{"id":43581,"date":"2017-06-26T04:25:55","date_gmt":"2017-06-26T04:25:55","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2017\/06\/26\/rafael-se-fue-a-la-mar\/"},"modified":"2017-06-26T04:25:55","modified_gmt":"2017-06-26T04:25:55","slug":"rafael-se-fue-a-la-mar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/rafael-se-fue-a-la-mar\/","title":{"rendered":"Rafael se fue a la mar"},"content":{"rendered":"<p>DE CUERPO ENTERO<br \/>La homosexualidad, ayer y siempre<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Cuando descubri\u00f3 que la luz amenazaba con meterse por la ventana, hizo a un lado la cortina para sentir un chisporroteo de luz que inund\u00f3 sus ojos. Rafael no quer\u00eda desaprovechar un solo instante, deseaba sentir en su rostro la brisa de la playa, el aire de las frescas ma\u00f1anas de Veracruz.<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0Pasada la medianoche abord\u00f3 el autob\u00fas en la central camionera. Ya ten\u00eda m\u00e1s de dos semanas que las fiebres se hab\u00edan ido, y para sorpresa de sus amigos el \u00e1nimo hab\u00eda vuelto a sus ojos, com\u00eda mejor, y hab\u00eda decidido volver a su tierra, a su puerto, a su gente.<br \/>Rafael ten\u00eda solo 17 a\u00f1os cuando emigr\u00f3 a la gran capital, su situaci\u00f3n en el muchas veces heroico puerto de Veracruz era f\u00e1cil y c\u00f3moda, aun no terminaba la prepa y su futuro escolar, pero sobre todo social se impon\u00eda como muy seguro. Sus padres pertenecen a lo m\u00e1s granado del estado, y como sucede en esos rincones de Dios, las bodas se van tejiendo desde las perspectivas de las madres y la aceptaci\u00f3n de los venerados padres. Es cierto ya vivimos el siglo XXI, pero en muchos rincones de nuestra provincia sigue siendo prioridad de los padres velar por el futuro de los v\u00e1stagos. <br \/>Rafael siempre rechaz\u00f3 esa actitud manipuladora de sus padres, se distingui\u00f3 por ser el hijo problema, el alumno indisciplinado, y obviamente el partido poco apetecible por las buenas conciencias del puerto.<br \/>Hoy Rafa est\u00e1 cumpliendo 33 a\u00f1os, la misma edad que escogi\u00f3 Jesucristo para morir.<br \/>Despu\u00e9s de hacer a un lado la cortina de la ventana del autob\u00fas, se decide a llenar sus ojos de todas las calles que van pasando, \u00a1c\u00f3mo ha cambiado todo! Son tan solo 16 a\u00f1os de su ausencia y ve el puerto transformado, nuevas y grandes avenidas, m\u00e1s limpieza. <br \/>De repente al girar el carro su cara choca con el mar de sus recuerdos, con el agua sin l\u00edmites, y que ahora recuerda como si hubiera sido ayer, las muchas ma\u00f1anas que sol\u00eda imaginar metido en la orilla de la playa, que nadaba sin parar hasta encontrar nuevas tierras, nuevas gentes, nuevos mares.<br \/>El ruido suntuoso del mar se hizo presente, y como no queriendo olvidar una sola nota, cerr\u00f3 los ojos y so\u00f1\u00f3 como un suave aguij\u00f3n ese calorcito del mar tropical.<br \/>Rafael est\u00e1 nuevamente en el puerto, en su puerto, en esas calles con olor a humedad, en esas playas que nunca se cansan de las aguas que van y vienen, en esas costas de cientos de vendedores que de tanto andar por la playa han hecho caminos que solo ellos conocen. <br \/>En realidad desde que march\u00f3 a la capital nunca hab\u00eda deseado volver a su Veracruz, el rencor se hab\u00eda plasmado en el mero tu\u00e9tano de sus huesos. <br \/>Los primeros a\u00f1os lejos de su casa, de las comodidades, y en general del bienestar le hicieron titubear y fueron muchas ma\u00f1anas que con la mochila al hombro, lleg\u00f3 a la misma terminal de los carros, pero siempre ese infame orgullo lo hac\u00eda regresar a lo oscuro de una vecindad de la colonia Doctores, cerca del hospital General en pleno centro de la ciudad de M\u00e9xico.<br \/>Las pocas veces que se pon\u00eda en contacto con su familia lo hac\u00eda a trav\u00e9s de su abuelo, un jarocho viejo atiborrado de recuerdos, que a veces no lo dejaban ver el presente, la realidad, pero que en el fondo deseaba entender a Rafa. Sol\u00eda decirle: \u201cyo no entiendo nada, pero s\u00e9 que te quiero mucho, finalmente eres mi nieto\u201d.<br \/>Si en el momento actual hablar acerca de la homosexualidad crispa los pelos a todo el mundo, hace 16 a\u00f1os encend\u00eda los caminos de las culpas, \u00bfde d\u00f3nde?, \u00bfpor qu\u00e9 a m\u00ed?, etc. Cuando Rafael le dijo a su madre que estaba seguro que \u00e9l era homosexual, lo primero que le dijo fue que lo llevar\u00eda con un sacerdote o con un psiquiatra, el dolor en el rostro bello de su madre le revel\u00f3 con toda precisi\u00f3n que nunca estar\u00eda preparada para entenderlo, y mucho menos su padre, un Jarocho machista y de abolengo.<br \/>Y como en general su perfil no encajaba en el mundo social de sus progenitores, un d\u00eda decidi\u00f3 abandonar el puerto, en la b\u00fasqueda de un mundo donde fuera aceptado; su padre lo conden\u00f3 al olvido aduciendo que el tiempo le quitar\u00eda ese vicio cochino de los maricones.<br \/>No fue dif\u00edcil encontrar el mundo que estaba buscando, lo complicado fue la forma de subsistir en una ciudad llena de luces falsas, de caminos con obst\u00e1culos, descubriendo que no se trataba de la ciudad, sino de ese mundo dif\u00edcil de la aceptaci\u00f3n.<br \/>A su manera su madre le hac\u00eda llegar dinero para su vida, a su estilo le escrib\u00eda cartas llenas de amor, y con el miedo a su venerado esposo, en dos ocasiones acudi\u00f3 a la ciudad de M\u00e9xico para abrazar a su hijo.<br \/>La primera cuando estuvo internado m\u00e1s de cuatro semanas en el Hospital General, y le dijeron que su hijo Rafael era VIH positivo. Ella imagin\u00f3 que se trataba de un tipo especial de sangre, o de una viruela rara que daba en la ciudad de M\u00e9xico, y cuando insisti\u00f3 en llevarlo con ella al puerto, Rafael solo le dijo: \u201cahora menos que nunca\u201d.<br \/>La se\u00f1ora de la costa regres\u00f3 a su casa y cuando se animaba despu\u00e9s de pensarlo mucho le recriminaba a su esposo, para encontrar la respuesta de siempre: \u201cpara m\u00ed es como si hubiera muerto\u201d.<br \/>Como acostumbraba desde que era ni\u00f1o, se quit\u00f3 los zapatos y sin m\u00e1s se acerc\u00f3 a la orilla de una playa tranquila, se pensar\u00eda como si lo estuviera esperando. La tibieza del agua le hizo sentirse bien, sus ojos se llenaron de mar, y muy lentamente empez\u00f3 a caminar bordeando la playa de Mocambo.<br \/>Rafael est\u00e1 en paz, sus ojos se han cansado de llorar y ahora, algunas l\u00e1grimas han ca\u00eddo en esta agua salada de Veracruz. Est\u00e1 feliz, dichoso. Rafa camina muy lentamente, y con ese pensamiento que puede invadir todo lo que quiere acerca su coraz\u00f3n a su pareja que solo un mes antes se march\u00f3 para siempre.<br \/>Cuando lleg\u00f3 al DF, el mundo de las luces, de las candilejas le hicieron sentir que la far\u00e1ndula era su camino, su destino; pronto intim\u00f3 con mucha gente que al verlo de tan solo 17 a\u00f1os, algunos creyeron que podr\u00edan dise\u00f1ar un artista futurista, pero otros lo atraparon en ese juego de la vida que lastima, que da\u00f1a, que destruye. <br \/>Se involucr\u00f3 en la drogas, y sin m\u00e1s se aventur\u00f3 en las relaciones amorosas sin protecci\u00f3n, y los m\u00e1s grave sin amor.<br \/>Rafael es homosexual, su salida de un puerto seguro, de una forma de vida solvente, fue en esa b\u00fasqueda de un mundo so\u00f1ado, de una vivencia tolerante y de un oasis que ahora, mientras sigue sintiendo lo tibio de las peque\u00f1as olas que chocan en sus pies, sabe que no existe en ninguna parte.<br \/>Su pareja se ha marchado, los dos supieron desde aquellas noches de fiebres sin respiro que Rolando ten\u00eda SIDA, evitaron decirlo por su nombre, y solo cuando el problema respiratorio le hac\u00eda casi expulsar los pulmones con la tos, ambos decidieron que era tiempo de enfrentar la muerte.<br \/>En realidad la muerte de Rolando fue r\u00e1pida, y cuando con el dolor de su partida, tuvo que enterrarlo solo, decidi\u00f3 que pronto lo alcanzar\u00eda en ese lugar que dicen se encuentra cruzando el mar.<br \/>Los padres de Rafa supieron de su regreso hasta que les entregaron el cuerpo, supieron de sus dolores hasta que encontraron una vieja maleta en las playas de Mocambo, donde en su interior hab\u00eda una larga carta para su padre.<br \/>Don Rafa el viejo jarocho de abolengo lee una carta que le hace sacudirse de pies a cabeza, y parado justo frente a la playa, deja perder su vista en ese mar infinito, que su hijo una ma\u00f1ana de julio, justo cuando cumpli\u00f3 33 a\u00f1os decidi\u00f3 caminar, alej\u00e1ndose de las playas rumbo al mar.<br \/>Rafael no sinti\u00f3 la muerte, sufri\u00f3 mucho cuando record\u00f3 a su padre, cuando el agua le lleg\u00f3 a la cabeza, sus pensamientos \u00faltimos fueron para \u00e9l, ese jarocho de abolengo, que hoy mismo frente a la playa lee con un dolor tan intenso que piensa que no va a soportar.<br \/>\u201cPadre: seguramente \u00e9sta no es la forma m\u00e1s habitual de una despedida, pero nunca encontr\u00e9 un camino seguro para hablarte, siempre me di cuenta que mis acciones te lastimaban, que no llenaba la imagen que seguramente t\u00fa esperabas. Ahora me acuerdo con gran alegr\u00eda que t\u00fa me ense\u00f1aste a nadar en el mar, que t\u00fa me dijiste muchas veces que cruzando a lo lejos se encontraban tierras prosperas y de paz, y de verdad que todo esto hace sentir a mi coraz\u00f3n lleno de felicidad; padre, no te sientas mal, nadie tiene la culpa, es muy dif\u00edcil entender cosas, que al final de mi vida, ni yo mismo logro comprender. Te encargo que cada vez que camines por las playas de Mocambo te acuerdes que estoy nadando buscando un mundo nuevo, y que desde all\u00ed rezar\u00e9 por ti\u201d.<br \/>En la misma ma\u00f1ana que Rafa lleg\u00f3 al puerto decidi\u00f3 emprender el camino que ya hab\u00eda planeado, as\u00ed con esa enso\u00f1aci\u00f3n de una ma\u00f1ana de verano, se hizo a la mar, camin\u00f3, y suavemente se dej\u00f3 llevar por las olas, logrando ver despu\u00e9s de unos momentos una playa lejana con un brillo incandescente, tan fuerte que le lastim\u00f3 los ojos. Sus \u00faltimas l\u00e1grimas fueron para su padre, ese viejo jarocho de los mares, que se siente partido en dos.<br \/>Los a\u00f1os han pasado y hoy mismo, en el mismo puerto, en la misma ciudad ese mismo hombre, m\u00e1s viejo, m\u00e1s cansado, lucha con un grupo de j\u00f3venes por el respeto a la diferencia, por la tolerancia, por la inclusi\u00f3n, por la informaci\u00f3n completa.<br \/>Esto le hace llorar menos, cuando todas las ma\u00f1anas camina por esa playa, mirando lo infinito de las aguas.<br \/>Cuando pasan los a\u00f1os, siempre tenemos la idea que el tiempo nos har\u00e1 m\u00e1s serenos para entender que los seres vivos somos diferentes, so\u00f1amos que seremos capaces de aceptar que justamente la riqueza de estar vivos nos dar\u00e1 la virtud de aceptar que el mundo fue dise\u00f1ado para todos, y que la homosexualidad es solo eso, una preferencia minoritaria en eso de amar y ser amados.<br \/>Rafael se fue, y hoy cuando vemos a lo lejos del tiempo, sabemos que existen muchos hombres y mujeres que est\u00e1n planeando una caminata por los mares de Veracruz, buscando en el interior de sus corazones una nueva playa donde sean aceptados y amados.<br \/>Cuando veas a alguien caminando con pasos inseguros por las playas de la intolerancia, debes saber que posiblemente est\u00e1n esperando tu mano, tu comprensi\u00f3n y tu cari\u00f1o.<br \/>\u00a0<br \/>CITA:<br \/>Cuando pasan los a\u00f1os, siempre tenemos la idea que el tiempo nos har\u00e1 m\u00e1s serenos para entender que los seres vivos somos diferentes, so\u00f1amos que seremos capaces de aceptar que justamente la riqueza de estar vivos nos dar\u00e1 la virtud de aceptar que el mundo fue dise\u00f1ado para todos, y que la homosexualidad es solo eso, una preferencia minoritaria en eso de amar y ser amados.<br \/>\u00a0<br \/>\u00a0<br \/>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DE CUERPO ENTEROLa homosexualidad, ayer y siempre<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[67],"class_list":["post-43581","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra","tag-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43581","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43581"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43581\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43581"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43581"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43581"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}