{"id":21296,"date":"2016-05-16T11:09:46","date_gmt":"2016-05-16T11:09:46","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2016\/05\/16\/una-vida-sin-diana\/"},"modified":"2016-05-16T11:09:46","modified_gmt":"2016-05-16T11:09:46","slug":"una-vida-sin-diana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/una-vida-sin-diana\/","title":{"rendered":"Una vida sin Diana"},"content":{"rendered":"<p>Terlenka\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Alguna vez desee tener un negocio. Fue una alucinaci\u00f3n, seguramente, porque, en realidad, nunca he deseado tener un negocio. La sola idea de vender objetos me causa ya cierta zozobra. Es verdad que poco antes de cumplir veinte a\u00f1os fui vendedor de bienes ra\u00edces, como se le llaman a las construcciones que no se pueden mover de un lado a otro. <br \/>Qu\u00e9 met\u00e1fora tan pobre, esa de los bienes enraizados. Preg\u00fantenle a un hurac\u00e1n o a los terremotos si las casas pueden moverse o no. Pues yo vend\u00eda casas. Y con s\u00f3lo vender dos casas, \u00a1dos!, sostuve seis meses mi econom\u00eda, \u00e9sta s\u00ed carente de ra\u00edces y metonimias. \u00bfCu\u00e1nto ganar\u00e1n quienes las construyen? Me refiero a las casas, pues s\u00e9 muy bien cu\u00e1nto ganan los constructores de met\u00e1foras afortunadas, o poetas: una patada en la entrepierna. No s\u00e9 cu\u00e1nto gan\u00f3 entonces quien constru\u00eda aquellas casas que yo vend\u00eda a los incautos, ni quiero amargarme los recuerdos (a los que no acostumbramos llamar bienes ra\u00edces aunque lo sean, los recuerdos). Mas vender no es lo mismo que tener un negocio, a no ser que uno sea el propietario de la empresa. Despu\u00e9s de vender aquellas dos casas vend\u00ed un auto viejo, que me pertenec\u00eda, \u00e9l s\u00ed, un Rambler 67 con palanca de velocidades a un lado del volante. Pasar de segunda a tercera velocidad resultaba un dilema; la jodida palanca se trababa y hubo que trasladarla al piso. Un d\u00eda entero se llev\u00f3 aquella operaci\u00f3n mec\u00e1nica. Se miraba m\u00e1s elegante, la palanca, empotrada en el piso del auto; e incluso yo presum\u00eda a mis amigos: \u201cAs\u00ed se ve m\u00e1s deportivo\u201d, les dec\u00eda yo. Por aquel entonces me tomaba muy en serio los deportes, como Frank Bascombe \u2014el personaje de El periodista deportivo; la novela de Richard Ford que cito hasta la exasperaci\u00f3n\u2014. Bascombe no quer\u00eda convertirse en un escritor serio porque su distracci\u00f3n cong\u00e9nita se lo imped\u00eda y un escritor serio, consideraba \u00e9l, debe estar demasiado atento a lo que sucede a su alrededor: no a las pelotas, sino al resto de la vida. En fin, vend\u00ed ese auto color guinda y con el dinero obtenido me fui a Europa y llegu\u00e9 hasta Turqu\u00eda. Nada qu\u00e9 contar de ello por ahora. <br \/>Los a\u00f1os corrieron y hace dos de ellos fui invitado a ser socio de un restaurante en la colonia Roma. Fui un socio menor: due\u00f1o del diez por ciento de acciones y sin poder de decisi\u00f3n real. No pod\u00eda perder, seg\u00fan yo: la mayor\u00eda de los socios eran amigos, inteligentes y actuaban de buena fe, a mi entender. Pero cuando el mar no es salado las sirenas se van. El negocio fracas\u00f3 y perd\u00ed casi todo el dinero que hab\u00eda ganado con el Premio Grijalbo de novela. Alg\u00fan d\u00eda contar\u00e9 la historia desde una perspectiva m\u00e1s amable y literaria, y no como biograf\u00eda que a nadie le importa, sino como un peque\u00f1o esbozo de la naturaleza humana. Dicha naturaleza, por cierto, me es cada vez m\u00e1s ajena e incomprensible. No comentar\u00e9 nada sobre el \u201cnegocio\u201d errado, porque tampoco quiero que el presente, aunque por esencia ambiguo, se amargue m\u00e1s de lo necesario. Y lo \u201cnecesario\u201d, como todos nosotros sabemos, hoy en d\u00eda es excesivo, criminal y mal oliente. <br \/>Es posible que el \u00fanico acto bien plantado que realic\u00e9 desde que abr\u00ed los ojos al mundo haya sido el de leer a Dostoievski. \u00c9se s\u00ed que fue un p\u00e9simo negocio ya que sus novelas te tiran de la confortable cama sobre la que descansabas y a partir de entonces tienes que dormir en el suelo. Un suelo que no le recomiendo a nadie, peor incluso que aquel donde descansan los errantes, miserables o vagabundos sin techo. \u00bfYa no existe tal clase de hombres? S\u00ed, s\u00f3lo que se confunden entre nosotros, los que tenemos techo. <br \/>Hace unos d\u00edas se me ocurri\u00f3 reunirme con algunos amigos a jugar basquetbol en una cancha del barrio, pero en la colonia Escand\u00f3n los espacios de recreaci\u00f3n, como les llaman, son escasos. M\u00e1s autom\u00f3viles, m\u00e1s edificios, m\u00e1s inmundicia sonora, y mayor entretenimiento televisivo. Un coctel maravilloso para envenenarse y sonre\u00edr como un bruto. \u201cTodos sabemos \u2014escribi\u00f3 Guy Davenport\u2014 que el edificio de muchos pisos es un atraso espiritual. No hay espacio de vida m\u00e1s solitario o m\u00e1s peligroso que el departamento moderno o el complejo de condominios.\u201d O escuchen el pasaje siguiente de Albert Caraco (1919-1971), el fil\u00f3sofo de Bizancio, a quien se le llama de esa forma porque naci\u00f3 en Constantinopla. El pasaje nos refiere a la inclemente actividad del hombre urbano, moderno y empapado de velocidad. De tal clase de hombres escribe Caraco: \u201cOrganizan met\u00f3dicamente el infierno, en el que nos consumimos, y para impedirnos reflexionar, nos ofrecen unos espect\u00e1culos est\u00fapidos, donde nuestra sensibilidad se barbariza y nuestro entendimiento acabar\u00e1 por disolverse&#8230; Volvemos al circo de Bizancio y ah\u00ed olvidamos nuestros verdaderos problemas, pero sin que estos problemas nos olviden, los encontraremos ma\u00f1ana, y sabemos ya que mientras sean insolubles iremos a la guerra.\u201d Los encontraremos ma\u00f1ana, una y otra vez, mas ya no iremos a la guerra porque no sabemos c\u00f3mo ubicarnos con respecto al mal y tampoco acertamos a pensar si nosotros formamos parte del mal. Y no se puede jugar tiro al blanco sin blanco. O sin diana. Y que la bella y belicosa Diana se haya marchado es una afrenta, sin duda, para todo ser humano inconforme. \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<br \/>QU\u00c9 MET\u00c1FORA TAN POBRE, ESA DE LOS BIENES ENRAIZADOS. PREG\u00daNTENLE A UN HURAC\u00c1N O A LOS TERREMOTOS SI LAS CASAS PUEDEN MOVERSE O NO. PUES YO VEND\u00cdA CASAS. Y CON S\u00d3LO VENDER DOS CASAS, \u00a1DOS!, SOSTUVE SEIS MESES MI ECONOM\u00cdA, \u00c9STA S\u00cd CARENTE DE RA\u00cdCES Y METONIMIAS.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Terlenka\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-21296","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21296","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21296"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21296\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21296"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}