{"id":29635,"date":"2016-10-06T12:40:08","date_gmt":"2016-10-06T12:40:08","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2016\/10\/06\/de-manicomio-a-unidad-habitacional\/"},"modified":"2016-10-06T12:40:08","modified_gmt":"2016-10-06T12:40:08","slug":"de-manicomio-a-unidad-habitacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/de-manicomio-a-unidad-habitacional\/","title":{"rendered":"De manicomio a unidad habitacional"},"content":{"rendered":"<p>Mochilazo en el tiempo<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>El origen del barrio de Mixcoac se remonta a la \u00e9poca prehisp\u00e1nica, que al paso de los a\u00f1os se transform\u00f3 en una importante poblaci\u00f3n situada al suroeste del Valle de M\u00e9xico. En la actualidad, todav\u00eda conserva muchos de aquellos atractivos espacios que lo hicieron un conocido lugar de descanso a finales del siglo XIX y principios del XX.<br \/>Entre las que fueran las grandes extensiones de campo en Mixcoac se edificaron numerosas haciendas. Una de ellas: La Casta\u00f1eda, que pas\u00f3 de ser emblema de bonanza econ\u00f3mica a ser uno de modernidad en cuesti\u00f3n de salud mental con la construcci\u00f3n del Manicomio General de la Ciudad de M\u00e9xico, inaugurado por Porfirio D\u00edaz en septiembre de 1910. No obstante, el sue\u00f1o porfiriano se torn\u00f3 en pesadilla cuando, al paso de los a\u00f1os, el famoso psiqui\u00e1trico cay\u00f3 en el abandono y el maltrato.<br \/>Este complejo fue demolido a finales de los sesenta; en su lugar y en los terrenos aleda\u00f1os se construyeron las unidades habitacionales Torres de Mixcoac y Lomas de Plateros, adem\u00e1s de la Prepa 8 y un Walmart.<br \/>Torres de Mixcoac se convirti\u00f3 as\u00ed en una de las primeras unidades habitacionales de la iniciativa privada, bardeada en su totalidad.<br \/>Las Torres se han caracterizado porque en sus departamentos vivieron personalidades del mundo del deporte, la cultura y el espect\u00e1culo. Entre ellos se encuentran los escritores Rafael Bernal, No\u00e9 Jitrik y \u00c1lvaro G\u00e1lvez; el m\u00e1ximo medallista ol\u00edmpico Joaqu\u00edn Capilla; el exrector de la UNAM, Jos\u00e9 Sarukh\u00e1n; el actor de doblaje Jorge Lapuente; el actor Rafael del R\u00edo y el cantante de ranchero \u00c1ngel Alberto \u201cEl Cuervo\u201d.<br \/>\u201c\u00c9l es psic\u00f3logo, era profesor de la universidad, cantaba \u00f3pera y despu\u00e9s empez\u00f3 a cantar rancheras. Era un cuate delgadito, hizo pesas y ahora as\u00ed est\u00e1 el hombre. Me lo encontraba y lo saludaba cuando daba la vuelta al estacionamiento\u201d, as\u00ed describe al \u201cEl Cuervo\u201d Ignacio Dur\u00e1n, vecino de la unidad habitacional. Este artista cuenta con una fruct\u00edfera carrera en el mundo de la cultura: desde un centenar de discos grabados, homenajes a Agust\u00edn Lara y Mar\u00eda Grever, cinco libros publicados y exposiciones de pintura en galer\u00edas.<br \/>\u201cEn la \u00e9poca en la que yo llegu\u00e9 (en 1972), \u00e9ramos de los primeros habitantes de las Torres de Mixcoac. En el edificio en donde nosotros viv\u00edamos, que era de 11 pisos con 44 departamentos en total, hab\u00edamos cuatro familias nada m\u00e1s\u201d, nos platica \u201cEl Cuervo\u201d en entrevista con EL UNIVERSAL.<br \/>En los a\u00f1os 70, cuando reci\u00e9n se hab\u00eda inaugurado el conjunto habitacional, los departamentos llegaron a costar m\u00e1s de 200 mil pesos; en la actualidad valen m\u00e1s de 2 millones de pesos. \u201cEl Cuervo\u201d vivi\u00f3 en Torres durante 17 a\u00f1os.<br \/>\u201cSe viv\u00eda muy a gusto, ah\u00ed me pasaron cosas bonitas: nacieron mis hijos, crecieron. Tuvieron una infancia muy divertida, muy tranquila porque ten\u00edan toda la unidad para jugar. Pero suced\u00edan cosas extra\u00f1as, al fin y al cabo ah\u00ed hab\u00eda sido La Casta\u00f1eda y donde nosotros viv\u00edamos se supone que estaba ubicado el pabell\u00f3n de los agresivos y peligrosos. Se supone que estaban ah\u00ed conservadas muchas energ\u00edas, pero el caso es que a esas cuatro familias nos toc\u00f3 en la madrugada despertarnos porque escuch\u00e1bamos gritos de mujeres, o\u00edamos a alguien subiendo y bajando las escaleras corriendo y gritando. Nos espant\u00e1bamos y sal\u00edamos. No hab\u00eda alguien y las puertas de abajo estaban cerradas con llave. Era parte del encanto de Torres de Mixcoac\u201d, relata \u201cEl Cuervo\u201d.<br \/>Entre su anecdotario recuerda que en las Torres se viv\u00eda en un ambiente c\u00e1lido y familiar. \u201cEra como una gran familia. Recuerdo que cuando le llevaba serenata a mi esposa, yo me paraba en donde est\u00e1 la pir\u00e1mide de Goeritz con el tr\u00edo o con el mariachi y mi mujer se asomaba por la ventana, viv\u00edamos en el cuarto piso. Lo curioso era que empezaban a abrirse las ventanas de los dem\u00e1s departamentos de la plaza y bajaban los maridos a ponerse junto a m\u00ed y a pedirme canciones para sus esposas. Eso se convert\u00eda en una serenata comunal. Eran experiencias muy bonitas\u201d.<br \/>Pareciera como si Las Torres de Mixcoac estuvieran materializadas a cumplir sue\u00f1os. Cuando se camina entre sus edificios y sus \u00e1reas comunes el ruido de Perif\u00e9rico no parece afectarle, es m\u00e1s ni el mismo tiempo parece hacerlo. Con sus edificios bicolores y sus jardines impecables, con sus esculturas que son s\u00edmbolo del lugar y la tranquilidad que se respira. Nadie se podr\u00eda imaginar que un siglo atr\u00e1s en ese mismo lugar caminaban esquizofr\u00e9nicos, indigentes, adictos, hasta prostitutas y homosexuales en una de las edificaciones m\u00e1s legendarias y oscuras del sur de la Ciudad de M\u00e9xico.<br \/>&#8211; La Casta\u00f1eda: De hacienda a psiqui\u00e1trico<br \/>Antes de ser el hospital psiqui\u00e1trico m\u00e1s conocido del siglo XX, La Casta\u00f1eda fue una hacienda pulquera propiedad de Ignacio Torres Adalid, conocido como \u201cel rey del pulque\u201d y amigo personal de Porfirio D\u00edaz.<br \/>No obstante, la historia de la hacienda se remonta desde mucho tiempo atr\u00e1s. Aunque no se sabe con exactitud su origen, se presume que la hacienda en 1639 era propiedad de Bartolom\u00e9 Franco y llevaba el nombre de \u201cXalquenco\u201d. Tiempo despu\u00e9s pas\u00f3 a ser propiedad de Francisco Gonz\u00e1lez de Casta\u00f1eda y de Mar\u00eda Candelaria Gallegos, quienes nombrar\u00edan a la hacienda con sus apellidos. Posterior a ellos, la hacienda pas\u00f3 por al menos tres due\u00f1os m\u00e1s hasta llegar a los marqueses de Selvanevada, propietarios de la hacienda de San Francisco de Borja y quienes absorber\u00edan a La Casta\u00f1eda junto con otras dos haciendas, Santa Cruz Atoyac y Santo Tom\u00e1s en 1809. El inter\u00e9s por adquirirla se deb\u00eda a que la toma de agua que abastec\u00eda a San Borja se encontraba en las mediaciones de La Casta\u00f1eda.<br \/>En 1821, la hacienda de San Borja pasar\u00eda a ser propiedad del coronel Jos\u00e9 Antonio de Acevedo y sus hijas la heredar\u00edan a su muerte. Pero en 1851, el yerno de Acevedo, Juan de Dios Pr\u00e1del, se encargar\u00eda de vender todas las tierras y los ranchos que la conformaban. Entre los compradores se encontraban los Torres Adalid, quienes por la cantidad de 28 mil 200 pesos comprar\u00edan los terrenos que correspond\u00edan a La Casta\u00f1eda.<br \/>Posteriormente, construir\u00edan la hacienda pulquera que se convertir\u00eda en sitio de reuni\u00f3n para todas aquellas personas que quisieran darse un descanso de sus actividades cotidianas por tan s\u00f3lo 25 centavos la entrada.<br \/>Pero fue hasta en el verano de 1908 que se inici\u00f3 la construcci\u00f3n del psiqui\u00e1trico con la previa venta del terreno por parte de Torres Adalid al gobierno de Porfirio D\u00edaz. El dise\u00f1o arquitect\u00f3nico estuvo a cargo de Salvador Echegaray y la construcci\u00f3n fue supervisada por el ingeniero Porfirio D\u00edaz hijo.<br \/>Fue que as\u00ed un 1 de septiembre de 1910 se inaugura el Manicomio General \u201cLa Casta\u00f1eda\u201d como parte de las celebraciones del centenario de la Independencia de M\u00e9xico. Con la promesa de ser un hospital psiqui\u00e1trico que estuviera al nivel de las instituciones europeas, como el Charent\u00f3n de Par\u00eds en d\u00f3nde vivi\u00f3 sus \u00faltimos d\u00edas el marqu\u00e9s de Sade, se institu\u00eda el imponente inmueble de un per\u00edmetro de 147 000 metros cuadrados, que albergaba 25 edificios en dos pabellones. El recinto estaba hecho para albergar alrededor de 1200 pacientes. El psiqui\u00e1trico era un s\u00edmbolo insuperable de la modernizaci\u00f3n a la que M\u00e9xico se hab\u00eda integrado.<br \/>El recinto clasific\u00f3 a sus pacientes en diversos pabellones de acuerdo con sus estatus econ\u00f3mico y a las enfermedades que los aquejaban. En su libro La Casta\u00f1eda (1995), F\u00e9lix Gonz\u00e1lez de Olmo relata c\u00f3mo era la clasificaci\u00f3n: \u201cel Pabell\u00f3n de las Distinguidos recibi\u00f3 a pensionistas de primera clase, sin distinci\u00f3n de padecimientos; el Pabell\u00f3n de Observaci\u00f3n era destinado a indigentes y pensionistas de segunda y tercera clase, que permanec\u00edan el tiempo necesario para su clasificaci\u00f3n; una secci\u00f3n especial se reservaba a los toxic\u00f3manos; el Pabell\u00f3n de Peligrosos alberg\u00f3 a los asilados violentos, impulsivos o agitados, tambi\u00e9n resguardaba a los presos cuya seguridad no se pod\u00eda garantizar. Adem\u00e1s exist\u00edan los pabellones de Epil\u00e9pticos, de Imb\u00e9ciles y de Infecciosos; en esta \u00faltima sala fueron canalizadas las prostitutas. Al parecer el manicomio de los a\u00f1os revolucionarios alberg\u00f3 tambi\u00e9n a los homosexuales, enfermos ven\u00e9reos y todos aquellos que postergaban la raz\u00f3n en aras a las demandas de la pasi\u00f3n\u201d.<br \/>Seg\u00fan el Archivo Hist\u00f3rico de la Secretar\u00eda de Salud, La Casta\u00f1eda alberg\u00f3 alrededor de 61 mil 480 pacientes durante sus 58 a\u00f1os de vida. No obstante, el sue\u00f1o de ser el mejor hospital psiqui\u00e1trico del pa\u00eds pas\u00f3 a ser una verdadera pesadilla despu\u00e9s de los a\u00f1os veinte, en donde se dispar\u00f3 el n\u00famero de pacientes y que nunca logr\u00f3 disminuir. A partir de ah\u00ed, la leyenda negra empez\u00f3 a cubrir paulatinamente a la instituci\u00f3n en donde las historias de abandono, maltrato y tratamientos agresivos, como los electroshocks, se hicieron el pan de cada d\u00eda.<br \/>Fue hasta que el 27 de junio de 1968 se dio punto final a La Casta\u00f1eda por \u00f3rdenes de Gustavo D\u00edaz Ordaz. Con una ceremonia efectuada en el patio central del recinto, el entonces Secretario de Salud, Rafael Moreno Valle, daba por finalizada la t\u00e9trica historia del manicomio. Por lo que alrededor de tres mil pacientes fueron reubicados en nuevos hospitales.<br \/>La Casta\u00f1eda fue demolida, salvo la fachada del antiguo edificio de Servicios Generales que fue trasladada piedra por piedra a Amecameca, Estado de M\u00e9xico, adquirida por el ingeniero Arturo Quijano Arioja. A su muerte, su viuda Mercedes Pe\u00f1afiel don\u00f3 la fachada a los Legionarios de Cristo. Hasta la fecha, permanece en el \u201cPaso de Cort\u00e9s\u201d y ha servido de escenario para la grabaci\u00f3n de comerciales, videoclips y recientemente de la serie televisiva \u201cEl hotel de los secretos\u201d.<br \/>&#8211; Las Torres de Mixcoac: El ensue\u00f1o de los setentas<br \/>El derrumbe de la leyenda negra de la Casta\u00f1eda dio paso al nacimiento del sue\u00f1o clase mediero de tener un buen departamento a un buen precio. Pues en los terrenos en donde deambulaban esquizofr\u00e9nicos surgieron unidades habitacionales. En 1969 comenz\u00f3 el dise\u00f1o de lo que ser\u00edan las Torres de Mixcoac, un conjunto urbano de diecis\u00e9is edificios con once pisos cada uno que, junto con la Unidad de Plateros, sustituir\u00edan al que fuera uno de los psiqui\u00e1tricos m\u00e1s legendarios del pa\u00eds.<br \/>Este proyecto, que tendr\u00eda una duraci\u00f3n de tres a\u00f1os desde la planeaci\u00f3n hasta la construcci\u00f3n, fue realizado por los arquitectos Abraham Zabludovsky y Teodoro Gonz\u00e1lez de Le\u00f3n con los postulados funcionalistas que buscaban la mayor eficiencia al menor costo.<br \/>EL UNIVERSAL realiz\u00f3 un recorrido por las Torres de Mixcoac conducidos por dos miembros del Comit\u00e9 de Vigilancia, entre ellos Ignacio Dur\u00e1n, que ha sido vecino del lugar por m\u00e1s de 30 a\u00f1os. \u201cVivo aqu\u00ed desde 1984. Me gustaron estos departamentos porque eran cerrados y seguros, adem\u00e1s de que aqu\u00ed cerca viv\u00edan mis suegros\u201d.<br \/>La Unidad Habitacional Torres de Mixcoac entr\u00f3 en funcionamiento en 1972. Su caracter\u00edstica principal es la buena distribuci\u00f3n de sus espacios en todos los sentidos. Desde los interiores, cada departamento tiene tres rec\u00e1maras, un cuarto de servicio, dos ba\u00f1os, una sala-comedor y un caj\u00f3n de estacionamiento; hasta sus \u00e1reas comunes como jardines, \u00e1rea de juego y plazas de convivencia est\u00e1n distribuidas de manera arm\u00f3nica.<br \/>Asimismo, el mismo Teodoro Gonz\u00e1lez de Le\u00f3n estaba convencido del gran v\u00ednculo que deb\u00eda de tener la arquitectura con el arte por lo que consigui\u00f3 que dos artistas mexicanos levantaran esculturas de su autor\u00eda en la unidad: \u201cLa pir\u00e1mide\u201d de Mathias Goeritz, responsable de las Torres de Sat\u00e9lite, y \u201cEscultura de Torres de Mixcoac\u201d de Jorge DuBon, escultor de \u201cSe\u00f1ales\u201d perteneciente a la Ruta de la Amistad. Ambas emergen en el mero coraz\u00f3n de la unidad.<br \/>Actualmente la unidad presume de su buena administraci\u00f3n y del excelente estado en la que se mantiene. Al caminar por ella pareciera que el tiempo se hubiera congelado, los edificios se mantienen en buen estado y las \u00e1reas comunes impecables, todo gracias a su autogesti\u00f3n. \u201cTodos se conocen, es muy tranquilo andar por aqu\u00ed\u201d, nos comentan los de la comitiva.<br \/>Ignacio cuenta que \u201cdesde que empez\u00f3 la unidad nos empezamos a autoadministrar. Cuando se le da forma y se entrega formalmente al departamento del Distrito Federal, los vecinos de Torres votamos para ser autoadministrables y nos impusimos cuotas de mantenimiento. Este dinero se maneja de forma transparente y con eso se paga todo lo que tenga que ver con la manutenci\u00f3n y limpieza de los edificios y los espacios comunes, inclusive tenemos cuatro cuerpos que se encargan de eso: el de jardiner\u00eda, de limpieza, de mantenimiento y de vigilancia\u201d.<br \/>La buena arquitectura y la eficaz administraci\u00f3n han hecho que las Torres de Mixcoac resistan al paso del tiempo y a los desastres naturales como el sismo de 1985. \u201cNo tuvimos ning\u00fan problema en el temblor, todo aguant\u00f3 hasta las tuber\u00edas de gas, el \u00fanico problema fueron las l\u00edneas telef\u00f3nicas, ni siquiera la luz. S\u00f3lo un par de se\u00f1oras se alteraron porque pensaban que hab\u00eda una fuga de gas, pero se revis\u00f3 la unidad y no hab\u00eda nada\u201d, nos narra Ignacio con gran orgullo.<br \/>Otra de sus cualidades que se gestaron dentro de la autoadministraci\u00f3n fue la formaci\u00f3n de un sistema de vigilancia propia. \u201cPasamos por todas las modalidades de vigilancia y no funcionaban. Fue hasta que contratamos a una persona que fue la que arm\u00f3 todo un equipo de vigilancia conformada por 22 personas, ah\u00ed es cuando todo tom\u00f3 forma\u201d, nos comentan los miembros del comit\u00e9.<br \/>Inclusive problem\u00e1ticas como las pintas en las bardas las resolvieron de formas creativas. \u201cUna dificultad que ten\u00edamos es que la barda perimetral que se coloc\u00f3 alrededor de la unidad sufr\u00eda frecuentemente de grafitis, entonces lo solucionamos en verde, es decir, los recubrimos con hiedra\u201d. Los miembros del Comit\u00e9 de Vigilancia comentan con gran entusiasmo que \u201csi hay una unidad modelo en el pa\u00eds es Torres de Mixcoac por su administraci\u00f3n, su construcci\u00f3n y su dise\u00f1o\u201d.<br \/>El \u00fanico recuerdo que queda de aquellos campos de Mixcoac, que ha sido escenario de contrastes entre sue\u00f1os y pesadillas, son los murci\u00e9lagos. \u201cSon pocos pero se meten a los departamentos por unas ranuras que a\u00fan existen en algunas ventanas, pero no hacen nada y a los vecinos no les molesta en absoluto, s\u00f3lo queda el susto de verlos\u201d, nos dicen los miembros del comit\u00e9 con una p\u00edcara sonrisa en la cara.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mochilazo en el tiempo<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-29635","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29635","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29635"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29635\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29635"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29635"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29635"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}