{"id":35761,"date":"2017-02-01T13:21:33","date_gmt":"2017-02-01T13:21:33","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2017\/02\/01\/adiccion\/"},"modified":"2017-02-01T13:21:33","modified_gmt":"2017-02-01T13:21:33","slug":"adiccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/adiccion\/","title":{"rendered":"Adicci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Terlenka<br \/>El Diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola dice que el adicto siente \u201cafici\u00f3n extrema hacia alguien o algo\u201d<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Esta vez me gustar\u00eda escribir, aunque no explayarme, en el asunto de mis adicciones. No tomo mi ya querida columna como un confesionario, pues no tengo la costumbre de ocultar mis adicciones y adem\u00e1s no experimento ni pizca de culpa. Al contrario, creo poder soportar todav\u00eda uno o dos vicios m\u00e1s, siempre que \u00e9stos me hagan la vida m\u00e1s placentera y no sean demasiado onerosos. Me complace que Mar\u00eda Moliner \u2014citada infinidad de veces en este espacio\u2014 defina la palabra \u201cadicto\u201d como una persona \u201cque admira, respeta, sigue o se acata a alguien determinado\u201d. Para no quedarme solamente bajo las faldas de Mar\u00eda, cito tambi\u00e9n al pensador espa\u00f1ol Antonio Escohotado, quien en su \u201cHistoria elemental de las drogas\u201d, escribi\u00f3 que por drogas seguimos entendiendo lo que ya hab\u00edan bien escrito Hip\u00f3crates y Galeno: \u201csustancias que en vez de \u2018ser vencidas\u2019 por el cuerpo (y asimiladas como simple nutrici\u00f3n) son capaces de \u2018vencerle\u2019, provocando \u2014en dosis rid\u00edculamente peque\u00f1as si se comparan con las de otros alimentos\u2014 grandes cambios org\u00e1nicos, an\u00edmicos o de ambos tipos\u201d. No est\u00e1 de m\u00e1s decir que en Berl\u00edn hace ocho a\u00f1os conoc\u00ed en una fiesta a la bella hija del se\u00f1or Escohotado y estuve a punto de volverme adicto a ella. \u00bfA qu\u00e9 soy adicto? Lo dir\u00e9 abiertamente, aunque no en orden de importancia, puesto que la importancia de nuestros afectos no los decide uno, sino que al final de la vida nos damos cuenta de qu\u00e9 es lo que m\u00e1s nos conmovi\u00f3 o transform\u00f3 en lo que somos. Soy adicto al desorden y a las malas mujeres. A la amistad y a casi todo lo que me hace da\u00f1o, incluyendo el chocolate. No el hachis, que me marea demasiado, sino el chocoatl que los espa\u00f1oles llevaron a Europa. Tengo debilidad por los animales mansos y por los libros breves y sabios, por las sustancias de cualquier tipo, desde clorhidratos hasta \u00e1cidos provenientes del perejil y la nuez moscada, me alegran la vida los alcoholes de toda clase y las pastillas para dormir. Soy adicto a la lectura y a las piernas de las mujeres, a las rubias y a la piel p\u00e1lida, a los comentarios indiscretos y a las bromas inesperadas. Como don Francisco de Quevedo y Villegas, que gustaba exponer los vicios del ambiente social y sus hipocres\u00edas, yo tambi\u00e9n gusto de hacer bromas o chistes a cualquier precio, sin caer en la bufonada. Disfruto insistir en la mala reputaci\u00f3n de los criminales de cualquier tipo. Soy adicto a las personas malagradecidas, aunque esto \u00faltimo lo he inducido a trav\u00e9s de la experiencia.<br \/>El Diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola dice que el adicto siente \u201cafici\u00f3n extrema hacia alguien o algo\u201d. Y es as\u00ed, yo me declaro v\u00edctima de una afici\u00f3n extrema por las buenas personas \u2014s\u00ed, lo he dicho, aunque sean mal agradecidas\u2014 y por la gente que se quita algo de s\u00ed para ofrecerlo a los dem\u00e1s. Me atraen las mujeres mayores, aunque ya a mi edad esas se\u00f1oras est\u00e9n a punto de morir. Soy adicto a la posici\u00f3n horizontal, al silencio y a las rodillas de las mujeres de veintitr\u00e9s, treinta y siete y cincuenta y dos a\u00f1os; me trastornan y adoro a las malas actrices, mientras sean guapas y su torpeza sea decorosa. Me gusta la salvia, pero tambi\u00e9n cualquier sustancia que provenga de las manos de un ingeniero; las aeromozas me son indispensables en cualquier clase de viaje y tambi\u00e9n \u2014me revelo cursi\u2014soy adicto al arte del siglo veinte, no a esta eterna masturbaci\u00f3n del mercado de arte contempor\u00e1neo actual que s\u00f3lo un palurdo puede disfrutar (hay excepciones). Alguna vez fui adicto al onanismo, pero no me doy abasto entre las mujeres reales y mi imaginaci\u00f3n. Mi adicci\u00f3n por el despilfarro y la generosidad me han hecho manirroto y pobre. Soy adicto a la lealtad y a Dostoievski, a los ombligos tenues y a las bocas delgadas, a los gatos y a las met\u00e1foras (esas moscas muertas del lenguaje). \u00bfC\u00f3mo puede un hombre vivir as\u00ed? \u00bfMerezco ser condenado por mis adicciones? No lo creo. Si lo sopesan con atenci\u00f3n ser adicto a la acumulaci\u00f3n de poder, fama y dinero s\u00ed que es un vicio o una adicci\u00f3n terrible y nefasta, que por fortuna yo no debo soportar. Estoy seguro de que Borges era adicto a Roberto Arlt y lo ocultaba, y estoy seguro de que todo lo que escribi\u00f3 fue justamente para no parecerse a \u00e9l. En pocas palabras, soy un costal de adicciones, una mina de vicios que intento convertir en virtudes; y pese a todo ello puedo continuar con mi vida mesurada y poca cosa. Soy adicto a los aforismos y a los vinos del Duero, si van acompa\u00f1ados de una noche larga y amistosa; me gusta pelear con los pu\u00f1os, pero ya no hay muchos contrincantes a quienes pueda vencer, y adem\u00e1s, al final de la pelea me siento culpable. Finalmente dir\u00e9 que soy adicto a las mujeres que trabajan de noche (es decir: todas, aunque duerman) y a las que despiertan con una sonrisa y una mirada piadosa en el rostro. En fin. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TerlenkaEl Diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola dice que el adicto siente \u201cafici\u00f3n extrema hacia alguien o algo\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-35761","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35761","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35761"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35761\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35761"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35761"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35761"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}