{"id":36615,"date":"2017-02-16T12:57:05","date_gmt":"2017-02-16T12:57:05","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2017\/02\/16\/telegramas-mensajes-que-siguen-vigentes\/"},"modified":"2017-02-16T12:57:05","modified_gmt":"2017-02-16T12:57:05","slug":"telegramas-mensajes-que-siguen-vigentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/telegramas-mensajes-que-siguen-vigentes\/","title":{"rendered":"Telegramas, mensajes que siguen vigentes"},"content":{"rendered":"<p>Mochilazo en el tiempo<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Una serie de ruidos provenientes de un transmisor llama su atenci\u00f3n por un momento. Es un aparato de radio telegraf\u00eda sobre una mesa a unos metros de distancia del grupo de hombres y mujeres que degustan un plato de panza, de chilaquiles o de fruta con queso cottage. Todos, en autom\u00e1tico, dejan los alimentos y prestan atenci\u00f3n a lo que escuchan.<br \/>\u201cPara usted quiz\u00e1 son s\u00f3lo ruidos; para nosotros son mensajes\u201d, me dice don Eli Castro, un telegrafista jubilado que estuvo en servicio m\u00e1s de 30 a\u00f1os. \u00c9l tambi\u00e9n presta atenci\u00f3n y luego dice: \u201cEst\u00e1n felicit\u00e1ndonos\u201d, dice de nuevo y termina: \u201cEscuche con atenci\u00f3n: hay sonidos cortos y largos; escuche eso, no la velocidad, y podr\u00e1 descifrar el mensaje\u201d.<br \/>Despu\u00e9s un estruendo de aplausos estalla en aquel restaurante del centro de la Ciudad de M\u00e9xico donde 105 hombres y mujeres, la mayor\u00eda de m\u00e1s de 70 a\u00f1os de edad, se han reunido para celebrar su d\u00eda: el del telegrafista.<br \/>Y aunque faltan cuatro d\u00edas para la conmemoraci\u00f3n (14 de febrero) estos telegrafistas jubilados provenientes de Quintana Roo, Guerrero, Aguascalientes, Chiapas, Ciudad de M\u00e9xico y otras entidades del pa\u00eds se encuentran por vig\u00e9simo segundo a\u00f1o consecutivo para festejarse y recordar todas aquellas an\u00e9cdotas de los a\u00f1os en que enviaban mensajes a trav\u00e9s de la clave morse.<br \/>Cuando cada uno de ellos, j\u00f3venes que no rebasaban los 20 a\u00f1os, aprendieron el lenguaje de los puntos y las rayas para construir palabras, n\u00fameros y signos de puntuaci\u00f3n para enviarlos a trav\u00e9s cables y lograr la comunicaci\u00f3n inmediata. Porque eso se lograba con el tel\u00e9grafo: la comunicaci\u00f3n instant\u00e1nea en una \u00e9poca en la que los mensajes a trav\u00e9s de cartas de felicitaci\u00f3n o de condolencia demoraban semanas o meses; con el telegrama se lograba que llegaran al destino en cuesti\u00f3n de minutos.<br \/>\u201cEra comunicaci\u00f3n inmediata, ahora dir\u00edamos en tiempo real. Se enviaba un impulso corto y en ese mismo instante llegaba al destino sin importar el kilometraje\u201d, dijo en entrevista con EL UNIVERSAL M\u00f3nica Irene Nieto, trabajadora de Telecomunicaciones de M\u00e9xico y una de las gu\u00edas del Museo del Tel\u00e9grafo.<br \/>As\u00ed lo recuerda el se\u00f1or Melit\u00f3n Ancona, oriundo de Champoton, Tabasco, y quien estuvo en Tel\u00e9grafos de M\u00e9xico durante 35 a\u00f1os: \u201cAhora no tenemos la misma habilidad de cuando est\u00e1bamos en activo, que era rapidez y claridad, pues hasta nos tocaba transmitir los informes presidenciales cada a\u00f1o, las m\u00e1s de 100 hojas que lo integraban, todo en clave morse\u201d, me dice mientras se organiza con su compa\u00f1ero Gustavo Robles para hacer una demostraci\u00f3n.<br \/>El se\u00f1or Melit\u00f3n comienza en el aparato de radio telegraf\u00eda (el cual tiene mayor velocidad al momento de reproducir los sonidos de la clave morse) a codificar el mensaje que lee escrito en una hoja y que s\u00f3lo \u00e9l y yo conocemos. Gustavo, por su parte, comienza a decir la palabra que va construyendo con los sonidos emitidos: \u201cFeliz d\u00eda del telegrafista\u201d.<br \/>\u201cYo era una buena telegrafista, pero ahora mis manos ya est\u00e1n entumecidas. A veces practico porque yo a\u00fan conservo mi aparato\u201d, dice la mujer que ahora radica en Aguascalientes y que cuando se inici\u00f3 en esta profesi\u00f3n era la \u00fanica mujer de un grupo de 10 telegrafistas.<br \/>\u201cSiempre fueron pocas mujeres, pero s\u00ed hab\u00eda, y \u00e9ramos respetadas por los compa\u00f1eros. Este lugar de trabajo incluso serv\u00eda para crear parejas que se enviaban mensajes. As\u00ed me enamor\u00e9 del amor de mi vida\u2026 fuimos novios, pero nunca nos casamos\u201d, relata con la mirada clavada en los recuerdos, mientras sonr\u00ede.<br \/>Es ah\u00ed cuando noto que cada uno usa el aparato telegr\u00e1fico a su modo, desde la forma en que lo toman hasta c\u00f3mo marcan los puntos y las rayas para formar las palabras. Los sonidos que emiten se convierten en su voz.<br \/>\u201cA veces no nos ve\u00edamos porque est\u00e1bamos a cientos de kil\u00f3metros de distancia cada uno en sus respectivas estaciones en los estados donde viv\u00edamos, pero con s\u00f3lo o\u00edr el primer mensaje ya sab\u00edamos qui\u00e9n era. Adem\u00e1s todos ten\u00edamos sobrenombres. Nos daban letras a cada uno para identificarnos\u201d, narra el telegrafista Soto Mart\u00ednez.<br \/>Precisamente de \u00e9l sus monograma (que pod\u00eda estar integrado de dos o hasta tres letras) era S. M., las iniciales de sus apellidos, pero como la de su hermano era S y lo hab\u00edan apodado \u201cSatan\u00e1s\u201d, a \u00e9l lo apodaron \u201cSatan\u00e1s Menor\u201d.<br \/>Entonces, cuando iniciaban su jornada laboral que era de seis a siete horas, \u201cen cada telegrama se pon\u00eda el monograma del que lo que recib\u00eda y del que lo transmit\u00eda. Para con eso hacerlos responsables de los errores\u201d, precisa el se\u00f1or Melit\u00f3n, cuyo monograma era I. L. (India Lima).<br \/>As\u00ed, esos hombres y mujeres ten\u00edan la habilidad de usar las dos manos para sus labores. Mientras que con la derecha, quienes eran diestros, iban transmitiendo (codificando en clave morse el mensaje), con la izquierda iban bautizando los telegramas (les escrib\u00edan su monograma y la hora en que lo hac\u00edan).<br \/>Las sanciones por alg\u00fan error depend\u00edan de la labor. Si era un giro, a veces ellos ten\u00edan que reintegrar el importe del dinero transferido, y si era un error de dedo u ortogr\u00e1fico se enviaba un memor\u00e1ndum a su expediente. Esto pod\u00eda afectar sus promociones para los ascensos, ya que si ten\u00edan en su expediente memor\u00e1ndums con llamadas de atenci\u00f3n por errores, a la hora de aplicar a una plaza superior eso se les tomaba en cuenta para d\u00e1rselas o no.<br \/>As\u00ed, estos telegrafistas de o\u00eddo transcrib\u00edan a mano o m\u00e1quina, en su momento, el mensaje que recib\u00edan o el que les ped\u00edan enviar. Y en el registrador de cinta se imprim\u00eda el mensaje para que tambi\u00e9n fuera un comprobante de lo que se hab\u00eda dicho. Esto, al menos en M\u00e9xico, exist\u00eda para una aclaraci\u00f3n, por normatividad.<br \/>\u2014\u00bfCu\u00e1nto era el costo de un telegrama? \u2014le pregunto a uno de los organizadores del desayuno del festejo, mientras el resto de los telegrafistas canta con el tr\u00edo.<br \/>\u2014Diez palabras, tres pesos \u2014dice Gregorio Ruvalcaba Mercado, telegrafista que inici\u00f3 en la profesi\u00f3n a los 18 a\u00f1os en su pueblo Yahualica de Gonzalez Gallo, Jalisco y que tuvo la oportunidad de ser del equipo de telegrafistas que transmiti\u00f3 la inauguraci\u00f3n y clausura de los Juegos Ol\u00edmpicos del M\u00e9xico 68 y apunta\u2014: y hab\u00eda tres turnos y en todos hab\u00eda muchos telegramas y giros que enviar.<br \/>\u2014\u00bfHab\u00eda alguna \u00e9poca en la que la gente enviara m\u00e1s telegramas?<br \/>\u2014S\u00ed, el D\u00eda de las Madres, el Del amor y la Amistad, en Navidad y en A\u00f1o Nuevo. En esas \u00e9pocas se triplicaba el trabajo de mensajes que enviaban. Por ejemplo, yo que trabajaba en el horario nocturno con grupo de 170 telegrafistas, en un d\u00eda normal cada uno mandaba un promedio de 100 a 150 mensajes, lo cual depend\u00eda de la estaci\u00f3n en la que se estuviera. Guadalajara y Monterrey ten\u00edan mucha demanda, y para otras ciudades m\u00e1s peque\u00f1as el env\u00edo era menor.<br \/>\u2014\u00bfY en clave morse cu\u00e1ntas palabras por minuto transmit\u00edan?<br \/>\u2014Lo m\u00e1s r\u00e1pido que registr\u00e9 fueron 525 pulsaciones por minuto en el perforador, en el morse en el vibro no se puede contabilizar. A veces el mensaje era tan r\u00e1pido que se ten\u00eda que cortar un momento para poder captar todo el mensaje. Pero eso s\u00ed nunca se me iba algo equivocado. Mientras recib\u00eda a la par escrib\u00eda el mensaje.<br \/>&#8211;De Central Telegr\u00e1fica a Museo<br \/>La invenci\u00f3n del tel\u00e9grafo no fue obra de una sola persona, sino la coronaci\u00f3n del esfuerzo y la creatividad de muchos hombres durante varias d\u00e9cadas. Sin embargo, el estadounidense Samuel Morse fue el primero en implementar la tecnolog\u00eda y el sistema de transmisi\u00f3n que cobrar\u00eda fama y difusi\u00f3n en todo el mundo.<br \/>El tel\u00e9grafo morse es un sistema de comunicaci\u00f3n que opera mediante impulsos el\u00e9ctricos y se basa en un lenguaje y se basa en un lenguaje cifrado de \u201cpuntos y rayas\u201d, que con los a\u00f1os se convertir\u00eda en el m\u00e1s popular de los medios de comunicaci\u00f3n.<br \/>As\u00ed, este invento lleg\u00f3 a M\u00e9xico a trav\u00e9s de Juan de la Granja, un espa\u00f1ol naturalizado mexicano, quien tras una temporada en M\u00e9xico viaj\u00f3 a Nueva York, donde vivi\u00f3 20 a\u00f1os, desempe\u00f1\u00e1ndose como librero, periodista y, posteriormente, c\u00f3nsul general de M\u00e9xico. A su regreso a tierras aztecas en 1847, De la Granja, dotado de un extraordinario talento organizador y con la intenci\u00f3n de establecer el tel\u00e9grafo consigui\u00f3 accionistas para su nueva empresa.<br \/>Juan de la Granja trajo de Estados Unidos a cuatro telegrafistas que fueron los encargados de transmitir el conocimiento a los mexicanos; entre ellos estuvo Jos\u00e9 M. Ocampo con sus dos hijos y un sobrino, \u00e9ste \u00faltimo llamado Miguel V\u00e1zquez Mellado se convertir\u00eda en el primer telegrafista mexicano.<br \/>As\u00ed, De la Granja aloj\u00f3 en una casa del centro de la Ciudad de M\u00e9xico todo el material necesario para instalar la primera oficina telegr\u00e1fica, al cual se ubic\u00f3 el n\u00famero 6 de la segunda calle de las Damas esquina San Felipe Neri, actualmente calle Bol\u00edvar y Rep\u00fablica de El Salvador.<br \/>La primera demostraci\u00f3n telegr\u00e1fica que hace ocurri\u00f3 en mayo de 1850. Del Palacio de Miner\u00eda a Palacio Nacional. Un a\u00f1o despu\u00e9s, en 1851, se inaugur\u00f3 el primer tramo de la primera l\u00ednea telegr\u00e1fica, el cual comprend\u00eda de la Ciudad de M\u00e9xico a Nopalucan, una peque\u00f1a poblaci\u00f3n en Puebla, que despu\u00e9s cambi\u00f3 su nombre a Nopalucan de la Granja en su honor.<br \/>Para 1854 se contaba apenas con 608 kil\u00f3metros de l\u00edneas, cinco oficinas p\u00fablicas y once empleados, pero el r\u00e1pido crecimiento de la red para 1856 estaban intercomunicadas la Ciudad de M\u00e9xico, Veracruz, Toluca, Morelia, Guanajuato, Le\u00f3n y Guadalajara.<br \/>Sin embargo, es la \u00e9poca de Porfirio D\u00edaz cuando se da la \u00e9poca de oro de este medio de comunicaci\u00f3n, pues logra su consolidaci\u00f3n cuando el general manda establecer una red nacional, creando as\u00ed la Direcci\u00f3n General de L\u00edneas Telegr\u00e1ficas Federales. El objetivo era comunicar a todo el pa\u00eds de manera r\u00e1pida y eficiente.<br \/>As\u00ed, entre 1877 y 1882 se instalaron 16 mil kil\u00f3metros de l\u00edneas y se abrieron 264 oficinas con m\u00e1s de mil empleados, con un servicio anual de 500 mil mensajes transmitidos. Adem\u00e1s, con las v\u00edas de ferrocarril se construyeron tambi\u00e9n las l\u00edneas telegr\u00e1ficas.<br \/>Precisamente D\u00edaz mand\u00f3 construir la sede de la Secretaria de Comunicaciones y Obras P\u00fablica en el edificio que en la actualidad se ubica en la calle de Tacuba en el centro de la Ciudad de M\u00e9xico y ah\u00ed mismo se instala la Central de tel\u00e9grafos de la ciudad (hoy en d\u00eda la sala del Museo del Tel\u00e9grafo).<br \/>\u201cLa gran relevancia del tel\u00e9grafo radic\u00f3 en que era confidencial, directo, seguro, r\u00e1pido. Fue importante en \u00e9poca de paz y en \u00e9poca de guerra. En el pa\u00eds permiti\u00f3 el avance de la Revoluci\u00f3n; la guerra quiz\u00e1 no lleg\u00f3 a los lugares m\u00e1s alejados, pero la revoluci\u00f3n como tal s\u00ed, porque por medio del tel\u00e9grafo estaban informados. Por eso, siempre hab\u00eda un telegrafista a un lado de un presidente\u201d, narra M\u00f3nica Irene.<br \/>As\u00ed lo relata el telegrafista Gabriel Mart\u00ednez Maga\u00f1a, quien tuvo la labor de ser telegrafista del entonces candidato a la presidencia, Gustavo D\u00edaz Ordaz y despu\u00e9s cuando fue presidente; tambi\u00e9n del presidente Luis Echeverr\u00eda, Adolfo L\u00f3pez Portillo y Carlos Salinas de Gortari.<br \/>\u201cMi labor consist\u00eda en recibir la s\u00edntesis informativa de los peri\u00f3dicos para hac\u00e9rsela llegar al presidente o candidato por las ma\u00f1anas muy temprano, al medio d\u00eda o a veces en la tarde cuando se generaban algunas informaciones. Lo mismo para todos los medios que iban a las giras. Todo a trav\u00e9s de clave morse\u201d, relata el hombre que estuvo en tel\u00e9grafos durante 35 a\u00f1os.<br \/>Este hombre, originario de Isla Mujeres, Quintana Roo, por el buen trabajo que desempe\u00f1\u00f3 en presidencia en 1968 en los Juego Ol\u00edmpicos en M\u00e9xico, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s fue enviado a los Ol\u00edmpicos de M\u00fanich en Alemania.<br \/>\u201cEn ese evento se busc\u00f3 designar al mejor operador o telegrafista del mundo o de los que asistimos al centro de prensa en Alemania, y yo ocupe el primer lugar. Mi premio fue regresar dos a\u00f1os despu\u00e9s a Frankfurt, al mundial de f\u00fatbol\u201d.<br \/>&#8211;En honor de los telegrafistas<br \/>Fue un 14 de febrero de 1933 que los telegrafistas mexicanos tuvieron una huelga luego de que por decreto presidencial se anunci\u00f3 la fusi\u00f3n de tel\u00e9grafos y correos. Los primeros estaban en desacuerdo porque consideraban que no hab\u00eda comparaci\u00f3n en las actividades entre las dos profesiones, pues ellos eran gente m\u00e1s preparada.<br \/>\u201cUn telegrafista estaba capacitado para instalar su equipo, las l\u00edneas, para producir la energ\u00eda, para darle mantenimiento a la l\u00ednea como al aparato; era como un ingeniero. Sab\u00eda escritura, ortograf\u00eda, obten\u00eda un lenguaje especial porque se cobraba por palabra y si se necesitaba economizar el mensaje \u00e9l lo lograba; por eso hay mensajes chuscos como \u2018saludote\u2019, en lugar de \u2018te saludo\u2019, una palabra en lugar de dos\u201d, asegura M\u00f3nica Irene Nieto.<br \/>As\u00ed ante esta inconformidad es que se van a huelga, pero no se logra nada. La separaci\u00f3n de estos dos personajes se da el 19 de febrero de 1942, que es cuando se instaura el 14 de febrero como el D\u00eda de los Telegrafistas, como una forma de honrar a los compa\u00f1eros que en 1933 suspendieron sus labores para protestar por algo que les parec\u00eda injusto.<br \/>Otras de las cosas que se crearon en honor de estos nobles profesionistas fue su himno, el cual se cre\u00f3 en Guadalajara el 11 de enero de 1947; mientras que en 1954 se instaur\u00f3 el Concurso para el Mejor Telegrafista de todo el pa\u00eds, el cual cada a\u00f1o recib\u00eda un diploma y una medalla de oro de manos del presidente. Al ganador se le premiaba la velocidad y la ortograf\u00eda (no deb\u00eda haber errores).<br \/>&#8211;\u201cAdi\u00f3s, mi querido Morse, adi\u00f3s\u2026\u201d<br \/>El se\u00f1or Juan Orozco Guti\u00e9rrez ten\u00eda 17 a\u00f1os cuando se convirti\u00f3 en telegrafista, aunque a los 14 a\u00f1os de edad aprendi\u00f3 la clave morse. Su primera plaza la tuvo en Villa Azueta, Veracruz en el horario nocturno; su primer d\u00eda de trabajo fue un 1 de marzo de 1945, lo recuerda con precisi\u00f3n.<br \/>Durante 55 a\u00f1os de trabajo en su profesi\u00f3n lleg\u00f3 a conseguir transmitir 52 palabras por minuto, salvo la vez que gan\u00f3 el segundo lugar en el Concurso al Mejor Telegrafista, cuando consigui\u00f3 70 palabras en un minuto, y qued\u00f3 en segundo porque tuvo un error, mientras que el primer lugar el mismo n\u00famero de palabras por minuto, pero sin ning\u00fan error. La medalla que gan\u00f3 se la entregaron en el Palacio de Bellas Artes.<br \/>Pero lo m\u00e1s importante que le pas\u00f3, dice don Juan, es que le toc\u00f3 presenciar el momento en que se apag\u00f3 la clave morse en M\u00e9xico. Justo ocurri\u00f3 en lo que era Central de Tel\u00e9grafos en la Ciudad de M\u00e9xico, ahora el museo. Era el 5 de noviembre de 1992. El telegrafista Romeo Jim\u00e9nez G\u00f3mez fue designado oficialmente para suprimir el sistema morse de los tel\u00e9grafos mexicanos. El \u00faltimo mensaje fue enviado desde la central a Nopalucan de la Granja, Puebla, donde hab\u00eda tenido su origen hac\u00eda casi 150 a\u00f1os atr\u00e1s.<br \/>Don Juan Orozco escuch\u00f3 y descifr\u00f3 el mensaje que don Romeo Jim\u00e9nez agreg\u00f3 al final del anuncio: \u201cAdi\u00f3s mi Morse querido, adi\u00f3s\u2026\u201d.<br \/>\u201cSent\u00ed mucha nostalgia porque desaparec\u00eda el tel\u00e9grafo con morse en todo el pa\u00eds; ese lenguaje con el que todos nos comunicamos y que hoy seguimos identificando\u201d, narra don Juan con un leve suspiro.<br \/>Y aunque se acab\u00f3 la clave morse, no as\u00ed la telegraf\u00eda; esa sigue vigente.<br \/>\u201cLos servicios anal\u00f3gicos evolucionaron y los mensajes de telegramas y giros siguen llegando a todo el pa\u00eds, ahora por medios computarizados y digitales, pero siguen vigentes\u201d, asegura M\u00f3nica Irene, quien tambi\u00e9n da la cifra de que existen m\u00e1s de 1700 oficinas telegr\u00e1ficas en todo el pa\u00eds.<br \/>&#8211;\u00bfLos telegramas todav\u00eda existen?<br \/>Una pareja entra a la oficina de tel\u00e9grafos ubicada en Eje Central. El hombre de m\u00e1s de 70 a\u00f1os pide una papeleta, porque antes, dice, quien quer\u00eda mandar un telegrama ten\u00eda que llenar una hoja con el nombre y direcci\u00f3n de la persona a la que le enviar\u00eda el mensaje, y el telegrafista se encargaba de transmitirlo una vez que revisaba el n\u00famero de las palabras y que todo estuviera correcto.<br \/>\u2014\u00bfYa no usan las papeletas? \u2014le pregunta al operador detr\u00e1s del cristal.<br \/>\u2014No ya no, se\u00f1or \u2014le responde Jorge Alberto Rom\u00e1n Mata, operador de Telecomunicaciones de M\u00e9xico, como se llama actualmente Tel\u00e9grafos de M\u00e9xico.<br \/>Entonces la mujer que lo acompa\u00f1a comienza a dictar los datos de la persona a la que enviara el telegrama, ya no los escribe en un trozo de papel porque ahora se capturan directo en la computadora. \u201cYa encontr\u00e9 la direcci\u00f3n\u201d, le dice feliz al operador.<br \/>\u201cMar\u00eda perd\u00ed todo contacto contigo. Comun\u00edcate conmigo a los siguientes tel\u00e9fonos\u2026\u201d, dicta la mujer. Jorge captura en la computadora cada dato y letra del mensaje; despu\u00e9s verifica con la mujer que todo est\u00e9 correcto. Enseguida env\u00eda el telegrama hasta Tultitl\u00e1n, Estado de M\u00e9xico.<br \/>Veintitr\u00e9s pesos con 20 centavos es el costo del telegrama. La pareja paga y abandona la peque\u00f1a oficina telegr\u00e1fica.<br \/>\u201cLa gente sigue usando el telegrama para enviar felicitaciones, condolencias, citatorios, enviar dinero. Es un servicio confiable y r\u00e1pido. Este telegrama que acabo de enviar ma\u00f1ana ya lleg\u00f3 a su destino, y eso porque es un servicio ordinario; el urgente es m\u00e1s r\u00e1pido pero cuesta el doble. Ahora son 30 palabras por 23.20 pesos, si son m\u00e1s el sistema da el costo, lo mismo con el n\u00famero de boleta, porque tambi\u00e9n antes lo asignaba el telegrafista. En la actualidad todo es m\u00e1s f\u00e1cil, pero en esencia es lo mismo\u201d, dice el hombre que lleva 28 a\u00f1os en esta profesi\u00f3n.<br \/>Y asegura que si la gente ahora no usa mucho este servicio es porque las oficinas est\u00e1n muy escondidas y reconoce que algunas han cerrado, y las que han reubicado es en zonas donde la gente las usa m\u00e1s.<br \/>\u201cEn provincia se llevan a las ciudades, principalmente, pero tambi\u00e9n a varios kil\u00f3metros alejados de la ciudad para darle el servicio a las comunidades rurales. Tambi\u00e9n por ubicarse en ciudades con conflictos, hay unidades m\u00f3viles que cubren programas sociales; por ejemplo, de 65 y m\u00e1s donde hay personas mayores que no pueden desplazarse y la unidad m\u00f3vil de Telecomm llega\u201d, relata Jorge.<br \/>Ahora tambi\u00e9n con los nuevos servicios telegr\u00e1ficos y financieros que van de telegramas, pago de recibo telef\u00f3nico, remesas internacionales, servicios bancarios, pago de luz, gas, tv de cable, pago de boletos de avi\u00f3n, pago de n\u00f3minas, becas y pensiones y recargas de tiempo aire, y fonotelegrama, el cual te cobran al mes en tu recibo de tel\u00e9fono, pero, asegura, hay gente que acude a la oficina porque quiere conservar el recibo.<br \/>\u201cViene gente de todas las edades, una personas mayor viene a enviar un giro o un telegrama por San Valent\u00edn, tengo una clienta de 70 a\u00f1os que cada a\u00f1o le env\u00eda un telegrama a un amigo que tiene; o j\u00f3venes que van por una recarga para su celular, porque es otro de los nuevos servicios. Nosotros estamos entre el pasado y el presente. Pero es muy bonito. Yo estoy muy feliz\u201d, dice Jorge.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mochilazo en el tiempo<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-36615","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36615","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36615"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36615\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36615"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36615"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36615"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}