{"id":18179,"date":"2016-03-08T12:24:41","date_gmt":"2016-03-08T12:24:41","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2016\/03\/08\/laguna-de-voces-128\/"},"modified":"2016-03-08T12:24:41","modified_gmt":"2016-03-08T12:24:41","slug":"laguna-de-voces-128","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/laguna-de-voces-128\/","title":{"rendered":"LAGUNA DE VOCES"},"content":{"rendered":"<ul>\n<li>Ju\u00e1rez no debi\u00f3 de morir, ay de morir <!--more--> <\/li>\n<\/ul>\n<p>Nos miramos a los ojos con cara de interrogaci\u00f3n, pero sobre todo con esperanza. Ya falta poco, y con todo y que a lo mejor no cumple su palabra, hay que tener fe que con llegar a la fecha todo estar\u00e1 solucionado y habremos de cantar victoria, aunque no eterna, pero sirve para salvar el a\u00f1o. Sin embargo asaltan las dudas, las preocupaciones, la nostalgia por anticipado de que a lo mejor es la \u00faltima vez, y entonces viene la tristeza por adelantado, la certeza de que con todo y las ganas de aprovechar el d\u00eda como si fuera el \u00faltimo, el hecho es que con semejante sombra resulta dif\u00edcil disfrutar cualquier cosa.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se hacen comparaciones absurdas, como la de los presos en c\u00e1rceles gringas condenados a la inyecci\u00f3n letal. Porque saben que, ya sin ning\u00fan recurso legal de por medio, el d\u00eda llegar\u00e1 y simplemente morir\u00e1n, irremediablemente morir\u00e1n. Y por eso acostumbramos mirarnos a los ojos, con ganas descomunales de tirar por la borda todo y aprovechar las horas, los minutos, que en una de esas son los que nos quedan.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En algo se asemeja a los lagos de agua fr\u00eda, porque son lamentablemente tristes de naturaleza, con todo y que las excursiones de adolescentes borrachos le dan cierto tinte de loca felicidad, que pasa apenas desembarcan y corren en busca del sol.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La costumbre es esperar alguna fecha en el a\u00f1o, como si su llegada deveras tuviera el poder m\u00e1gico de transformar la realidad. Sabemos, se aprende con la edad, que seguiremos igual que en enero, febrero o marzo para citar el mes, y que entre m\u00e1s se avanza en la carretera de la existencia, lo \u00fanico que se aprende es a ser m\u00e1s y m\u00e1s ligado a la realidad, que de suyo es aburrida, un fastidio, un dejarse llevar por los d\u00edas que siempre nos quedan a deber sorpresas o misterios.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nos hacemos mezquinos con los te quiero, porque seguramente dejan de tener sentido, o porque un d\u00eda cualquier olvidamos con absoluta certeza lo que implicaba dec\u00edrselo a alguien. Luego entonces lo borramos del diccionario que empieza a hacerse escu\u00e1lido, raqu\u00edtico, apenas con unas hojas que ya no expresan nada.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Solo de vez en cuando se ilumina con la posibilidad de repetir, casi deletreado, la riqueza de las palabras, y con todo y que puede ser un instante fugaz condenado a desaparecer, sirve para iluminar el oscuro t\u00fanel por el que caminamos sin rumbo, dando tumbos contra las paredes hasta caer de boca contra el suelo. Es entonces que el rayo que inunda la galera impronunciable de la existencia, es bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero esperamos aguantar hasta que llegue la fecha, y una ma\u00f1ana se abra la cruj\u00eda que seguramente alg\u00fan celador olvid\u00f3 que exist\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se abrir\u00e1 la puerta por donde s\u00f3lo se asomaba de vez en vez la esperanza vestida de ojos curiosos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Escucharemos nuestro nombre.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Levantaremos la mano para decir que somos nosotros, que por favor no nos vayan a confundir, que despu\u00e9s de todo ya sufrimos lo que ten\u00edamos que sufrir.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y s\u00ed, caminaremos por fin convencidos de que la libramos por este a\u00f1o, que el 21 de marzo con el arranque de la primavera, ser\u00e1 el mejor salvoconducto para lo que resta del 2016. Brincaremos de gusto por el calor aunque sea bochornoso, lleno de sudor y desesperaci\u00f3n. Pero libres de la condena de que los pulmones se apaguen un d\u00eda cualquiera por una dichosa enfermedad que ni ten\u00edamos el gusto de conocer.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Porque dicen, al menos eso dicen, el enemigo mortal de la influenza hn1 y todos los n\u00fameros que se le ocurran a usted, es la primavera, o tal vez Benito Ju\u00e1rez, que s\u00ed logr\u00f3 fusilar emperadores austriacos, qu\u00e9 le dura una gripe tama\u00f1o familiar.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mil gracias, hasta ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"mailto:peraltajav@gmail.com\">peraltajav@gmail.com<\/a><\/p>\n<p>twitter: @JavierEPeralta<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>CITA:<\/p>\n<p><em>Solo de vez en cuando se ilumina con la posibilidad de repetir, casi deletreado, la riqueza de las palabras, y con todo y que puede ser un instante fugaz condenado a desaparecer, sirve para iluminar el oscuro t\u00fanel por el que caminamos sin rumbo, dando tumbos contra las paredes hasta caer de boca contra el suelo. Es entonces que el rayo que inunda la galera impronunciable de la existencia, es bendici\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ju\u00e1rez no debi\u00f3 de morir, ay de morir<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-18179","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18179","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18179"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18179\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18179"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18179"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18179"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}