{"id":16969,"date":"2016-02-09T12:35:12","date_gmt":"2016-02-09T12:35:12","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2016\/02\/09\/laguna-de-voces-113\/"},"modified":"2016-02-09T12:35:12","modified_gmt":"2016-02-09T12:35:12","slug":"laguna-de-voces-113","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/laguna-de-voces-113\/","title":{"rendered":"LAGUNA DE VOCES"},"content":{"rendered":"<ul>\n<li>La luz de la vida <!--more--> <\/li>\n<\/ul>\n<p>Cualquiera que sea el destino que nos depare la vida, es obligaci\u00f3n de cada uno sorprenderse por la ma\u00f1ana helada y estar presente para verla. Admirar el cielo, encargar la posibilidad de la felicidad a la primera estrella que se asome, saber que simplemente estar vivo es un milagro pocas veces apreciado. Sentir, saborear el destino que nunca ha de ser siniestro, es la alternativa que se presenta cotidianamente, pero que casi siempre olvidamos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las ma\u00f1anas fr\u00edas de estas fechas son lo m\u00e1s cercano al llamado que desde alg\u00fan lugar del universo alguien nos hace, a veces a gritos, otras son leves susurros, pero eternamente con la certeza de que tanta maravilla no puede ser producto sino de una armoniosa m\u00fasica que se mece en el viento, en las r\u00e1fagas heladas, en la m\u00e1s amorosa sensaci\u00f3n de que en la tierra habremos de cumplir un pacto hecho desde el nacimiento, y en el que tarde o temprano se reconoce un camino, un sendero que a veces torcemos, pero siempre con un rumbo definido.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Podemos achacar a la mala suerte los tropezones con una peque\u00f1a piedra que se nos atraves\u00f3, pero nisiquiera eso es producto de la casualidad.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Har\u00eda falta una bit\u00e1cora de navegante de estrellas para entender que no erramos al dirigir la nave vigorosa de la existencia por destinos que pareciera no lo son. Har\u00eda falta un plan maestro a detalle que nos comprobara, una vez m\u00e1s, que caminamos de la mano de \u00e1ngeles, y que hoy nos llevan a la admiraci\u00f3n por lo que de vida consideramos simple, pero que no lo es.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Algo nace todos los d\u00edas cuando abrimos los ojos, cuando estamos ciertos que el mejor paso ser\u00eda no tener rumbo alguno y andar al garete, nave sin faro alguno que lo alumbre.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y sin embargo existen esos faros luminosos, plenos, absolutos, que s\u00f3lo un ciego puede negar.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El factor decisivo en toda vida es dejarse guiar por la luz real que est\u00e1 a nuestro lado, que ha crecido al paso del tiempo con nosotros; que tiene la paciencia \u00fanica de llevarnos de la mano, y entonces resulta que nada es tan triste como siempre hemos querido creer. Que la vida se nutre de esa posibilidad de caminar con absoluta decisi\u00f3n la v\u00eda del destino.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Poco hacemos a veces por reencontrar esa misteriosa luz que nos despierta en noches de insomnio y lamentos. Poco por valorarla, pero la luz ha sido la m\u00e1s bella que ser humano alguno haya tenido la posibilidad de conocer y tener.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y todos, infinitamente todos, contamos con la certera gu\u00eda de faros que alumbran la noche, que nos llaman desde la lejan\u00eda del mar para saber que hay tierra firme y plena de dicha, la dicha de empezar a comprender la raz\u00f3n de la existencia.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A m\u00ed me ha guiado con tanta decisi\u00f3n y cari\u00f1o, que por muchas razones en este d\u00eda es obligaci\u00f3n darle las gracias, tomarme de su mano y caminar la hermosa vida que contaba Sabines. Porque es la que ha ejercido con la magia de la constancia, la mayor y m\u00e1s ben\u00e9vola influencia en el que mira con esperanza la salida de los astros de madrugada, y siempre espera que a la vuelta de la esquina se cumpla la palabra de la armon\u00eda celestial.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed que hoy, porque no hay otra raz\u00f3n m\u00e1s que el amor, puedo decir que estoy agradecido por la luz que ha guiado mi vida, la de mis hijos, la del sendero luminoso que a veces se apaga, pero que siempre por ella vuelve a iluminarse, a dejar que la esperanza sea la verdad \u00fanica y fundamental.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hay que mirar el cielo, enamorarse de la majestuosa noche plagada de estrellas. Pero sobre todo, hay que mirar a la que un d\u00eda, por el cari\u00f1o inmenso que nutre las almas buenas, decidi\u00f3 quedarse a nuestro lado.<\/p>\n<p>Mil gracias, hasta ma\u00f1ana.<\/p>\n<p><a href=\"mailto:peraltajav@gmail.com\">peraltajav@gmail.com<\/a><\/p>\n<p>twitter: @JavierEPeralta<\/p>\n<p>CITA:<\/p>\n<p><em>Y sin embargo existen esos faros luminosos, plenos, absolutos, que s\u00f3lo un ciego puede negar.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El factor decisivo en toda vida es dejarse guiar por la luz real que est\u00e1 a nuestro lado, que ha crecido al paso del tiempo con nosotros; que tiene la paciencia \u00fanica de llevarnos de la mano, y entonces resulta que nada es tan triste como siempre hemos querido creer. Que la vida se nutre de esa posibilidad de caminar con absoluta decisi\u00f3n la v\u00eda del destino.<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La luz de la vida<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[49],"tags":[],"class_list":["post-16969","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-javier-peralta"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16969","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16969"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16969\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16969"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16969"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16969"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}