{"id":26744,"date":"2016-08-15T13:43:56","date_gmt":"2016-08-15T13:43:56","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2016\/08\/15\/enfermedad-y-vergueenza\/"},"modified":"2016-08-15T13:43:56","modified_gmt":"2016-08-15T13:43:56","slug":"enfermedad-y-vergueenza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/enfermedad-y-vergueenza\/","title":{"rendered":"Enfermedad y verg\u00fcenza"},"content":{"rendered":"<p>En la Medicina contempor\u00e1nea, r\u00e1pida y tecnol\u00f3gica, impersonal y poco emp\u00e1tica, es infrecuente que los m\u00e9dicos se enteren de la verg\u00fcenza que experimentan algunos enfermos<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Las enfermedades tienen m\u00faltiples caras. Las m\u00e1s visibles son el da\u00f1o f\u00edsico y los cambios generados en la autoestima y en la percepci\u00f3n del nuevo yo del afectado. El nuevo yo, as\u00ed lo denomino, proviene del impacto y de los cambios producidos por la enfermedad, en el cuerpo y en la autoestima. Muchas veces resulta dif\u00edcil lidiar con el nuevo cuerpo: degradaci\u00f3n, humillaci\u00f3n, indignidad y verg\u00fcenza son vivencias asociadas cuando la patolog\u00eda irrumpe. Otras caras de las enfermedades, tambi\u00e9n insoslayables, provienen de las mermas econ\u00f3micas, de la marginaci\u00f3n, del saberse vulnerable, de la imposibilidad de continuar la vida como antes, y de la idea, muchas veces antes negada, de la propia muerte.<br \/>La p\u00e9rdida o la modificaci\u00f3n de la autoestima puede causar, en algunos enfermos, verg\u00fcenza. En la Medicina contempor\u00e1nea, r\u00e1pida y tecnol\u00f3gica, impersonal y poco emp\u00e1tica, es infrecuente que los m\u00e9dicos se enteren de la verg\u00fcenza que experimentan algunos enfermos. La verg\u00fcenza no es diagn\u00f3stico m\u00e9dico, pero si es un fen\u00f3meno que puede actuar en contra del afectado cuando \u00e9ste no lo manifiesta o el galeno no se percata de las mermas emocionales. Tratar la enfermedad con f\u00e1rmacos y descuidar la autopercepci\u00f3n que tiene el afectado de s\u00ed mismo puede ser insuficiente.<br \/>Cuando la autoestima disminuye, muchos enfermos, sobre todos quienes carecen de un marco social o familiar protector, temen ser estigmatizados. La estigmatizaci\u00f3n es frecuente en Medicina; si a ese fen\u00f3meno se agregan vilipendio o deshonor, vivencias afines a verg\u00fcenza, la situaci\u00f3n del enfermo se complica. A\u00f1os atr\u00e1s la tuberculosis y el c\u00e1ncer eran las enfermedades que m\u00e1s estigmatizaci\u00f3n produc\u00edan; despu\u00e9s surgi\u00f3 el sida; en la actualidad, aunque para muchos la pobreza no es enfermedad, para m\u00ed s\u00ed lo es: quienes sufren patolog\u00edas secundarias a la pobreza son v\u00edctimas de estigmatizaci\u00f3n; causas subyacentes son maltrato m\u00e9dico y la ausencia de marcos sociales adecuados, propios de la pobreza.<br \/>Estigmatizaci\u00f3n y verg\u00fcenza son vivencias de la pobreza. Ese binomio es perverso: los afectados no acuden a consulta por pena o por el temor de sentirse humillados. Retrasar la atenci\u00f3n deviene agravamiento de la patolog\u00eda. Ejemplos sobran: hemorragias por abortos mal practicados, diarreas como causa de muertes en menores en zonas rurales, \u00falceras cut\u00e1neas en viejos desnutridos que no salen de la cama, todos, problemas frecuentes en grupos marginados. No acudir al m\u00e9dico, por verg\u00fcenza, por carecer de elementos sociales y econ\u00f3micos para dialogar, agrava la patolog\u00eda.<br \/>Quienes no acuden al doctor por sentirse degradados, o lo hacen tard\u00edamente, suelen no contar toda la historia de sus males; muchos no lo hacen para protegerse, por pena, o por sentirse vulnerables y no arropados por su doctor. Las corrientes m\u00e9dicas que enfatizan la necesidad de la empat\u00eda como pilar fundamental del tratamiento tienen raz\u00f3n; los enfermos que limitan la informaci\u00f3n ofrecida \u2014abuso sexual, maltrato familiar, haber sido despedido del trabajo\u2014, tal vez mejoran del s\u00edntoma por el que acuden a la consulta \u2014por ejemplo, dolor de cabeza\u2014, pero no mejoran globalmente si el m\u00e9dico no se percata del origen de la cefalea.<br \/>Hay quienes no comparten todas sus dolencias por temor y\/o desconfianza. Pensemos en los casos de las mujeres ind\u00edgenas en Guanajuato que abortan, no siempre motu proprio, y que deciden no compartir su historia por la certeza de que el m\u00e9dico fungir\u00e1 como galeno y como agente de la polic\u00eda; \u00bfcu\u00e1ntas de ellas est\u00e1n encarceladas en Guanajuato? Otros enfermos, \u201cno se abren y no se entregan\u201d, por no confiar en el m\u00e9dico; cuando no se establecen relaciones emp\u00e1ticas el afectado minimiza la informaci\u00f3n, lo cual resulta, como ya escrib\u00ed, en su propio detrimento. Pensemos en la impersonalidad que priva en las relaciones m\u00e9dico-paciente en los centros de salud, atestados, sobrepasados; no hay espacio para la escucha, para el di\u00e1logo. Otros, tras experimentar humillaci\u00f3n y maltrato en consultas previas, no acuden al m\u00e9dico.<br \/>La verg\u00fcenza es un fen\u00f3meno frecuente en los enfermos. No existe instrumento m\u00e9dico para evaluarla. Si el paciente no cuenta toda su historia por verg\u00fcenza, y el doctor no se entera de eso, la consulta queda trunca. En la Medicina contempor\u00e1nea son magras las posibilidades de cambio a favor de la relaci\u00f3n medico-paciente. No en balde el creciente n\u00famero de demandas contra m\u00e9dicos. No en balde el turismo de pacientes en busca de galenos que entiendan no s\u00f3lo, su enfermedad, sino su persona.<br \/>Notas insomnes. Aunque no existen instrumentos para evaluar la verg\u00fcenza en la consulta m\u00e9dica es fundamental que el doctor se entere del fen\u00f3meno y actu\u00e9.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Medicina contempor\u00e1nea, r\u00e1pida y tecnol\u00f3gica, impersonal y poco emp\u00e1tica, es infrecuente que los m\u00e9dicos se enteren de la verg\u00fcenza que experimentan algunos enfermos<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-26744","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26744","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26744"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26744\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26744"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26744"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26744"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}