{"id":31068,"date":"2016-11-01T14:38:16","date_gmt":"2016-11-01T14:38:16","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2016\/11\/01\/la-delgada-linea-entre-el-halago-y-el-acoso\/"},"modified":"2016-11-01T14:38:16","modified_gmt":"2016-11-01T14:38:16","slug":"la-delgada-linea-entre-el-halago-y-el-acoso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/la-delgada-linea-entre-el-halago-y-el-acoso\/","title":{"rendered":"La delgada l\u00ednea entre el halago y el acoso"},"content":{"rendered":"<p>Mochilazo en el tiempo<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>El pasado 20 de octubre la senadora Dolores Padierna present\u00f3 una iniciativa para tipificar como delito el acoso callejero. El piropo incluido. De aprobarse, desparecer\u00eda uno de los sonidos infaltables en la vida citadina. EL UNIVERSAL se adelant\u00f3 a esta discusi\u00f3n sobre la existencia del piropo, pero desde hace ocho d\u00e9cadas.<br \/>El 10 de mayo de 1928 EL UNIVERSAL ILUSTRADO public\u00f3 el art\u00edculo \u201c\u00bfDebe desaparecer el piropo en M\u00e9xico?\u201d, Oscar Leblanc, su autor, iniciaba as\u00ed: \u201cEl piropo cl\u00e1sico \u2014\u2018grito fresco, jugoso y espont\u00e1neo del coraz\u00f3n que pasa por el tamiz del ingenio\u2019\u2014 tiende a desparecer en nuestro ambiente ahogado por la influencia yanqui, perseguido por la Ley, proscrito por esa neo-civilizaci\u00f3n que pretende arrancarnos hasta el sello de nuestra idiosincrasia\u201d.<br \/>Guillermo Rosa, dramaturgo; Margarita Carbajal, Esperanza Gonz\u00e1lez, Esperanza Morf\u00edn y Lupe V\u00e9lez, actrices, y Manuel G. Linares, poeta, dieron su opini\u00f3n sobre el piropo en aquellos a\u00f1os. Todos convergen en el gusto por la galanter\u00eda pero denostan la vulgaridad impregnada en ciertas expresiones. \u201cMe encanta que me digan requiebros en la calle; pero desgraciadamente el ingenio est\u00e1 a punto de ser atropellado por un Ford\u201d, dijo la estrella cinematogr\u00e1fica de moda, Lupe V\u00e9lez. Esperanza Morf\u00edn, tiple del teatro Politeama, fue la que mejor impresi\u00f3n tuvo del tema. \u201c\u00bfSuprimir el piropo?&#8230; \u00a1Qu\u00e9 tonter\u00eda! Ser\u00eda quitarnos la \u00fanica ocasi\u00f3n de saber si efectivamente somos bonitas, porque el requiebro callejero es el \u00fanico homenaje espont\u00e1neo y desinteresado que recibe casi siempre la mujer\u201d.<br \/>Ochenta y ocho a\u00f1os despu\u00e9s la discusi\u00f3n no ha terminado. La diferencia radica en el grado de picard\u00eda o groser\u00eda que con el paso de los a\u00f1os ha ido adquiriendo el grito fresco. Contrastando con los cl\u00e1sicos de moda en los a\u00f1os veinte como: \u201c\u00a1Monina!&#8230; \u00bfCon que te lavas la cara, que la tienes tan divina?\u201d. O bien: \u201cPero criatura\u2026 \u00bfC\u00f3mo puede usted caminar con unos pies tan peque\u00f1os?\u201d<br \/>Se encuentran los muy actuales: \u201c\u00a1En ese bote que me condenen a cadena perpetua!\u201d y \u201c\u00a1Quisiera ser pavimento pa\u00b4 tener ese monumento!\u201d<br \/>La pregunta no desaparece. \u00bfDebe desaparecer el piropo en M\u00e9xico?<br \/>En su libro \u201cDel piropo al desencanto\u201d, Patricia Gayt\u00e1n S\u00e1nchez podr\u00eda debatir la postura de la tiple Morf\u00edn. \u201cDesde ni\u00f1as, las mujeres aprendemos que recibir comentarios lisonjeros es una muestra palpable de la belleza propia reconocida por los dem\u00e1s. Esto se convierte en algunas personas en un componente de autoestima, y las lleva a aceptar distintas pr\u00e1cticas que tienen apariencia de halago, aunque \u00e9stas sean impuestas y agresivas\u201d. Gayt\u00e1n sostiene que bajo cualquier circunstancia el piropo no deja de ser agresi\u00f3n para quien lo recibe.<br \/>Por su parte, Martha Elena P\u00e9rez P\u00e9rez, soci\u00f3loga de la UNAM, afirma que si bien el piropo puede tener su lado divertido, nunca deja de ser acoso. \u201cEs pintoresco porque tiene que ser muy ingenioso y r\u00e1pido para echarte a correr o que no te respondan. No cualquiera lanza as\u00ed un piropo\u201d.<br \/>Afirma que existe el lado \u201clindo\u201d pero que nunca deja de ser agresi\u00f3n. Tambi\u00e9n, dice, \u201cque denota cierta cobard\u00eda por parte de quien lo lanza. \u00bfPor qu\u00e9 normalmente piropean en bola? Porque son muchos y se pueden defender. Pero los m\u00e1s peligrosos son los que piropean solos\u201d. La soci\u00f3loga comenta que no solo es la palabra. La manera de ver, de acercarse, de tocar, constituyen el acoso sexual. Es todo un conjunto.<br \/>La profesora de la Preparatoria 6 sostiene que este tipo de conductas da\u00f1an a los actores sociales. Sus alumnas como ejemplo. \u201cUna ni\u00f1a me dec\u00eda que le gustaban mucho las faldas pero que no puede usarlas porque en la calle inmediatamente le gritan de cosas. A ella le da mucho coraje porque no puede hacer nada. A m\u00ed en la prepa me gusta mucho que las chicas traigan falda. Y los chicos pueden decir \u2018mira, se ve bien bonita\u2019, pero es un contexto escolar y es lo normal. En la calle no pasa eso. Los comentarios son m\u00e1s peligrosos y pueden llevar a las peores consecuencias\u201d.<br \/>En cuanto a la evoluci\u00f3n del piropo, dice, va de la mano con la evoluci\u00f3n social: \u201cEl lenguaje de \u00e9ste va cambiando con la estructura social. Se va adaptando con el tiempo, las generaciones, las maneras de comunicarse. Por ejemplo, antes las mujeres no piropeaban. Hoy en d\u00eda es parejo. Ahora bien, hay que ver que es un factor importante en la muestra de ingenio que tiene el mexicano en materia de lenguaje\u201d.<br \/>La soci\u00f3loga concluye analizando la parte subjetiva de este fen\u00f3meno. A su parecer, influye mucho qui\u00e9n dice el piropo en la reacci\u00f3n de qui\u00e9n lo recibe. O bien la personalidad de la persona. \u201cHay muchas mujeres a las que no se piropea y desean que los hombres lo hagan. Hay muchas Cristinas en este mundo\u201d, citando la canci\u00f3n de Joaqu\u00edn Sabina.<br \/>Vox Populi<br \/>Gabriel tiene 22 a\u00f1os. Trabaja en una construcci\u00f3n del Paseo de la Reforma. A diario ve como sus compa\u00f1eros lanzan requiebros a las mujeres. \u201cCasi siempre se molestan y est\u00e1n en todo su derecho. Para ellas es muy molesto\u201d. Sin embargo, la idea de que se proh\u00edba el piropo en las calles de la ciudad le parece una exageraci\u00f3n. \u201cLas mujeres pueden simplemente pasarse de largo y no hacer caso. Adem\u00e1s, una prohibici\u00f3n as\u00ed afecta la libertad de expresi\u00f3n\u201d.<br \/>Carla, de 19 a\u00f1os, es una de las mujeres a la que piropean los trabajadores de la misma construcci\u00f3n. Su molestia se refleja en el rostro. \u201cEs muy inc\u00f3modo que te griten de cosas. Yo los ignoro, pero como quiera que sea te pone de malas. Yo creo que s\u00ed deber\u00eda desaparecer [el piropo]. Porque no es lo mismo que te lo diga tu novio o tu amigo estando en confianza a que te lo griten en la calle\u201d.<br \/>De acuerdo con un sondeo realizado por EL UNIVERSAL, los hombres, siendo quienes m\u00e1s dicen piropos, est\u00e1n de acuerdo en que muchas veces estos degeneran en faltas de respeto. Rafael, empleado de 30 a\u00f1os, es de esta opini\u00f3n. R\u00ede al compartir los piropos que conoce: \u201cCon esas tortas y una fanta, hasta mi pajarito canta\u201d o \u201cAy bomb\u00f3n, contigo sin cond\u00f3n\u201d.<br \/>La opini\u00f3n de las mujeres, en cambio, es m\u00e1s variada. Luisa tiene 23 a\u00f1os, es estudiante. Confiesa que le dan mucha risa los piropos que le dicen sus amigos y recuerda especialmente uno que le gritaron en la calle y que ha sido el \u00fanico que en esta circunstancia no le ha molestado: \u201cH\u00e1blenle al cielo que se escap\u00f3 un angelito\u201d.<br \/>Dice que tambi\u00e9n los piropos de mujeres a hombres le dan mucha risa. Por ejemplo aquellos de: \u201cAqu\u00ed est\u00e1 la jaula para tu pajarito\u201d.<br \/>\u201cMe encanta que me digan piropos\u201d<br \/>A la escritora Deborah Holtz le parece absurda la idea de que desaparezca el piropo en M\u00e9xico. \u201cLo que deben desaparecer son las agresiones. Una cosa es una agresi\u00f3n verbal, que se puede convertir en acoso sexual y otra cosa es un piropo. Los piropos tienen un origen po\u00e9tico, simp\u00e1tico, literario, llenos de humor, son la gracia de todos los d\u00edas, del arte de estar en la calle, de disfrutar ver a una mujer bonita pasar. Mientras no sea ofensivo no s\u00e9 por qu\u00e9 tenga que desaparecer el piropo\u201d.<br \/>En cuanto al papel que juegan hombres y mujeres en este tema, la escritora de \u201cLa Tacopedia\u201d se alegra de que hoy en d\u00eda exista una nueva cultura de g\u00e9nero en la que una mujer puedan piropear a un hombre, o un hombre a otro hombre. Holtz tiene algo en claro: \u201cUn piropo tiene que tener ciertas condiciones para serlo. Un comentario soez, agresivo, no es piropo. Tiene una gracia po\u00e9tica que lo convierte en algo gracioso y disfrutable. A m\u00ed como mujer me encanta que me digan un bonito piropo. Detesto que me digan una cosa agresiva, vulgar. Porque eso ya no es un piropo\u201d. La conductora de radio concluye: \u201cNo pueden decretar que desparezca algo que pertenece a la cultura popular\u201d.<br \/>Por los siglos de los siglos<br \/>Es dif\u00edcil saber a ciencia cierta cuando naci\u00f3 el piropo. Se sabe que la G\u00fcera Rodr\u00edguez, quien fuera amante de Iturbide, gustaba de salir a las calles para arrancar las lisonjas de los labios de los soldados de la capital novohispana.<br \/>En sus Memorias, Concepci\u00f3n Lombardo de Miram\u00f3n que en alguna ocasi\u00f3n, siendo su marido el presidente Miguel Miram\u00f3n, sali\u00f3 de Palacio Nacional por una puerta lateral para pasar desapercibida. Al estilo de la \u00e9poca, se cubri\u00f3 el rostro con el velo para que no la reconocieran. Habiendo arreglado los asuntos se dispon\u00eda a regresar a Palacio cuando, al pasar por una cantina, dos hombres comenzaron a gritarle: \u201c\u00a1Que tallecito! \u00a1Que meneo!\u201d. Tras el velo reconoci\u00f3 en esos personajes. Eran amigos de su esposo que, a su vez, no ten\u00edan idea a qui\u00e9n piropeaban. La primera dama, queriendo gastar una broma a sus aduladores prolong\u00f3 su recorrido a la casa presidencial. Camin\u00f3 por San Francisco, Plateros, Palma, entr\u00f3 por una puerta de la Profesa, saliendo por la otra y en ning\u00fan momento los hombres dejaban de seguirla. Por fin decidi\u00f3 regresar. Cuando la tropa de guardia vio llegar a la se\u00f1ora de Miram\u00f3n hizo el saludo militar acostumbrado. Entonces la aludida se descubri\u00f3 y hasta entonces los seguidores la reconocieron. Concepci\u00f3n se volvi\u00f3 a ellos y con una sonrisa les dijo: \u201c\u00bfQu\u00e9 tallecito?\u201d. Una recatada risa se asom\u00f3 en sus labios.<br \/>En materia cultural, dos compositores, representativos del siglo XX mexicano dejaron testimonio de su gusto por el piropo. Agust\u00edn Lara con:<br \/>\u201cEn la gracia de un piropo retrechero<br \/>M\u00e1s castizo que la calle de Alcal\u00e1\u201d<br \/>Y Chava Flores con su canci\u00f3n \u201cOiga ast\u00e9\u201d:<br \/>Oiga ast\u00e9 \u00bfc\u00f3mo le hace pa\u00b4 ser tan chula?<br \/>Oiga ast\u00e9 \u00bfqui\u00e9n le puso ese lunar?<br \/>Diversos factores intervienen en la existencia del piropo en M\u00e9xico. Ahora m\u00e1s que nunca se pone sobre la mesa la pregunta que en 1928 fascin\u00f3 a Oscar LeBlanc: \u00bfDebe desaparecer el piropo en M\u00e9xico?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mochilazo en el tiempo<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-31068","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31068","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31068"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31068\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31068"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31068"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31068"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}