{"id":234288,"date":"2022-10-17T09:06:06","date_gmt":"2022-10-17T14:06:06","guid":{"rendered":"https:\/\/plazajuarez.mx\/?p=234288"},"modified":"2022-10-17T09:06:12","modified_gmt":"2022-10-17T14:06:12","slug":"el-fin-justifica-los-miedos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/el-fin-justifica-los-miedos\/","title":{"rendered":"EL FIN \u00bfJUSTIFICA LOS MIEDOS?"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">FAMILIA POL\u00cdTICA<\/h2>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el diccionario de la Real Academia de la Lengua Espa\u00f1ola, \u201cMiedo es aquella perturbaci\u00f3n angustiosa del \u00e1nimo por un riesgo o da\u00f1o real o imaginario\u201d. Como toda palabra polis\u00e9mica, \u00e9sta tiene varios significados, todos ellos de acuerdo al contexto en el cual se utiliza. Desde mi punto de vista, cualquier intento de clasificaci\u00f3n del concepto en las diferentes \u00e1reas del saber humano, es poco menos que in\u00fatil. El miedo es el miedo; quien lo sinti\u00f3 o lo siente no puede definirlo y quien puede definirlo, es porque no lo ha sentido en toda su magnitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda, todos los seres humanos y algunos animales superiores hemos vivido, con justificaci\u00f3n o sin ella, la horrenda sensaci\u00f3n de que algo malo puede ocurrirnos en cualquier momento. No siempre conocemos las causas de estas premoniciones, a veces, el miedo se instala en alguna zona del cerebro y desde ah\u00ed pretende gobernar o determinar nuestra conducta.<\/p>\n\n\n\n<p>El miedo m\u00e1s com\u00fan es el del ni\u00f1o que teme a la oscuridad, aqu\u00e9l cuya imaginaci\u00f3n tiende a desbordarse, por eso busca hasta debajo de su cama, con seguridad se encontrar\u00e1 a un monstruo que lo llevar\u00e1 a los l\u00fagubres infiernos, porque desobedeci\u00f3 a sus padres o no quiso hacer la tarea escolar. Este miedo a lo desconocido se esconde en las sombras de la noche, en algunos casos perdura por siempre \u00bfQui\u00e9n no conoce a un adulto que entre en p\u00e1nico cuando se apaga la luz? \u00bfQui\u00e9n no ha advertido figuras extra\u00f1as que est\u00e1n en su subconsciente y afloran desde el fondo de los sue\u00f1os y pesadillas para amenazar a quien disfruta de una reparadora siesta o de un profundo estado on\u00edrico que, en apariencia, nada tiene que ver con demonios, brujos y\/o monstruos diversos de ultratumba?<\/p>\n\n\n\n<p>Mas, en el mundo real de los adultos, no desaparecen del todo estas infames creaturas. Es impresionante el auge que en nuestro tiempo est\u00e1n cobrando adivinos, videntes y seguidores de diferentes sectas que se dicen adoradoras, lo mismo de la virgen sudamericana Mar\u00eda Rosa M\u00edstica, que de la Santa Muerte, el Santo Malverde y toda una pl\u00e9yade de entes que, a\u00fan en la literatura, los canales culturales de la televisi\u00f3n o en las redes sociales, reciben gran difusi\u00f3n y cosechan seguidores que, evidentemente, mejoran los ingresos de sus creadores. En este caso, el miedo a la enfermedad o a la muerte pretende curarse o atenuarse con dinero y buena fe.<\/p>\n\n\n\n<p>En pol\u00edtica, los miedos acompa\u00f1an a todo militante partidista o sin partido en cada decisi\u00f3n. Pocos son aquellos que inician o contin\u00faan su militancia en seguimiento de las tesis idealistas de tales o cuales siglas, lemas o colores. Para quienes tuvieron la ambici\u00f3n de hacerse ricos con el menor tiempo y esfuerzo posibles, siempre quedaba la opci\u00f3n de buscar cargos de elecci\u00f3n popular. En este sentido, la pol\u00edtica de la amistad funcion\u00f3 durante muchos lustros. Don Porfirio D\u00edaz sustent\u00f3 varios a\u00f1os de su dictadura en lo que \u00e9l mismo llam\u00f3 \u201cEstructura de la amistad\u201d; en ella, todos los secretarios del gabinete colocaban a sus incondicionales, \u00e9stos, a los niveles jer\u00e1rquicamente menores; los jefes pol\u00edticos y hasta los l\u00edderes m\u00e1s pueblerinos, presum\u00edan la amistad de alg\u00fan miembro de \u201cLos Cient\u00edficos\u201d, grupo dominante en el porfiriato. En esta estructura todo parec\u00eda perfecto; el \u00fanico miedo consist\u00eda en caer de la gracia del Caudillo, quien hizo famosas sus frases: \u201cM\u00e1tenlos, luego viriguan\u201d o bien \u201cM\u00e1talos en caliente\u201d. Todo M\u00e9xico viv\u00eda con un miedo disfrazado de reverencial amor por su salvador, cuyo pecho lleno de medallas era testimonio de valor y ausencia de miedo en las batallas. No s\u00e9 por qu\u00e9 se me hac\u00eda conocido el imperativo actual de \u201cno mentir, no traicionar y no robar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Cierto d\u00eda, un diminuto personaje graduado en Francia, regres\u00f3 a M\u00e9xico para mirar lo que suced\u00eda porque, al otro lado del Atl\u00e1ntico no se valoraba en su real crudeza. Seguramente cuando se public\u00f3 el libro <em>La Sucesi\u00f3n Presidencial en 1910<\/em>, don Francisco I. Madero tambi\u00e9n sinti\u00f3 miedo a la violenta reacci\u00f3n del gigante herido; a pesar de todo, sigui\u00f3 adelante con el apoyo del libro <em>El Mundo de los Esp\u00edritus<\/em>, del franc\u00e9s Allan Kardec, quien empuj\u00f3 al futuro m\u00e1rtir al Espiritismo. Despu\u00e9s de conseguir el levantamiento de violentas huestes obreras y campesinas, Madero cay\u00f3 abatido por las balas traidoras de Victoriano Huerta y su cauda de desleales. Paco Ignacio Taibo II, en su libro <em>Temporada de Zopilotes<\/em>, relata los \u00faltimos d\u00edas del Presidente Madero y Pino Su\u00e1rez (el General Felipe \u00c1ngeles tambi\u00e9n comparti\u00f3 su cautiverio) en capilla, listos para la aplicaci\u00f3n de la ley fuga. Al artillero hidalguense se le conmut\u00f3 la pena; en este caso, el miedo oper\u00f3 en la conciencia del verdugo; Huerta calcul\u00f3 que el prestigio de \u00c1ngeles en el ej\u00e9rcito y en la poblaci\u00f3n civil podr\u00eda levantar a la gente, porque la verg\u00fcenza colectiva ser\u00eda mayor que el miedo.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta patria, a la que amamos porque es grande y porque es nuestra, se advierte que el pueblo se est\u00e1 llenando de temores. En su momento fueron indignaci\u00f3n y rabia ante tantas ineptitudes y corrupci\u00f3n que hac\u00edan previsible una explosi\u00f3n social de gran relevancia revolucionaria. Esos miedos se canalizaron a las urnas, en las cuales, una demag\u00f3gica oposici\u00f3n encabezada por un cuasi mes\u00edas, llen\u00f3 de votos las casillas y de esperanzas las ganas de creer.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy han pasado cuatro a\u00f1os en el gobierno de los cr\u00edticos de ayer, quienes siguen echando la culpa al pasado de todos sus fracasos; a\u00fan hay gente que les cree, pero tambi\u00e9n mucha que ya est\u00e1 harta de tantas mentiras y manifiesta su rabia en cualquier tribuna, ante lo que considera un nuevo enga\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra vez, la amenaza de un estallido social se cierne sobre la voluntad de cada ciudadano mexicano.&nbsp; Todav\u00eda el miedo es menor que la indignaci\u00f3n; \u00bfCu\u00e1nto durar\u00e1 esa relaci\u00f3n en la balanza social?<\/p>\n\n\n\n<p>Las se\u00f1ales de la verg\u00fcenza est\u00e1n en los miedos por: la inflaci\u00f3n, los ineficientes servicios de salud, la p\u00e9sima educaci\u00f3n, la err\u00e1tica econom\u00eda, la inseguridad, las relaciones internacionales, la militarizaci\u00f3n, las regresiones en materia electoral, las amenazas al principio de divisi\u00f3n de poderes, etc\u00e9tera.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez m\u00e1s, es tiempo de recordar el poema de Octavio Paz, cuando renunci\u00f3 a su Embajada en La India, despu\u00e9s de los sucesos de 1968: \u201c<em>La verg\u00fcenza es ira vuelta contra uno mismo: si una naci\u00f3n entera&nbsp;<\/em>se<em>&nbsp;averg\u00fcenza, es&nbsp;le\u00f3n que se agazapa&nbsp;para saltar<\/em>\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FAMILIA POL\u00cdTICA Seg\u00fan el diccionario de la Real Academia de la Lengua Espa\u00f1ola, \u201cMiedo es aquella perturbaci\u00f3n angustiosa del \u00e1nimo por un riesgo o da\u00f1o real o imaginario\u201d. 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