{"id":26447,"date":"2016-08-10T11:20:51","date_gmt":"2016-08-10T11:20:51","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2016\/08\/10\/economia-de-la-extorsion-iii-racionalidad-economica-y-propinas\/"},"modified":"2016-08-10T11:20:51","modified_gmt":"2016-08-10T11:20:51","slug":"economia-de-la-extorsion-iii-racionalidad-economica-y-propinas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/economia-de-la-extorsion-iii-racionalidad-economica-y-propinas\/","title":{"rendered":"Econom\u00eda de la extorsi\u00f3n III: racionalidad econ\u00f3mica y propinas"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s?<\/p>\n<p>&#8211; La extorsi\u00f3n se ha vuelto el principal problema econ\u00f3mico de M\u00e9xico y un freno para la apertura y expansi\u00f3n de las peque\u00f1as y medianas empresas, un fuerte desincentivo para la inversi\u00f3n, una reducci\u00f3n relevante del tama\u00f1o del mercado.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Aunque parezca sorprendente, desde el punto de vista econ\u00f3mico, la extorsi\u00f3n no es necesariamente mala (ver Ronald H. Coase, Blackmail en Virginia Law Review, volumen 74, n\u00famero 4, mayo de 1988). Si se define como una concesi\u00f3n a cambio de una amenaza, puede entenderse tambi\u00e9n como una transacci\u00f3n de mercado: por ejemplo, \u201csi no me pagas cierta cantidad de dinero, voy a construir un piso adicional que te tapar\u00e1 la vista a la playa\u201d. Esta transacci\u00f3n incrementa el bienestar de todos los involucrados: el receptor del dinero (extorsionista) no utiliza su derecho a un piso adicional, mientras que el pagador (extorsionado) sigue gozando de la vista y del valor de su propiedad.<br \/>De hecho, toda transacci\u00f3n de mercado implica un costo de oportunidad y una especie de amenaza velada o expl\u00edcita: se est\u00e1 dispuesto a intercambiar dos manzanas por una naranja o cinco motocicletas por dos coches, por ejemplo. \u201cSi no me das la naranja, no te dar\u00e9 mis dos manzanas\u201d ser\u00eda la amenaza. Las transacciones de mercado deben cumplir con tres condiciones para que incrementen el bienestar: una, son voluntarias; dos, las partes tienen derecho al uso de los bienes o servicios; y, tres, la transacci\u00f3n se da en un ambiente de competencia.<br \/>La extorsi\u00f3n es nociva ya que implica la ausencia de una o varias de estas tres condiciones. Como se ha argumentado en las entregas previas, la extorsi\u00f3n se ha vuelto el principal problema econ\u00f3mico de M\u00e9xico y un freno para la apertura y expansi\u00f3n de las peque\u00f1as y medianas empresas, un fuerte desincentivo para la inversi\u00f3n, una reducci\u00f3n relevante del tama\u00f1o del mercado, una merma significativa de recursos que podr\u00eda recaudar el Estado y una pr\u00e1ctica extendida dif\u00edcil de erradicar. La soluci\u00f3n no radica solamente en m\u00e1s legislaci\u00f3n y su aplicaci\u00f3n m\u00e1s severa y menor impunidad, aunque todas ellas sean importantes. Es fundamental un cambio de mentalidad e incentivos por parte de los agentes econ\u00f3micos: sin extorsi\u00f3n el mercado es m\u00e1s grande para todos; la rebanada del pastel para cada uno ser\u00eda m\u00e1s grande, aunque proporcionalmente menor para los extorsionadores exitosos.<br \/>La extorsi\u00f3n que tanto aflige a la sociedad y a la econom\u00eda no es, claramente, una transacci\u00f3n voluntaria: la mayor\u00eda de los ciudadanos preferir\u00eda evitar el cohecho para conseguir permisos de construcci\u00f3n municipales si \u00e9stos se emitieran con rapidez, justicia y transparencia. No obstante, los desarrolladores muchas veces eligen el sistema extorsionador y participan voluntariamente en \u00e9l ya que se evitan largas colas, espera e indefinici\u00f3n por parte de las autoridades y restricciones de todo tipo. Es decir, el problema no es solamente de las autoridades municipales, sino de todos los que participan en el sistema de otorgamiento de permisos de construcci\u00f3n.<br \/>El sistema de extorsi\u00f3n para estos permisos ha resultado en obras de todo tipo, en toda clase de terrenos, con las m\u00e1s variadas y osadas formas de arquitectura. La primera vez que un mexicano viaja a un pa\u00eds desarrollado se asombra de que los edificios y las casas se parezcan en tama\u00f1os, colores, formas y equipamiento. La uniformidad sorprende por su est\u00e9tica (o falta de ella), por las econom\u00edas de escala que genera que todas las ventanas sean del mismo tama\u00f1o y rectangulares (no trapezoides), pero le da a uno la impresi\u00f3n de ausencia de libertad.<br \/>El problema es que los permisos municipales de construcci\u00f3n as\u00ed otorgados, aunque partieran de una transacci\u00f3n voluntaria, no cumplen con la segunda condici\u00f3n: el derecho a llevarla a cabo. La uniformidad arquitectural que se aprecia en pa\u00edses modernos no s\u00f3lo responde a una intrusi\u00f3n excesiva del gobierno (en ocasiones s\u00ed), sino que refleja el derecho de los dem\u00e1s. Por ejemplo, el derecho a la luz natural, a la vista, al tr\u00e1nsito (no se permite la construcci\u00f3n de edificios en el perif\u00e9rico), a la tranquilidad (se respetan los derechos de los vecinos a que no haya edificios demasiado altos, o antros demasiado ruidosos), a la est\u00e9tica y la salud (se proh\u00edben los tinacos, pero se asegura la provisi\u00f3n de agua municipal potable y con suficiente presi\u00f3n). Es decir, ni el funcionario municipal que extiende el permiso, ni el desarrollador que paga la extorsi\u00f3n tienen el derecho de que proceda una construcci\u00f3n que viola una o varias normas. Obviamente, la manera m\u00e1s eficaz de reducir el incentivo a la extorsi\u00f3n es contar s\u00f3lo con el n\u00famero de normas realmente necesarias y que ellas sean de f\u00e1cil y transparente cumplimiento.<br \/>El uso del poder monop\u00f3lico es la tercera raz\u00f3n que vuelve a la extorsi\u00f3n nociva y costosa para la sociedad. El servicio municipal de recolecci\u00f3n de basura es un buen ejemplo. En la ciudad de M\u00e9xico, el uso de la extorsi\u00f3n para la recolecci\u00f3n de basura es muy extendido. En muchas colonias, si no paga cada casa una cuota semanal, el personal del cami\u00f3n se reh\u00fasa a recoger la basura depositada frente al predio. El ciudadano piensa, ingenua pero correctamente, que el servicio de recolecci\u00f3n de basura est\u00e1 ya cubierto por los impuestos predial y otros que paga a la ciudad. No obstante, termina allan\u00e1ndose a la extorsi\u00f3n cuando se acumula la basura frente a su casa u opta por encontrar una esquina u otra casa donde depositar ilegalmente la suya. Podr\u00eda pensarse que la cuota semanal es razonable como contraprestaci\u00f3n por un servicio. No obstante, el cami\u00f3n de basura que pasa frente a su casa tiene poder monop\u00f3lico, es el \u00fanico que lo hace, y por tanto maltrata al consumidor. Si municipios o delegaciones quieren solapar el cobro de cuotas por recolecci\u00f3n de basura, lo m\u00ednimo que deben hacer es permitir la competencia para mejorar el servicio: no dar a un cami\u00f3n el monopolio, sino dejar que otros pasen a recogerla para transportarla a los centros de reciclaje y confinamiento.<br \/>Finalmente, vale la pena tambi\u00e9n hacer una reflexi\u00f3n sobre la propina. Si el mexicano se sorprende en el extranjero por la uniformidad, los trabajadores extranjeros en los servicios de hospitalidad, meseros, camareros, conserjes y choferes, se sorprenden de la generosidad de las propinas del turista mexicano.<br \/>En M\u00e9xico, la propina es una pr\u00e1ctica muy extendida. Como la extorsi\u00f3n, tambi\u00e9n tiene una racionalidad econ\u00f3mica impecable: permite el control de calidad en el punto de venta y hace del consumidor el inspector perfecto. El problema es cuando esta transacci\u00f3n voluntaria lleva a concesiones a las que el consumidor no tiene derecho de adquirir ni el prestador del servicio a dar. Es tambi\u00e9n un buen pretexto para no pagar bien a los trabajadores. Con una propina generosa se puede conseguir una buena mesa sin reservar, estacionamiento para el coche en lugar prohibido, que menores entren a sitios o espect\u00e1culos para adultos, saltarse colas y no respetar los derechos de los dem\u00e1s.<br \/>La propina, as\u00ed, es un reflejo de una sociedad que ve con buenos ojos la extorsi\u00f3n generalizada y s\u00edntoma de una red de complicidades contrarias al estado de derecho. Es tambi\u00e9n sintom\u00e1tico de que las clases pudientes est\u00e1n seguras de que pueden comprarlo todo. Quiz\u00e1 pudiere medirse el apego al imperio de la ley en cada pa\u00eds en proporci\u00f3n a las propinas de sus ciudadanos. M\u00e9xico saldr\u00eda alto en el medallero.<br \/>Twitter: @eledece<br \/>LA EXTORSI\u00d3N ES NOCIVA YA QUE IMPLICA LA AUSENCIA DE UNA O VARIAS DE ESTAS TRES CONDICIONES. COMO SE HA ARGUMENTADO EN LAS ENTREGAS PREVIAS, LA EXTORSI\u00d3N SE HA VUELTO EL PRINCIPAL PROBLEMA ECON\u00d3MICO DE M\u00c9XICO Y UN FRENO PARA LA APERTURA Y EXPANSI\u00d3N DE LAS PEQUE\u00d1AS Y MEDIANAS EMPRESAS, UN FUERTE DESINCENTIVO PARA LA INVERSI\u00d3N, UNA REDUCCI\u00d3N RELEVANTE DEL TAMA\u00d1O DEL MERCADO, UNA MERMA SIGNIFICATIVA DE RECURSOS QUE PODR\u00cdA RECAUDAR EL ESTADO Y UNA PR\u00c1CTICA EXTENDIDA DIF\u00cdCIL DE ERRADICAR.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s? &#8211; La extorsi\u00f3n se ha vuelto el principal problema econ\u00f3mico de M\u00e9xico y un freno para la apertura y expansi\u00f3n de las peque\u00f1as y medianas empresas, un fuerte desincentivo para la inversi\u00f3n, una reducci\u00f3n relevante del tama\u00f1o del mercado.<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-26447","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26447","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26447"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26447\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26447"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26447"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26447"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}