{"id":140013,"date":"2020-11-10T06:59:52","date_gmt":"2020-11-10T12:59:52","guid":{"rendered":"https:\/\/plazajuarez.mx\/?p=140013"},"modified":"2020-11-10T07:00:15","modified_gmt":"2020-11-10T13:00:15","slug":"laguna-de-voces-679","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/laguna-de-voces-679\/","title":{"rendered":"LAGUNA DE VOCES"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Luna de noviembre<\/h2>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Llegar\u00e1 el d\u00eda en que la luna se acerque tanto a la tierra que podremos llegar a sus tierras (que no son de queso) de un simple salto, y se llenar\u00e1 de lobos que har\u00e1n lo mismo, de tal modo que la tierra, nuestro planeta, de pronto se har\u00e1 silenciosa sin sus aullidos. Por la noche se pone re grandota como una pelotota para alumbrar el callej\u00f3n del gato viudo, seg\u00fan la canci\u00f3n del Chava Flores.<\/p>\n\n\n\n<p>Si lo anterior sucede, es decir que de tanto rozar con su manto la gran canica azul de agua, seguro en alg\u00fan instante imperceptible, planeta y sat\u00e9lite se har\u00e1n uno; pero no se imagine en medio de una cat\u00e1strofe, con muertos al por mayor y horror. No, me refiero a que se abrazar\u00e1n, se amar\u00e1n de nueva cuenta, y debo aclarar que me refiero a sus habitantes, reales o imaginarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Alg\u00fan d\u00eda seguramente podremos saber si los selenitas o los terr\u00edcolas, de verdad existieron. Como quiera hay constancia de que los lobos se convirtieron en voceros de tantos y tantos enamorados de la luna, porque solo un aullido de su calibre puede cruzar los cielos y descender en los o\u00eddos de aquella que todas las noches escucha.<\/p>\n\n\n\n<p>Un tiempo, con telescopio en mano, me convert\u00ed en vigilante de la \u00fanica acompa\u00f1ante de los que no pueden dormir. La vi tan blanca, como si fuera de cart\u00f3n iluminada con una gigantesca l\u00e1mpara, que pens\u00e9 en la posibilidad de que finalmente lo del show de Truman podr\u00eda ser una realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir que, una de dos: o se pega un salto enorme y cae en tierras selenitas, o acepta que se le debe mirar de lejos, en forma de u\u00f1a, redonda, gigantesca, pero siempre cuando ella quiere, se le antoja, se le pega pues su regalada gana.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin lentes de por medio que acercan el objeto, es posible imaginar que si hay tantas canciones y poemas a la luna, es porque efectivamente posee cualidades m\u00e1gicas para curar el coraz\u00f3n de los que extra\u00f1an el amor. Si Sabines le confiri\u00f3 la capacidad de ser hipn\u00f3tico, sedante y cura para los que han intoxicado de filosof\u00eda, algo habr\u00e1 de verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Como amuleto, dice el poeta, es mejor que la pata de conejo para encontrar a quien se ama; es buen postre para los ni\u00f1os que no se quieren dormir, y unas gotas son suficientes para que, llegado el momento, nos permita morir con serenidad.<\/p>\n\n\n\n<p>De tal modo que ayer, al menos para el que escribe, result\u00f3 que fue la pen\u00faltima oportunidad para verla re grandota, como una pelotota, toda vez que cuando regrese, en 2034, en mi calendario personal el tiempo marcar\u00e1 73 a\u00f1os, y eso si llego.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando cursaba la preparatoria, el grupo de amigos que todos tenemos a esa edad, pasaba la noche entera con guitarra en mano y vino, cant\u00e1ndole el \u201cSapo Cancionero\u201d. Y por supuesto, siempre hab\u00eda motivos para argumentar que en algo nos parec\u00edamos al personaje central de tan sentida melod\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda tiempo para verla casi todas las noches, pero sobre todo exist\u00eda la constante vocaci\u00f3n de llevar la mirada puesta en el cielo, no el suelo como ahora sucede por todo lo que a veces la vida nos hace, o deja de hacer.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que ayer por la noche, espero haber coincidido con millones y millones de terr\u00edcolas, que se asomaron por un rato al paisaje brillante, luminoso, donde seguro viven selenitas que hicieron lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Mil gracias, hasta ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"mailto:jeperalta@plazajuarez.mx\/historico\/historico\">jeperalta@plazajuarez.mx\/historico\/historico<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>twitter: @JavierEPeralta<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luna de noviembre<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[49,42],"tags":[],"class_list":["post-140013","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-javier-peralta","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/140013","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=140013"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/140013\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=140013"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=140013"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=140013"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}