{"id":248223,"date":"2023-01-28T05:00:00","date_gmt":"2023-01-28T11:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/plazajuarez.mx\/?p=248223"},"modified":"2023-01-27T18:31:42","modified_gmt":"2023-01-28T00:31:42","slug":"le-sirene","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/le-sirene\/","title":{"rendered":"Le Sir\u00e8ne"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><em>Letras y Memorias<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p>La marea se ha apaciguado, con calma, bajan de la nave los tripulantes que anduvieron por los oc\u00e9anos sin rumbo, perdidos pese a tener br\u00fajula en mano, porque a veces, incluso con la direcci\u00f3n fijada y la cruz marcada en el mapa, es el coraz\u00f3n el que no tiene claro el norte.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un \u00faltimo joven toca tierra; lleva la barba desordenada, ropas limpias pero gastadas por un trayecto de a\u00f1os usando lo mismo, la mirada est\u00e1 cansada y se pierde con facilidad en ese nuevo mundo al que acaban de arribar \u00e9l y los dem\u00e1s, lleva los bolsillos llenos de esperanzas marchitas y, tambi\u00e9n, carga con el peso de haber perdido todo en ese mundo que reci\u00e9n dej\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Anda por ese territorio ajeno a su recuerdo, ajeno a lo que su memoria guard\u00f3 con gran cari\u00f1o y que, para su mala fortuna, ha dejado de existir, porque as\u00ed lo determin\u00f3 el destino, no el suyo, sino el de aquello que se fue.<\/p>\n\n\n\n<p>Avanza y avanza, un pie tras otro pie van dejando huellas en esas calles y, luego de un tiempo prolongado recorriendo tal mundo, aquel joven se sienta roto a llorar por el pasado. El llanto le ha enjugado la cara sucia, y los suspiros de anhelo se perdieron ya en el inmenso ambiente de su nuevo hogar\u2026 escucha entonces un canto dulce, un canto celestial que le atrae y lo obliga a romper la pausa de todo, para ir en su b\u00fasqueda. Unas cu\u00e1ntas noches que se sintieron como un pu\u00f1ado de horas, fueron suficientes para llegar a esa tierra prometida. All\u00ed, al pie de aquel viejo reloj, encontr\u00f3 la fuente de tal sonido: una sirena. No era una figura como los libros viejos lo contaban, no. Esa sirena estaba protegida contra el fr\u00edo invernal del pueblo, y andaba en dos pies como el resto de los humanos, pero la voz y la amenidad de su charla, hac\u00edan que aquel ser, luciera como Ariel.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La sirena apareci\u00f3 de manera m\u00e1gica en ese lugar, apareci\u00f3 como uno de esos env\u00edos que llegan a la puerta con misterio, pero en cuyo interior se alojan los tesoros perdidos, no por marinos del mundo, sino por uno mismo, que pierde el rumbo cuando la esperanza se ha marchado entre los dedos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tal sirena, de serio semblante pero c\u00e1lida compa\u00f1\u00eda, dedic\u00f3 sus labores desde el d\u00eda uno, a cuidar de quien confi\u00f3 sus penas a ella, y por ende, se volvi\u00f3 irremplazable en las jornadas del navegante perdido, quien cerca de sus risas, pudo sentirse en casa de nuevo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>La sirena lleg\u00f3 en un momento de apremio, pues ayud\u00f3 a que ese hombre se liberara de sus cargas, de sus l\u00e1grimas y de los dolores de quien extra\u00f1a y no es echado de menos. Cuid\u00f3 de sus heridas, ambos cuidaron de ellos y, cuando parec\u00eda que la paz era mayor, la sirena confes\u00f3 que deb\u00eda marcharse hacia el mar del sur. No le dijo al navegante cu\u00e1ndo volver\u00eda pero, sellaron un pacto de eterna compa\u00f1\u00eda y complicidad, de la forma en que los verdaderos amantes sellan los pactos: con una sonrisa y un abrazo suave, honesto y puro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, han pasado algunos a\u00f1os desde el momento en que el viejo reloj de la plaza atestigu\u00f3 el encuentro de dos mundos en uno solo. Son ya tres a\u00f1os desde que el pacto comenz\u00f3 a trabajarse y escribirse y, aunque las maldiciones marinas hablan de tocar tierra luego de siete a\u00f1os largos, tanto el navegante como la sirena, saben que su lejana condena no es eterna, y que el mismo abrazo con el que se dijeron adi\u00f3s, vendr\u00e1 pronto para permitir que los corazones emocionados, salten de gusto al saberlos juntos de nuevo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00a1Hasta la pr\u00f3xima!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Postdata: <\/strong><em>Gracias, sirena, por abrazarme cuando el rumbo estaba perdido, y cuando el cielo era m\u00e1s oscuro y profundo que el oc\u00e9ano.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mi Twitter: <\/strong><em>@CamaradaEslava&nbsp;&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mi correo electr\u00f3nico: <\/strong><a href=\"mailto:osmareslava@plazajuarez.mx\/historico\/historico\"><em>osmareslava@plazajuarez.mx\/historico\/historico<\/em><\/a><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Letras y Memorias La marea se ha apaciguado, con calma, bajan de la nave los tripulantes que anduvieron por los oc\u00e9anos sin rumbo, perdidos pese a tener br\u00fajula en mano, porque a veces, incluso con la direcci\u00f3n fijada y la cruz marcada en el mapa, es el coraz\u00f3n el que no tiene claro el norte.&nbsp;&nbsp; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":95,"featured_media":234892,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42,84],"tags":[],"class_list":["post-248223","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestrapalabra","category-osmar-eslava-marquez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248223","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/95"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=248223"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248223\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/234892"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=248223"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=248223"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=248223"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}