{"id":31390,"date":"2016-11-07T15:21:30","date_gmt":"2016-11-07T15:21:30","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2016\/11\/07\/la-ultima-salida\/"},"modified":"2016-11-07T15:21:30","modified_gmt":"2016-11-07T15:21:30","slug":"la-ultima-salida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/la-ultima-salida\/","title":{"rendered":"La \u00faltima salida"},"content":{"rendered":"<p>Terlenka<br \/>El conocimiento de lo que nos hace d\u00e9biles, de aquello que nos aterra y conmociona es una estaci\u00f3n necesaria dentro de la incierta ruta que toma el tren de una vida entera<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Un libro o una obra de arte perturbadores no pueden m\u00e1s que ser considerados como un inesperado beneficio para la sensibilidad humana. El conocimiento de lo que nos hace d\u00e9biles, de aquello que nos aterra y conmociona es una estaci\u00f3n necesaria dentro de la incierta ruta que toma el tren de una vida entera. A ello quiero referirme con esta breve an\u00e9cdota. M\u00e1s de veinte a\u00f1os atr\u00e1s, frente a la entrada del metro Coyoac\u00e1n se plantaba un puesto de libros callejeros. Una manta opaca en la banqueta, cincuenta libros colocados en orden sobre esa manta, y un hombre maduro y algo displicente vigilando el puesto y en espera de alg\u00fan comprador. Cierto d\u00eda me detuve a examinar la oferta y compr\u00e9 un libro que se ofrec\u00eda a tan s\u00f3lo \u00a1cinco pesos! Se trataba de \u201cLa \u00faltima salida a Brooklyn\u201d, de Hubert Selby Jr. Una semana despu\u00e9s volv\u00ed al puesto callejero y compr\u00e9 el mismo libro (Editorial Edasa; 1972), y as\u00ed lo hice durante cerca de cuatro meses hasta que logr\u00e9 acumular veinte vol\u00famenes de la novela habiendo invertido en todos ellos la humilde cantidad de cien pesos. Debo aclarar que el vendedor ofrec\u00eda solamente un libro de este t\u00edtulo ya que llevaba s\u00f3lo un ejemplar de \u00e9l en su equipaje.<br \/>Cierta ma\u00f1ana volv\u00ed a pasar a un lado del puesto e intent\u00e9 realizar una acci\u00f3n similar, pero el vendedor me inform\u00f3 que el libro hab\u00eda aumentado de precio a quince pesos. \u00c9l segu\u00eda los designios de la ley de la oferta y la demanda y seguramente pensaba para sus adentros: \u201cEste tipo es un revendedor y se est\u00e1 forrando a mis costillas.\u201d Aun as\u00ed me hice del ejemplar y en los siguientes dos meses sum\u00e9 otros siete libros hasta que el vendedor, intrigado y decidido subi\u00f3 el precio de la novela a cincuenta pesos. Entonces me rend\u00ed y decid\u00ed que all\u00ed terminaba la aventura. De los veintisiete libros acumulados, hoy conservo nada m\u00e1s un ejemplar. El resto lo obsequi\u00e9 a mis amigos de aquel entonces, o a personas que, en mi opini\u00f3n, disfrutar\u00edan de su lectura. Como es de sobra conocido, a mitad de los a\u00f1os sesenta, esta novela fue prohibida en la Gran Breta\u00f1a y mereci\u00f3 un juicio o proceso legal por contravenir a las buenas costumbres de la sociedad inglesa. Demasiada violencia y escenas expl\u00edcitas de sexualidad, alusiones desmedidas de homosexualidad y perversi\u00f3n humana fueron las causas del espanto. A los magistrados y al parlamento brit\u00e1nicos no les horrorizaba la sangrienta guerra vivida veinte a\u00f1os atr\u00e1s, pero la novela de Selby Jr. les parec\u00eda un peligro para la juventud y las impolutas conciencias brit\u00e1nicas. Anthony Burgess (ordinariamente c\u00e9lebre a ra\u00edz de su libro Naranja mec\u00e1nica), se dio a la tarea de defender la novela de Selby Jr. Adem\u00e1s de se\u00f1alarla como una muestra de la corrupta sociedad urbana y apuntar que tal sociedad exist\u00eda realmente y el escritor s\u00f3lo se hab\u00eda dedicado a narrar con precisi\u00f3n notable la depravaci\u00f3n de las calles de Brooklyn, la compar\u00f3 con obras como Manhattan Transfer y The Big Money, de John Dos Passos (yo a\u00f1adir\u00eda, por supuesto, a Berlin Alexanderplatz, de Alfred D\u00f6blin). Burguess se preguntaba: \u201cC\u00f3mo ha podido ser considerado obsceno (o sea, escrito con vistas a depravar y a corromper) este libro honrado y terrible, es uno de los peque\u00f1os misterios de nuestra d\u00e9cada.\u201d Esta novela desesperanzada, trazada por im\u00e1genes repugnantes y abocada a mostrar la imposibilidad de la regeneraci\u00f3n o salvaci\u00f3n humanas no puede m\u00e1s que ser gratificante para cualquier lector sensible y de mirada atenta. Pues bien, yo logr\u00e9 obsequiar veintis\u00e9is libros de esta novela y creo que s\u00f3lo a causa de tal hecho, en apariencia insignificante, puedo afirmar que en esta vida he realizado m\u00e1s bien que mal. <br \/>En \u201cDiario del ladr\u00f3n\u201d, la novela de Jean Genet, algunos de cuyos ejemplares tambi\u00e9n obsequi\u00e9, mas no empujado por la enjundia y la satisfacci\u00f3n con que divulgu\u00e9 la novela de Selby Jr. se lee en las primeras p\u00e1ginas que: \u201cla violencia es una audacia en reposo enamorada de los peligros\u201d. Esa violencia latente nos acosa, y es perniciosa tanto cuando estalla que cuando se anida en reposo y se da a la espera. Cuando se habitan ciudades donde la violencia dormita y despierta a diario tomando v\u00edctimas inocentes y amargando la vida de las buenas personas, las novelas son capaces de mostrar el infierno urbano y, en algunos casos, atenuarlo civilmente en cuanto ampl\u00edan el conocimiento de la maldad humana y de sus consecuencias. A\u00f1os despu\u00e9s de que repartiera mis libros de Selby Jr, vi la pel\u00edcula basada en su obra: \u201cLast Exit to Brooklyn\u201d, de Uli Edel, y no me decepcion\u00f3, aunque de ninguna manera caus\u00f3 en m\u00ed los incomparables estragos de la novela que le dio origen. Hoy que he vuelto a repasar sus p\u00e1ginas tengo la certeza de que ya ni siquiera hay una \u00faltima salida y que en las ciudades uno se golpea, sin cesar, la cabeza contra un muro.<\/p>\n<p>CIERTO D\u00cdA ME DETUVE A EXAMINAR LA OFERTA Y COMPR\u00c9 UN LIBRO QUE SE OFREC\u00cdA A TAN S\u00d3LO \u00a1CINCO PESOS! SE TRATABA DE \u201cLA \u00daLTIMA SALIDA A BROOKLYN\u201d, DE HUBERT SELBY JR. UNA SEMANA DESPU\u00c9S VOLV\u00cd AL PUESTO CALLEJERO Y COMPR\u00c9 EL MISMO LIBRO (EDITORIAL EDASA; 1972), Y AS\u00cd LO HICE DURANTE CERCA DE CUATRO MESES HASTA QUE LOGR\u00c9 ACUMULAR VEINTE VOL\u00daMENES DE LA NOVELA HABIENDO INVERTIDO EN TODOS ELLOS LA HUMILDE CANTIDAD DE CIEN PESOS<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TerlenkaEl conocimiento de lo que nos hace d\u00e9biles, de aquello que nos aterra y conmociona es una estaci\u00f3n necesaria dentro de la incierta ruta que toma el tren de una vida entera<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-31390","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31390","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31390"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31390\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31390"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31390"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31390"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}