{"id":18120,"date":"2016-03-07T12:52:37","date_gmt":"2016-03-07T12:52:37","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2016\/03\/07\/que-les-vaya-bien\/"},"modified":"2016-03-07T12:52:37","modified_gmt":"2016-03-07T12:52:37","slug":"que-les-vaya-bien","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/que-les-vaya-bien\/","title":{"rendered":"Que les vaya bien"},"content":{"rendered":"<p>Terlenka\u00a0\u00a0 \u00a0 <\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>(1) Hace ya muchos a\u00f1os que intent\u00e9 leer la correspondencia entre Gustave Flaubert e Iv\u00e1n Turgu\u00e9niev. <br \/>Escritores, ambos, que le\u00ed en mis a\u00f1os veinte. El contenido de sus cartas me decepcion\u00f3 porque mi curiosidad apresurada me desbordaba entonces y no ten\u00eda yo talento para leer esa clase de literatura. Se es necio si uno desea entrometerse sin m\u00e1s en la correspondencia de dos escritores cuya duraci\u00f3n fue pr\u00f3xima a los diecisiete a\u00f1os. La mayor parte de tales misivas no significaba nada a ojos de un extra\u00f1o ya que, a no ser un estudioso del tema, resulta imposible sopesar la duraci\u00f3n vital y el tiempo consumido entre el env\u00edo de una carta y la respuesta esperada. No se debe leer esta correspondencia como si uno revisara el men\u00fa de un restaurante o la carta de vinos. Hay que respirar. Pese al respeto que merecen de mi parte tanto el escritor franc\u00e9s como el ruso, puedo afirmar ahora que sus cartas son un poco m\u00e1s que aburridas y carecen de inter\u00e9s para un lector com\u00fan. Y, no obstante mis primeras aversiones hacia ellas, la semana pasada volv\u00ed a esas p\u00e1ginas y me encontr\u00e9 con una carta fechada el 13 de noviembre de 1872 (este a\u00f1o comienza en Francia el servicio militar obligatorio) y que podr\u00eda haber firmado Flaubert sin ning\u00fan tapujo si viviera en M\u00e9xico en la \u00e9poca que corre y nos concierne. En su carta el creador de La tentaci\u00f3n de San Antonio escribe algunas frases plenas de rencor acumulado y desesperaci\u00f3n. Tomo algunas al \u201cazar\u201d: \u201cLa estupidez p\u00fablica me desborda.\u201d \u201cSiento ascender del fondo de la tierra una irremediable barbarie. Espero haber reventado antes de que esa barbarie se lo haya llevado todo.\u201d \u201cNunca los intereses del esp\u00edritu han importado menos. Nunca el desd\u00e9n por lo bello y la aversi\u00f3n a la literatura han sido tan palpables.\u201d \u201cSiempre he procurado vivir en mi torre de marfil, pero una marea de excremento bate ahora sus muros hasta el punto de derrumbarla.\u201d \u201cNo se trata de pol\u00edtica, sino del estado mental de Francia.\u201d. <br \/>\u201cNo puedo charlar con nadie sin encolerizarme y todo lo que leo sobre la actualidad me enfurece.\u201d Ambos escritores sent\u00edan una profunda aversi\u00f3n por los pol\u00edticos, mas valoraban en mucho la honestidad y la justicia. <br \/>Cuando la carta citada fue escrita, Francia acababa de capitular en su guerra contra Prusia y la Tercera Rep\u00fablica Francesa comenzaba a tomar forma. No me detendr\u00e9 en ello y s\u00f3lo a\u00f1adir\u00e9 que se trataba de una \u00e9poca convulsa y Flaubert todav\u00eda vivir\u00eda ocho a\u00f1os m\u00e1s hasta su muerte a los 59. Pese a la distancia hist\u00f3rica estoy seguro de que si yo no hubiera revelado al principio de la columna que el autor de la carta era Flaubert, sus opiniones y desesperanzas podr\u00edan haber sido firmadas por un escritor mexicano contempor\u00e1neo sin mayor problema a la hora de referirse al \u201cestado mental\u201d de su pa\u00eds. <br \/>(2) Debido a que detesto el tel\u00e9fono en cualquiera de sus formas tecnol\u00f3gicas y que me llamen sin antes avisarme que lo har\u00e1n, he llegado a preguntarme por las razones de tan desmesurada fobia. Y me he respondido que son dos principalmente. La primera es que prefiero los correos electr\u00f3nicos o los mensajes de texto a la voz intrusa e inesperada de una persona que te llama sin ninguna precauci\u00f3n. Mi humor no me permite soportar el ladrido humano sin antes prepararme a conciencia. Y la segunda es que prefiero tomarme el tiempo necesario para responder y debido a ello se me puede considerar un escritor del siglo diecinueve que acude a la oficina de correos a depositar su carta, despu\u00e9s de haberla sopesado y escrito con tranquilidad. \u00bfEn qu\u00e9 momento comienza a pudrirse una vida? Un pesimista extremo afirmar\u00eda, de inmediato, que al nacer comienza la ca\u00edda, pero ella ser\u00eda de una veleidad extrema que nos dejar\u00eda sin ninguna respuesta en las manos. Por otra parte, resulta infumable el ejercicio de comparar la edad y los \u201clogros\u201d obtenidos porque, a no ser que seamos algo as\u00ed como zanahorias racionales, los seres humanos tendr\u00edamos que estar marcados por la huella de la individualidad. No hay edad, por ejemplo, para escribir un buen libro, ni para ser abrumado por la conciencia tr\u00e1gica, ni tampoco para experimentar un poco de felicidad. Cuando mi padre me dec\u00eda, antes de su muerte hace diez a\u00f1os, que a mi edad \u00e9l ya ten\u00eda una casa, hijos y un trabajo estable yo no sab\u00eda entonces qu\u00e9 responder a tan absurda comparaci\u00f3n. Habr\u00eda sido muy sabio escribirle una carta, pero no lo hice. <br \/>Hoy, la velocidad atropella a los individuos, la velocidad como temperamento, atm\u00f3sfera y acci\u00f3n de una \u00e9poca. Puesto que ya no se piensa, entonces uno se comunica. En el tiempo en que Flaubert escribi\u00f3 a Turgu\u00e9niev la carta antes citada, se intentaba reformar en Francia la ense\u00f1anza secundaria p\u00fablica y mientras a la educaci\u00f3n f\u00edsica se le dedicaba gran importancia, la ense\u00f1anza del idioma franc\u00e9s ocupaba en la escuela un lugar muy modesto (la propuesta era, nada menos, que de Jules Simon, ministro de educaci\u00f3n franc\u00e9s). Hoy, en M\u00e9xico, la educaci\u00f3n f\u00edsica consiste en ver la televisi\u00f3n y engordar tomando edulcorantes. Y la educaci\u00f3n b\u00e1sica est\u00e1 en los suelos. Y el idioma a\u00fan m\u00e1s abajo. \u00bfO acaso soy un viejo amargado que no desea abordar el tren de la velocidad? Que les vaya bien. \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Terlenka\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-18120","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18120","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18120"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18120\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18120"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18120"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18120"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}