{"id":4491,"date":"2015-04-30T05:00:00","date_gmt":"2015-04-30T05:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2015\/04\/30\/laguna-de-voces\/"},"modified":"2015-04-30T05:00:00","modified_gmt":"2015-04-30T05:00:00","slug":"laguna-de-voces","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/laguna-de-voces\/","title":{"rendered":"LAGUNA DE VOCES"},"content":{"rendered":"<p><strong>* Las cosas simples y milagrosas de la vida<\/strong><\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El escritor ruso <strong>Fedor Dostoievski<\/strong> realiz\u00f3 una de las m\u00e1s dram\u00e1ticas, pero hermosas\u00a0 descripciones de lo que piensa un condenado a muerte en \u201cEl Pr\u00edncipe Idiota\u201d. Porque resulta que s\u00f3lo en esas circunstancias es posible apreciar la vida, los elementos m\u00e1s simples y no los sue\u00f1os, que de tan grandes, nos hacen aplazar el gozo sencillo de o\u00edr el sonido de una pecera que al final de cuentas se convierte en un manantial particular de esperanza.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aplazamos tanto las cosas cotidianas por algo extraordinario que tal vez nunca llegue, que s\u00f3lo empezamos a entender el valor real de las cosas, cuando nos miramos frente a frente con la posibilidad de que la muerte no atrape antes de tiempo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es una reacci\u00f3n com\u00fan de los que son por ejemplo asaltados en la calle, un cami\u00f3n de pasajeros como me toc\u00f3 a mi hace tiempo en la autopista M\u00e9xico-Pachuca, una calle a oscuras, un lugar el que sea donde de pronto se tiene la certeza de que ya no habr\u00e1 futuro y pedimos una \u00faltima gracia, oportunidad o como se le quiera llamar, para intentar apreciar, aunque sea una sola vez, lo que pensamos eran simplezas, cosas cotidianas, pero que d\u00eda a d\u00eda construyen los a\u00f1os y la vida entera.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ser\u00e1 preciso rendir respeto a las cosas sencillas, porque sin ellas nada tendr\u00eda sentido.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No, no es ni el gran viaje, el salario monumental para comprar qui\u00e9n sabe cu\u00e1ntas cosas. No es sino la voluntad y capacidad de mirar con otros ojos cada instante, cada gesto de los hijos, la esposa, la nieta, los hermanos, los compa\u00f1eros de trabajo, y sentirnos una vez m\u00e1s sorprendidos, agradecidos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A cada cual en un espacio de su vida le toca, por accidente, enfermedad o simple tristeza, entender que, efectivamente, Dios siempre tiene un nuevo rayo de sol para cada hombre, pero siempre y cuando est\u00e9 en disposici\u00f3n de mirarlo, sentir su calor, su luz. Y eso es asunto de todos los d\u00edas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El problema es que no pocas ocasiones uno va por la vida con la idea de que la felicidad est\u00e1 peleada con las cosas simples. Y por supuesto que no es as\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sucede un milagro cuando se comprenden.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y vaya que es necesario creer en los milagros, aferrarse a ellos y empezar a saber que la gratitud es el primer s\u00edntoma de que se va por buen camino. El que estuvo a la mano desde hace mucho, much\u00edsimo tiempo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esa es la \u00fanica realidad.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La que tarde o temprano llega, y sorprende, pero por supuesto se agradece.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mil gracias, hasta el pr\u00f3ximo lunes y que tenga un espl\u00e9ndido fin de semana con las cosas simples, sencillas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <a href=\"mailto:pearaltajav@gmail.com\">pearaltajav@gmail.com<\/a><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 twitter: @JavierEPeralta<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>* Las cosas simples y milagrosas de la vida<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[49],"tags":[],"class_list":["post-4491","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-javier-peralta"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4491","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4491"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4491\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4491"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4491"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4491"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}