{"id":254703,"date":"2023-03-26T05:00:00","date_gmt":"2023-03-26T11:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/plazajuarez.mx\/?p=254703"},"modified":"2023-03-25T21:38:45","modified_gmt":"2023-03-26T03:38:45","slug":"un-retiro-en-altamar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/un-retiro-en-altamar\/","title":{"rendered":"<strong>Un retiro en altamar<\/strong>"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><em>Letras y Memorias<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p>Hace alg\u00fan tiempo, cuando el viento cambi\u00f3 el rumbo del bote en el que viajaba, el mar abierto me gener\u00f3 una especie de miedo y angustia, angustia que s\u00f3lo resultaba equiparable a la sensaci\u00f3n que un ave de corral aproxim\u00e1ndose a m\u00ed, causa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Naturalmente, hablo en sentido figurado con lo del bote y el mar abierto, todo resulta una suerte de alegor\u00eda, todo salvo el tema de las aves, que ya dejaremos para otro punto del futuro cercano. El asunto es que, muchas veces la incertidumbre de la vida moderna, el ritmo acelerado de las grandes urbes o de los trabajos y relaciones personales, nos forzan a sentirnos como si estuvi\u00e9ramos en un barco a la deriva, navegando sin rumbo y sencillamente dej\u00e1ndonos llevar por el viento a lo largo y ancho de la superficie marina.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La vida moderna nos pasea inclemente por aqu\u00ed o por all\u00e1, sin dar respiro ni tregua ante las ganas que tenemos de bajar de ese bote, de poner los pies en tierra firme aunque sea para ver un atardecer. Y ah\u00ed, con las n\u00e1useas del agitado viaje, con la marea sacudiendo nuestra cabeza y esp\u00edritu, uno de pronto desea tener algo m\u00e1s que la soledad en la inmensidad del oc\u00e9ano, y es justo cuando recordamos que el mejor refugio para el alma propia, es uno mismo, uno y la soledad nuestra.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>SABER ESTAR SOLO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La vida y ese paseo por el mar, tratan de esto: de tener que lidiar con uno cuando el resto del mundo sigue con sus d\u00edas, con su rutina. Es entonces oportunidad para tomar el control de todo aquello que por lapsos nos domina: la emoci\u00f3n, la sensaci\u00f3n de creer que aquello que nos rodea, nos ha dejado de lado\u2026 y es que, asumimos que todo cuanto hacemos o dejamos de hacer, debe marcarnos pero, realmente, lo que debemos pensar es que justo eso, lo hecho y lo que no se hizo, nos permite crecer y aprovechar la experiencia adquirida para reflexionar sobre nuestros paseos, sobre nuestros d\u00edas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfA qu\u00e9 voy con esto? A que hoy, un d\u00eda cualquiera, te llueven elogios, tienes a gente maravillosa cerca y la dicha no termina, pero ma\u00f1ana, otro d\u00eda igual al anterior, resulta que todo eso se ha marchado, se desvaneci\u00f3 y no dej\u00f3 rastro; vuelves a estar solo en ese bote a la deriva. Lo que hubo, ya no est\u00e1 m\u00e1s, y lo \u00fanico que permanece son los recuerdos que uno mismo decide atesorar. Un d\u00eda estamos, y al otro ya no. Incluso estando, nada nos garantiza vernos acompa\u00f1ados durante la traves\u00eda en altamar.<\/p>\n\n\n\n<p>Es esa la m\u00edstica de sabernos solos: tener plena consciencia de que lo estamos. Luego entonces, nuestro bote empujado por el viento incierto, no habr\u00e1 de generanos n\u00e1useas ni pesadez, ni siquiera el desesperado deseo de volver a tierra, porque nos sentimos tan dichosos y seguros con nuestra soledad, que ya nada puede derrumbar el refugio que construimos para nuestro esp\u00edritu.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, siempre debemos ser reflexivos, por no decir sabios, con la elecci\u00f3n del tiempo que pasamos en calma con uno mismo, pues este tiempo ser\u00e1 similar a realizar un paseo por el azul del mar, y de la paz interna depende que ese viaje solitario sea un tormento, o un momento digno de atesorar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00a1Hasta la pr\u00f3xima!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Postdata:<\/strong> <em>No cualquier persona es buena compa\u00f1\u00eda para nuestra soledad.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Letras y Memorias Hace alg\u00fan tiempo, cuando el viento cambi\u00f3 el rumbo del bote en el que viajaba, el mar abierto me gener\u00f3 una especie de miedo y angustia, angustia que s\u00f3lo resultaba equiparable a la sensaci\u00f3n que un ave de corral aproxim\u00e1ndose a m\u00ed, causa.&nbsp; Naturalmente, hablo en sentido figurado con lo del bote [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":95,"featured_media":234892,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42,84],"tags":[],"class_list":["post-254703","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestrapalabra","category-osmar-eslava-marquez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254703","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/95"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=254703"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254703\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/234892"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=254703"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=254703"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=254703"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}