{"id":41604,"date":"2017-05-22T04:48:04","date_gmt":"2017-05-22T04:48:04","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2017\/05\/22\/como-te-sientes-hoy\/"},"modified":"2017-05-22T04:48:04","modified_gmt":"2017-05-22T04:48:04","slug":"como-te-sientes-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/como-te-sientes-hoy\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo te sientes hoy?"},"content":{"rendered":"<p>Terlenka<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Manley Halliday es el personaje central de una de las novelas m\u00e1s emotivas y extraordinarias que han estado en mis manos: El desencantado, de Budd Schulberg. Conforme avanzaba en la lectura de esta obra, yo mismo iba transfigur\u00e1ndome en ese viejo escritor de los a\u00f1os treinta quien por falta de dinero se ve obligado a entrometerse como guionista en el bab\u00e9lico y arrogante mundo del cine. Halliday era &#8220;un hombre que hablaba de s\u00ed mismo como si llevara diez a\u00f1os de muerto&#8221;, un hombre al que la vida disipada, la juerga contin\u00faa y el alcohol lo hab\u00edan llevado a parecer un fantasma, y que hab\u00eda dado ya por terminada su vida desde 1929. Sin embargo, empujado por la necesidad de ganar unos pesos para mal vivir, ten\u00eda que soportar a una manada de atorrantes que escarbaban en la tierra, como perros enloquecidos, para hacerse de un lugar en Hollywood. Hay un momento en el que Halliday se ve obligado a expresar a otros qu\u00e9 clase de estilo musical es su preferido; y despu\u00e9s de confesar que \u00e9l se inclina por la m\u00fasica tosca y sencilla sin muchos retoques art\u00edsticos, a\u00f1ade que le gustan &#8220;las canciones que se pueden silbar.&#8221; Cu\u00e1nta simpat\u00eda me causa el desencanto y la sencillez que rodean la vida de Halliday. Creo que este hombre podr\u00eda sentirse en paz y tranquilo dentro de una vieja cantina mientras lleva a su boca una cucharada de sopa caliente. A m\u00ed tambi\u00e9n me gustan las canciones que se pueden silbar, y prefiero las cantinas toscas, algo avejentadas y servidas por meseros amables que saben callar y adem\u00e1s no esperan mucho de ti, acaso que, sin necesidad de hac\u00e9rtelo notar, conozcas bien el momento en el que debes marcharte. He vivido lo suficiente para reconocer que el placer tiende a esconderse y es escurridizo, y que mis cantinas preferidas son las m\u00e1s humildes o discretas. <br \/>Los meseros poco generosos y que especulan con la botana en pos de obligar a los parroquianos a consumir, tendr\u00edan que hacer antesala en el infierno: no se debe jugar con la sonrisa de un condenado a muerte.<br \/>Viv\u00ed durante un lustro en la calle de San Jer\u00f3nimo, en el Centro hist\u00f3rico, y no hab\u00eda en aquella \u00faltima d\u00e9cada del siglo veinte cantina o bar que se ocultara a mis ojos. Cada una de ellas es ahora una r\u00e1faga de viento o tenue luz dentro de una memoria que se avecina a la oscuridad o a la penumbra. La India, La Vaquita, El Nivel, La Mascota, Sal\u00f3n Corona o La Faena sumadas a un rosario de erg\u00e1stulas nocturnas, me dieron abrigo y a veces tambi\u00e9n me lo quitaron. Sin embargo, me gustar\u00eda referirme a m\u00ed mismo como si tuviera veinte o treinta a\u00f1os de muerto. Luego entonces el Manley Halliday en el que me he convertido recuerda y se acomoda dentro de una sola cantina: Los Portales, en la acera poniente de la calle Bol\u00edvar y a unos metros de Rep\u00fablica de El Salvador. Oteo la fachada neocl\u00e1sica y el amplio sal\u00f3n en cuyas paredes los bajorrelieves descoloridos narraban pasajes de la historia tarasca. Es posible que en mi desesperaci\u00f3n por hacer real la vida haya inventado un lugar que no existi\u00f3, pero lo dudo mucho, pues fue all\u00ed donde a partir del seis de octubre de 1986 aprend\u00ed a vivir en las entra\u00f1as de una cantina. Yo asist\u00eda a la universidad, hecho que no me causa verg\u00fcenza, mas no fue en la Facultad de Ingenier\u00eda donde me eduqu\u00e9 o me entregu\u00e9 al amansamiento; de ello al final se encargaron los pasos y los d\u00edas.<br \/>&#8220;En el intento de conocerse uno se desconoce&#8221;, escribi\u00f3 Fernando Pessoa; y yo a Los Portales iba junto con mis amigos a desconocerme. La botana consist\u00eda en una acci\u00f3n instant\u00e1nea: de una misteriosa puerta aparec\u00eda un mesero, el Chaparro \u2014atado a una corbata manchada de grasa \u2014quien sin mayores gestos apilaba una decena de mojarras fritas supurando aceite en nuestra mesa. Hab\u00eda que utilizar las manos para desmenuzar el pescado y s\u00f3lo en ocasiones especiales se nos ofrec\u00eda un tenedor. Un mont\u00f3n de recortes de papel de estraza se utilizaban como servilletas y la cerveza era barata y fr\u00eda, como debe exig\u00edrsele a cualquier anfitri\u00f3n que se precie de serlo. Me he entrenado para pisotear la nostalgia y no narrar\u00e9 o ensalzar\u00e9 mis recuerdos. Es estricta literatura o hecho verdadero que, en alg\u00fan momento de la madrugada, una camioneta llegaba a la puerta de Los Portales y depositaba cientos de mojarras crudas en la acera a un costado de la coladera para que \u00e9sta no absorbiera a la multitud de peces muertos.<br \/>Minutos despu\u00e9s aparec\u00eda el garrotero y por medio de una pala recog\u00eda las mojarras y las amontonaba en una carretilla de metal.<br \/>Y horas despu\u00e9s de eso la cocina, el hervidero y los olores. \u00bfPor qu\u00e9 vuelven todas estas im\u00e1genes a mi mente? Es el fantasma de Manley Halliday que me ha tomado el pulso y, en seguida, me ha sustituido. &#8220;Y t\u00fa, Manley, \u00bfc\u00f3mo te sientes hoy?&#8221; &#8220;Como un mill\u00f3n de d\u00f3lares en doblones de oro enterrados a tres metros bajo tierra.&#8221; Canciones que se puedan silbar\u2026 una cantina tosca y sencilla\u2026 una cerveza fr\u00eda y barata\u2026 unos meseros que no te quieran robar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Terlenka<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-41604","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41604","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41604"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41604\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41604"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41604"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41604"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}