{"id":44698,"date":"2017-07-17T13:02:39","date_gmt":"2017-07-17T13:02:39","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2017\/07\/17\/la-sexualidad-en-la-tercera-edad\/"},"modified":"2020-04-14T20:24:46","modified_gmt":"2020-04-14T20:24:46","slug":"la-sexualidad-en-la-tercera-edad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/la-sexualidad-en-la-tercera-edad\/","title":{"rendered":"La sexualidad en la tercera edad"},"content":{"rendered":"<p>DE CUERPO ENTERO<br \/>El impulso sexual jam\u00e1s desaparece, los a\u00f1os acumulados pueden generar dificultad para un ejercicio de la vida amorosa, en el hombre dificultad para una erecci\u00f3n adecuada, y en la mujer disminuci\u00f3n de la lubricaci\u00f3n vaginal; ambos tendr\u00e1n dificultad para alcanzar la respuesta de orgasmo, y seguramente para experimentar las diversas posiciones coitales como las que recomienda kamasutra; sin embargo la tercera edad es un magn\u00edfico retrato de la \u00e9poca donde podr\u00e1n relucir con exquisita brillantez esos perfiles impactantes del amor.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>No era la primera vez que Cupertino esperaba en la esquina el paso obligado de Rosita, sab\u00eda a la perfecci\u00f3n la hora y hasta la gente que todos los d\u00edas la acompa\u00f1aban y como para mostrarse m\u00e1s interesante, sol\u00eda recargarse en el viejo zagu\u00e1n de Don Federico, y as\u00ed con un aire distra\u00eddo prend\u00eda un cigarro Carmelita para echar bolitas de humo justo cuando el cortejo pasaba; era un momento muy corto que sol\u00eda ser la raz\u00f3n de vivir un d\u00eda y esperar la tarde del siguiente con la misma cautela y emoci\u00f3n del primero.<br \/>Cupertino ha vivido un raudal de experiencias y sabores, fue de los primeros en conocer la ciudad, el \u00fanico que all\u00e1 en los a\u00f1os ya muertos por el tiempo conoci\u00f3 de cerca las viejas luminarias del cine Nacional como la misma Mar\u00eda F\u00e9lix cuando film\u00f3 La Escondida en el estado de Tlaxcala; \u00e9l supo de los viejos cabarets de la ciudad de M\u00e9xico, y al ritmo del P\u00e9rez Prado estren\u00f3 en \u00a0sus andarines pies los mambos de moda como El Ruletero, o en el tugurio llamado \u201cBombay\u201d supo bailar en un match de cuerpo a cuerpo un danz\u00f3n de moda llamado \u201cNereidas\u201d, y como dicen en los pueblos eternos \u201canduvo para arriba y para abajo\u201d. <br \/>Aun con la fortaleza de los a\u00f1os nuevos Cupertino qued\u00f3 viudo, y con el alma llena de dolor y de soledad quiso arrancar a pedazos su tristeza y su desventura; estaba seguro que la finada lo segu\u00eda por todas partes, que aun en sus m\u00e1s \u00edntimos pensamientos ella asomaba con prontitud para reclamarle su mal comportamiento. Solo el tiempo y los montones de d\u00edas fueron capaces de ir borrando la imagen vigilante de la esposa ya muerta.<br \/>Han pasado ya muchos a\u00f1os y ahora, mientras recargado en la esquina espera el paso de Rosita, se da cuenta de que no puede empezar un romance como anta\u00f1o; la gente se burlar\u00eda, y m\u00e1s si volviera a las viejas usanzas de sus tiempos: una carta perfumada, o una rosa repleta de olores de campo, o acudir a los padres de Rosita para pedir una cita (por cierto esto totalmente imposible dado que ella tiene 75 a\u00f1os de edad); ha pensado tambi\u00e9n en buscar una cita por un intermediario, y cuando va desgranando una y mil posibilidades siente un fr\u00edo intenso en sus piernas delgadas, necesita descansar un momento, a brincos peque\u00f1os alcanza su fiel acompa\u00f1ante de varios a\u00f1os, una silla de ruedas que en estos climas de diciembre le ayuda tanto que siente dejarla cuando muera.<br \/>Cupertino est\u00e1 enamorado, y siente que sus impulsos solo viven para la siguiente tarde cuando pueda llenarse de Rosita, cuando la pueda ver pasar con ese aire soberbio que solo la belleza da; su caminar es lento y aunque sabe que las personas que la acompa\u00f1an son dos enfermeras pagadas del pueblo, \u00e9l imagina una corte que acompa\u00f1a a una reina, disfruta de la mirada de Rosa que a hurtadillas le dice muchas cosas con destino claro a su coraz\u00f3n.<br \/>Con la valent\u00eda de un viejo caudillo enamorado, una tarde sin fr\u00edo decidi\u00f3 abordar a su Rosita, las buenas conciencias de las enfermeras por fuerza chaperonas, hicieron que la dejaran sentada en una banca del parque; el sol como sabio consejero y c\u00f3mplice obligado, se ocult\u00f3 un poquito para dejar sentir su fuerza apenas, suave, cadenciosa. Hablaron con un fino desenfado, en realidad era ya poco lo que ten\u00edan que decir, las decenas de tardes cuando solo cruzaban sus miradas hab\u00edan sido tambi\u00e9n muy ricas en eternas conversaciones. Al despedirse Cupertino le bes\u00f3 la mano, dejando un sello h\u00famedo que de inmediato estremeci\u00f3 a Rosita.<br \/>Han pasado los meses, y como una devoci\u00f3n que para todos es un dogma, apoyan esta revolucionaria historia de amor. Solo una vez y a escondidas se besaron en la boca, ahora solo les basta el apretarse las manos, el tocarse la cara y el decirse con palabras llenas de de una pasi\u00f3n que desconoc\u00edan: \u00a1me da mucho gusto verte!<\/p>\n<p>LA SEXUALIDAD<br \/>El mundo que nos toca vivir fue dise\u00f1ado desde la perspectiva del consumo in situ, inmediato y por consecuencia debe estar preparado para su mejor utilizaci\u00f3n. As\u00ed, cuando el trabajador se acerca a los 60 a\u00f1os de edad, empieza a pensar en el retiro, en la mal llamada en nuestros lares: jubilaci\u00f3n. Una palabra que se sustenta en la enorme alegr\u00eda de haber cumplido una etapa de la existencia donde se atesor\u00f3 la experiencia, donde se brind\u00f3 la mejor carga de energ\u00eda de un cuerpo que a fuerza de pasar los a\u00f1os se ha hecho viejo, y ha tenido que aceptar enfermedades que ya nunca se van; y que al completar una meta, los directivos de la empresa deber\u00edan estar prestos a unirse a ese jubileo por el que ya termin\u00f3.<br \/>La verdad que nunca es as\u00ed, el viejo por viejo se va y dolorosamente emprender\u00e1 un camino aun m\u00e1s dif\u00edcil, cuesta arriba y ahora con menos armas para combatir.<br \/>El terreno del amor tambi\u00e9n suele esconderse en esta etapa de la vida, son pocos Cupertinos y Rositas que se dan la oportunidad de vivir el amor, porque la creencia popular es que a estas alturas los ancianos ya no sienten deseos, y que solo est\u00e1n para esperar la ayuda o la nueva enfermedad que pronto debe aparecer.<br \/>El impulso sexual jam\u00e1s desaparece, los a\u00f1os acumulados pueden generar dificultad para un ejercicio de la vida amorosa, en el hombre dificultad para una erecci\u00f3n adecuada, y en la mujer disminuci\u00f3n de la lubricaci\u00f3n vaginal; ambos tendr\u00e1n dificultad para alcanzar la respuesta de orgasmo, y seguramente para experimentar las diversas posiciones coitales como las que recomienda kamasutra; sin embargo la tercera edad es un magn\u00edfico retrato de la \u00e9poca donde podr\u00e1n relucir con exquisita brillantez esos perfiles impactantes del amor. Cupertino y Rosa han vivido los momentos m\u00e1s er\u00f3ticos con el solo roce de sus pieles, han vivido las experiencias m\u00e1s er\u00f3ticas con el poder supremo de la mente y siguen todav\u00eda experimentando el deseo como una corriente que los electrifica cada d\u00eda.<br \/>Nunca la eficacia matem\u00e1tica de unos \u00f3rganos sexuales suplir\u00e1n la maravilla de la seducci\u00f3n, jam\u00e1s la apariencia banal de una imagen artificial superar\u00e1 a la mirada que roba, que invade y que excita; y por ning\u00fan motivo superar\u00e1 al amor, una suma constante de a\u00f1os que tan solo nos vuelven viejos.<br \/>La sexualidad en los adultos mayores est\u00e1 all\u00ed, rondando, a veces sometida por los achaques que duelen, pero que siempre busca salir a una superficie que todos queremos ocultar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DE CUERPO ENTEROEl impulso sexual jam\u00e1s desaparece, los a\u00f1os acumulados pueden generar dificultad para un ejercicio de la vida amorosa, en el hombre dificultad para una erecci\u00f3n adecuada, y en la mujer disminuci\u00f3n de la lubricaci\u00f3n vaginal; ambos tendr\u00e1n dificultad para alcanzar la respuesta de orgasmo, y seguramente para experimentar las diversas posiciones coitales como [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82,42],"tags":[68],"class_list":["post-44698","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-dr-antonio-peralta-sanchez","category-nuestrapalabra","tag-doctor-peralta"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44698","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44698"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44698\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44698"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44698"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44698"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}