{"id":42174,"date":"2017-06-01T12:20:33","date_gmt":"2017-06-01T12:20:33","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2017\/06\/01\/novisimos-nuestro-ivan-ilich\/"},"modified":"2017-06-01T12:20:33","modified_gmt":"2017-06-01T12:20:33","slug":"novisimos-nuestro-ivan-ilich","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/novisimos-nuestro-ivan-ilich\/","title":{"rendered":"Nov\u00edsimos. Nuestro Iv\u00e1n Ilich"},"content":{"rendered":"<p>Cl\u00e1sicos y Comerciales<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>De las novelas mexicanas de la actualidad acaso ninguna me ha impresionado tanto como &#8220;Las mutaciones&#8221; (Ant\u00edlope, 2016), de Jorge Comesal. Apenas rebasa las 200 p\u00e1ginas esta primera novela a la vez humor\u00edstica y funeral, una historia cl\u00ednica devenida en tanagraf\u00eda. La trama es sencilla. Un abogado enferma de una particularmente agresiva forma de c\u00e1ncer en la lengua, asombro de los ambiciosos onc\u00f3logos que lo atienden por su rareza y quienes hacen del expediente, con toda y las muestras extra\u00eddas tras la operaci\u00f3n, una promesa de arrollador \u00e9xito cient\u00edfico. <br \/>Sin lengua \u2014sin habla\u2014, el licenciado Ram\u00f3n Mart\u00ednez habr\u00e1 de vivir su agon\u00eda comunic\u00e1ndose con un &#8220;cuaderno de conversaciones&#8221;, como el que utilizaba el sordo Beethoven (en una novela no exenta de meloman\u00eda, pues uno de los onc\u00f3logos, por si faltase algo para hacer atractiva a &#8220;Las mutaciones&#8221;, disfruta de ese placer solitario gracias a Bach), a trav\u00e9s del cual pide lo imposible. Mediante sus recados, el moribundo \u2014el c\u00e1ncer de lengua hace met\u00e1stasis en el pulm\u00f3n\u2014 exige respeto por su voluntad, sobre todo pecuniaria. Fracasa, \u00e9ste soldado del bien morir, en convencer a su estoica esposa Carmela y a sus err\u00e1ticos hijos, de la necesidad de actuar jur\u00eddicamente contra su codicioso hermano, quien podr\u00e1 aprovecharse, una vez que fallezca, de su desfalcada familia. Con malogrado sigilo leguleyo, Ram\u00f3n calcula que su propio suicidio ser\u00e1 la joya de la corona en la defensa del patrimonio heredado a los suyos.<br \/>La novela tiene un regusto flaubertiano en la doble pareja compuesta por la criada Elodia y el loro Benito, trasuntos de aquellos aparecidos en &#8220;Un coraz\u00f3n sencillo&#8221; (1877), donde la atribulada Felicit\u00e9, otra empleada dom\u00e9stica, identifica a su pajarraco con el &#8220;Esp\u00edritu Santo&#8221;, jugando una funci\u00f3n semejante a la de Benito \u2014as\u00ed nombrado por la admiraci\u00f3n del mas\u00f3nico abogado por el Benem\u00e9rito\u2014 frente a su due\u00f1o. Esa semejanza ya la hab\u00eda notado el poeta David Huerta, quien, adem\u00e1s, agreg\u00f3 en estas mismas p\u00e1ginas de EL UNIVERSAL, que al mexicano Comesal (1987) lo distingue &#8220;el brillo de su prosa&#8221; y la precisi\u00f3n po\u00e9tica. <br \/>Las mutaciones abundan en expresiones afortunadas, expresivas de la intimidad del joven novelista con su materia, desde las viejas palabras chilangas que a la memoria del moribundo regresan debido al silencio obligatorio, como cad\u00e1veres ling\u00fc\u00edsticos emergidos desde el fondo del dolor, hasta sentencias del orden afor\u00edstico, como aquella que describe al optimismo como una forma laica de la superstici\u00f3n. As\u00ed como Flaubert subtitul\u00f3 su Madame Bovary llamando la atenci\u00f3n sobre su car\u00e1cter de romance sobre las &#8220;maneras&#8221; de su provincia normanda, Comesal no teme ni transcribir, con discreci\u00f3n, el habla de los capitalinos ni referirse a la nostalgia del agonizante por el Popo y el Izta, vig\u00edas ocultos tras el neblumo del Valle de M\u00e9xico, que tanto le preocupa. En su nombre, su procaz loro, elev\u00e1ndose hasta el \u00e1rbol m\u00e1s alto del jard\u00edn hogare\u00f1o, mira a la pareja de volcanes al escaparse un rato de su jaula. <br \/>La novela cuenta con un par de ep\u00edgrafes, uno revelador, de Susan Sontag (La enfermedad y sus met\u00e1foras, desde luego) y otro, enigm\u00e1tico, de Rosario Castellanos (es bueno y es noble acordarse a veces de ella). Y no s\u00f3lo las reflexiones sobre el saber m\u00e9dico (o su cr\u00edtica), sino la oncolog\u00eda y su historia van siendo bordadas por Comesal en el telar de &#8220;Las mutaciones&#8221;. El llamado saber psicoanal\u00edtico tambi\u00e9n hace acto de presencia a trav\u00e9s de la tragedia freudiana o del incordio lacaniano, pues al drama de la familia Mart\u00ednez se agrega una historia paralela, la de Teresa, psicoanalista sobreviviente del c\u00e1ncer mamario dedicada al acompa\u00f1amiento de pacientes v\u00edctimas de ese mal, a los cuales ella auxilia medicinalmente con mariguana, remedio al que acabar\u00e1 por recurrir el abogado Mart\u00ednez, lo cual da a la novela un toque de urgencia contempor\u00e1nea. Ello pese a la presencia, necesaria pero intrusiva, del joven paciente hipocondriaco de Teresa.<br \/>Si Comesal hace expl\u00edcita su deuda con Flaubert, no por obvio puedo dejar pasar el aire de familia que une a Las mutaciones con La muerte de Iv\u00e1n Ilich (1886), de Tolst\u00f3i. Ambos h\u00e9roes, sanos, fueron letrados exitosos. Burgueses, como se dec\u00eda antes. Pero los dos s\u00f3lo obtienen consuelo vicario de un empleado y Elodia es para Ram\u00f3n lo que Guer\u00e1sim para Iv\u00e1n Ilich, como si la verdadera conmiseraci\u00f3n fuese imposible entre quienes est\u00e1n unidos por la sangre.<br \/>&#8220;\u00bfPor qu\u00e9 a m\u00ed?&#8221;, le pregunt\u00f3 un amigo incurable a su enfermera, hace muchos a\u00f1os. &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 no?&#8221;, le respondi\u00f3 ella. Ese di\u00e1logo est\u00e1 impl\u00edcito en &#8220;Las mutaciones&#8221;, una novela que viene de la literatura universal para regresar a ella, pues su asunto es un &#8220;n\u00facleo inamovible, una suerte de alma universal, \u2018alma\u2019 en el sentido m\u00e1s profano, ferratero, como el aluminio de una tuber\u00eda de polietileno&#8221;, seg\u00fan dice el propio Jorge Comesal, cuyos personajes, si calculan &#8220;el cambio de los h\u00e1bitos, las ideas y las emociones&#8221;, descreen, en cambio, de que el alma, tan desprestigiada, pueda mudar. Conclusi\u00f3n virtuosa en una novela, no se olvide, sobre los antiguos humores del cuerpo, sino escrita desde del humor, el m\u00e1s agudo y por ello tan vol\u00e1til, de los sentidos.<\/p>\n<p>SI COMESAL HACE EXPL\u00cdCITA SU DEUDA CON FLAUBERT, NO POR OBVIO PUEDO DEJAR PASAR EL AIRE DE FAMILIA QUE UNE A LAS MUTACIONES CON LA MUERTE DE IV\u00c1N ILICH (1886), DE TOLST\u00d3I. AMBOS H\u00c9ROES, SANOS, FUERON LETRADOS EXITOSOS. BURGUESES, COMO SE DEC\u00cdA ANTES. PERO LOS DOS S\u00d3LO OBTIENEN CONSUELO VICARIO DE UN EMPLEADO Y ELODIA ES PARA RAM\u00d3N LO QUE GUER\u00c1SIM PARA IV\u00c1N ILICH, COMO SI LA VERDADERA CONMISERACI\u00d3N FUESE IMPOSIBLE ENTRE QUIENES EST\u00c1N UNIDOS POR LA SANGRE<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cl\u00e1sicos y Comerciales<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-42174","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42174","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42174"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42174\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42174"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42174"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42174"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}