{"id":24164,"date":"2016-07-04T12:30:49","date_gmt":"2016-07-04T12:30:49","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2016\/07\/04\/retratos-hablados-268\/"},"modified":"2016-07-04T12:30:49","modified_gmt":"2016-07-04T12:30:49","slug":"retratos-hablados-268","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/retratos-hablados-268\/","title":{"rendered":"RETRATOS HABLADOS"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">* Tlaxcoapan, otra vez Fuenteovejuna<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Qu\u00e9 desata la furia criminal de un grupo humano? Qu\u00e9 elementos deben reunirse para transformar una poblaci\u00f3n considerada pacifica, en juez y verdugo con sa\u00f1a inaudita?<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Porque no, de ninguna manera puede justificarse el linchamiento de ninguna persona, aunque evidentemente deben ser observadas las circunstancias que llevaron a que tomaran la justicia en sus manos y aplicaran no la justicia, sino una venganza por las ofensas de que tambi\u00e9n han sido v\u00edctimas.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El hecho fundamental sin embargo, es que con preocupante frecuencia quienes son asesinados por una turba, al final del d\u00eda resulta que no son responsables del delito que origin\u00f3 su sacrificio.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En un linchamiento poco tiene que ver la justicia, y s\u00ed en cambio un sentimiento ancestral de hartazgo, que de pronto encuentra el punto de fuga en la posibilidad de sacar todo esa furia en quien tiene la desgracia de estar a la hora y en el lugar equivocado.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lo vimos hace muchos a\u00f1os en Huejutla y ahora en Tlaxcopan en id\u00e9nticas circunstancias, es decir una multitud que simplemente encontr\u00f3 culpables de todo y nada.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A la par evidentemente existe un clima enrarecido por una raqu\u00edtica aplicaci\u00f3n de la justicia, pero sobre todo la observancia de que la impunidad existe y es un mal que crece y con ello el enojo ciudadano.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y tambi\u00e9n las voces que no se cansan de llamar a hacerse justicia por mano propia, siempre presentes con gritos y consignas para acabar de una vez por todas con lo que se ponga enfrente, en el \u00e1nimo que de las cenizas saldr\u00e1 algo mejor.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin embargo no es as\u00ed, nunca ha sido as\u00ed.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los mismos rostros de un no saber qu\u00e9 pas\u00f3 para que en un instante se animaran a golpear por en\u00e9sima ocasi\u00f3n el cuerpo inerte de una persona, los que en Huejutla colgaron del quiosco a unos supuestos robachicos, se volvieron a ver en Tlaxcoapan.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Porque de ning\u00fan modo fue un acto de justicia, y si en cambio uno de sentida venganza contra la vida misma, esa que lo mismo quita oportunidades y oportunidades, y de pronto pone a la mano la posibilidad de hacer pagar a alguien por toda una existencia de penurias y frustraciones.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y poner a la mano es convertirse en la mano que peg\u00f3 con una rama de \u00e1rbol, el pie que pate\u00f3 la cabeza de la masa de carne que ya no era nada ni nadie. Y por supuesto sin peligro de ser culpable, porque cuando es una masa, una turba cuando aplica la dichosa justicia, entonces no es nadie.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El hecho es que solo cuando el destino coloca a alguien en ese instante que se deja de ser uno, para agigantar una muchedumbre, cada cual sabr\u00e1 si la locura de instinto de criminal justiciero no se apodera del que pasaba por pac\u00edfico y hasta timorato.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por lo mientras en Tlaxcoapan, como siempre sucede en estos casos, un ser invisible que se llama nadie, porque la turba no tiene rostro ni identificaci\u00f3n, dej\u00f3 un cad\u00e1ver a mitad de la calle molido a golpes.<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y atr\u00e1s de todo, la impunidad que inunda de pesadillas a todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Mil gracias, hasta ma\u00f1ana.<br \/>peraltajav@gmail.com<br \/>Twitter: @JavierEPeralta<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>* Tlaxcoapan, otra vez Fuenteovejuna<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-24164","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24164","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24164"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24164\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24164"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24164"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24164"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}