{"id":15726,"date":"2016-01-11T11:50:04","date_gmt":"2016-01-11T11:50:04","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2016\/01\/11\/novela-contra-tecnologia\/"},"modified":"2016-01-11T11:50:04","modified_gmt":"2016-01-11T11:50:04","slug":"novela-contra-tecnologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/novela-contra-tecnologia\/","title":{"rendered":"Novela contra tecnolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Terlenka\u00a0\u00a0 \u00a0 <\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Una de las m\u00e1s desconcertantes, y al mismo tiempo agradables sorpresas que me ha deparado la vida despu\u00e9s de andar en ella por m\u00e1s de medio siglo, es que he dejado de aspirar a alguna clase de reconocimiento o aplauso que justifique y d\u00e9 raz\u00f3n a mi paso por el mundo. <br \/>Tal deseo o necesidad de grandeza \u2014por llamarla de alg\u00fan modo\u2014 es ya, en mi caso, historia sin movimiento y an\u00e9cdota juvenil. Ello me ha permitido una ligereza tal que bien podr\u00eda describirse como una entrada o aproximaci\u00f3n a la nube que rodea a la muerte, una nube gris y a veces blanca, densa y por momentos disipada, pero siempre abierta: un encuentro cercano del tercer tipo. Hacer una pregunta sencilla es en realidad tan dif\u00edcil que, por lo com\u00fan, se renuncia a ella por temor al desprecio de los expertos o a la hostilidad reaccionaria que causar\u00eda su expresi\u00f3n. Sin embargo, y dotado de una levedad como la reci\u00e9n sugerida, me pregunto si desde una sensibilidad, capacidad y cultura humana e individual intentar modificar el estado \u00e9tico de la sociedad en la que uno habita es un dislate o un desprop\u00f3sito. O, para describirlo de manera a\u00fan m\u00e1s dram\u00e1tica, \u00bfvale la pena esforzarse y seguir luchando en la b\u00fasqueda de un lugar habitable? \u00bfNo ser\u00eda m\u00e1s gratificante, saludable y sabio dar por sentado que el mundo en que se vive nos es dado en s\u00ed, ajeno e inmutable en su transformaci\u00f3n, de manera que nuestras acciones no son m\u00e1s que una ilusi\u00f3n, un hecho predecible, contemplado y asimilado por aquello que cambia por s\u00ed mismo y sin pedirnos permiso? Tomar el papel de testigos sin m\u00e1s poder de intervenci\u00f3n que el de nuestra mirada nos salvar\u00eda de cualquier clase de responsabilidad y s\u00f3lo entonces podr\u00edamos concentrarnos en llevar a cabo o sufrir la vida que nos ha tocado vivir. Pero sucede que yo no me encuentro entre esa clase de hombres, sabios seguramente, que renuncian a intervenir llevados por la certeza de que su esfuerzo por modificar la moral imperante de su entorno es vacuo o insignificante. No obstante que comprendo tal escepticismo yo creo que la novela y lo que ello implica \u2014es decir: m\u00e1s un horizonte narrativo que una teor\u00eda\u2014 modifican la percepci\u00f3n moral que el lector posee acerca de los asuntos que le importan. Y lo hace sin necesidad alguna de refrendarse a s\u00ed misma como protesta o cr\u00edtica del mundo. Dickens, Saul Bellow y Philip Roth tienen en com\u00fan que expresan las diatribas del entendimiento humano, sus temores, la angustia o amargura con que acometemos la vida en su infinita variedad y tambi\u00e9n en sus puntos o centros de confluencia humana. No edifican una teor\u00eda ni tampoco un serio manifiesto de protesta moral porque casi ning\u00fan escritor que se precie de serlo pondr\u00eda el arte de la novela al servicio de una revelaci\u00f3n, un dogma pol\u00edtico o una finalidad determinada. Si lo hiciera fracasar\u00eda, es evidente, porque la narrativa que el lenguaje pone en acci\u00f3n se expande gracias a su naturaleza descontrolada y a su resistencia a las formas calculables. As\u00ed las cosas dir\u00eda que la novela de ficci\u00f3n es m\u00e1s importante que la tecnolog\u00eda cuando nos proponemos discernir acerca del progreso humano. Cuando los personajes de una obra son incongruentes y oscilan entre una cauda de sentimientos encontrados ponen de manifiesto el aspecto m\u00e1s sobresaliente de una obra de arte: la lucidez que no es efecto de una filosof\u00eda y s\u00ed de un conocimiento desordenado que no duplica o imita a la realidad sino que la completa y la hace en verdad real. Y la hace real porque la provee de una lucidez inesperada que proviene de la mirada de un ser incompleto, siempre en camino de hacerse, no de redimirse. Perm\u00edtanme expresarlo de una manera un tanto manida y algo exagerada: la novela es absolutamente \u00fatil en el progreso humano porque su utilidad no parece del todo evidente; al contrario de la tecnolog\u00eda cuya utilidad es tan obvia que incluso puede extenderse y divulgarse entre las personas menos educadas e indefensas a la hora de enfrentarse al acoso de un progreso entendido como nueva tecnolog\u00eda que les cae encima como una losa y limita de manera alevosa su capacidad de aprendizaje y discernimiento \u00e9tico. Richard Rorty quien ley\u00f3 las apreciaciones de Milan Kundera acerca de la novela \u2014yo tambi\u00e9n lo hice\u2014 coincide con \u00e9l en dos aspectos de este menospreciado arte en nuestros d\u00edas. El primero tiene que ver con la renuncia a creer en una verdad inmutable o infalible que el escritor debe preservar con el fin de adoctrinar a sus lectores. Mas bien es al contrario, un escritor pone en la mesa los fragmentos de una verdad diseminada y ya cada quien propondr\u00e1 su imagen de moral o justicia, pero tomando en cuenta que ya ha sido expuesto a distintas versiones de la verdad por parte del escritor. El segundo aspecto puede describirse de forma sencilla: \u201cLa sabidur\u00eda de la novela no nace del esp\u00edritu te\u00f3rico, sino del sentido del humor.\u201d La risa s\u00f3rdida que nos provoca la vida en s\u00ed injusta e irreductible. Por ello, algunos escritores consideran una acci\u00f3n c\u00f3mica el proceder de la filosof\u00eda de \u00e1nimo trascendental o de la teor\u00eda pol\u00edtica cuando intentan comprender exhaustivamente la realidad a partir de conceptos o sistemas referenciales que se encuentran ya incluidos en el devenir mismo de la obra de ficci\u00f3n. Es una l\u00e1stima \u2014yo dir\u00eda: cat\u00e1strofe\u2014 que a principios del siglo XXI la novela se despida y nos deje en las manos artilugios tecnol\u00f3gicos que en poco ayudan al progreso \u00e9tico de las sociedades, al lado de teor\u00edas desechables y ampulosas que no dan noticias nuevas de esa realidad civil compleja, ambigua y desorientada que nos contiene y nos ahoga en su cruel simpleza. \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Terlenka\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-15726","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15726","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15726"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15726\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15726"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15726"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15726"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}