{"id":211805,"date":"2022-04-19T07:50:38","date_gmt":"2022-04-19T12:50:38","guid":{"rendered":"https:\/\/plazajuarez.mx\/?p=211805"},"modified":"2022-04-19T07:50:52","modified_gmt":"2022-04-19T12:50:52","slug":"mar-de-plata-en-la-ciudad-que-es-un-comal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/mar-de-plata-en-la-ciudad-que-es-un-comal\/","title":{"rendered":"Mar de plata en la ciudad que es un comal"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">LAGUNA DE VOCES<\/h2>\n\n\n\n<p>Hubo tanto calor aquel a\u00f1o, que la gente empez\u00f3 a pensar que ya se acercaba el fin del mundo, todav\u00eda m\u00e1s cuando la gran capital del pa\u00eds que estaba a una hora en autom\u00f3vil, dio los primeros signos de que agonizaba.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El viento que antes daba nombre a Pachuca, acab\u00f3 por convertirse en una maldici\u00f3n, porque solo mov\u00eda de un lado a otro la respiraci\u00f3n caliente de la tierra que parec\u00eda un comal y quienes lo pisaban, gusanos que se retorc\u00edan del dolor.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde Huejutla llegaron noticias que al principio fueron atribuidas a la man\u00eda de sus habitantes que gustaban exagerar todo. Hablaban de que el agua de los pocos r\u00edos que aun quedaba herv\u00eda, sacaba burbujas y vapor hasta por la noche.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego el silencio. Ni comunicaci\u00f3n por celulares, tel\u00e9fono fijo, internet, radio. Nada. De la vieja carretera no quedaba nada. El asfalto se hab\u00eda convertido en una especie de chicle, igual que las llantas de los veh\u00edculos. Y el aire herv\u00eda, fund\u00eda las aspas de los helic\u00f3pteros, la turbina de los aviones.<\/p>\n\n\n\n<p>No hab\u00edan mentido cuando dijeron que era un infierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ante la inminencia de la muerte, no hubo quien se negara a rectificar caminos, jurar bondad eterna si el destino infausto lograba ser cambiado. As\u00ed que por vez primera en su historia, una ciudad que empujaba a esconderse con candados en la casa, no hablar, interesarse poco en lo que le pasara al vecino, un d\u00eda de pronto se levant\u00f3 con un rostro tan diferente que simplemente parec\u00eda otra.<\/p>\n\n\n\n<p>Puertas abiertas sin temor a ning\u00fan asalto, corazones dispuestos a escuchar las tristezas del que adivinaba eran los \u00faltimos d\u00edas, y por lo mismo juzgaba necesario expiar sus culpas aunque sea con palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca una capital como la nuestra vio tantos gestos de buena voluntad y humanidad. El \u00fanico problema era que el calor no cesaba, ni el aire, que lejos de refrescar produc\u00eda el efecto cuando una brisa cruza el interior de una tortiller\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Dormir en los jardines acab\u00f3 de ser una posibilidad cuando los primeros difuntos se confundieron con la tierra, el polvo, sin previo paso por la brasa ardiente que se supone deb\u00edan ser en un primer momento. Las cosas empezaron a pasar de una manera vertiginosa, atizadas por ma\u00f1anas y tardes agobiantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Alguien hab\u00eda hablado de un mar de plata en las profundidades de las minas abandonadas. Mar a estas alturas, l\u00edquido que calmar\u00eda el sufrimiento porque ser\u00eda, deber\u00eda ser tan fr\u00edo como el hielo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, la simple idea resultaba una locura. Todos, o casi todos, hab\u00edan visto en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n que el metal precioso se fund\u00eda y se manten\u00eda en calidad de agua a grandes temperaturas. Que quemaba si alguien se atrev\u00eda a tocarla.<\/p>\n\n\n\n<p>No hab\u00eda sin embargo otra oportunidad, y viejos visitantes de los tiros a 450 metros de profundidad rebasaron por vez primera ese nivel hasta el 600, 700, 800. Algo nunca visto ni registrado.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasaron muchos d\u00edas, casi un mes y la esperanza estaba a punto de morir. Lleg\u00f3 la noticia del mar helado de plata en las profundidades de la Mina de San Juan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un trabajo febril permiti\u00f3 ver finalmente, carreteras, caminos plet\u00f3ricos del metal brillante, como alguna vez lo prometi\u00f3 Romero de Terreros.<\/p>\n\n\n\n<p>Igual los r\u00edos, las monta\u00f1as. Igual el calor se fue tal como hab\u00eda llegado.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay desde entonces atardecer que no refleje en el cielo el mar de plata, ese desde donde no pasa d\u00eda sin que llegue una brisa ligera, un comp\u00e1s musical que refresca el andar de quienes estaban condenados a muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Mil gracias, hasta ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"mailto:peraltajav@gmail.com\">jeperalta@plazajuarez.mx\/historico\/historico<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>twitter: @JavierEPeralta<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LAGUNA DE VOCES Hubo tanto calor aquel a\u00f1o, que la gente empez\u00f3 a pensar que ya se acercaba el fin del mundo, todav\u00eda m\u00e1s cuando la gran capital del pa\u00eds que estaba a una hora en autom\u00f3vil, dio los primeros signos de que agonizaba.&nbsp; El viento que antes daba nombre a Pachuca, acab\u00f3 por convertirse [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":208510,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[49,42],"tags":[],"class_list":["post-211805","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-javier-peralta","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/211805","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=211805"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/211805\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/208510"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=211805"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=211805"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=211805"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}