{"id":19370,"date":"2016-04-04T11:10:22","date_gmt":"2016-04-04T11:10:22","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2016\/04\/04\/los-guantes\/"},"modified":"2016-04-04T11:10:22","modified_gmt":"2016-04-04T11:10:22","slug":"los-guantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/los-guantes\/","title":{"rendered":"Los guantes"},"content":{"rendered":"<p>Dorar la p\u00edldora<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Con esto de que las modas regresan, y ahora por ejemplo, el look setentero, entre zarrapastroso y \u00e9tnico hace que recordemos los pantalones acampanados, los largos chalecos, los zapatos de plataforma, me pregunto si el uso de ciertas prendas volver\u00e1. Desde luego el cors\u00e9 y el guardainfante (qu\u00e9 maravilla de nombre para el armaz\u00f3n que daba volumen a las faldas, y claro, donde cab\u00eda un ni\u00f1o) no podr\u00e1n tener espacio en la tendencia hacia la ropa c\u00f3moda y no esclavizante (no del todo cierto&#8230; basta ver algunos zapatos). Pienso en los guantes, que de ser prenda para ocasiones hasta los a\u00f1os 60, se volvieron utilitarios, para atajar el fr\u00edo, para trabajos rudos, o con materiales agresivos. Sobre todo, de pl\u00e1stico. <br \/>Los guantes, esas falsas manos, muda de piel, manos de repuesto, eran el modo de vida de quienes los fabricaban. En un peque\u00f1o taller de la calle de L\u00f3pez, hac\u00edan guantes de tela con peque\u00f1os botones o plisados, de piel, a la mu\u00f1eca, o a medio antebrazo o de plano hasta el codo. Porque la gente los usaba en ocasiones especiales. Cuando cerraron por que no hubo m\u00e1s compradores, quedaron arrumbados en cajas como manos abandonadas. <br \/>De ni\u00f1a tuve unos guantes blancos, mi hermana y yo los llevamos a bodas de la familia, o primeras comuniones. Nos gustaban mucho, nos daban importancia. Y luego quit\u00e1rnolos y llevarlos en la mano como una flor caida, quiz\u00e1s era como fumar, como trasgredir y ser grande antes de tiempo. En el negocio de piel de mis padres estuvieron a la venta, de cabretilla, de ante, de colores tenues o atrevidos. En tama\u00f1os que iban del 6 al 9. En bolsitas de pl\u00e1stico, que luego se empacaban en cajas del tama\u00f1o entre papeles de china o de seda. En Pastoral americana, Philip Roth dedica muchas p\u00e1ginas a describir la fabricaci\u00f3n de guantes, pues el protagonista ha heredado la f\u00e1brica que montara su padre, un inmigrante jud\u00edo a Nueva Jersey. Con la lectura de ese fragmento entend\u00ed que hab\u00eda un rombo de piel del que depend\u00eda la estructura del guante para la movilidad del dedo gordo, y que hacerlos era un c\u00e1lculo preciso de fino acabado. Record\u00e9 el sonido de las m\u00e1quinas en el taller de piel de mis padres, la m\u00e1quina que rebajaba las orillas de la piel, el olor a cola con que se pegaban las partes, pero sobre todo las texturas de un mundo animal curtido y trabajado para que nos aderez\u00e1ramos con \u00e9l, y la habilidad de quienes cortaban, armaban y terminaban bolsas, cinturones, chamarras. Hay quienes han crecido en el campo, o con un padre doctor, o entre coches o trabajos diplom\u00e1ticos, yo crec\u00ed entre pacas de cuero, entre los bocetos de mi madre para que se hiciera tal o cual prenda, entre retazos que mi hermana y yo nos llev\u00e1bamos a casa para hacer en miniatura, bolsas para las mu\u00f1ecas, peque\u00f1os chalecos, cinturones. Ese fue nuestro para\u00edso. Por eso cuando encontr\u00e9 el pasaje que me emocion\u00f3 en la novela de Roth, se la regal\u00e9 a mi padre. Pens\u00e9 que le pod\u00edan interesar tanto el tema de una novela potente ubicada en los 60, como aquel pasaje, los logros de hombres de esfuerzo que montan sus negocios y que est\u00e1n a merced de los dictados de la moda. Eso ocurri\u00f3 con el padre del protagonista de la novela, ocurri\u00f3 con los talleres mexicanos, como seguramente ocurri\u00f3 con sombrereros que dejaron de ser necesarios. Margaret Atwood tambi\u00e9n menciona en su novela El asesino ciego una f\u00e1brica de botones de hueso, concha y madera abandonada porque los botones de pl\u00e1stico la han desbancado. Los estilos de vida no son nada m\u00e1s caprichos externos, alteran familias enteras, instalan la a\u00f1oranza precoz en lugares que no supon\u00edan que su utilidad era pasajera. Cu\u00e1nta historias no andan sueltas por all\u00ed. Lo que era que ya no es y que sac\u00f3 de la jugada, oficios, modos de ganarse la vida, habilidades. Pero los guantes, \u00bfno podr\u00edan volver a disfrazar nuestras manos? \u00bfO si esto sucediera no habr\u00e1 esas otras manos que los puedan hacer con la delicadeza que necesitan para que expresiones como \u201cme queda como guante\u201d se puedan sostener? Tengo un caj\u00f3n lleno de guantes. A veces lo abro y lo desparramo sobre la cama y me pruebo uno y otro par. Les pongo anillos encima, los hago bailar y juego como si fueran mis mu\u00f1ecos, o unas manos que no son m\u00edas. No s\u00e9 bien a qu\u00e9 esfera de mi vida pertenecen, pero no pienso deshacerme de ellos. No despu\u00e9s de que s\u00e9 cu\u00e1nta habilidad requiere la costura de ese rombo que permite el juego de los dedos. No despu\u00e9s de que son manos postizas para ser otra. \u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dorar la p\u00edldora<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-19370","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19370","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19370"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19370\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19370"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19370"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19370"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}