{"id":29512,"date":"2016-10-04T13:27:32","date_gmt":"2016-10-04T13:27:32","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2016\/10\/04\/la-adolescente-que-formo-parte-del-movimiento-estudiantil-de-1968\/"},"modified":"2016-10-04T13:27:32","modified_gmt":"2016-10-04T13:27:32","slug":"la-adolescente-que-formo-parte-del-movimiento-estudiantil-de-1968","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/la-adolescente-que-formo-parte-del-movimiento-estudiantil-de-1968\/","title":{"rendered":"La adolescente que form\u00f3 parte del Movimiento Estudiantil de 1968"},"content":{"rendered":"<p>Mochilazo en el tiempo<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>El d\u00eda de ayer domingo se cumplieron 48 a\u00f1os de la matanza del 2 octubre de 1968. En esta ocasi\u00f3n, EL UNIVERSAL platic\u00f3 con Esmeralda Reynoso, quien particip\u00f3 de manera activa en el Movimiento Estudiantil y, con tan s\u00f3lo 16 a\u00f1os de edad, fue representante de los estudiantes de Prepa 1 ante el Consejo Nacional de Huelga (CNH).<br \/>&#8211; La inserci\u00f3n al Movimiento<br \/>En 1968, Esmeralda cursaba el primer a\u00f1o de preparatoria en el actual Antiguo Colegio de San Ildefonso. Como a toda adolescente le gustaba estudiar, salir con su novio y asistir a fiestas. En casa, sus padres le compart\u00edan conocimiento de los libros que le\u00edan, su cercan\u00eda con la vida cultural de la capital y, por supuesto, la cuidaban mucho.<br \/>Lleg\u00f3 a su escuela un d\u00eda despu\u00e9s de &#8220;El Bazukazo&#8221;, encontr\u00e1ndose con el desastre de la puerta. Al entrar, un compa\u00f1ero le dijo que en el anfiteatro se estaban explicando los disturbios de la noche anterior: &#8220;Dijeron que los compa\u00f1eros del Poli hab\u00edan sido perseguidos y corrieron a la prepa para esconderse. En ese tiempo, la rivalidad UNAM-IPN era muy, muy fuerte. Imag\u00ednate de qu\u00e9 manera ven\u00edan corriendo esos estudiantes que los de la UNAM los recibieron y cerraron las puertas para que no entrara el Ej\u00e9rcito. A partir de ah\u00ed, las rivalidades entre Poli, UNAM e instituciones privadas se disolvieron: ser estudiante te hac\u00eda hermano de otro estudiante y te pon\u00edas a la defensa del otro&#8221;.<br \/>Dentro del anfiteatro, Esmeralda fue invitada a ser parte del grupo representativo de Prepa 1 tras expresar su opini\u00f3n sobre los hechos. Parti\u00f3 a casa un poco temerosa por la presencia policiaca, pero con la convicci\u00f3n de contarle a sus padres lo acontecido e informarles su decisi\u00f3n de ser parte del Movimiento.<br \/>Los estudiantes tardaron pocos d\u00edas en organizarse y en generar medios de comunicaci\u00f3n independientes a los tradicionales; pintaron camiones, imprimieron y repartieron volantes, hasta los perros callejeros eran comunicadores: escrib\u00edan textos en peque\u00f1as mantas y se las pon\u00edan como si fueran capas. Asimismo dieron inicio las jornadas informativas en plazas p\u00fablicas, donde ganaron experiencia como oradores.<br \/>&#8211; Ser vocera<br \/>Esmeralda recibi\u00f3 el cargo de vocera de Prepa 1 y tuvo como oficina la que ocupaba el director del plantel. Una de sus funciones era reunirse con personas que le solicitaban ayuda a los miembros del Movimiento. A sus 16 a\u00f1os, Esmeralda conoci\u00f3 las profundas desigualdades que se viv\u00edan en el pa\u00eds.<br \/>&#8220;Un d\u00eda, mientras hac\u00edamos nuestras actividades rutinarias, lleg\u00f3 un grupo de porros dando balazos. Yo, en mi desesperaci\u00f3n, corr\u00ed a la vuelta junto con otros compa\u00f1eros hacia la oficina del Director de Preparatorias de la ciudad, que en alg\u00fan momento me present\u00f3 mi pap\u00e1, para pedirle ayuda. Est\u00e1bamos esperando afuera de su oficina y, minutos despu\u00e9s, salieron de ah\u00ed los porros que nos hab\u00edan disparado \u00a1contando dinero! Entr\u00e9 a la oficina y le grit\u00e9 (al director) todas las groser\u00edas que hab\u00eda escuchado en mi vida. Fue un acto terrible&#8221;, coment\u00f3 en entrevista con EL UNIVERSAL.<br \/>Para la marcha del 13 de agosto, Esmeralda tuvo que ir acompa\u00f1ada de su padre. Al llegar al Z\u00f3calo se percataron de la presencia de militares en la azotea de Palacio Nacional, de cuyas puertas saldr\u00edan un par de camiones vac\u00edos para tensionar el ambiente. Ese d\u00eda, Esmeralda comprendi\u00f3 que no podr\u00eda volver a una marcha en compa\u00f1\u00eda de su padre, su mutuo af\u00e1n de protegerse los pondr\u00eda en riesgo.<br \/>Dos semanas despu\u00e9s, el 27 de agosto, se llev\u00f3 a cabo la marcha del Museo de Antropolog\u00eda hacia el Z\u00f3calo, en la que se recolect\u00f3 medicamento para una poblaci\u00f3n que lo necesitaba. En el trayecto, frente a la Embajada de los Estados Unidos de Am\u00e9rica, se encontraba un grupo de militares con ametralladoras, que los estudiantes de medicina cubrieron con sus cuerpos.<br \/>&#8220;Si pasaba algo, ellos ser\u00edan los primeros en recibir las balas para que los dem\u00e1s tuvi\u00e9ramos forma de huir. Era algo fuerte, pero el compa\u00f1ero val\u00eda m\u00e1s que uno&#8221;, espet\u00f3 una vez m\u00e1s nuestra entrevistada. Asimismo, recuerda que en ese evento, sintieron por primera vez el apoyo de la sociedad.<br \/>Con los \u00e1nimos a tope, los estudiantes llegaron a la plancha del Z\u00f3calo. Aquellos que se hab\u00edan puesto frente a las ametralladoras tocaron las puertas de la Catedral para encender las luces que daban hacia la Plaza de la Constituci\u00f3n. Se aviv\u00f3 el ambiente de j\u00fabilo y se decidi\u00f3 que acampar\u00edan en la plancha. Esa noche, Esmeralda iba y ven\u00eda a las instalaciones de Prepa 1 por comida y bebida que un grupo de padres, entre ellos los suyos, se hab\u00eda encargado de conseguir para los estudiantes.<br \/>El Ej\u00e9rcito se plant\u00f3 en las esquinas de la plancha para vigilarlos. Esmeralda se atrevi\u00f3 a acerc\u00e1rseles e invitarles una taza de caf\u00e9, que rechazaron categ\u00f3ricamente. De pronto, se empezaron a escuchar sirenas y tras un intento fallido de ocultarse dentro de la Prepa, los estudiantes fueron obligados a salir del edificio con las manos en alto.<br \/>Sobre Rep\u00fablica de Argentina se tendi\u00f3 una fila de j\u00f3venes atrincherados entre las puntas de las bayonetas que pose\u00edan los soldados. Esa noche, las instalaciones de Prepa 1 fueron tomadas por el Ej\u00e9rcito. Cuando los dejaron ir, Esmeralda tom\u00f3 camino, junto a sus padres, hacia Ciudad Universitaria.<br \/>&#8211; El Consejo Nacional de Huelga<br \/>Cuando llegaron a CU, el Consejo Nacional de Huelga estaba en sesi\u00f3n y fue elegida como representante de su prepa ante el C.N.H.<br \/>&#8220;Las primeras veces que fui al C.N.H., no abr\u00ed la boca. Estaban hablando los grandes, los universitarios. Me imagino que los l\u00edderes me ve\u00edan como la escuinclita de prepa, pero s\u00ed sab\u00eda de qu\u00e9 se hablaba, informaba a mi escuela y mi voto importaba. Una vez denunci\u00e9 que una de las representantes estaba votando en contra de lo que su escuela hab\u00eda dicho, porque esa era nuestra responsabilidad con el Movimiento&#8221;, narr\u00f3 Esmeralda.<br \/>Una de las reuniones m\u00e1s importantes se llev\u00f3 a cabo el 7 de septiembre, en Tlatelolco. Fue un evento exitoso y sin problemas. Por otro lado, la manifestaci\u00f3n del 13 de septiembre necesit\u00f3 horas y horas de planeaci\u00f3n, ya que se ten\u00eda que responder de una forma inteligente a las acusaciones lanzadas por el presidente durante el informe de gobierno.<br \/>Entre las cr\u00edticas destacaban que en las manifestaciones los j\u00f3venes llevaban im\u00e1genes de h\u00e9roes extranjeros y que eran mal hablados. Para la marcha del 13 se decidi\u00f3 utilizar im\u00e1genes \u00fanicamente de h\u00e9roes mexicanos y que la marcha fuera silente. Con el silencio como aliado, el evento fue ic\u00f3nico: s\u00f3lo se escuchaba el caminar de los estudiantes y el vitore\u00f3 de todos los simpatizantes del Movimiento.<br \/>\u201cEl Consejo Nacional de Huelga era de lo m\u00e1s democr\u00e1tico, en la sesi\u00f3n las escuelas propon\u00edan acciones y cada uno de los representantes regres\u00e1bamos llevando la propuesta a nuestra escuela, en la asamblea se votaba y por la noche regres\u00e1bamos llevando la decisi\u00f3n de la asamblea. Guardo con cari\u00f1o y respeto mi credencial del C.N.H.\u201d, dijo Esmeralda.<br \/>&#8211; La detenci\u00f3n<br \/>El 18 de septiembre, los padres de muchas de las escuelas de la UNAM que apoyaban al Movimiento solicitaron un sal\u00f3n para sesionar. El C.N.H. les dio un aula en el mismo edificio donde ser\u00eda la jornada oficial para comentar la marcha del 13 y escuchar a los representantes estatales del Movimiento. &#8220;La gente no sabe que hab\u00eda miembros de otras partes de la Rep\u00fablica y que tambi\u00e9n hab\u00eda acciones fuera de la ciudad&#8221;, sentenci\u00f3 Esmeralda.<br \/>Acostumbrados a la presencia militar sobre las avenidas circundantes a Ciudad Universitaria, iniciaron la sesi\u00f3n. Un par de asistentes entraron gritando que algo estaba pasando, pero sus advertencias no fueron tomadas en cuenta hasta que uno de los representantes principales asegur\u00f3 que los militares hab\u00edan tomado las instalaciones. Todos salieron corriendo hacia los barrios aleda\u00f1os. Esmeralda, en cambio, baj\u00f3 por sus padres al sal\u00f3n donde se encontraban. Los detuvieron a todos.<br \/>As\u00ed, el 18 de septiembre, Esmeralda decidi\u00f3 cambiar la practicidad del pantal\u00f3n y sudadera de siempre por tacones, minifalda y un poco de maquillaje. Nunca pens\u00f3 que por la noche la llevar\u00edan de un sitio a otro, montada en una camioneta militar y despu\u00e9s en una &#8220;Julia&#8221; en compa\u00f1\u00eda de su madre y de otras mujeres.<br \/>&#8220;La noche del 18 de septiembre el ej\u00e9rcito invadi\u00f3 Ciudad Universitaria, yo me encontraba en el anfiteatro de la Facultad de Medicina donde sesionaba el Consejo Nacional de Huelga, y en un sal\u00f3n hab\u00eda una reuni\u00f3n con padres de familia. Nos subieron a golpes y palabras insultantes a los camiones del ej\u00e9rcito, ah\u00ed estuvimos no s\u00e9 cu\u00e1nto tiempo con la incertidumbre de lo que har\u00edan con nosotros. De los edificios de departamentos de Copilco nos animaban. Ni siquiera sobre el cami\u00f3n militar yo me callaba&#8221;, relat\u00f3 Esmeralda.<br \/>M\u00e1s de 60 mujeres estuvieron detenidas en un s\u00f3tano de la polic\u00eda judicial, dise\u00f1ado para apresar a 12 personas. Para la mayor\u00eda, el arresto termin\u00f3 despu\u00e9s de 3 \u00f3 4 d\u00edas, siendo las madres las primeras en recuperar su libertad. En algunos casos, como el de Esmeralda, la detenci\u00f3n fue de 5 \u00f3 6. A pesar de que no se hable mucho de ellas, las mujeres tuvieron un papel importante dentro del Movimiento Estudiantil.<br \/>&#8220;Lleg\u00f3 el d\u00eda de mi interrogatorio. Me sentaron y a mis costados ten\u00eda a dos polic\u00edas judiciales. Sobre la mesa hab\u00eda un paquete de cigarros, inocentemente me estir\u00e9 a tomar uno y ah\u00ed empec\u00e9 a sentir los golpes, aunque sab\u00edan perfectamente en qu\u00e9 partes del cuerpo no eran visibles. Entr\u00f3 un tipo del Ministerio P\u00fablico y me dijo que firmara el papel que \u00e9l tra\u00eda donde dec\u00eda que recib\u00eda \u00f3rdenes y dinero del extranjero, porque sab\u00edan que yo era parte del C.N.H. Me negu\u00e9 y eso me trajo m\u00e1s golpes, me amenazaron con violarme. Hubo mucha violencia f\u00edsica y psicol\u00f3gica&#8221;, record\u00f3 Esmeralda, indignada por los recuerdos.<br \/>Narr\u00f3 que cuando ella estaba en el suelo, recibiendo patadas de los polic\u00edas, entr\u00f3 un hombre en compa\u00f1\u00eda de una secretar\u00eda a ayudarle. Sac\u00f3 a los judiciales del cuarto y entre ambos redactaron un acta diciendo que ella s\u00f3lo estaba en CU porque fue a preguntar por el regreso a clases. Esmeralda firm\u00f3 el acta de inmediato y sali\u00f3 al d\u00eda siguiente. Esos personajes an\u00f3nimos le regresaron su libertad.<br \/>Despu\u00e9s de su detenci\u00f3n, su padre fue contactado por un polic\u00eda, quien le entreg\u00f3 una serie de fotos en las que ella aparec\u00eda se\u00f1alada con un c\u00edrculo. Su familia tom\u00f3 la decisi\u00f3n de enviarla fuera de la capital, pero el carro se descompuso y tuvo que volver.<br \/>Para ese entonces el Movimiento ya estaba bastante debilitado, las escuelas estaban tomadas por el Ej\u00e9rcito y los sitios de reuni\u00f3n ten\u00edan que ser itinerantes. Esmeralda habl\u00f3 con sus padres sobre su necesidad de seguir en el Movimiento y ellos la pusieron en disyuntiva entre ir a las reuniones o ir a las marchas. Eligi\u00f3 las primeras.<br \/>&#8211; La culpa<br \/>Esmeralda no ten\u00eda contemplado ir a la reuni\u00f3n del 2 de octubre en Tlatelolco, el C.N.H. hab\u00eda considerado peligrosa la presencia de todos los representantes escolares en un mismo punto. Curiosamente, acompa\u00f1\u00f3 a su mam\u00e1 a casa de un conocido que viv\u00eda por el rumbo; una llamada le inform\u00f3 que algo estaba pasando y corri\u00f3 para la Plaza de las Tres Culturas.<br \/>Al llegar, se encontr\u00f3 con un per\u00edmetro acordonado, pero eso no le impidi\u00f3 ver &#8220;heridos, el p\u00e1nico, escucho todo&#8230; Ah\u00ed vi que la organizaci\u00f3n se estaba derrumbando y sent\u00ed dos cosas: culpa de no haber estado ah\u00ed y que le hab\u00eda fallado al Movimiento&#8221;.<br \/>El papel de las Olimpiadas era un tanto irrelevante al inicio de la movilizaci\u00f3n, lo \u00fanico que se buscaba era el cese de agresiones a estudiantes y tambi\u00e9n justicia para aquellos que hab\u00edan muerto a manos de las medidas sumamente violentas con las que el gobierno impon\u00eda el &#8220;orden&#8221;. Conforme fue avanzando, las peticiones eran a\u00fan mayores y se empez\u00f3 a se\u00f1alar la iron\u00eda de pregonar la paz al exterior, cuando internamente pasaban cosas terribles.<br \/>Despu\u00e9s del 2 de octubre, el C.N.H. decidi\u00f3 no tomar represalias contra el gobierno porque lo \u00fanico que hab\u00edan dicho los medios a lo largo del Movimiento era que los estudiantes quer\u00edan boicotear la Justa Ol\u00edmpica y optaron por no darles la raz\u00f3n.<br \/>Pasadas las Olimpiadas, se retomaron las reuniones y Esmeralda fue vetada por un grupo encargado de bloquear al C.N.H. y a todos aquellos que no aceptaban el regreso a clases. A finales de a\u00f1o, la antigua representante de Prepa 1 no pudo participar en la votaci\u00f3n con la que se dio por terminado el Movimiento Estudiantil de 1968.<br \/>&#8220;Personalmente, me devast\u00f3 ver que mucha gente con la que hab\u00eda compartido experiencias muy duras y maravillosas, diera por terminado el Movimiento. Regres\u00e9 a mi vida normal, volvimos a clases, a hacer ex\u00e1menes, a pasar materias y cuando intent\u00e9 reinscribirme nunca aparec\u00ed en las listas. Una se\u00f1orita de servicios escolares me dijo que hab\u00edan dado la orden para destruir todos mis documentos para que no pudiera volver a la escuela. El director al que alguna vez insult\u00e9 porque hab\u00eda pagado a los porros para que nos dispararan, dio la orden para destruir mis papeles&#8221;, explic\u00f3 a EL UNIVERSAL.<br \/>Los a\u00f1os consecuentes no fueron f\u00e1ciles, por mucho tiempo decidi\u00f3 ocultar su participaci\u00f3n en el Movimiento porque era casi un estigma. A pesar de ello, termin\u00f3 su carrera y se dedic\u00f3 a trabajar en instituciones acad\u00e9micas y culturales.<br \/>Hace tres a\u00f1os la invitaron a tomar el cargo de Coordinadora del Memorial 68 del Centro Cultural Universitario Tlatelolco. Aceptar la oferta le fue dif\u00edcil, pero pens\u00f3 que ser\u00eda la \u00fanica forma en la que se podr\u00eda dar a conocer el papel de la mujer en el Movimiento, los logros y esencia de la organizaci\u00f3n estudiantil, honrar la memoria de los todos los fallecidos en los escasos, pero intensos meses del Movimiento y, tambi\u00e9n, esclarecer momentos de los que poco se habla en la historia oficial.<br \/>Al terminar la entrevista, vimos en Esmeralda a aquella adolescente que luch\u00f3 por sus ideales en un momento donde ser joven significaba estar en constante peligro. La intensidad de su mirada y la contundencia de su relato nos llev\u00f3 a cuestionarnos qu\u00e9 tan dispuestos estar\u00edamos para luchar por todo lo que decimos creer y querer, sin quebrantarnos en el camino.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mochilazo en el tiempo<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-29512","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29512","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29512"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29512\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29512"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29512"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29512"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}