{"id":130736,"date":"2020-08-30T06:00:12","date_gmt":"2020-08-30T11:00:12","guid":{"rendered":"https:\/\/plazajuarez.mx\/?p=130736"},"modified":"2020-08-30T00:20:34","modified_gmt":"2020-08-30T05:20:34","slug":"relatos-de-vida-39","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/relatos-de-vida-39\/","title":{"rendered":"RELATOS DE VIDA"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El conejo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Inici\u00f3 con temor a no poder, a sentirse mal, a comenzar a broncoaspirarse por no poder regular la respiraci\u00f3n al momento de realizar el esfuerzo de llegar a su destino final, aunque le invad\u00eda la adrenalina y ansiedad de lograr un reto fijado, m\u00e1s por orgullo que por gusto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Baj\u00f3 del autom\u00f3vil, acomod\u00f3 la rodillera en la pierna derecha y la faja para asegurar que la hernia umbilical no saliera del lugar con el arranque; coloc\u00f3 el casco y un cubreboca, mont\u00f3 la bicicleta y comenz\u00f3 con la traves\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su m\u00e1s grande terror comenzaba a mostrarse en tan solo 200 metros recorridos, estaba agitada y sent\u00eda que el coraz\u00f3n se le sal\u00eda del pecho, intent\u00f3 calmarse inhalando por la nariz y exhalando por la boca, parec\u00eda que funcionaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En unos minutos alcanzaba el kil\u00f3metro de recorrido, estaba tranquila y animada todo indicaba que las cosas iban bien, no obstante pensaba en el dolor de piernas y gl\u00fateos del siguiente d\u00eda, pero no importaba si llega a la meta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo m\u00e1s complicado estaba por venir, caminos planos pero en pendientes, no pod\u00eda pedalear m\u00e1s r\u00e1pido, ten\u00eda que llevar un ritmo para no cansarse, aguantar cada una de las subidas y principalmente subirlas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando por fin subi\u00f3 la primera de ellas su cara se iluminaba m\u00e1s, cada kil\u00f3metro, cada minuto, cada curva y cada pendiente alcanzada ya era un reto en s\u00ed ante los escasos pron\u00f3sticos de supervivencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los momentos m\u00e1s divertidos eran sin duda las bajadas en las cuales aprovechaba para relajar las piernas, pedalear m\u00e1s r\u00e1pido y dejarse ir, como dir\u00eda el dicho \u201ccomo gorda en tobog\u00e1n\u201d, aunque en algunas ocasiones le implicara el casi caer por no sostener bien el manubrio o por soltar los pedales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Faltaban las \u00faltimas dos curvas, mismas que estaban en pendientes prolongadas, el ver hacia adelante representaba un espejismo, cada vez se hac\u00eda m\u00e1s lejano llegar y la famosa piedra del conejo, meta fijada se ve\u00eda distante y borrosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pedale\u00f3 a su paso, agach\u00f3 la cabeza para no ver el trayecto faltante, inhal\u00f3 y exhal\u00f3 tal como se lo aconsejaron al inicio del reto, las piernas ya no respond\u00edan pero ella les exig\u00eda, deb\u00eda llegar, justo a 200 metros del final no pudo m\u00e1s, adem\u00e1s que la hernia estaba a punto de explotar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No pod\u00eda solo bajar y aguardar a que sus amigos pasaran a recogerla, comenz\u00f3 a caminar con la bicicleta a un lado, y al dar la vuelta ah\u00ed estaba, majestuosa y bien definida, la piedra del conejo, lleg\u00f3 y logr\u00f3 el reto, y con ello, el respeto de sus opositores.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El conejo Inici\u00f3 con temor a no poder, a sentirse mal, a comenzar a broncoaspirarse por no poder regular la respiraci\u00f3n al momento de realizar el esfuerzo de llegar a su destino final, aunque le invad\u00eda la adrenalina y ansiedad de lograr un reto fijado, m\u00e1s por orgullo que por gusto. 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