{"id":16324,"date":"2016-01-25T12:32:26","date_gmt":"2016-01-25T12:32:26","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2016\/01\/25\/los-pesos-la-renta-y-la-comida\/"},"modified":"2016-01-25T12:32:26","modified_gmt":"2016-01-25T12:32:26","slug":"los-pesos-la-renta-y-la-comida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/los-pesos-la-renta-y-la-comida\/","title":{"rendered":"Los pesos, la renta y la comida"},"content":{"rendered":"<p>Terlenka\u00a0\u00a0 \u00a0 <\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Veamos si me puedo explicar. Nada que ver: definitivamente no puedo. \u00bfQui\u00e9n puede explicarse ante tantos o\u00eddos sucios y sordos? Y cuando oso referirme a los \u201co\u00eddos sucios y sordos\u201d, quiero decir \u201co\u00eddos normales\u201d. <br \/>Mis o\u00eddos tambi\u00e9n se ensucian a menudo. Lo que me habr\u00eda pescado en estos tiempos de explicaciones deplorables es escuchar algunas ideas verdaderamente anormales e incoherentes, no \u201cchapuzas baratas\u201d, como le gustaba decir a mi abuela. Y para que tal cosa pueda suceder se requiere buscar las expresiones atinadas y no canjeables en el mercado de las referencias asimiladas. Tal vez intento decir, una vez m\u00e1s, que, en este momento, me convencen m\u00e1s los actos que las palabras. Los ladrones comunes usan las mismas palabras de siempre a la hora de asaltar a la gente: \u201cManos arriba.\u201d \u00bfNo podr\u00edan decir \u201cRodillas a los lados?\u201d No, porque son ladrones comunes y corrientes que siempre dir\u00e1n \u201cManos arriba.\u201d Algo as\u00ed como: \u201cEstamos comprometidos con los m\u00e1s pobres.\u201d O \u201cLa devaluaci\u00f3n del peso es debida a factores externos.\u201d De ese modo se expresan los malhechores. Y as\u00ed hasta el infierno, la ignominia y el estercolero. \u00bfO ser\u00e1 que habitamos un para\u00edso en donde asentimos a las explicaciones que se nos ofrecen aunque nuestra experiencia vaya en otro camino y nuestro olfato se retuerza de dolor? En el manifiesto dada\u00edsta, Tristan Tzara\u2014que he citado 436 veces en conversaciones, conferencias, art\u00edculos, y 6 veces cuando estaba dormido, seg\u00fan testigos \u00edntimos\u2014 escribi\u00f3: <br \/>\u201cHay gente que explica porque hay gente que aprende. Suprimid a ambos y solo queda Dada.\u201d Nuestra sociedad aprende a obedecer, a conformarse, es adicta a las explicaciones \u2014no a las buenas acciones\u2014 aunque los individuos est\u00e9n de acuerdo o no con ellas, eso no importa, incluso es mejor si est\u00e1n en desacuerdo, requieren un alud de explicaciones que se adapten a la imagen que ella misma, la sociedad, ha hecho de su derrota. Se me dir\u00e1: \u201cAl final siempre se aprende algo\u201d; pues no, no se aprende nada porque explicar hoy en d\u00eda no representa ya casi nada en el mundo de lo real: es decir en el mundo del peso, la renta y la comida. <br \/>Antonin Artaud lleg\u00f3 a afirmar que toda escritura es una porquer\u00eda, y que las gentes que renuncian a la vaguedad con tal de intentar precisar las cosas que pasan en su pensamiento son unos cerdos. Artaud comprend\u00eda la libertad como un movimiento no localizable, ni formal o convencional, pero s\u00ed vital y genuino. Yo creo que Artaud ten\u00eda una idea demasiado convencional de la escritura, aunque sab\u00eda que tarde o temprano las palabras terminan organizando ej\u00e9rcitos que destruyen y lo convierten a uno en nadie, en bailar\u00edn inm\u00f3vil o en actor sin gestos. Yo no desconf\u00edo de la escritura que es vaguedad, complejidad y mundo impredecible, no l\u00f3gica, eficiencia y explicaci\u00f3n bruta. Pero \u00e9se soy yo: un escritor que habla dormido y que en sus mejores momentos tambi\u00e9n escribe dormido. <br \/>La alusi\u00f3n a Artaud ha sobrevenido aqu\u00ed luego de la lectura del libro Peque\u00f1as doctrinas de la soledad, de Miguel Morey, un estudioso de filosof\u00eda dotado de una temeridad l\u00edrica y docta al mismo tiempo cuando se trata de asir y describir a ciertos monstruos de la literatura. La sombra de Nietzsche recorre el libro y sabemos que esa sombra es luz oscura, radiante y fugazmente bella y tenebrosa. W. S. Burroughs, Malcolm Lowry, Samuel Beckett, Georges Bataille, Henri Michaux e incluso Walter Benjamin son tratados, insinuados y sobre todo inventados (en el mejor sentido de la creaci\u00f3n) en este libro que me ha recordado a escritores y fil\u00f3sofos como Josep Casals y su libro Afinidades vienesas; o a R\u00fcdiger Safranski y sus ensayos biogr\u00e1ficos acerca de fil\u00f3sofos como Nietzsche y Schopenhauer; a Jos\u00e9 Mar\u00eda P\u00e9rez Gay y El imperio perdido; e incluso a Stefan Zweig y su obra El legado de Europa en la que sus breves ensayos sobre Joseph Roth y Otto Weininger me sugieren al Lowry o al Artaud de Miguel Morey. Pero basta. No estoy aqu\u00ed para hablar de otros libros que no sean los m\u00edos y de \u00e9stos no quiero hablar porque ya los escrib\u00ed y apenas si recuerdo en qu\u00e9 consist\u00edan cuando fueron escritos. Al fin y el cabo algunos escritores act\u00faan y laboran arduamente con el prop\u00f3sito de no estar y desaparecer: eligen la escritura como una hoguera y un medio de mutaci\u00f3n y conocimiento extendido m\u00e1s all\u00e1 de las convenciones de lo que significa el arte o la buena literatura. Hay quien no es as\u00ed, claro: y han sido muy reconocidos, y est\u00e1n. Mas hoy no quiero explicar ni aprender, sino insinuar que\u2026 estamos fritos, pues las p\u00e9simas adicciones de nuestra sociedad \u2014que evidentemente es la suya de usted\u2014 nos han fundido a casi todos, fritos, como millones de mojarras en el infierno. Adicciones terribles como el consumo de publicidad rufianesca; el deseo de ser reconocidos y a la vez humillados por las peores personas; la necesidad de que la pol\u00edtica contin\u00fae siendo un sainete; la ansiedad de ser pisoteados s\u00f3lo para gritar en silencio, y odiar; en fin, adicciones incurables. Como decididamente no estoy explicando nada, sino vagando, s\u00f3lo dir\u00e9 algo m\u00e1s y espero que parezca contundente: en M\u00e9xico las palabras y las \u201csabias\u201d explicaciones que se sostienen en tales palabras se han esfumado. En el mundo de los pesos, la renta y la comida s\u00f3lo conf\u00edo en los actos, en la honestidad y en la renuncia a las riquezas que causan muertes. \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Terlenka\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-16324","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16324","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16324"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16324\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16324"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16324"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16324"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}