{"id":38090,"date":"2017-03-16T13:27:55","date_gmt":"2017-03-16T13:27:55","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2017\/03\/16\/la-extincion-de-los-antiguos-prensistas-tradicionales\/"},"modified":"2017-03-16T13:27:55","modified_gmt":"2017-03-16T13:27:55","slug":"la-extincion-de-los-antiguos-prensistas-tradicionales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/la-extincion-de-los-antiguos-prensistas-tradicionales\/","title":{"rendered":"La extinci\u00f3n de los antiguos prensistas tradicionales"},"content":{"rendered":"<p>Mochilazo en el tiempo<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de los 70 era com\u00fan encontrar en la capital muchos negocios encargados de grabar invitaciones o tarjetas de presentaci\u00f3n con linotipos, tinta y papel. Ahora s\u00f3lo quedan algunos lugares: Imprenta Gadea, El padrino I y El padrino II son algunos ejemplos.<br \/>Don Jorge Garc\u00eda, quien trabaja en este \u00faltimo ubicado en la Plaza de Santo Domingo, se coloca los lentes. Antes de ordenar las palabras, realiza la recopilaci\u00f3n de informaci\u00f3n que ir\u00e1 en los calendarios, tarjetas de presentaci\u00f3n, invitaciones de bodas o XV a\u00f1os. \u00bfPara qu\u00e9 es?\u2014pregunta Jorge Garc\u00eda, ante la petici\u00f3n de la elaboraci\u00f3n de tarjetas con el nombre para esta casa editorial\u2014 \u00bfCu\u00e1les son los datos? E-L U-N-I-V-E-R-S-A-L, deletrea y anota en una hoja blanca. Los datos son vistos una y otra vez por el hombre, quien va integrando frases.<br \/>Una probada a su cigarro es suficiente para continuar con la labor prensista. Los signos gr\u00e1ficos de fierro \u2014tipograf\u00eda movible\u2014 empiezan a ser organizados por las manos de don Jorge Garc\u00eda. Este hombre de poco m\u00e1s de 60 a\u00f1os, se ha dedicado a imprimir de manera manual durante un cuarto de siglo, pero desde hace tres a\u00f1os es ayudante en el puesto El Padrino II.<br \/>Toma lo que \u00e9l nombra \u201ccomponedor\u201d, una barra de fierro (parecido a una regla) con medidas y un sujetador. Ah\u00ed va formando a la letra \u201cM\u201d, sigue la \u201ca\u201d y contin\u00faa con un punto. \u00c9l aprendi\u00f3 viendo c\u00f3mo otras personas practicaban el oficio.<br \/>Cuando una l\u00ednea es completada, se colocan algunas barritas delgadas de fierro para formar los interlineados. Completa el segundo rengl\u00f3n, el tercero, el cuarto y el quinto. Cuando este proceso es concluido, todo lo sujeta con una liga. Enseguida se inmoviliza dentro de una \u201creja\u201d formada de la siguiente manera: dentro de un marco de fierro se coloca el conjunto de letras, el cual debe estar presionado con pedazos de madera de diferentes grosores y forjados con grapas y ajustados a su m\u00e1ximo nivel con una llave. El objetivo es que el \u201csello\u201d no se mueva a la hora de la impresi\u00f3n.<br \/>Despu\u00e9s, el hombre de bata azul da la media vuelta a su \u201claboratorio al aire libre\u201d de madera para llegar a la m\u00e1quina antiqu\u00edsima. Don Jorge baj\u00f3 la palanca, la cual, uni\u00f3 un par de planchas de fierro rectangulares (con el modelo armado en un lado y el papel en el otro); al mismo tiempo, un cilindro rodar\u00e1 por el disco \u2014donde se verter\u00e1 la tinta\u2014, y esparcir\u00e1 el l\u00edquido negro o de color en las letras.<br \/>As\u00ed, en una de las superficies planas, se coloca la \u201creja\u201d y en la otra el material para imprimir la informaci\u00f3n en \u00e9l. A continuaci\u00f3n se vierte la tinta en una especie de disco, donde gira el cilindro desde arriba hacia abajo, impregnando de azul las letras.<br \/>Realiza una prueba en una hoja, si existe alg\u00fan error, el cliente corrige y se realizan los cambios correspondientes. No es necesario ser un experto en ortograf\u00eda, pues el trabajo es como lo pide el comprador; sin embargo, se van especializando con la pr\u00e1ctica.<br \/>Don Jorge comienza a jalar la palanca (movimiento que hace juntarse a las dos placas), as\u00ed logra juntar los \u201ctipos\u201d movibles con el papel y la tinta. En cada maniobra se vac\u00edan nombres, apellidos, n\u00fameros\u2026. Sale la prueba. Elimina un acento y, por fin, \u201cnace\u201d la primera tarjeta.<br \/>En la antig\u00fcedad esta actividad era a\u00fan m\u00e1s compleja. Las primeras t\u00e9cnicas de estampar o duplicar en relieve (grabados en madera o lin\u00f3leo) surgieron en China en el a\u00f1o 594 a.C. A esta manera de transcribir, a trav\u00e9s de madera impregnada de tinta se le nombr\u00f3 xilograf\u00eda.<br \/>En ese mismo pa\u00eds, en el a\u00f1o 868 a.C., se cre\u00f3 el primer libro, publicado por Wang Chieh, realizado con mencionado m\u00e9todo. Esta publicaci\u00f3n, nombrada Sutra de diamante, const\u00f3 de siete l\u00e1minas unidas.<br \/>La manera de expresar ideas y de que estas perduraran fue una de las obsesiones de los seres humanos; por lo cual, para el siglo IV d.C. se hab\u00edan cambiado los papiros \u2014una planta acu\u00e1tica procesada para formar hojas, prensadas y pulidas\u2014por los pergaminos, compuestos de piel de cabra, oveja o carnero rasurada. En esta nueva presentaci\u00f3n, ya se pod\u00edan hacer correcciones.<br \/>En el a\u00f1o 1150, el papel comenzaba a tomar protagonismo en Europa. En 1580, fue puesto en funcionamiento El Molino de Papel de Culhuac\u00e1n \u2014 ubicado cerca de la avenida Tl\u00e1huac, en la Ciudad de M\u00e9xico\u2014, pues \u201caprovecharon una ca\u00edda de agua y un manantial para poner en movimiento una rueda aguadora\u201d, de acuerdo con el texto, \u201cPrimer molino de papel\u201d en el portal de la Secretar\u00eda de Cultura. Este aporte fue uno de los m\u00e1s exitosos por distintas razones, entre ellas, el costo.<br \/>En 1450, se inici\u00f3 una nueva etapa. El impresor de origen alem\u00e1n, Johannes Gutenberg, instal\u00f3 un sistema revolucionario para imprimir con caracteres m\u00f3viles. As\u00ed fue como este c\u00e9lebre personaje logr\u00f3 reproducir el libro m\u00e1s famoso de la historia: La Biblia, grabada en aproximadamente 200 ejemplares, en esa \u00e9poca.<br \/>Poco a poco, la manera de comunicarse fue cambiando al paso de los siglos, se fue sofisticando y facilitando. As\u00ed, llegamos a la d\u00e9cada de los 70, cuando los \u201ctipos\u201d de fierro se hicieron populares entre la poblaci\u00f3n capitalina de M\u00e9xico para armar invitaciones, calendarios o tarjetas de presentaci\u00f3n o navidad.<br \/>Don Jorge sigue realizando esta labor de manera manual. Platica cuando trabajaba en un negocio de diez de la ma\u00f1ana a seis de la tarde. Ah\u00ed, desarroll\u00f3 m\u00e1s sus habilidades.<br \/>\u00c9l fue mensajero, tabiquero, alba\u00f1il, barnizador. Le gustan las diligencias relacionadas con la \u201celectr\u00f3nica\u201d, pero nunca practic\u00f3 nada relacionado con eso. Sin embargo, encontr\u00f3 una buena remuneraci\u00f3n como prensista: le pagaban entre 70 y 80 pesos diarios, en la d\u00e9cada de los 60.<br \/>Confiesa que no se involucr\u00f3 en esta actividad por gusto, sino por necesidad. A pesar de no ser su pasi\u00f3n, acepta que, con el tiempo, le agrad\u00f3 formar palabras con las manos.<br \/>As\u00ed comenz\u00f3 a desarrollar habilidades, a ser m\u00e1s r\u00e1pido, a aprender m\u00e1s. Se convirti\u00f3 en un experto de la escritura de fierro y tinta. Por lo cual, le hubiera resultado complicado comenzar de nuevo en otra \u00e1rea para obtener dinero, dice. Adem\u00e1s, la demanda era bastante y estaba bien pagado. Le llegaron a encargar m\u00e1s de 2 mil calendarios en un d\u00eda. Desde hace tres a\u00f1os decreci\u00f3 el trabajo, al grado de casi no tener clientes en d\u00edas.<br \/>En su \u00e9poca, en la d\u00e9cada de los 60, las tarjetas de navidad eran las m\u00e1s solicitadas. Incluso, menciona, hab\u00eda dos personas en este proceso: un cajista y un prensista en cada artefacto.<br \/>\u00bfPor qu\u00e9 sigue en este trabajo?<br \/>Para rescatar la tradici\u00f3n del oficio. Con la computadora se perdi\u00f3. Es bonito, es un arte todo esto.<br \/>Para \u00e9l nada, nunca, es igual. Don Jorge Garc\u00eda resalta la importancia de la variedad, lo din\u00e1mico. Eso le permite aprender otras cosas.<br \/>\u00bfCu\u00e1nto tiempo tarda en hacer estas tarjetas?<br \/>Un ciento, una hora; para las invitaciones (100), dos horas o dos y media; los calendarios\u2026 son m\u00e1s tardados.<br \/>El costo de estas es de entre 100 y 170 pesos; antes era de 20 a 50. El problema, ahora, es la casi nula solicitud de esta tarea manual, donde no \u00fanicamente se imprime informaci\u00f3n, sino un poco de alma, trabajo, un poco de don Jorge. Adem\u00e1s, despu\u00e9s de tanto tiempo, en cada encargo, al hombre de semblante amable se le va la vista; por ello, ahora utiliza unos anteojos con cristales un poco rayados.<br \/>El se\u00f1or Jorge asiste a su empleo de lunes a s\u00e1bado y cuando puede, los domingos. \u00c9l hace completo el proceso que, originalmente, har\u00edan dos personas. Sus hijos no siguieron sus pasos, pero \u00e9l menciona, seguir\u00e1 mientras pueda.<br \/>&#8211;De periodista a prensista<br \/>Era martes, martes 21 de febrero de 2017 cuando Miguel \u00c1ngel Alburquerque cerr\u00f3 su local de imprenta tradicional en la colonia Escand\u00f3n para no abrir m\u00e1s. Guardaba las pertenencias m\u00e1s preciadas y seleccionaba los art\u00edculos para vender. Papeles, muebles con cajones y dentro de ellos tipos movibles\u2026Todo, o casi todo, estaba siendo empaquetado y clasificado. Su mayor preocupaci\u00f3n era el destino de dos artefactos antiqu\u00edsimos: dos m\u00e1quinas, las cuales hab\u00edan sido utilizadas para imprimir en anta\u00f1o, una de ellas con cerca de 250 a\u00f1os de antig\u00fcedad.<br \/>Despu\u00e9s de 23 a\u00f1os de abrir su imprenta tradicional, hab\u00eda llegado la hora de cerrar, pues los clientes ya casi no acuden. Este lugar era de gran significado para \u00e9l, pues hab\u00eda sido un negocio iniciado por su padre, el se\u00f1or Adolfo Alburquerque, periodista en El Sol de Hidalgo en la secci\u00f3n de sociales y deportes.<br \/>En 1975, don Adolfo se independiz\u00f3 y mud\u00f3 de Pachuca, Hidalgo, a la calle Jos\u00e9 Mart\u00ed #65, en la colonia Escand\u00f3n en la Ciudad de M\u00e9xico. Al no encontrar trabajo como reportero, labor\u00f3 en una editorial y, finalmente, decidi\u00f3 ser peque\u00f1o comerciante. As\u00ed fue como conform\u00f3 su imprenta. El negocio dur\u00f3 bajo su mando 47 a\u00f1os.<br \/>De lunes a viernes, las actividades iniciaban desde las 9:00 a.m. y no terminaban hasta las 7:00 p.m. (con una hora de descanso para comer). Cada uno de los empleados se enfocaba en su \u00e1rea: cajas, m\u00e1quinas, administrativos y dos personas encargadas de comprar material y visitar a los clientes.<br \/>&#8211;\u201cS\u201d de Samuel<br \/>Caer en errores ortogr\u00e1ficos es muy com\u00fan, dice Miguel \u00c1ngel. Adem\u00e1s, hay apellidos y nombres dif\u00edciles de escribir y al transcribirlos, resultaban palabras graciosas. Una vez recibi\u00f3 la petici\u00f3n de unas tarjetas. Las solicitaron v\u00eda telef\u00f3nica y le dictaron la informaci\u00f3n: \u201cS de Samuel Saavedra\u201d y no mencion\u00f3 un segundo apellido. \u201cEntonces, le pusimos \u2018Pedro S de Samuel Saavedra\u2019\u201d.<br \/>Miguel \u00c1ngel las entreg\u00f3. La secretaria las revis\u00f3 y le dijo:<br \/>\u00bfDe d\u00f3nde sacaste la \u201cS de Samuel\u201d?<br \/>Pues t\u00fa me lo dictaste as\u00ed.<br \/>\u201cA veces, as\u00ed llegan a decirnos apellidos: con la \u201cde\u201d, con la \u201ca\u201d o el \u201cy\u201d (y Zavala)\u201d, platica. <br \/>&#8211;La computadora desplaz\u00f3 a las imprentas tradicionales<br \/>Los cajistas e impresores ten\u00edan un papel protag\u00f3nico. Miguel \u00c1ngel recuerda a un trabajador reconocido por su impecable labor. Para hacer una invitaci\u00f3n con 30 l\u00edneas en diferentes tipos de letra y ajuste casi perfecto, tardaba de 45 minutos a una hora y media. \u201cDependiendo la dificultad; el armado con tipograf\u00eda movible de tarjetas de presentaci\u00f3n\u201d. La impresi\u00f3n era otra cosa y tardaba entre hora y hora y media.<br \/>Adem\u00e1s, de las peticiones tradicionales, tambi\u00e9n realizaban unas \u201cnotas\u201d utilizadas por proveedores y tienditas locales:<br \/>Entraron los lectores de productos en las miscel\u00e1neas y desaparecieron las notitas hechas para la entrega de producto \u2014se trataba de un carta (foliadas), donde se registraban los productos vendidos\u2014. Eran bastantes ese tipo de encargos. Ten\u00edamos un cliente, quien encargaba 250 mil cada 20 d\u00edas. Despu\u00e9s compraron unos lectores digitales y, en lugar de notas, ahora sale un ticket, donde ya est\u00e1 todo registrado. Para ellos es un avance total.<br \/>\u00bfCu\u00e1nto compraban de papel?<br \/>\u2014Se compra el pliego de papel. Hac\u00edamos una inversi\u00f3n de mil pesos y nos alcanzaba para 5 millares de los cuatro colores (azul, rosa, amarillo y verde) y ahora, para dos millares, 700 pesos.<br \/>\u00bfCu\u00e1ntas tipograf\u00edas ten\u00eda?<br \/>Cuatro fuentes de tipo ingl\u00e9s (manuscrito) y de letra de molde, entre ocho y nueve. Cada una de seis a 24 puntos.<br \/>Adem\u00e1s, platica: \u201cEn 1993, por decreto de la Secretar\u00eda de Hacienda, nos dieron la oportunidad de ser imprentas autorizadas\u201d. Esto consisti\u00f3 \u201cen tener formalidad en el negocio y para captar m\u00e1s contribuyentes, esa es la realidad. Nosotros llegamos a tener entre 2 mil 500 y 2 mil 800 clientes. Fue un auge final como imprenta\u201d.<br \/>Sin embargo, \u201ccuando entr\u00f3 la factura electr\u00f3nica, las ganancias de nuestra cartera cayeron un 80%. Las impresiones digitales ya exist\u00edan y las personas las prefer\u00edan\u201d, platica Miguel \u00c1ngel.<br \/>\u00bfC\u00f3mo fue disminuyendo el n\u00famero de personas en su negocio?<br \/>\u2014Fue significativo. \u00c9ramos seis personas. En el primer recorte (despu\u00e9s de 16 a\u00f1os de bonanza) se fueron dos.<br \/>El negocio perduraba por los a\u00f1os, lidiando cada d\u00eda con la tecnolog\u00eda, pero era casi inevitable. Las invitaciones de boda se hab\u00edan reducido porque la presentaci\u00f3n ya no era tan vistosa. A la fecha, ya las hacemos en serigraf\u00eda. \u201cEl tipo movible desapareci\u00f3 a principios de los 90\u201d.<br \/>Este lugar de historias de papel fue heredado a su hijo Miguel \u00c1ngel, quien hasta hace unos d\u00edas, hab\u00eda cumplido 32 a\u00f1os de servicio. Debido a la baja en la cartera de clientes, se vio obligado a cerrar el local.<br \/>Los negocios en este ramo sol\u00edan tener una larga lista de trabajos por hacer, cuenta don Miguel \u00c1ngel. \u00c9l comenz\u00f3 a aprender de esta actividad a los 18 a\u00f1os. Ahora, Miguel \u00c1ngel tiene 49 a\u00f1os y admite con tristeza: \u201cla modernidad nos ha alcanzado. Las computadoras han venido a descontinuar a la imprenta tradicional\u201d.<br \/>Don Ernesto Alejandro Gaeda, quien cuenta con 30 a\u00f1os de experiencia en su negocio, Impresora Gaeda, ubicado en Cuajimalpa, reafirma la evoluci\u00f3n de este oficio.<br \/>\u00c9l a\u00fan recuerda c\u00f3mo eran las t\u00e9cnicas utilizadas en este lugar: \u201cHa cambiado bastante por la tecnolog\u00eda. Ahora todo es digital. Va quedando un poco obsoleto. Nosotros todav\u00eda llegamos a trabajar con las m\u00e1quinas\u201d.<br \/>Los clientes ahora piden im\u00e1genes y dibujos especiales, pero estas no pueden realizarse en los artefactos manuales, por lo cual, en su local se ha integrado equipo digital. Lo \u00fanico para lo que se utilizan las prensadoras viejitas es para foliar hojas.<br \/>Las t\u00e9cnicas utilizadas por Miguel \u00c1ngel eran complicadas, trabajosas:<br \/>\u2014Se hac\u00eda el termograbado \u2014impresi\u00f3n hecha con calor y polvos\u2014 y la serigraf\u00eda, pero todo se imprim\u00eda tinta por tinta. Regularmente se deb\u00eda dejar secar entre cuatro y ocho horas (dependiendo de la cantidad de tinta). Hoy en d\u00eda, una impresi\u00f3n digital te la har\u00edan en dos minutos, en los colores que desees y salen secas.<br \/>En anta\u00f1o, se realizaban tarjetas de navidad. La gente entusiasta mandaba sus mejores deseos con este tipo de obsequios; incluso, rememora cuando en la Alameda algunas personas llevaban su aparato y vend\u00edan las postales dedicadas en \u00e9pocas decembrinas. \u201cLas tarjetas de navidad la gente ya no las conoce y fueron descontinuadas, aproximadamente, en la d\u00e9cada de los 80. Hoy en d\u00eda es dif\u00edcil conseguir un calendario \u2014 los cuales ya casi no son solicitados desde inicios del 2000\u2014, ya no te los regalan\u201d, platica don Miguel \u00c1ngel-.<br \/>Los trabajos actuales eran algunas tarjetas y esquelas. \u201cAfortunadamente, el local est\u00e1 situado cerca de tres parroquias y se acostumbra mucho a dar como recordatorios de duelo para avisar de fallecimientos, los nueve d\u00edas y como son muy r\u00e1pidas, s\u00f3lo hac\u00eda el cambio de nombres y fechas y ya estaba lista. S\u00f3lo ped\u00edan entre 25 y 30 piezas\u201d.<br \/>Adem\u00e1s, sal\u00edan algunos pedidos de hojas membretadas, calendarios (muy pocos), sobres, tarjetas de presentaci\u00f3n (pero en Offset, m\u00ednimo un millar y si s\u00f3lo es un ciento, se hacen en serigraf\u00eda).<br \/>\u00bfQu\u00e9 no le gusta?<br \/>\u2014El problema del precio del papel, pues puede subir dos veces a la semana y tenemos que absorber ese gasto.<br \/>Lo m\u00e1s bonito de su oficio\u2026 \u201cver mis trabajos funcionando. A veces, puedo ver un folleto, una receta m\u00e9dica o una tarjeta y decir: \u2018Yo hice esto\u2019. Eso es lo m\u00e1s satisfactorio\u201d.<br \/>Los prensadores est\u00e1n evolucionando. Casi ya no hay personas interesadas en encomendarles labores de ese tipo. Las m\u00e1quinas casi todo el tiempo se mantienen cerradas como si apretaran entre ellas historias que alguna vez fueron tatuadas en papel por tinta de varios colores.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mochilazo en el tiempo<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-38090","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38090","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38090"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38090\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38090"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38090"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38090"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}