{"id":15248,"date":"2015-12-30T15:31:45","date_gmt":"2015-12-30T15:31:45","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2015\/12\/30\/la-poesia-de-hannah-arendt\/"},"modified":"2015-12-30T15:31:45","modified_gmt":"2015-12-30T15:31:45","slug":"la-poesia-de-hannah-arendt","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/la-poesia-de-hannah-arendt\/","title":{"rendered":"La poes\u00eda de Hannah Arendt"},"content":{"rendered":"<p>Cl\u00e1sicos y Comerciales\u00a0\u00a0 \u00a0 <br \/>A la memoria de Mart\u00edn Dozal<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Se sab\u00eda que entre sus papeles, algunos publicados, otros no, la fil\u00f3sofa Hannah Arendt (1906\u20131975), una de las mentes m\u00e1s audaces y preclaras del siglo pasado, hab\u00eda poemas, pero nunca hab\u00edan sido tomados en cuenta como tales ni editados aparte en un volumen. <br \/>Entre los numerosos estudiosos de su obra se asumi\u00f3, si es que as\u00ed ocurr\u00eda, que el verso, para Arendt, era s\u00f3lo una apostilla del pensamiento y as\u00ed sus poemas quedaban inscritos, la mayor\u00eda, en su \u201cDiario del pensamiento\u201d (1950\u20131973), ese archivo port\u00e1til, del cual los extrajo Karin Biro para editar en franc\u00e9s, hace unos meses, Heureux celui qui n\u2019a pas de patrie. Po\u00e8mes de pens\u00e9e (Payot), traducidos del alem\u00e1n por Fran\u00e7ois Mathieu. <br \/>Para algunos el libro ser\u00e1 una curiosidad, para otros \u2013me incluyo entre ellos\u2013 uno de los acontecimientos literarios relevantes de 2015. No s\u00f3lo porque nada relacionado con Arendt puede resultar indiferente a quienes nacimos en esa centuria negra, sino porque sus poemas no son, propiamente hablando, excepcionales. Honran, como lo dice Biro, a una tradici\u00f3n alemana de poes\u00eda filos\u00f3fica que acompa\u00f1\u00f3 a Friedrich von Schiller, Conrad Ferdinand Meyer o Eduard M\u00f6rike. Son tambi\u00e9n y lo son fatalmente, carnaza en el anzuelo para los bi\u00f3grafos de la jud\u00eda de Hannover quien acu\u00f1\u00f3 \u201cla banalidad del mal\u201d como la cronista de lujo que fue en el juicio del criminal de guerra nazi Adolf Eichmann, en Jerusal\u00e9n, en 1961. Se acepte o no esa hip\u00f3tesis \u2013yo francamente me declaro incompetente para rechazarlo o hacerla m\u00eda\u2013 se trata de un asunto esencial puesto sobre la mesa por la autora de Los or\u00edgenes del totalitarismo (1951), uno de los libros clave del siglo XX, en un nivel a donde s\u00f3lo llegaron Orwell, Aron, Hal\u00e8vy o Camus. <br \/>Los poemas de juventud insin\u00faan, o as\u00ed quiere creerlo el ojo atento de la compiladora, el amor\u00edo entre Hannah y Martin Heidegger, vigente entre 1925 y 1930, una vez que ella hab\u00eda dejado de ser formalmente su alumna en Marburgo, trabajando su tesis de doctorado con Karl Jaspers, antiguo psiquiatra, sobre el amor en San Agust\u00edn. Exonerar a Heidegger, en la medida de lo posible de su entusiasta adhesi\u00f3n al nacionalsocialismo \u2013a debatirse todav\u00eda cuando muri\u00f3 ella, hoy d\u00eda incontrovertible\u2013 fue una de las tareas m\u00e1s ingratas y discretas emprendidas por Arendt. Fue juzgada la fil\u00f3sofa con la severidad adscrita al caso, bajo la neblina de una relaci\u00f3n prolongada m\u00e1s all\u00e1 de la Segunda Guerra, cuando el mundo se qued\u00f3 esperando (y Arendt primero que nadie) esa palabra de contrici\u00f3n que el autor de Ser y tiempo nunca pronunci\u00f3, maculando no s\u00f3lo su vida sino su pensamiento. Heidegger, lo confiesa la poeta, le hizo sentir extra\u00f1a su propia mano, si caemos en la tentaci\u00f3n de interpretar biogr\u00e1ficamente alguno de sus poemas juveniles. <br \/>Un segundo apartado re\u00fane los poemas escritos en el exilio, entre 1942 y 1961 cuando Arendt y su marido, el autodidacta Heinrich Bl\u00fccher, tiempo atr\u00e1s militante comunista, hicieron de su departamento en Nueva York el sal\u00f3n por antonomasia de los intelectuales jud\u00edos neoyorkinos, a los cuales Hannah se uni\u00f3 sin confundirse con ellos, para bien y para mal, como se aprecia en la reciente pel\u00edcula de Margarette Von Trotta, magn\u00edfica, seg\u00fan yo. Esa es, en Heureux celui qui n\u2019a pas de patrie, la secci\u00f3n dedicada a los amigos perdidos, lo mismo Walter Benjamin, que el novelista Hermann Broch, quien a diferencia del suicida de Portbou, sobrevivi\u00f3 a la persecuci\u00f3n nazi, muriendo en New Haven en 1951. <br \/>La parte final del poemario es la m\u00e1s sosegada, dedicada a la redenci\u00f3n de \u00cdcaro, cuyas alas de cera se fundieron al acercarse el hijo de D\u00e9dalo al sol. De esa \u00faltima secci\u00f3n, la m\u00e1s impersonal y filos\u00f3fica, he escogido, a manera de muestra y borrador, esta retraducci\u00f3n del franc\u00e9s al espa\u00f1ol titulada por Arendt como \u201cLa teor\u00eda de los colores de Goethe\u201d. Tras el amor a Heidegger, la Soluci\u00f3n Final y la banalidad del Mal, Hannah Arendt muri\u00f3 cobijada en la vieja y tibia templanza del se\u00f1or de Weimar: <br \/>Amarillo es el d\u00eda. <br \/>Azul es la noche. <br \/>Verde la extensi\u00f3n del mundo. <br \/>La luz y las tinieblas se casan <br \/>en la oscuridad como en la claridad <br \/>El color hace aparecer el universo, <br \/>los colores separan las cosas de las cosas. <br \/>Cuando la lluvia y el sol <br \/>fatigados de la querella de las nubes <br \/>siguen uniendo la sequ\u00eda <br \/>y la humedad en las bodas de los colores <br \/>la oscuridad alumbra tanto <br \/>como la claridad \u2013 <br \/>Del cielo un arco resplandece, <br \/>Nuestro ojo, nuestro mundo. \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cl\u00e1sicos y Comerciales\u00a0\u00a0 \u00a0 A la memoria de Mart\u00edn Dozal<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-15248","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15248","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15248"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15248\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15248"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15248"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15248"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}