{"id":37223,"date":"2017-02-27T13:45:00","date_gmt":"2017-02-27T13:45:00","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2017\/02\/27\/crisis\/"},"modified":"2017-02-27T13:45:00","modified_gmt":"2017-02-27T13:45:00","slug":"crisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/crisis\/","title":{"rendered":"Crisis"},"content":{"rendered":"<p>Terlenka<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00bfLos periodos de crisis en la vida colectiva son un aliciente para pensar y sobrevivir? O quiz\u00e1 no y su reconocimiento tiene que ver solamente con un inmemorial ritual humano. Sin la presencia o amenaza de una crisis global, el sentido de la fiesta perder\u00eda oportunidad y seriedad tambi\u00e9n. Acaso es necesario vivir en medio de una desgracia colectiva para aprehender lo humano y lo racional como formas de supervivencia. Hasta entonces uno se da cuenta por qu\u00e9 raz\u00f3n un dolor personal, la ruptura espiritual en el individuo no pueden ser transmitidos m\u00e1s que como mito o literatura. <br \/>Fuera de la literatura o de la mentira que se hace colectiva a trav\u00e9s del lenguaje, el dolor no es nada m\u00e1s que nuestro (quiz\u00e1s lo \u00fanico que verdaderamente nos pertenece). El dolor o la desgracia colectiva anula a los individuos. Los funerales son la prueba de que el sufrimiento \u00edntimo no puede ser compartido. Las l\u00e1grimas, los cantos f\u00fanebres e incluso los silencios respetuosos o los esc\u00e1ndalos familiares y maritales poseen un lugar en la escena dram\u00e1tica. De manera semejante las sociedades entran en crisis y levantan sin pesta\u00f1ear su teatro decadente; las guerras laten en cualquier \u00e9poca y los d\u00e9spotas miserables y los oportunistas toman las riendas de la misa colectiva.<br \/>Despu\u00e9s de las primeras guerras mundiales, de los genocidios fascistas, del purgatorio bolchevique y de las guerras \u00e9tnicas, el siglo veinte continu\u00f3 su paso en\u00e9rgico al convertir el dolor y la zozobra en una crisis constante, brutal y financiera, petrolera y tecnol\u00f3gica, primitiva y virtual: la tristeza se globaliz\u00f3 en forma de entusiasmo inocuo y como mercadotecnia de la \u201cfelicidad.\u201d <br \/>A finales del siglo veinte \u2014y en la d\u00e9cada que le sigui\u00f3\u2014 cualquier indicio de \u201cverdad pol\u00edtica\u201d en el mundo \u201cglobalizado\u201d se hac\u00eda pedazos apenas aparec\u00eda en el horizonte, las democracias dejaban de desarrollarse, deten\u00edan su marcha y se convert\u00edan en pantomima gestual: dejaban de ser teor\u00eda que se convert\u00eda en acci\u00f3n y fundamento a favor de la justicia y el desarrollo humanos para trocarse en mercadotecnia y teatro del instante. \u00bfY no es esta manera de describir los sucesos hist\u00f3ricos tambi\u00e9n un instrumento de la crisis para mantenerse vigente? Por supuesto que lo es: gritar y oponerse al estado de la sociedad, del mundo o de la historia presente s\u00f3lo puede significar algo: la conciencia de la derrota debe mantenerse viva para que la crisis tenga lugar y estremezca nuestra c\u00f3moda idea del mundo, del para\u00edso y del buen vivir. \u00bfDe qu\u00e9 forma escapa uno a esta trampa contempor\u00e1nea? No lo s\u00e9, y si lo supiera estar\u00eda inventando otra mentira.<br \/>Yo he intentado acercarme a la literatura como si \u00e9sta fuera un refugio individual que si bien no me hace feliz al menos me permite alejarme, por momentos, del gran teatro de las crisis perpetuas. Con frecuencia me he quejado de que el individuo haya renunciado a pensar y a poner en entredicho sus propios juicios sobre las cosas (descreer de su apof\u00e1ntica). He mostrado mi des\u00e1nimo al encontrar que no es la curiosidad, el simple deseo de conocimiento, la persecuci\u00f3n del buen vivir en com\u00fan o la tolerancia, lo que mueve o motiva a los hombres cuando piensan, sino la necesidad de dominio y de inter\u00e9s ordinario y ego\u00edsta. \u00bfY qu\u00e9 esperaba? \u00bfEn qu\u00e9 clase de personas depositaba yo mis esperanzas? En una mera invenci\u00f3n personal y abstracta que por tanto y afortunadamente me libraba de proponer un pared\u00f3n de culpables. \u201c\u00bfQui\u00e9n nos libera de nuestros libertadores?\u201d, es \u00e9sta una pregunta todav\u00eda vigente y desoladora. <br \/>Fuera de estas consideraciones algo borrosas estoy seguro de que la novela o los relatos de ficci\u00f3n tienen como prop\u00f3sito hacer que la vida sea m\u00e1s comprensible o aceptable en su misterio. Si el dolor personal o \u00edntimo no puede ser transmitido en toda su intensidad y verdad, por lo menos la novela lo expresa, lo muestra como mentira que nos pertenece. \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s nuestro que las mentiras que tenemos que inventar para sobrevivir y no abandonar el camino? Las crisis colectivas acosan a todos los hombres, pero no a los solitarios o a los locos. De all\u00ed la frase de Tailhard de Chardin: \u201cEl hombre tiene al hombre por compa\u00f1ero. La humanidad est\u00e1 sola.\u201d <br \/>Es bueno tener amigos \u2014aunque sean ef\u00edmeros\u2014 y los hombres de \u00e1nimo solitario pueden gozarlos y celebrarlos con mucho gusto. Es bueno desear pocas cosas, alejarse del ritmo de la \u00e9poca y de los yugos a los que nos somete pertenecer a una generaci\u00f3n. Es bueno llorar sin esc\u00e1ndalo. Las crisis globales est\u00e1n all\u00ed para que la escoria contin\u00fae ejerciendo un papel en el teatro de la maldad y de la justicia, y para que asumamos la desgracia como colectiva. Incluso hoy cuando tanto escritor se hace lugar a codazos en el teatro reci\u00e9n descrito, la literatura contin\u00faa siendo para m\u00ed un refugio y otra forma de vida, una crisis \u00edntima y nada aburrida. T\u00f3menle la palabra.<br \/>Despu\u00e9s de las primeras guerras mundiales, de los genocidios fascistas, del purgatorio bolchevique y de las guerras \u00e9tnicas, el siglo veinte continu\u00f3 su paso en\u00e9rgico al convertir el dolor y la zozobra en una crisis constante, brutal y financiera, petrolera y tecnol\u00f3gica, primitiva y virtual: la tristeza se globaliz\u00f3 en forma de entusiasmo inocuo y como mercadotecnia de la \u201cfelicidad.\u201d <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Terlenka<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-37223","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37223","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37223"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37223\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37223"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37223"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37223"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}