{"id":43433,"date":"2017-06-23T12:57:29","date_gmt":"2017-06-23T12:57:29","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2017\/06\/23\/las-ficciones-del-emperador\/"},"modified":"2017-06-23T12:57:29","modified_gmt":"2017-06-23T12:57:29","slug":"las-ficciones-del-emperador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/las-ficciones-del-emperador\/","title":{"rendered":"Las ficciones del emperador"},"content":{"rendered":"<p>Callej\u00f3n de Sombrereros<\/p>\n<p>Egon Erwin Kisch conoci\u00f3 en Quer\u00e9taro a Antonio Ram\u00edrez, un anciano que recordaba en su farmacia que Maximiliano llegaba solo todos los d\u00edas, a las ocho de la noche, a lo que actualmente es la Plaza de la Independencia<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Maximiliano de Habsburgo tambi\u00e9n importa una ficci\u00f3n. Su destino peculiarmente tr\u00e1gico, su car\u00e1cter ambiguo, entre la inocencia y la ambici\u00f3n, entre las ideas y la fatuidad, entre el enigma y la credulidad, su inquietante consorte desaforada e intrigante, la trama ins\u00f3lita en la que se involucr\u00f3, la cual no prescind\u00eda de la aventura, el exotismo y la conjura, no han dejado de sugerir invenciones varias: marchas f\u00fanebres, como la que le compuso Franz Liszt, cuadros, como los que pint\u00f3 \u00c9douard Manet de su fusilamiento, novelas, cuentos, poemas, obras de teatro, pel\u00edculas, telenovelas.<br \/>Y, sin embargo, algo parece inmanentemente desconocido en \u00e9l, cuyo nombre no ha pronunciado en m\u00e1s de 20 a\u00f1os su c\u00f3nyuge, la depuesta emperatriz Carlota, en la escena primera del primer acto de &#8220;Corona de sombra&#8221;, de Rodolfo Usigli. En el pr\u00f3logo a Ju\u00e1rez y Maximiliano, de Franz Werfel, Borges escribi\u00f3 que &#8220;su punto de partida es la intuici\u00f3n total de un car\u00e1cter. (Que la historia confirme esta intuici\u00f3n importa muy poco; lo indispensable es que creamos que cree en ella el autor.) \u2018Su car\u00e1cter fue su destino\u2019, dijo famosamente Gottfried Keller de un personaje de sus cuentos; lo mismo es l\u00edcito decir del Maximiliano de Werfel, como de todo irredimible h\u00e9roe tr\u00e1gico. Maximiliano es un hombre complejo y escrupuloso, a quien han extraviado las circunstancias en un mundo implacable. Antes de combatir est\u00e1 derrotado, porque lo desarman la piedad y la lucidez. Incurre, gradualmente, en la culpa m\u00e1xima: la de admitir que su enemigo puede tener raz\u00f3n. Dicta decretos filantr\u00f3picos; ampara al pe\u00f3n y al indio. Obra de esa manera porque ya entrev\u00e9 que su causa, intr\u00ednsecamente, no es justa. A trav\u00e9s de la derrota y de las traiciones (toleradas por \u00e9l, \u00edntimamente fomentadas por \u00e9l), Maximiliano se convierte en su propio juez y su propio verdugo&#8221;.<br \/>Egon Erwin Kisch conoci\u00f3 en Quer\u00e9taro a Antonio Ram\u00edrez, un anciano que recordaba en su farmacia que Maximiliano llegaba solo todos los d\u00edas, a las ocho de la noche, a lo que actualmente es la Plaza de la Independencia. &#8220;Nosotros los ni\u00f1os&#8221;, refiere Kisch en Descubrimientos en M\u00e9xico que le dijo Ram\u00edrez, &#8220;lo segu\u00edamos en grupo, pues era el emperador y ten\u00eda una larga barba dorada, como no la hay entre nosotros aqu\u00ed en la regi\u00f3n. Caminaba con inquietud por la plaza y en c\u00edrculos alrededor de arriate. Manten\u00eda las manos entrelazadas en la espalda, moviendo los dedos incesantemente, lo que a nosotros los ni\u00f1os, que \u00edbamos atr\u00e1s de \u00e9l, nos parec\u00eda en parte curioso, en parte emocionante y misterioso&#8221;.<br \/>Para Rafael F. Mu\u00f1oz, Maximiliano resultaba un personaje atractivo para el p\u00fablico. &#8220;Maximiliano, Porfirio D\u00edaz y Pancho Villa son&#8221;, sostiene en las notas preliminares a la edici\u00f3n de Traici\u00f3n en Quer\u00e9taro, un libreto cinematogr\u00e1fico que no se ha filmado, &#8220;y quiz\u00e1 sigan siendo por mucho tiempo, personajes \u2018taquilleros\u2019 en el cine mexicano; y quienes se les opusieron en la vida real, Ju\u00e1rez, Madero y Carranza, no tienen el mismo arrastre en las taquillas; en los teatros, cinematogr\u00e1ficamente, no son negocio.<br \/>&#8220;Maximiliano era un se\u00f1or rubio, delgado, elegante, que cuando los republicanos lo fusilaban en la pantalla la gente que estaba en el teatro, descendiente en manera de pensar de aquella a quien Max llamaba \u2018los mandarines\u2019, se indignaba y nos dec\u00eda majader\u00eda y media. Igual cosa suced\u00eda si trat\u00e1bamos mal a don Porfirio o a Francisco Villa. Son los favoritos del p\u00fablico&#8221;.<br \/>Su biograf\u00eda tampoco carece de dos intentos de fuga de su prisi\u00f3n en el Convento de las Capuchinas. Entre aquellos que pretendieron volverse sus c\u00f3mplices se hallaba Felix Constantin Alexander Johann Nepomuk, conde von Stein y pr\u00edncipe Salm Salm, el cual, refiere Egon Caesar Conte Corti, &#8220;hab\u00eda abandonado en su juventud el ej\u00e9rcito alem\u00e1n por cuestiones de deudas, se march\u00f3 a Am\u00e9rica y, buscando aventuras de todas clases, ingres\u00f3 en el ej\u00e9rcito de la Uni\u00f3n, participando en la Guerra de Secesi\u00f3n con singular valent\u00eda. En sus correr\u00edas, este hombre que anhelaba la acci\u00f3n y la aventura y que siempre estaba dispuesto al duelo y a la lucha, conoci\u00f3 a una joven y hermosa artista ecuestre de origen franc\u00e9s cuyo car\u00e1cter se parec\u00eda al de Salm&#8221;. Se llamaba Agnes Leclerq Joy, se cas\u00f3 con \u00e9l en 1862 y tambi\u00e9n contribuy\u00f3 a los planes de evasi\u00f3n. En el codicilo del \u00faltimo testamento de Maximiliano de Habsburgo hay una cl\u00e1usula que consigna: &#8220;Quiero que se escriba una relaci\u00f3n hist\u00f3rica de los tres a\u00f1os de mi residencia en M\u00e9xico, y periodo preparatorio; el que se escribir\u00e1 con la ayuda de aquellos documentos que est\u00e1n guardados en Inglaterra y Miramar.<br \/>&#8220;Deseo que el ex ministro D. Fernando Ram\u00edrez y el Pr\u00edncipe Felix Salm Salm tengan la bondad de emprender la obra&#8221;.<br \/>Felix Salm Salm no pudo cumplir con una de las \u00faltimas voluntades del emperador, pero escribi\u00f3 Mis memorias sobre Quer\u00e9taro y Maximiliano, que se volvi\u00f3 un bestseller cuando se public\u00f3 y que la Secretaria de Cultura public\u00f3 recientemente con una presentaci\u00f3n de Konrad Ratz.<br \/>El m\u00e9dico de Maximiliano, Samuel Basch, que acompa\u00f1\u00f3 su cuerpo en el Elizabeth, escribi\u00f3 sus Recuerdos de M\u00e9xico tambi\u00e9n por requerimientos del emperador. Puede inferirse que Maximiliano de Habsburgo, que tambi\u00e9n ensay\u00f3 la escritura de memorias, poemas y aforismos, deseaba perdurar en la letra impresa, acaso no s\u00f3lo por razones hist\u00f3ricas. Su personaje ha sugerido asimismo leyendas como la que sostiene que no fue fusilado en el Cerro de las Campanas, sino que muri\u00f3 en El Salvador, donde se habr\u00eda dedicado a las Ciencias Naturales por obra de los masones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Callej\u00f3n de Sombrereros Egon Erwin Kisch conoci\u00f3 en Quer\u00e9taro a Antonio Ram\u00edrez, un anciano que recordaba en su farmacia que Maximiliano llegaba solo todos los d\u00edas, a las ocho de la noche, a lo que actualmente es la Plaza de la Independencia<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-43433","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43433","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43433"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43433\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43433"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43433"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43433"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}