{"id":37023,"date":"2017-02-23T13:33:37","date_gmt":"2017-02-23T13:33:37","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2017\/02\/23\/mochilazo-en-el-tiempo-47\/"},"modified":"2017-02-23T13:33:37","modified_gmt":"2017-02-23T13:33:37","slug":"mochilazo-en-el-tiempo-47","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/mochilazo-en-el-tiempo-47\/","title":{"rendered":"Mochilazo en el tiempo"},"content":{"rendered":"<p>Cuando la ciudad se llen\u00f3 de casetas telef\u00f3nicas<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>En esta \u00e9poca es cada vez menos frecuente el hacer llamadas por tel\u00e9fono fijo. Acostumbrados a la inmediatez y practicidad de la telefon\u00eda m\u00f3vil, ha quedado olvidada la emoci\u00f3n por aprenderse un n\u00famero telef\u00f3nico, el correr a la cabina o caseta p\u00fablica para contar una noticia o simplemente, escabullirse del entorno familiar para poder escuchar, en la mayor privacidad posible, al ser querido.<br \/>Cuando &#8220;una voz del m\u00e1s all\u00e1 invadi\u00f3 la intimidad&#8221;<br \/>A pesar de que hoy pasa desapercibido, la llegada del tel\u00e9fono a la Ciudad de M\u00e9xico revolucion\u00f3 la forma en la que la capital -y el pa\u00eds- se relacionaba con el mundo. H\u00e9ctor de Maule\u00f3n, en su libro &#8220;El tiempo repentino&#8221;, narra que el 13 de marzo de 1878 un representante de &#8220;los aparatos telef\u00f3nicos Bell&#8221; llev\u00f3 a cabo el primer intento de llamada entre dos ingenieros mexicanos que lo auxiliaron para sustituir al aparato telegr\u00e1fico por el telef\u00f3nico.<br \/>Uno de ellos, \u00c1ngel Anguiano, relat\u00f3 para El siglo XIX que escuch\u00f3 sin problema alguno a todos los que en ese momento estaban en la casa del otro ingeniero, Crist\u00f3bal Ortiz: &#8220;nuestra conversaci\u00f3n dur\u00f3 como una hora, y fue una verdadera satisfacci\u00f3n para todos los concurrentes.&#8221; Un par de d\u00edas despu\u00e9s, el mism\u00edsimo Porfirio D\u00edaz estaba escuchando desde Cuautitl\u00e1n las notas del Himno Nacional provenientes de una banda en la Ciudad de M\u00e9xico.<br \/>Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s se estaba inaugurando la Compa\u00f1\u00eda Telef\u00f3nica Mexicana; sin embargo el aparato que lograba transmitir la voz de alguien m\u00e1s a trav\u00e9s de una bocina s\u00f3lo estaba disponible para aquellos que tuvieran el ingreso necesario para su mantenimiento: s\u00f3lo hab\u00eda 200 tel\u00e9fonos por la ciudad y en su mayor\u00eda correspond\u00edan a pol\u00edticos o empresarios, la clase alta porfiriana, oficinas gubernamentales o grandes almacenes.<br \/>Ya para el siglo XX, el tel\u00e9fono era parte de la vida cotidiana de la capital. En anuncios publicitarios de finales de los a\u00f1os 30, se informaba sobre las ventajas de contar con uno en casa ya que un hogar sin tel\u00e9fono era como \u201cuna fortaleza inaccesible\u201d. Pero fue hasta la d\u00e9cada de los 60 cuando dio inicio la red que posibilit\u00f3 la comunicaci\u00f3n entre millones de mexicanos: la instalaci\u00f3n de tel\u00e9fonos p\u00fablicos.<br \/>Una fila de espera<br \/>El 19 de agosto de 1958 se anunci\u00f3 en el pa\u00eds que la compa\u00f1\u00eda telef\u00f3nica Ericsson, que hab\u00eda operado en M\u00e9xico por m\u00e1s de 50 a\u00f1os, cesar\u00eda sus funciones. Tel\u00e9fonos de M\u00e9xico regres\u00f3 a manos de capital mexicano y con mucha motivaci\u00f3n, se apost\u00f3 por el desarrollo tecnol\u00f3gico y de comunicaciones. Tanto as\u00ed que para 1962, la American Telephone and Telegraph Co (ATT) dijo que \u201cM\u00e9xico ocupaba el s\u00e9ptimo lugar de importancia en cuanto a desarrollo tecnol\u00f3gico y el primero en todo el continente americano\u201d.<br \/>En 1958 aparecieron en la capital los primeros tel\u00e9fonos \u201cambulantes\u201d.<br \/>Si bien era com\u00fan que en los a\u00f1os sesenta muchas casas tuvieran tel\u00e9fono fijo, las casetas telef\u00f3nicas p\u00fablicas vinieron a cubrir una creciente necesidad comunicativa en la ciudad.<br \/>Las primeras fueron tipo londinense, altas y con \u201cpuertita\u201d para poder tener un espacio m\u00e1s privado. De acuerdo a algunos transe\u00fantes del Centro, estas cabinas eran de color gris y, lamentablemente, al poco tiempo de su instalaci\u00f3n fueron vandalizadas y descuidadas, por lo que tuvieron que ser substituidas por las predecesoras de las que conocemos hoy en d\u00eda.<br \/>Una persona habla por tel\u00e9fono en una caseta mientras otras dos esperan su turno a inicios de los a\u00f1os sesenta. Cr\u00e9dito: &#8220;Historia de la telefon\u00eda en M\u00e9xico&#8221;.<br \/>Ya para 1967 se hab\u00edan instalado un mill\u00f3n de casetas telef\u00f3nicas distribuidas por todas las colonias de la capital, seg\u00fan se lee en \u201cHistoria de la telefon\u00eda en M\u00e9xico\u201d. Ese mismo a\u00f1o, ante el crecimiento de la contrataci\u00f3n de n\u00fameros telef\u00f3nicos, se antepuso un \u201c5\u201d a todos los n\u00fameros telef\u00f3nicos del Valle de M\u00e9xico y de la zona metropolitana.<br \/>La incorporaci\u00f3n del tel\u00e9fono a la vida citadina no s\u00f3lo fue significativo para sus habitantes, sino tambi\u00e9n para su paisaje. El dise\u00f1o de cada una de las casetas fue cambiando a trav\u00e9s del tiempo, algunas veces fueron de l\u00e1mina gris y vidrio, otras veces fueron de acr\u00edlico con un soporte que permitiera ver el rostro de la persona dentro de la caseta y otras, de una estructura parecida a las secadoras de las est\u00e9ticas de colores azul o naranja.<br \/>Una escena de la cinta &#8220;Matin\u00e9e&#8221;, de 1976, donde podemos ver a los ni\u00f1os Jorge y Aar\u00f3n tratando de alcanzar una de las cl\u00e1sicas casetas telef\u00f3nicas de la \u00e9poca en la esquina de Liverpool y G\u00e9nova. Detr\u00e1s est\u00e1 la entrada a la glorieta de Insurgentes, con la estela del Metro, y del lado derecho algunas tiendas que ya no existen. Cr\u00e9dito: &#8220;La ciudad de M\u00e9xico que el cine nos dej\u00f3&#8221;.<br \/>En la d\u00e9cada de los 80 pasaron dos sucesos importantes par la telefon\u00eda nacional. Despu\u00e9s del temblor de 1985, los tel\u00e9fonos p\u00fablicos pasaron a ser gratuitos para que las familias pudieran estar comunicadas sin ning\u00fan problema.<br \/>Muchas personas utilizaban este recurso para hacer llamadas personales que no ten\u00edan nada que ver con la urgencia, pero en su mayor\u00eda las casetas fueron ocupadas por familias que no ten\u00edan la posibilidad de tener un tel\u00e9fono en casa. Dos meses despu\u00e9s, el primer mexicano que viaj\u00f3 al espacio se comunicaba v\u00eda telef\u00f3nica con el entonces presidente, Miguel de la Madrid.<br \/>\u201cComunicaci\u00f3n en el espacio entre el presidente de la Madrid y el cosmonauta mexicano Neri Vela\u201d se lee ente las p\u00e1ginas del libro &#8220;Historia de la telefon\u00eda en M\u00e9xico&#8221;.<br \/>En 1987 las tarifas para realizar llamadas telef\u00f3nicas subieron, teniendo un costo de 100, 200, 50 y 10 pesos.<br \/>En 1989, Tel\u00e9fonos de M\u00e9xico inici\u00f3 una nueva etapa en su historia, cuando fue adquirido por el empresario Carlos Slim, qui\u00e9n fue obligado a dar continuidad a la red de tel\u00e9fonos p\u00fablicos.<br \/>La actualidad<br \/>Con el paso del tiempo, la calidad y cantidad de casetas telef\u00f3nicas p\u00fablicas ha ido disminuyendo. Cuando nos acercamos a algunos transeuntes a preguntarles sobre la primera y \u00faltima vez que hicieron uso de estas estructuras dijeron que sirven para alguna emergencia, cuando se quedan sin cr\u00e9dito en el celular o cuando no tienen.<br \/>Entre las an\u00e9cdotas sobresal\u00eda que las j\u00f3venes utilizaban los tel\u00e9fonos para no ser molestadas al estar hablando con sus amigos o sus novios, otros dec\u00edan que lo ocupaban cuando pasaba alguna emergencia en casa y cuando quer\u00edan saludar a alguien en los minutos que abarcaban los 3 o 5 pesos de cada llamada.<br \/>\u201cYo compraba mi tarjeta ladatel y me sal\u00eda a platicar en una caseta en la esquina de mi casa, me molestaba que me dijeran que ya colgara el tel\u00e9fono en casa. Desde hace tiempo que ya no est\u00e1, no recuerdo cuando fue la \u00faltima vez que la vi\u201d, coment\u00f3 una chica de cuarenta a\u00f1os.<br \/>A diferencia de los a\u00f1os 70, los tel\u00e9fonos de hoy en d\u00eda son todo en uno: tel\u00e9fono, c\u00e1mara, reproductor de video y audio. Todo lo que sol\u00edamos encontrar s\u00f3lo siendo parte de la vida de la ciudad lo tenemos al alcance en dispositivos de menos de 15 cent\u00edmetros de largo y para lo que menos lo ocupamos es para hacer llamadas.<br \/>Las condiciones de las casetas, en su mayor\u00eda, son deplorables; presentan golpes, rayones, est\u00e1n llenas de publicidad o basura. Como dijimos al iniciar el texto, ahora resulta nost\u00e1lgico el acordarte de un n\u00famero o de ingeni\u00e1rtelas para no aburrirte en la fila para tu turno al otro lado de la bocina.<br \/>Con esto no queremos decir que los tiempos pasados hayan sido mejores, todos las cosas que el ser humano crea se reinventan para lograr cubrir las necesidades que van apareciendo en la \u00e9poca, pero s\u00ed es una invitaci\u00f3n a que se sienten un momento con sus seres queridos y les pregunten c\u00f3mo les cambi\u00f3 la vida la aparici\u00f3n de ciertos aparatos que desde siempre han estado en casa y quiz\u00e1s as\u00ed conozcan una historia de amor, de desamor o de c\u00f3mo una peque\u00f1a cajita, pas\u00f3 a ser uno de los objetos portadores de noticias m\u00e1s importantes para las familias.<br \/>Texto: Ruth G\u00f3mez y Carlos Villasana<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando la ciudad se llen\u00f3 de casetas telef\u00f3nicas<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-37023","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37023","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37023"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37023\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37023"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37023"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37023"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}