{"id":229525,"date":"2022-09-12T08:46:22","date_gmt":"2022-09-12T13:46:22","guid":{"rendered":"https:\/\/plazajuarez.mx\/?p=229525"},"modified":"2022-09-12T08:46:28","modified_gmt":"2022-09-12T13:46:28","slug":"los-peligros-de-la-victoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/los-peligros-de-la-victoria\/","title":{"rendered":"LOS PELIGROS DE LA VICTORIA"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Familia Pol\u00edtica<\/h2>\n\n\n\n<p>Aconseja Robert Greene, en una de sus Reglas del Poder: <em>\u201cEl momento del triunfo es a menudo el momento de mayor peligro. En el fragor de la victoria, la arrogancia y un exceso de confianza en sus fuerzas, pueden llegar a impulsarlo m\u00e1s all\u00e1 de la meta que se hab\u00eda propuesto en un principio, y al ir demasiado lejos, ser\u00e1n m\u00e1s los enemigos que se crear\u00e1, que todos los que logre vencer. No permita que el \u00e9xito se le suba a la cabeza. No hay nada como la estrategia y la planificaci\u00f3n cuidadosas. F\u00edjese un objetivo y cuando lo alcance, \u00a1det\u00e9ngase!\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La victoria tiene nombre de mujer; como tal, es mala consejera. Suele ser un diablillo mal\u00e9volo que nutre de tentaciones la personalidad del ser humano que la conquista. Esto no es misoginia, sino homenaje a la inteligencia e intuici\u00f3n que acompa\u00f1an a la belleza seductora de las f\u00e9minas. Efectivamente, a lo largo de la historia se ven ejemplos de mujeres que estuvieron detr\u00e1s o al lado de importantes personajes. Me pregunto \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda la imagen de Pericles, si no hubiese estado a su lado la portentosa personalidad de Aspasia? \u00bfSans\u00f3n tendr\u00eda completa su figura, si no se asociara con la poderosa maldad de Dalila? Romeo, sin la influencia de Julieta \u00bfSe habr\u00eda suicidado? \u00bfLa conspiraci\u00f3n de Miguel Hidalgo y los suyos, ser\u00eda la misma sin el complot complaciente de Do\u00f1a Josefa Ortiz de Dom\u00ednguez?&#8230; y as\u00ed podr\u00edamos continuar ad infinitum.<\/p>\n\n\n\n<p>La victoria que es motivo del presente texto, est\u00e1 muy lejos de ser la cl\u00e1sica representaci\u00f3n de una alada dama, que ci\u00f1e con una corona de laurel la frente de los triunfadores, en las gestas pol\u00edticas que diariamente se desarrollan en el h\u00e1bitat del g\u00e9nero humano, sobre todo en aquellos \u00e1mbitos en los cuales la democracia es principio fundamental, orientador \u00e9tico y normativo de su forma de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHaiga sido como haiga sido\u201d (dijera el cl\u00e1sico), todo triunfo, grande o peque\u00f1o, suele hacer que quien lo consigue pierda, incluso, la consciencia de s\u00ed mismo. El \u00e9xito es una inyecci\u00f3n de poder, de grandeza, de confianza en quien lo alcanza. Esto me recuerda la f\u00e1bula del gallito peleonero que derrot\u00f3 a todos sus competidores dentro del corral; la admiraci\u00f3n de las pollitas y la envidia de los otros gallos, nutri\u00f3 su esp\u00edritu y sus alas para subir a lo m\u00e1s alto del techo en aquel improvisado recinto; desde arriba, insufl\u00f3 su pecho y lanz\u00f3 un canto triunfal. Tal demostraci\u00f3n de poder llam\u00f3 la atenci\u00f3n de un \u00e1guila quien, en vertiginosa picada, cay\u00f3 sobre el campe\u00f3n para llevarlo al nido y nutrir a sus polluelos.<\/p>\n\n\n\n<p>Acostumbrados a que la historia la escriben los vencedores, nos olvidamos de los vencidos. \u00bfCu\u00e1l es la visi\u00f3n de los que pierden? \u00bfQu\u00e9 piensan ellos del triunfador? \u00bfHasta qu\u00e9 punto la madurez los lleva a admitir su derrota? \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda el escenario si la contienda <em>hubiera<\/em> resultado al rev\u00e9s?&#8230; Todas estas interrogantes nutrir\u00e1n, durante lapsos variables, la actitud de quienes pudieron ser y no fueron.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos grandes personajes se acostumbran tanto al \u00e9xito, que creen que toda su vida ser\u00e1 una sucesi\u00f3n de ellos; no conocen ni conciben el sabor de la derrota; incluso, cuando despu\u00e9s del \u00faltimo escal\u00f3n de su ascendente carrera, se inicia la decadencia; se empe\u00f1an en creer que siguen subiendo, cuando en realidad, ya comenz\u00f3 el camino del descenso. \u201cLos dioses ciegan a quien quieren perder\u201d. Cuando los soberbios se hunden, los dioses se burlan de \u00e9l, se divierten. Por eso, aunque en la racha de triunfos, nuestros personajes no hagan caso de nadie, nos toca adoptar la actitud del esclavo de Julio C\u00e9sar, del cual ya hemos hablado, cuya \u00fanica obligaci\u00f3n consist\u00eda en jalar la t\u00fanica del orador cuando estaba en tribuna, sinti\u00e9ndose semidios, al mismo tiempo que le dec\u00eda: \u201cC\u00e9sar, acu\u00e9rdate que eres mortal\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Al respecto escrib\u00ed, hace ya algunos ayeres, el siguiente soneto<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>La victoria no nuble tus sentidos.<\/p>\n\n\n\n<p>No pierdas la conciencia de ti mismo;<\/p>\n\n\n\n<p>Exceso de confianza, triunfalismo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Nutre la cruel visi\u00f3n de los vencidos.<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00e1rate, retrocede\u2026 los sonidos,<\/p>\n\n\n\n<p>La sutil tentaci\u00f3n del narcisismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Son trampas de los dioses del abismo<\/p>\n\n\n\n<p>Para hundirte y re\u00edrse, divertidos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Antes de dar un paso m\u00e1s \u00a1detente!<\/p>\n\n\n\n<p>Mide tus ritmos, pausas, improvisa\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>No tienes en llegar ninguna prisa.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten r\u00edgido control de cuerpo y mente,<\/p>\n\n\n\n<p>Como elefante que, pausadamente,<\/p>\n\n\n\n<p>Elige los terrenos donde pisa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Familia Pol\u00edtica Aconseja Robert Greene, en una de sus Reglas del Poder: \u201cEl momento del triunfo es a menudo el momento de mayor peligro. 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