{"id":29901,"date":"2016-10-11T13:09:08","date_gmt":"2016-10-11T13:09:08","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2016\/10\/11\/los-relojeros-cirujanos-del-tiempo\/"},"modified":"2016-10-11T13:09:08","modified_gmt":"2016-10-11T13:09:08","slug":"los-relojeros-cirujanos-del-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/los-relojeros-cirujanos-del-tiempo\/","title":{"rendered":"Los relojeros: cirujanos del tiempo"},"content":{"rendered":"<p>Mochilazo en el tiempo<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Medir el tiempo es lo que hace funcionar la vida. Todos nos regimos por fechas y horas precisas: el momento en que llegamos a la escuela, al trabajo; en el que desayunamos, comemos, cenamos. Y as\u00ed d\u00eda a d\u00eda pasan presurosos o lentamente los segundos, los minutos, las horas, la vida; siempre midiendo el paso del tiempo con los contadores irremplazables que nos acompa\u00f1an y nos gu\u00edan: los relojes. Ya sea en forma de pulsera o colgados en las paredes \u2014todos con un tic-tac silencioso o ruidoso que indica el fin o el inicio de algo\u2014 los relojes se vuelven inseparables.<br \/>De ah\u00ed, quiz\u00e1, la necesidad de que existiera alguien que se encargara de repararlos, de \u201ccurarlos\u201d, cuando dejaran de funcionar, de contar el tiempo. As\u00ed, por a\u00f1os, los relojeros se han convertido en los encargados de componer y dejar como nuevos a estos instrumentos. Como verdaderos cirujanos intervienen los diminutos mecanismos que le dan la vida a un reloj; sin importar su antig\u00fcedad con destreza pueden lograr que estos objetos vuelvan a contar el tiempo.<br \/>\u201cEste oficio es un arte. Hay que tener mucho empe\u00f1o y paciencia para poder dejar en buenas condiciones un reloj. Para m\u00ed es un trabajo bonito, casi a estas alturas no hay muchas personas que se dediquen a ser relojeros, porque conforme pasan los a\u00f1os se est\u00e1 perdiendo la costumbre de portar un reloj; para algunos ya no es indispensable, pero para otros s\u00ed\u201d, dice en entrevista V\u00edctor Castillo, quien desde los 21 a\u00f1os se ha dedicado a arreglar relojes.<br \/>Este oficio es la mejor herencia que recibi\u00f3, pues toda su familia se ha dedicado a componer relojes \u201cchico\u201d; es decir, de pulso y de pared de origen chino, japon\u00e9s y suizo. Por eso, a sus 41 a\u00f1os de edad, V\u00edctor atiende un local del metro, el en cual recibe diariamente a bastante clientela, muchos de paso, dice.<br \/>\u201cCreo que este hermoso oficio, pero ya a nadie le interesara reparar estos mecanismos. Pienso que son por dos cuestiones: una por el mercado chino, hay relojes desde 50 pesos o hasta 30 pesos, y la otra es por la inseguridad, pues ya la gente ya no quiere comprarse algo fino y andarlo usando en la calle&#8221;.<br \/>Y aun as\u00ed al se\u00f1or V\u00edctor le gustar\u00eda heredar este oficio a otras generaciones. \u201cNo es s\u00f3lo ver un artefacto, sino un mecanismo lleno de arte, perfecci\u00f3n y exactitud\u201d.<br \/>En su mesa de trabajo podemos encontrar todo tipo de piezas y herramientas: pinzas, una l\u00e1mpara, destornilladores de diferentes tama\u00f1os, un torno, pilas, lentes de aumento, refacciones de reloj, aceite, grasas y un largo etc\u00e9tera.<br \/>Para \u00e9l reparar un reloj es como un rompecabezas: armarlo y desarmarlo. &#8220;Ning\u00fan reloj es complicado de reparar, m\u00e1s bien dependiendo de la calidad es c\u00f3mo va a ser de laborioso arreglarlo o limpiarlo. En un reloj fino encuentras todo en su sitio, y en uno corriente, no, porque casi todo es de pl\u00e1stico y no dura&#8221;, asegura.<br \/>&#8211; Relojeros en almac\u00e9n<br \/>V\u00edctor Castillo es uno de algunos de los relojeros que a\u00fan persisten y que, la mayor\u00eda de las veces, podemos encontrar en tianguis o mercados. Casi siempre con un puesto ambulante. Sin embargo, anteriormente, estos artesanos del tiempo no trabajan as\u00ed, se pod\u00edan encontrar en almacenes de prestigio como lo fue la joyer\u00eda y relojer\u00eda La Perla en el centro de la Ciudad de M\u00e9xico.<br \/>Este almac\u00e9n se encontraba en la esquina del antiguo callej\u00f3n de Santa Clara, hoy Motolin\u00eda, y la Tercera calle de San Francisco, hoy Madero, uno de los paseos m\u00e1s populares para la aristocracia. En el libro Los jud\u00edos en M\u00e9xico se menciona que las calles principales de la ciudad eran de la poblaci\u00f3n jud\u00eda, la cual monopolizaba el negocio de joyer\u00edas y relojer\u00edas en la calle San Francisco.<br \/>Esta relojer\u00eda y joyer\u00eda fue construida en 1903 por el arquitecto Hugo Dorner y el ingeniero Luis Bacmeisterm, con un estilo parisino; adem\u00e1s de sus amplias vitrinas. Los diarios de la \u00e9poca la consideraban como una de las m\u00e1s acreditadas y mejor surtida de todo el pa\u00eds, pues pod\u00edas encontrar collares con bellas perlas, brazaletes, anillos, colecciones de bastones \u2014refinados e importados\u2014, juegos de t\u00e9 o caf\u00e9, sets de helados, selectas estatuas de bronce, de m\u00e1rmol, de oro, relojes de pared, de escritorio o de bolsillo, etc.<br \/>Los due\u00f1os de esta importante relojer\u00eda y joyer\u00eda era la familia Diener, originaria de Alemania que lleg\u00f3 a M\u00e9xico a fundar su establecimiento con un amplio conocimiento en relojes y joyer\u00eda.<br \/>Su elegante publicidad hac\u00eda que las hermosas damas y los elegantes caballeros acudieran a curiosear en su refinada joyer\u00eda. Si viv\u00edas fuera de la ciudad, con s\u00f3lo mandar tu direcci\u00f3n al departamento de pedidos por correo, te enviaban su cat\u00e1logo hasta las puertas de tu casa.<br \/>Por eso, no fue de extra\u00f1ar que este almac\u00e9n recibiera varias peticiones para que fabricara grandes relojes, entre ellos, el de Palacio Postal y el reloj monumental que se encuentra reguardado en las instalaciones del peri\u00f3dico EL UNIVERSAL.<br \/>La Perla cerr\u00f3 sus puertas en 1945. En la actualidad en el edificio se encuentra un almac\u00e9n de ropa, y en una de sus fachadas a\u00fan se conserva un reloj, aunque deteriorado y descuidado, recuerdo de su pasado.<br \/>&#8211; Algo para heredar<br \/>\u201cLos relojes no fueron creados para darle a una sola persona la hora, sino a todo un pueblo\u201d, dice el se\u00f1or Luis, quien a sus 71 a\u00f1os es conocido como doctor de relojes. Sus conocimientos se los debe a sus dos maestros Pier Jacob y Daniel Fisher, amantes de los relojes, y de quienes aprendi\u00f3 en Suiza.<br \/>Dice que cada que compone un contador del tiempo se siente como doctor porque tiene que abrir el mecanismo, explorar y buscar el da\u00f1o. En ocasiones \u00e9l mismo debe de hacer la pieza para que vuelva a funcionar esa artesan\u00eda.<br \/>Le gusta viajar y conocer nuevos relojes. Incluso tuvo la oportunidad de conocer el Big Ben de Londres y algunos de Egipto, Cuba y Suiza. Y aunque tiene un hijo que est\u00e1 en el negocio, no ha podido compartir todo conocimiento para reparar relojes hist\u00f3ricos.<br \/>\u00c9l quisiera que el invento de Galileo (el p\u00e9ndulo con el que el reloj se volvi\u00f3 m\u00e1s exacto) qued\u00e9 en el pasado; por eso \u00e9l, dice, no cobro por ense\u00f1ar, \u201cporque esto es algo que no debe perderse\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mochilazo en el tiempo<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-29901","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29901","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29901"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29901\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29901"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29901"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29901"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}