{"id":22175,"date":"2016-05-31T13:46:55","date_gmt":"2016-05-31T13:46:55","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2016\/05\/31\/laguna-de-voces-154\/"},"modified":"2016-05-31T13:46:55","modified_gmt":"2016-05-31T13:46:55","slug":"laguna-de-voces-154","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/laguna-de-voces-154\/","title":{"rendered":"LAGUNA DE VOCES"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">* El instante que fue nuestro<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No, el f\u00fatbol no habr\u00e1 de remediar las carencias y problemas de una ciudad, pero tampoco ninguno de los candidatos y candidatas que durante toda la campa\u00f1a, desfilaron por barrios y colonias con el elixir de la felicidad en sus alforjas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mucho menos los directivos y hombres de \u201cpantal\u00f3n largo\u201d como los Mart\u00ednez y los Fassi, que a estas alturas ya buscar\u00e1n, seguramente, c\u00f3mo cambalachear el campeonato por un nuevo terreno o alguna instalaci\u00f3n que les pueda ser entregada en \u201ccomodato\u201d, porque resulta que ellos s\u00ed que saben qu\u00e9 hacer con obras que otros construyen, pero no saben explotar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Montados en la felicidad escasa que produce un deporte como el f\u00fatbol, m\u00e1s si se logra un campeonato, los negociantes de siempre har\u00e1n los negocios de siempre, y los porristas que lloran a moco tendido por la emoci\u00f3n, regresar\u00e1n a sus hogares para esperar, antes que llegue la muerte, un nuevo momento de dicha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin embargo hay que disfrutarlo. Al final de cuentas no hay, adem\u00e1s del f\u00fatbol, otra ilusi\u00f3n que pueda sustituir a la que se apost\u00f3 en la ni\u00f1ez. Porque el asunto era que, cuando grandes, ser\u00edamos porteros, delanteros. Nadie, o casi nadie,\u00a0 que me acuerde, plante\u00f3 alguna vez que so\u00f1aba con llegar a ser el gran golfista, tenista o beisbolista.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al menos en mi \u00e9poca. Seguramente hoy las expectativas son otras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En su sentido m\u00e1s limpio, era algo as\u00ed como la supuesta democracia que hoy presumimos, donde unos cuantos escog\u00edan a la hora del recreo el equipo de campa\u00f1a y hasta se daban el lujo de mandar a otros a la banca: \u201cPi\u00f1a van conmigo, el P\u00e9rez, El Cepillo, El Flowers\u2026\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Uno era el que se autonombraba capit\u00e1n y los dem\u00e1s aceptaban, sin protesta alguna. Al final de las cascarita comprobaba que por algo mandaba, con dos o tres goles anotados, y la capacidad suficiente para pactar la revancha a la salida, no sin antes practicar su habilidad pugil\u00edstica en un \u201ctirito amistoso\u201d con quien tuviera bien aceptar el reto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfA qui\u00e9n no le gusta ver ganar al equipo donde vive. Al que le van sus hijos, todos los que un d\u00eda, cada vez que la suerte se detiene en estas tierras de Dios, se conocen y reconocen para no volverse a saludar en los pr\u00f3ximos cinco a\u00f1os?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un solo instante, hasta fugaz, pero en el que de pronto todos adquieren el tono familiar de llamarse por su nombre de pila, brincar y jurar que con los Tuzos hasta la muerte. Vaya pues, hasta de echarle una porra a los bondadosos directivos, casi madres de la caridad, que pasada la euforia volver\u00e1n a los suyo, igual que nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Suerte que sea muy de vez en cuando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que llegue la resaca de los excesos, y con ello la certeza de que cada cual tiene su lugar en la vida, y que adem\u00e1s no se aspira a otro, porque pasados los a\u00f1os se acepta con singular resignaci\u00f3n el asiento del tren en el que fuimos trepados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Gan\u00f3 el Pachuca y con todo y que su victoria no habr\u00e1 de cambiar la vida de nadie, que adem\u00e1s no es su objetivo, pretendamos que somos inmunes a los poderes de su magia, que el ant\u00eddoto es la pura y simple realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Adem\u00e1s nada como el f\u00fatbol para gritar a los cuatro vientos, \u201c\u00a1ganamos!\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfQu\u00e9 qu\u00e9 ganamos? Pues sepa. Pero algo tiene el f\u00fatbol que estamos ciertos, sin dudas de ning\u00fan tipo, que efectivamente el triunfo resulta que tambi\u00e9n es nuestro. Cuando menos el gusto de que un equipo de primer mundo llor\u00f3 amargamente, y nosotros re\u00edmos, y hasta lloramos tambi\u00e9n pero de purititita felicidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El instante, fugaz, pero nuestro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ya convertirlo en algo eterno, ser\u00e1 tarea de los due\u00f1os del bal\u00f3n, que cobrar\u00e1n ese instante a precio de oro el minuto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esto que ya pas\u00f3, que apenas si dur\u00f3 lo que una luz de bengala, fue de todos, fue nuestro, y eso es lo importante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mil gracias, hasta ma\u00f1ana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"mailto:jeperalta@plazajuarez.mx\/historico\/historico\">jeperalta@plazajuarez.mx\/historico\/historico<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">twitter: @JavierEPeralta<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CITA:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Montados en la felicidad escasa que produce un deporte como el f\u00fatbol, m\u00e1s si se logra un campeonato, los negociantes de siempre har\u00e1n los negocios de siempre, y los porristas que lloran a moco tendido por la emoci\u00f3n, regresar\u00e1n a sus hogares para esperar, antes que llegue la muerte, un nuevo momento de dicha.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>* El instante que fue nuestro<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-22175","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22175","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22175"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22175\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22175"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22175"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22175"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}