{"id":22304,"date":"2016-06-02T11:55:52","date_gmt":"2016-06-02T11:55:52","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2016\/06\/02\/las-historias-negras-de-un-palacio\/"},"modified":"2016-06-02T11:55:52","modified_gmt":"2016-06-02T11:55:52","slug":"las-historias-negras-de-un-palacio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/las-historias-negras-de-un-palacio\/","title":{"rendered":"Las historias negras de un palacio"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Mochilazo en el tiempo\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando don Roberto Hern\u00e1ndez, mejor conocido como \u201cTito\u201d, fue aprehendido ten\u00eda apenas 22 a\u00f1os. Lo subieron a la \u201cjulia\u201d (patrulla). A trav\u00e9s de esta misma puerta de Lecumberri, los visitantes acceden para registrar su entrada al Archivo General de la Naci\u00f3n (AGN); mientras que hace m\u00e1s de 40 a\u00f1os se recib\u00eda a los detenidos. Por all\u00ed ingres\u00f3 \u201cTito\u201d. <br \/>\u00c9l pas\u00f3 de dormir en un pante\u00f3n \u2014en la colonia Mart\u00edn Carrera\u2014 a \u201cdescansar\u201d en la celda 144 de la cruj\u00eda \u201cE\u201d. \u201cEn 1972 estaba en la calle Pedro Anaya en la Mart\u00edn Carrera, cuando lleg\u00f3 la polic\u00eda y me detuvo. Me subieron a \u2018la julia\u2019 para remitirme a la treceava delegaci\u00f3n. El n\u00famero trece me acab\u00f3. All\u00ed me consignaron a Lecumberri por da\u00f1os a la salud\u201d, mencion\u00f3 en entrevista con EL UNIVERSAL. <br \/>Prosigue la pl\u00e1tica: \u201cCuando llegu\u00e9, baj\u00e9 una rampa. Se abrieron las puertas enormes de esa prisi\u00f3n. Fue muy duro. Primero, me quitaron mis tanques (tenis) y mi ropa\u2026Nos formaron\u201d. Despu\u00e9s, \u201cestuve tres d\u00edas en la cruj\u00eda \u201cH\u201d, mientras me daban el auto de formal prisi\u00f3n. Cuando sucedi\u00f3 eso, lleg\u00f3 un celador con una lista. Si dec\u00eda, por ejemplo: \u2018H\u00e9ctor L\u00f3pez\u2019, respond\u00edamos con el segundo apellido; si dec\u00edan los apellidos, entonces, contest\u00e1bamos con el nombre, r\u00e1pidamente. De lo contrario, te daban tres manguerazos y tres le\u00f1azos. Su objetivo era golpear, da\u00f1ar, lastimar\u2026\u201d. <br \/>All\u00ed, todo fue muy bien planeado. Ning\u00fan recluso deb\u00eda escapar. \u201cVerlo todo\u201d, era la funci\u00f3n de la torre vig\u00eda de 30 metros de altura y que emerg\u00eda en medio de la construcci\u00f3n. Desde un s\u00f3lo punto los carceleros observaban cada movimiento en las cruj\u00edas, en las celdas. Esta construcci\u00f3n \u2014ideada y dirigida por Lorenzo de la Hidalga y Antonio Torres Torrija\u2014 consist\u00eda en el dise\u00f1o pan\u00f3ptico de Jeremy Bentham. <br \/>Al principio, cada reo contaba con su respectivo dormitorio, donde hab\u00eda un camastro adherido a la pared, un lavabo y un excusado \u2014con cambio de agua cada 20 minutos\u2014. Al poco tiempo, el lugar se fue poblando cada vez m\u00e1s y entre 1908 y 1910 se realizaron trabajos de ampliaci\u00f3n en las cruj\u00edas \u201cB\u201d, \u201cC\u201d, \u201cD\u201d, \u201cE\u201d y en los talleres. <br \/>El ambiente hostil fue empeorando. El trato de los custodios hacia los prisioneros era cada vez m\u00e1s cruel. Las historias contadas por las personas recluidas dieron pie al sobrenombre m\u00e1s famoso de la correccional: Palacio Negro. <br \/>Uno de los castigos m\u00e1s temidos era el ser \u201capandado\u201d, es decir, ser encerrado en un cuarto oscuro, sin excusado, con la temperatura alta provocada por un cuarto de vapor que se encontraba debajo de la habitaci\u00f3n, incluso d\u00edas sin ser alimentados. El castigo los sufr\u00edan quienes comet\u00edan alguna falta grave como agredir a los celadores o traficar droga. <br \/>Don \u201cTito\u201d recuerda las s\u00faplicas y lo que vivi\u00f3 ah\u00ed con sus compa\u00f1eros: \u201cTe peleabas por la comida, por un bolillo duro. &#8216;La banda&#8217; castigada en &#8216;el apando&#8217;, gritaba: \u2018\u00a1Ey!, avi\u00e9ntame un marro (pan) para matar a la rata hambrienta (el preso)\u2019\u201d. <br \/>&#8220;Tito&#8221; estuvo a punto de ser encerrado en este lugar, pues dentro de su celda escond\u00edan \u201cla mercanc\u00eda\u201d (marihuana) en un hueco de la pared \u2014cubierto por un p\u00f3ster de una mujer amamantando un le\u00f3n\u2014. Cada \u201cbuscapi\u00e9\u201d (cigarro) costaba 3 pesos. <br \/>Su amigo fue descubierto. Los vigilantes revisaron la habitaci\u00f3n de \u201cTito\u201d. Tiraron a macanazos el cielo de papel china azul, construido por sus compa\u00f1eros y \u00e9l para hacer \u201cm\u00e1s bonita\u201d la estancia en ese lugar. La b\u00f3veda celeste artificial cay\u00f3 y cubri\u00f3 el p\u00f3ster de la pared o \u201cel cuerpo del delito\u201d. \u00a1&#8221;Tito&#8221; se salv\u00f3! <br \/>Las experiencias dentro de este lugar quedaron grabadas en la memoria de don Roberto Hern\u00e1ndez: \u201cSi t\u00fa me miras, mi rostro tiene reflejado los barrotes de la prisi\u00f3n\u201d. Su piel tambi\u00e9n cuenta una historia, pues all\u00ed se hizo su primer tatuaje: una india americana, la cual le recordaba a un antiguo amor. <br \/>A partir de esto, \u00e9l se reencontr\u00f3 con su pasi\u00f3n frustrada: el tatuaje. All\u00ed dentro, los instrumentos utilizados no eran los m\u00e1s sofisticados, sino los que ten\u00edan a la mano. Por ejemplo, la tinta era elaborada con holl\u00edn, pasta de dientes y shampoo; mientras que la m\u00e1quina que impregnaba el l\u00edquido de color era sustituida con una aguja. <br \/>\u00c9l comenz\u00f3 a grabar iniciales y a uno de los prisioneros le grab\u00f3 una rosa negra: \u201cYo lo hac\u00eda con un gusto tan grande que cada uno se llevaba algo de m\u00ed. Cuando ellos sal\u00edan libres, algo de m\u00ed se iba. Dentro de todo \u2018lo negro\u2019, florecieron las rosas con ese dibujo\u201d. Despu\u00e9s de tres a\u00f1os y seis meses, \u201cTito\u201d sali\u00f3 de Lecumberri. <br \/>El camino hacia el castillo <br \/>Como si se tratara de un camino a la \u201cgran casa\u201d, la calle de Lecumberri cambia de nombre a Penitenciar\u00eda y llega a la entrada principal del Palacio Negro. En la fachada, relata el gu\u00eda del ex penal, \u201cla estructura mezcla distintos elementos y materiales de la arquitectura ecl\u00e9ctica, caracter\u00edstica del porfiriato. Es elegante y a la vez tosca: tiene balcones \u2014falsos o decorativos\u2014, pero tambi\u00e9n torreones y almenas, que le dan una pincelada de agresi\u00f3n y asemejan las fortalezas de los castillos\u201d. Esta dualidad iba m\u00e1s all\u00e1 de la apariencia, pues en este lugar bello tambi\u00e9n ocurr\u00edan acontecimientos violentos. <br \/>La \u201cPeni\u201d, considerada como una de las m\u00e1s seguras e importantes en Am\u00e9rica Latina, fue inaugurada el 29 de septiembre de 1900. Eran las 9:00 a.m. cuando el presidente Porfirio D\u00edaz abri\u00f3 las puertas de \u00e9ste lugar para que 700 hombres y 80 mujeres (ellas en una secci\u00f3n especial) reflexionaran y pagaran por sus delitos. <br \/>De acuerdo con la rese\u00f1a hist\u00f3rica le\u00edda en la ceremonia inaugural por \u00c1ngel Zimbr\u00f3n, Secretario de Gobierno del Distrito Federal, \u00e9ste lugar adoptar\u00eda el sistema de Auburn, el cual consiste en la \u201cincomunicaci\u00f3n de los presos durante la noche y su comunicaci\u00f3n en el trabajo, durante el d\u00eda, bajo el imperio de la ley del silencio (\u2026)\u201d. <br \/>Al principio, la disciplina de los reos era estricta. Cada ingresado ten\u00eda que pasar por tres periodos: en el primero, los reci\u00e9n ingresados eran rigurosamente aislados; en la segunda etapa, se permit\u00eda la convivencia y acud\u00edan a alguno de los talleres (panader\u00eda, herrer\u00eda, hierro forjado, sastrer\u00eda); finalmente, exist\u00eda un periodo de preparaci\u00f3n para la libertad. <br \/>En cuanto al origen de uno de sus sobrenombres (Lecumberri), la penitenciar\u00eda acarreaba iron\u00eda desde el inicio. La palabra proviene de la lengua europea Euskera \u2014probablemente la m\u00e1s viva y antigua\u2014 leku (lugar, sitio), on (bueno) y berri (nuevo): algo as\u00ed como \u201cnuevo lugar bueno\u201d. Adem\u00e1s, el antiguo due\u00f1o del terreno era un espa\u00f1ol con este mismo apellido, por lo cual todos comenzaron a llamarla Lecumberri. <br \/>Acerca del mote Palacio Negro, existen varias versiones: una de ellas se\u00f1ala que fue debido a la presencia de piedra volc\u00e1nica negra \u2014sello caracter\u00edstico de las construcciones proyectadas por el presidente Porfirio D\u00edaz\u2014que resaltaba en la parte inferior del inmueble, de acuerdo al gu\u00eda del lugar. <br \/>Esta correccional lleg\u00f3 a sustituir a la C\u00e1rcel de Belem, donde llegaron a convivir m\u00e1s de 6 mil personas en los \u00faltimos a\u00f1os. En aquel lugar la falta de espacio no era lo peor, pues la tifoidea y tuberculosis invad\u00edan cada cent\u00edmetro y se convirti\u00f3 en un lugar indeseable, sin cuidados de limpieza, etc\u00e9tera. <br \/>As\u00ed, como ant\u00eddoto, en 1885 se comenz\u00f3 la construcci\u00f3n de la Penitenciar\u00eda Preventiva del Distrito Federal, bajo la direcci\u00f3n de los ingenieros Miguel Quintana y Antonio M. Anza. En un principio, este lugar fue mixto, pero en 1954 el recinto fue exclusivamente para hombres, pues se hab\u00eda inaugurado Santa Martha Acatitla, donde trasladaron a las mujeres. <br \/>Todos los caminos conducen a una cruj\u00eda <br \/>Despu\u00e9s de bajar de \u201cla julia\u201d, todos los detenidos eran dirigidos con el personal administrativo para contestar las siguientes preguntas: \u00bfD\u00f3nde naciste? \u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os tienes? \u00bfSoltero o casado? \u00bfQu\u00e9 religi\u00f3n profesas? \u00bfEn qu\u00e9 trabajas? \u00bfD\u00f3nde vives? No pod\u00edan ingresar sin la impresi\u00f3n de las huellas digitales. Posteriormente, los presuntos culpables eran dirigidos al interior para ser esculcados y se les entregaba un uniforme azul. El tiempo decid\u00eda si los pantalones y camisas conservaban la misma intensidad del color marino o se convert\u00eda en gris. <br \/>Adalberto Abarca Garc\u00eda se visti\u00f3 con ese uniforme de recluso el 5 de junio de 1938, cuando el Ministerio P\u00fablico en turno lo identific\u00f3 como presunto responsable de \u201chomicidio y disparo de arma de fuego a agentes de la autoridad en ejercicio de sus funciones\u201d e ingres\u00f3 en calidad de detenido a Lecumberri, seg\u00fan el expediente resguardado en el Archivo Hist\u00f3rico de la Ciudad de M\u00e9xico. <br \/>El documento narra que el d\u00eda que Abarca Garc\u00eda vio por \u00faltima vez a su amasia (querida), Bertha Torres Obreg\u00f3n, fue en el cabaret Molino Rojo \u2014ubicado en la calle \u00d3rgano (cerca de \u201cLa Lagunilla\u201d), Distrito Federal\u2014. \u00c9l fue a reclamarle \u201clo mal que hac\u00eda estando all\u00ed\u201d. Ella le replic\u00f3 lo siguiente: el \u201cdiario\u201d (dinero) no le \u201cajustaba para vestir y vivir bien\u201d. <br \/>Adalberto le advirti\u00f3 que \u201csi se negaba a ir por las buenas, se la llevar\u00eda a la fuerza\u201d. En ese momento, dirigi\u00f3 su mano derecha al cinto, donde ten\u00eda una pistola. Seg\u00fan las declaraciones del hombre, ambos forcejearon y en el intento para tomar posesi\u00f3n del arma, se produjo un disparo, el cual mat\u00f3 a la mujer. Tras un a\u00f1o de procesos judiciales, el 24 de febrero de 1939, Adalberto fue sentenciado \u2014por el entonces Departamento de Prevenci\u00f3n Social\u2014 a ocho a\u00f1os de prisi\u00f3n. <br \/>Cada pasillo se reconoc\u00eda por una letra: \u201cA\u201d de robo, \u201cB\u201d de delitos no graves; \u201cH\u201d para quienes estaban sujetos a un proceso corto; \u201cI\u201d de comisionados distinguidos o especiales; \u201cJ\u201d de las personas que eran consideradas homosexuales o \u201cjotos\u201d\u2014bautizados as\u00ed por la letra de su cruj\u00eda\u2014; \u201cL\u201d de fraude, abuso de confianza o similares; \u201cM\u201d de agitadores, \u201cN\u201d de antiguos agitadores y \u201cO\u201d terroristas y asalta bancos\u2026 Quiz\u00e1, por el delito cometido, Abarca Garc\u00eda fue encerrado en la cruj\u00eda \u201cD\u201d, donde se encontraban las personas culpadas de homicidios o delitos donde se hubiera derramado sangre. <br \/>Licenciado, no te apures! <br \/>En el teatro Morelos \u2014dentro de la c\u00e1rcel\u2014, tal vez, los aplausos comenzaron a escucharse o el silencio acudi\u00f3 como invitado en primera fila. Seguramente, tras bambalinas, los actores ajustaban los \u00faltimos detalles de su maquillaje. Lo cierto es que el reo Roberto Hern\u00e1ndez Prado escribi\u00f3 la obra de teatro: Licenciado, no te apures, una cr\u00edtica a los abogados, quienes aprovechaban de la vulnerabilidad de sus clientes y los estafaban. La puesta en escena fue realizada por y para los convictos. <br \/>El encargado de la escenograf\u00eda fue uno de los \u201chu\u00e9spedes\u201d m\u00e1s famosos: el muralista Alfaro Siqueiros, quien ingres\u00f3 en 1930 acusado de rebeli\u00f3n, mot\u00edn e implicaci\u00f3n en un atentado contra el presidente Pascual Ortiz Rubio. <br \/>Siqueiros, como pocos, dedicaba su tiempo a las artes. Dentro de su cruj\u00eda realiz\u00f3 algunos murales. Estos fueron derribados cuando el edificio comenz\u00f3 a remodelarse en 1976 para convertirse en el Archivo General de la Naci\u00f3n. <br \/>Sin embargo, en esta sede hist\u00f3rica a\u00fan se conserva la pintura hecha por el artista sobre un biombo para la obra: Licenciado, no te apures. La escenograf\u00eda representa cada una de las etapas de los prisioneros y la libertad. Una parte de esta obra fue subastada en 3 millones 800 mil pesos en 2015. <br \/>La fuga a cuatro meses del cierre de Lecumberri <br \/>La ma\u00f1ana del 26 de abril de 1976 el celador de la cruj\u00eda \u201cL\u201d report\u00f3 que el turno hab\u00eda transcurrido \u201csin novedad\u201d. Sin embargo, entre las 6:30 y las 8:30 de la ma\u00f1ana se comenz\u00f3 a esparcir la noticia: \u00a1Cuatro famosos narcotraficantes se hab\u00edan fugado de Lecumberri! <br \/>Las autoridades llegaron hasta medio d\u00eda para rodear el domicilio en la tercera cerrada de la calle San Antonio Tomatl\u00e1n #25\u2014con techo de l\u00e1mina y apariencia abandonada\u2014. All\u00ed se encontraba la salida de un t\u00fanel de 70 metros\u2014 iniciada en la celda 29 del pasillo \u201cL\u201d\u2014. Por ese estrecho espacio escaparon Alberto Sicilia, Roberto Hern\u00e1ndez, Luis Antonio Z\u00faccoli y Jos\u00e9 Egozki. As\u00ed sucedi\u00f3 el \u00faltimo escape a cuatro meses de que cerrara una de las c\u00e1rceles m\u00e1s famosas de M\u00e9xico. <br \/>De acuerdo con EL UNIVERSAL, cuatro d\u00edas despu\u00e9s de la fuga, Alberto Sicilia fue capturado y encerrado en Santa Martha Acatitla; despu\u00e9s fue trasladado al Penal de La Palma, de donde fue liberado en 1999. <br \/>Otros de los personajes famosos que vivieron bajo el techo del \u201ccastillo oscuro\u201d fueron Gregorio \u201cGoyo\u201d C\u00e1rdenas, por haber matado a cuatro mujeres \u2014tres prostitutas y a su novia\u2014; Jos\u00e9 Revueltas, escritor de importantes obras literarias como El Apando (1961), Los Muros de Agua (1941), Dormir en Tierra (1960), entre otros; Jos\u00e9 Agust\u00edn, el escritor de novelas como De perfil (1966), Se te est\u00e1 haciendo tarde (1973), entre otras. <br \/>Con el tiempo, el Palacio Negro ya no ten\u00eda la misma intensidad oscura. Se fue convirtiendo en un mal recuerdo gris, como los uniformes de los \u201chu\u00e9spedes\u201d alojados. As\u00ed, el 27 de agosto de 1976 cerr\u00f3 sus puertas y fue el 26 de mayo de 1977, cuando se convirti\u00f3 en el Archivo General de la Naci\u00f3n y ahora resguarda casi 50 kil\u00f3metros de documentos hist\u00f3ricos o, m\u00e1s bien, la memoria de M\u00e9xico. <\/p>\n<p>Texto: Magalli Delgadillo \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mochilazo en el tiempo\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-22304","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22304","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22304"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22304\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22304"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22304"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22304"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}