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/72"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45020"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45020\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45020"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45020"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45020"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}