{"id":25360,"date":"2016-07-22T12:57:50","date_gmt":"2016-07-22T12:57:50","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2016\/07\/22\/jardin-zoologico\/"},"modified":"2016-07-22T12:57:50","modified_gmt":"2016-07-22T12:57:50","slug":"jardin-zoologico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/jardin-zoologico\/","title":{"rendered":"Jard\u00edn zool\u00f3gico"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Callej\u00f3n de sombrereros<\/p>\n<p>Seg\u00fan la m\u00edtica d\u00e9cimo primera edici\u00f3n de la Encyclopaedia Britannica, el primer jard\u00edn zool\u00f3gico del que se tiene noticia se fund\u00f3 en China por el primer emperador de la dinast\u00eda Chou hacia el a\u00f1o 1100 antes de Cristo<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las invenciones que no deja de deparar asombros es el jard\u00edn zool\u00f3gico. Su nombre parece una evocaci\u00f3n sugerente y los recuerdos que propicia resultan una incitaci\u00f3n permanente. No s\u00f3lo el repaso de las remembranzas posibles que proceden del zool\u00f3gico pueden inducir una felicidad infantil, sino que cada visita suele estar precedida de cierta euforia, de la certeza de que se suceder\u00e1n placeres inocentes, de una disposici\u00f3n al asombro.<br \/>Aunque a principios del siglo pasado el capit\u00e1n Stanley Flower, director del zool\u00f3gico de El Cairo, sosten\u00eda que los antiguos egipcios acostumbraban mantener diversas especies salvajes en cautiverio, esa creaci\u00f3n parece ser otro prodigio chino, pues, seg\u00fan la m\u00edtica d\u00e9cimo primera edici\u00f3n de la Encyclopaedia Britannica, el primer jard\u00edn zool\u00f3gico del que se tiene noticia se fund\u00f3 en China por el primer emperador de la dinast\u00eda Chou hacia el a\u00f1o 1100 antes de Cristo. Se llamaba \u201cParque de la Inteligencia\u201d y ten\u00eda prop\u00f3sitos cient\u00edficos y educativos. Prescott refiere que Netzahualc\u00f3yotl ten\u00eda un zool\u00f3gico en Texcoco y Moctezuma manten\u00eda otro en Tenochtitlan, donde luego se construy\u00f3 el convento de San Francisco y luego diversos edificios como la Torre Latinoamericana. No se trata de los \u00fanicos que acaso tienen algo de legendario. Luis XIV estableci\u00f3 uno en Versalles, Mar\u00eda Teresa de Austria propici\u00f3 uno en 1752 en Sch\u00f6nbrunn donde, se dice, todav\u00eda deambulan numerosos fantasmas de varios animales y, como lo recordaba un reportaje reciente de Guillermo Altares en El Pa\u00eds Semanal, Gerald Durrell cre\u00f3 el suyo en la isla de Jersey, en el Canal de la Mancha, con la idea de ayudar a la conservaci\u00f3n de los animales. \u201cEn todo el mundo\u201d, escribi\u00f3, \u201cmuchas especies est\u00e1n siendo exterminadas o reducidas brutalmente en su n\u00famero ante el avance de la civilizaci\u00f3n\u201d.<br \/>En el verano de 1898, refiere Alfonso de Maria y Campos en su biograf\u00eda de Jos\u00e9 Ives Limantour, el presupuesto del gobierno de Porfirio D\u00edaz dedicaba 8 mil pesos para la conservaci\u00f3n y el alimento de los animales del jard\u00edn zool\u00f3gico, \u201clo que muestra que este zool\u00f3gico fue desde 1897 antecedente del que fund\u00f3 Alfonso Herrera en 1923\u201d. Cuenta asimismo que en 1899 un residente en M\u00e9xico, A. Courmont, le present\u00f3 a Limantour un estudio de m\u00e1s de 45 p\u00e1ginas escritas a m\u00e1quina. \u201cSobresalen en su propuesta lo que \u00e9l llamaba el \u2018Palacio de los Paquidermos\u2019, las \u2018Cuevas de los Osos\u2019, \u2018Un tanque para los leones de mar\u2019, \u2018el palomar\u2019, las \u2018pajareras\u2019 y el \u2018Kiosoko y Palacio de los Monos\u2019. Tambi\u00e9n hab\u00eda caballerizas y establos para cebras, llamas, camellos, b\u00fafalos, yacks, bisontes y dromedarios, as\u00ed como diversas logias para especies chicas como jabal\u00edes, ov\u00eddeos y capr\u00eddeos. Su realizaci\u00f3n se inici\u00f3 en 1900 y estaba muy adelantada, como el resto del remozamiento del bosque hacia 1911, cuando la Revoluci\u00f3n interrumpi\u00f3 el proceso\u201d.<br \/>\u201cAl igual que hay plantas de las cuales se dice que poseen el don de hacer ver el futuro\u201d, escribi\u00f3 Walter Benjamin en Infancia en Berl\u00edn hacia 1900, \u201cexisten tambi\u00e9n lugares que tienen la misma facultad. En su mayor\u00eda son lugares abandonados, como copas de \u00e1rboles que est\u00e1n junto a los muros, callejones sin salida, jardines delante de las casas donde jam\u00e1s persona alguna se detiene. En esos lugares parece haber pasado todo lo que a\u00fan nos espera\u201d. Uno de ellos, para \u00e9l, era una de las tres entradas del zool\u00f3gico de Berl\u00edn, la de Lichtensteinbr\u00fccke, con mucho, la menos usada y la que conduc\u00eda a las regiones m\u00e1s solitarias del parque. Benjamin acostumbraba detenerse en un recinto con fuertes barrotes que formaban un enrejado ante una alberca cuyo \u00f3valo estaba bordeado de rocas y grutas. All\u00ed esperaba poder descubrir a la nutria. \u201cSi lo consegu\u00eda por fin, s\u00f3lo era por un momento, ya que al instante el morador resplandeciente de la alberca volv\u00eda a desaparecer en las oscuras aguas\u201d. Benjamin, que se sent\u00eda a salvo en la lluvia, en la que se crece el futuro, cuando la contemplaba con fascinaci\u00f3n tras una ventana empa\u00f1ada, pensaba que estaba como en casa de la nutria.<br \/>Hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, el b\u00fanker del zool\u00f3gico era la construcci\u00f3n antia\u00e9rea m\u00e1s extensa de Berl\u00edn, \u201cuna fortaleza gigantesca de hormig\u00f3n armado del per\u00edodo totalitario\u201d, describe Anthony Beevor, \u201cdotada de bater\u00edas de ca\u00f1ones en el tejado y enormes refugios en su interior, en los que se hacinaban multitudes de berlineses al sonido de las sirenas\u201d. Cuando el bombardeo parec\u00eda haber cesado, algunos se apresuraban hacia el jard\u00edn zool\u00f3gico en busca de la construcci\u00f3n donde moraba una cig\u00fce\u00f1a, Abu Markub \u2014en los zool\u00f3gicos, como en los circos, los animales tienen nombre\u2014, pues se cre\u00eda que mientras estuviera viva, Berl\u00edn subsistir\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Callej\u00f3n de sombrereros Seg\u00fan la m\u00edtica d\u00e9cimo primera edici\u00f3n de la Encyclopaedia Britannica, el primer jard\u00edn zool\u00f3gico del que se tiene noticia se fund\u00f3 en China por el primer emperador de la dinast\u00eda Chou hacia el a\u00f1o 1100 antes de Cristo<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-25360","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25360","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25360"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25360\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25360"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25360"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25360"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}