{"id":29513,"date":"2016-10-04T13:27:45","date_gmt":"2016-10-04T13:27:45","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2016\/10\/04\/colombia-y-la-politica-binaria\/"},"modified":"2016-10-04T13:27:45","modified_gmt":"2016-10-04T13:27:45","slug":"colombia-y-la-politica-binaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/colombia-y-la-politica-binaria\/","title":{"rendered":"Colombia y la pol\u00edtica binaria"},"content":{"rendered":"<p>A la memoria dem\u00f3crata e iconoclasta de Luis Gonz\u00e1lez de Alba.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>En el plebiscito de Colombia sobre los acuerdos de paz entre el gobierno y las FARC, la sociedad se pronunci\u00f3 profundamente divida: 6.43 millones de electores (50.22%) votaron por el no y 6.37 millones (49.78%) por el s\u00ed. Con una polarizaci\u00f3n tan marcada y con ese corte por la mitad, incluso un triunfo del apoyo a los acuerdos de paz hubiese resultado en extremo precario. <br \/>Sorprendi\u00f3 para bien la capacidad de las autoridades electorales de Colombia para procesar el plebiscito: tanto la Registradur\u00eda Nacional del Estado Civil como el Consejo Nacional Electoral dispusieron apenas de cinco semanas para instalar 81 mil 925 mesas electorales, y fueron capaces de ofrecer resultados claros \u2014a pesar del escaso margen de diferencia\u2014 una hora despu\u00e9s de concluida la votaci\u00f3n.<br \/>Como viene ocurriendo en diferentes lugares del mundo en fechas recientes, es evidente que las encuestas de intenci\u00f3n de voto cada vez resultan menos fiables, al tiempo que se ahonda la distancia entre lo que el grueso de los analistas de la pol\u00edtica vaticinan y desean respecto a lo que al final quieren y manifiestan los electores en cada caso concreto. (Advierto que soy de los que erraron: cre\u00ed, como integrante de la misi\u00f3n internacional de observaci\u00f3n electoral del plebiscito, que el domingo por la noche ver\u00eda en Bogot\u00e1 el festejo de los partidarios del s\u00ed en vez de asistir con estupefacci\u00f3n a la victoria del no). En el caso de Colombia, s\u00f3lo quienes hab\u00edan recorrido el pa\u00eds y conversado con ciudadanos de a pie de distintas procedencias y diferentes historias personales pod\u00edan leer la creciente adhesi\u00f3n al no y entender sus motivos.<br \/>M\u00e1s all\u00e1 de la capacidad de pron\u00f3stico, como ha escrito Roberto Gargarella: \u201cLos plebiscitos se pueden ganar o perder, \u2026 es arrogante asumir que una parte significativa del pa\u00eds no puede votar contra lo que uno desea\u201d, al tiempo que cuestiona \u201cla pertinencia de plebiscitar un acuerdo de 297 p\u00e1ginas a trav\u00e9s de un s\u00ed o un no. Ah\u00ed, me parece, la democracia no se enaltece: se corre el riesgo de manipularla. Si se pretende la reflexi\u00f3n democr\u00e1tica de la ciudadan\u00eda, este camino no es interesante\u201d.<br \/>En efecto, tras la aventura del Brexit, es leg\u00edtimo preguntarse si los complejos problemas que viven las sociedades y democracias contempor\u00e1neas pueden ser resueltos en un m\u00e9todo binario, en blanco o negro, sobre todo cuando hay tanto matiz en juego, como lo hubo en el Reino Unido hace unos meses y en Colombia hace unos d\u00edas. Por ejemplo, se puede decir que el plebiscito en el pa\u00eds latinoamericano signific\u00f3 confrontar en las urnas la alternativa entre el rencor y la esperanza. Pero creo que no es tan f\u00e1cil la disyuntiva: puede perfectamente haber ciudadanos con rencor por el pasado y a la vez esperanzados, como puede haber gente que sin haber padecido agravios directos no abrace esperanza alguna en el porvenir prometido.<br \/>Con los acuerdos de paz, los negociadores trazaron una ruta, complicada, pero ruta al fin; hoy, Colombia carece de ella y ha de rehacerse el camino. En apoyo al no, es cierto, pudieron gravitar el miedo, el enojo guardado, las campa\u00f1as con mentiras y medias verdades, los instintos primarios y la baja participaci\u00f3n (38%). Pero lo cierto es que cuando la pol\u00edtica se plantea en c\u00f3digo necesariamente excluyente, como un duelo del todo o nada, como una disyuntiva maniquea, la mesa para la polarizaci\u00f3n y la demagogia est\u00e1 servida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A la memoria dem\u00f3crata e iconoclasta de Luis Gonz\u00e1lez de Alba.<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-29513","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29513","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29513"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29513\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29513"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29513"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29513"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}