{"id":38690,"date":"2017-03-27T04:51:48","date_gmt":"2017-03-27T04:51:48","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2017\/03\/27\/la-enfermedad-como-refugio\/"},"modified":"2017-03-27T04:51:48","modified_gmt":"2017-03-27T04:51:48","slug":"la-enfermedad-como-refugio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/la-enfermedad-como-refugio\/","title":{"rendered":"La enfermedad como refugio"},"content":{"rendered":"<p>El ser interno, el alma \u2014esp\u00edritu para algunos\u2014, las emociones y los deseos son uno de los motores del ser humano. El otro es el cuerpo: piernas, ojos, dedos, boca. El primero, el yo amoroso o triste, surge y habla cuando alg\u00fan suceso, alegr\u00eda, viudez o maternidad aflora, y mueve y pregunta. No siempre se es consciente de ese mundo tan personal donde el alma dicta y las emociones o deseos construyen o derruyen.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Del cuerpo siempre sabemos: una basura en el ojo, una caminata de diez kil\u00f3metros, un sabor desconocido son sucesos cuya existencia depende de ojos, piernas, papilas gustativas. Cuando irrumpe la enfermedad, el alma aflora y se inquieta mientras que el cuerpo sufre uno o varios descalabros. Dependiendo de la gravedad y de las armas del afectado, de su historia, de sus amores y desamores, de sus logros y sus pendientes, la enfermedad cuestiona; comenzar a vivir arropado por verdades ocultas, o apocarse y ensimismarse, son legados de la enfermedad, ora positivos \u2014amar, desprenderse, ser resiliente\u2014, otras veces negativos \u2014depresi\u00f3n, culpabilidad\u2014. Arrancarse la vida es el cl\u00edmax de penurias no resueltas.<br \/>La enfermedad suma: alma y cuerpo hablan el mismo idioma. La enfermedad inquieta: hay quienes aprovechan sus lecciones y escriben, \u201cno hay alegr\u00edas sin tristezas\u201d; otros caen en el abismo y nunca regresan, \u201cme aplast\u00f3 la vida\u201d. Algunos preguntan: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 ese yo que ahora no est\u00e1?\u201d, y otros construyen peque\u00f1os relatos, encomiables ideas, acerca de sus males, los cuales leo, reescribo, y acomodo: \u201cHay que caminar mucho antes de marchar\u201d, dec\u00eda un joven tras conocer el nombre de su enfermedad, despu\u00e9s de preguntar si era mortal a corto plazo.<br \/>Cuando la patolog\u00eda amenaza la vida, el alma penetra otros rincones: \u201cReflexionar en lo que ya es imposible vivir, escribir lo que se ha vivido. Ma\u00f1ana es nunca: regresar al ayer cercano y compartirlo con los seres cercanos servir\u00e1 para decir adi\u00f3s con menos dolor y cerrar, con los m\u00edos, el calendario\u201d, fue el \u00faltimo di\u00e1logo, con palabras vivas y escritas, con un viejo amigo y paciente.<br \/>La enfermedad descubre espacios ocultos, recovecos mudos, moradas desconocidas. Eso le sucedi\u00f3 a Franz Kafka y eso le pasa a muchas personas cuando la muerte se asoma: esconderse es err\u00f3neo, dialogar con ella es adecuado. Para Kafka, la tuberculosis, una de sus enfermedades, le permiti\u00f3 retirarse de sus agobios \u2014horarios, algunos miembros de su familia, jefes e incluso del amor\u2014. En otras palabras, la tuberculosis le permiti\u00f3, en 1917, desprenderse de algunas obligaciones. Cuando la enfermedad le fue diagnosticada, se traslad\u00f3 a casa de su hermana Ottla, en Z\u00fcrau. Ah\u00ed encontrar\u00eda paz, silencio, y tiempo para escribir.<br \/>Nunca es bienvenida la enfermedad. Hay quienes como Kafka se refugian en ella y avizoran sucesos inexistentes para la mayor\u00eda, y otros, hacen de ella escuela: \u201csoy un esc\u00e9ptico esperanzado\u201d.<br \/>Notas insomnes. Iniciar un di\u00e1logo otrora desconocido entre alma y cuerpo es legado de la enfermedad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ser interno, el alma \u2014esp\u00edritu para algunos\u2014, las emociones y los deseos son uno de los motores del ser humano. El otro es el cuerpo: piernas, ojos, dedos, boca. El primero, el yo amoroso o triste, surge y habla cuando alg\u00fan suceso, alegr\u00eda, viudez o maternidad aflora, y mueve y pregunta. 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