{"id":4157,"date":"2015-04-23T05:00:00","date_gmt":"2015-04-23T05:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2015\/04\/23\/revolucionarios-contra-liberales\/"},"modified":"2015-04-23T05:00:00","modified_gmt":"2015-04-23T05:00:00","slug":"revolucionarios-contra-liberales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/revolucionarios-contra-liberales\/","title":{"rendered":"Revolucionarios contra liberales"},"content":{"rendered":"<ul>\n<li><strong>El uruguayo Eduardo Galeano dedic\u00f3 su obra a mitificar Am\u00e9rica Latina. El venezolano Carlos Rangel realiz\u00f3 la tarea inversa, la de convencer con argumentos a un p\u00fablico que prefer\u00eda que le contaran poemas<\/strong><\/li>\n<li><strong><strong>Opini\u00f3n de \u00c1lvaro Vargas Llosa<\/strong><\/strong> <!--more--> <\/li>\n<\/ul>\n<p>Este 2015 es el a\u00f1o de la muerte del uruguayo Eduardo Galeano, uno de los cl\u00e9rigos (en el sentido medieval) de la izquierda latinoamericana y el a\u00f1o en que cumple 40 primaveras la obra maestra del liberal venezolano Carlos Rangel: Del buen salvaje al buen revolucionario. Aunque el pensamiento pol\u00edtico de Galeano empapa toda su obra (era capaz de ver un acto antiimperialista en un regate de Messi) y el tercer volumen de Memoria del fuego, la incendia, su libro quintaesencial fue Las venas abiertas de Am\u00e9rica Latina. Lo public\u00f3 en 1971. Rangel public\u00f3 su obra cumbre cuatro a\u00f1os despu\u00e9s. Carec\u00eda de la vena po\u00e9tica de Galeano, pero ten\u00eda un conocimiento de otras disciplinas que dieron a su aparato intelectual mayor solvencia y capacidad para interpretar la realidad.<\/p>\n<p>Galeano dedic\u00f3 su vida a mitificar Am\u00e9rica Latina (qu\u00e9 apropiado que la primera parte de Memoria del fuego fuese una colecci\u00f3n de mitos fundacionales, algunos bellos). Rangel, que se suicid\u00f3 a los 58 a\u00f1os, dedic\u00f3 la suya a desmitificarla.<\/p>\n<p>Galeano tuvo a su servicio el aparato divulgador y protector de la izquierda, un juggernaut propagand\u00edstico. Rangel tuvo en contra a esa misma potencia sin el beneficio de un aparato divulgador y protector de la derecha porque en sus a\u00f1os de esplendor la derecha no ten\u00eda, como dijo Octavio Paz, ideas: s\u00f3lo intereses. Ello hizo que el prestigio de Galeano fuera m\u00e1s amplio que el de Rangel pero tambi\u00e9n menos profundo. Galeano no convenci\u00f3 a nadie: puso palabras e im\u00e1genes a sentimientos que estaban en el aire o a los que otros hab\u00edan dado antes expresiones distintas. El venezolano tuvo que hacer lo contrario de Galeano: ponerles ideas a las palabras y convencer con argumentos a un p\u00fablico que prefer\u00eda que le contaran poemas y le suministrasen explicaciones reconfortantes.<\/p>\n<p>Galeano nad\u00f3 con la corriente pero el r\u00edo que lo llevaba conduc\u00eda a la catarata por la que rod\u00f3 casi toda la izquierda latinoamericana con la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn. Rangel nad\u00f3 contra la corriente: en alg\u00fan punto el sentido del curso fluvial cambi\u00f3 y pudo sortear el precipicio. Galeano se equivoc\u00f3 y hacia el final de su vida, un cuarto de siglo despu\u00e9s del derrumbe del Muro, hizo una autocr\u00edtica inc\u00f3moda y r\u00e1pida que lo honra. Rangel muri\u00f3 sabiendo que dec\u00eda la verdad pero sin saber que estaba por ganar la batalla m\u00e1s frustrante de todas: la del tiempo.<\/p>\n<p>La estirpe de Galeano nace con los intelectuales positivistas de finales del siglo XIX, que traen a Am\u00e9rica Latina las ideas de Auguste Comte, las del socialismo cient\u00edfico por oposici\u00f3n al ut\u00f3pico de Saint-Simon. Los positivistas ponen esas ideas al servicio de dictaduras de derecha -Porfirio D\u00edaz en M\u00e9xico, Juan Vicente G\u00f3mez en Venezuela, el militarismo brasile\u00f1o de la temprana rep\u00fablica- pero con el curso del tiempo giran a la izquierda. En ese giro influyen las ideas de un Manuel Ugarte en Argentina o un Rod\u00f3 en Uruguay, que denuncian la explotaci\u00f3n extranjera y apelan a la unidad latinoamericana (Ugarte) o ensalzan los valores espirituales y denostan los materiales (Rod\u00f3).<\/p>\n<p>En el campo liberal el viaje fue de sentido contrario: los intelectuales de la estirpe de Rangel fueron la izquierda latinoamericana del siglo XIX, enfrentada al conservadurismo. Se inspiraron en las ideas de la Ilustraci\u00f3n y los Padres Fundadores estadounidenses para tratar de desmontar la herencia colonial. Pero en la primera parte del siglo XX se desordenaron los puntos geod\u00e9sicos de la intelectualidad latinoamericana: los socialistas herederos de la diestra acabaron en la izquierda mientras los liberales herederos de la siniestra acabaron en la derecha.<\/p>\n<p>Las dictaduras militares no se dieron a s\u00ed mismas una justificaci\u00f3n intelectual totalizadora<\/p>\n<p>La estirpe de Galeano rescat\u00f3 entonces a los intelectuales indigenistas de comienzos del siglo XX y m\u00e1s tarde le a\u00f1adi\u00f3 a ese acervo el pensamiento desarrollista de Fernando Henrique Cardoso y Enzo Faletto en Dependencia y desarrollo en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>La estirpe de Rangel, sin dejar de valorar los aportes indigenistas y desarrollistas, les neg\u00f3 el valor que otros quisieron darles para justificar el victimismo, lucha de clases, tercermundismo, la idolatr\u00eda del Estado redentor y el amurallamiento de nuestras econom\u00edas. La estirpe liberal se interrumpi\u00f3 durante muchos a\u00f1os pero el propio Rangel la rescat\u00f3. Al hacerlo, entronc\u00f3 el pensamiento de la posguerra con lo que hab\u00eda sido la generaci\u00f3n del 37 argentina que hab\u00eda marcado la \u00e9poca dorada de aquel pa\u00eds: Sarmiento, Alberdi y compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>Julien Benda llam\u00f3 al siglo XX \u201cel siglo de la organizaci\u00f3n intelectual de los odios pol\u00edticos\u201d. En Am\u00e9rica Latina eso fue m\u00e1s cierto en la izquierda que en la derecha porque las dictaduras militares que mataron, torturaron y robaron no se dieron a s\u00ed mismas una justificaci\u00f3n intelectual totalizadora. En cambio, nuestras guerrillas terroristas y nuestras dictaduras socialistas estuvieron nimbadas por una aureola de prestigio intelectual. Un aparato intelectual justificatorio se neg\u00f3 a hacer en la izquierda lo que seg\u00fan Galeano hab\u00eda hecho Fidel Castro en su alegato de defensa tras el asalto al cuartel Moncada: hablar para \u201clos meados por los diablos\u201d. No quiso hablar nunca por los meados por los diablos cubanos o nicarag\u00fcenses, y m\u00e1s tarde venezolanos, por ejemplo. Hab\u00eda decretado que los diablos eran las v\u00edctimas, no los victimarios.<\/p>\n<p>La estirpe de Rangel se niega a diferenciar entre las v\u00edctimas de la derecha y las v\u00edctimas de la izquierda. Su visi\u00f3n humanista es m\u00e1s poderosa que su toma de partido: el individuo tiene un valor y unos derechos que trascienden los caprichos de la ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>La tesis de Del buen salvaje\u2026 es dura de aceptar, como lo son siempre las verdades de nuestros mayores. La Europa ut\u00f3pica hab\u00eda visto a los latinoamericanos como buenos salvajes contaminados por el colonialismo. La civilizaci\u00f3n-v\u00edctima, cuyos males eran producto del abuso de los forasteros poderosos, deb\u00eda hacerse justicia a s\u00ed misma repudiando el capitalismo imperialista y la democracia mentirosa, refugi\u00e1ndose en la protecci\u00f3n y exaltaci\u00f3n de lo propio. Un sofisma, seg\u00fan Rangel, del que nac\u00edan muchos de nuestros males y que hab\u00eda impedido que fu\u00e9semos una potencia. Por creer tantos latinoamericanos, como sostuvo Galeano, que \u201cunos pa\u00edses se especializan en ganar y otros en perder\u201d, Latinoam\u00e9rica hab\u00eda renunciado a superarse. (Agencias)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El uruguayo Eduardo Galeano dedic\u00f3 su obra a mitificar Am\u00e9rica Latina. 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