{"id":127614,"date":"2020-08-07T07:35:32","date_gmt":"2020-08-07T12:35:32","guid":{"rendered":"https:\/\/plazajuarez.mx\/?p=127614"},"modified":"2020-08-07T07:35:45","modified_gmt":"2020-08-07T12:35:45","slug":"un-infierno-bonito-1554","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/un-infierno-bonito-1554\/","title":{"rendered":"UN INFIERNO BONITO"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u201cEL SASTRE\u201d<\/h2>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Don Camerino era el sastre del barrio, un se\u00f1or chaparrito y moreno; ten\u00eda un tumor en la nalga derecha, por eso caminaba como cangrejo, de lado. Aquellos que lo conoc\u00edan dec\u00edan que no era tumor, sino el callo de la pistola, porque Camerino, fue agente judicial. Usaba una gorra de gachup\u00edn y pantalones ajustados.<\/p>\n\n\n\n<p>La casa donde viv\u00eda estaba en la calle Observatorio, en el barrio de La Palma; como se encontraba frente de una cantina que se llamaba \u201cEl Rel\u00e1mpago\u201d, ten\u00eda que soportar a los borrachos que se iban a orinar en su puerta. Luego los muchachos maldosos, le aventaban piedras al techo de l\u00e1mina y se echaban a correr. Sal\u00eda con un palo en la mano; al no encontrarlos, les mentaba la madre. Era muy conocido en el barrio, por cari\u00f1o le dec\u00edan don Came. Lo que sea de cada quien, era muy bueno para hacer tacuches; arreglaba toda clase de pantalones, chamarras, y cierres. Una vez lo fue a ver Carmelita, una mujer divorciada, muy guapa, chaparrita, y bien buena. A don Camerino le gustaba mucho. Cada que la ve\u00eda abr\u00eda el hocico, y se le ca\u00eda la baba, pero al tenerla cerca se puso muy nervioso.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Buenos d\u00edas, se\u00f1or Camerino, vengo a verlo para que me haga un trabajo, ma\u00f1ana domingo, mi hijo Jorgito va hacer su primera comuni\u00f3n y quiero que le haga un traje a su medida, como s\u00e9 que usted los hace.<\/li><li>Con mucho gusto, se\u00f1ora, pero pasen a mi casa, porque tengo que tomarle medidas al ni\u00f1o, le voy a hacer un tacuche que parezca mu\u00f1eco de pastel.<\/li><li>Muy amable, don Camerino.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>La dej\u00f3 que pasara primero y al ver c\u00f3mo mov\u00eda las nalgas, el pobre viejo cerraba los ojos y apretaba los labios, moviendo la cabeza de un lado para otro. Les acerc\u00f3 unas sillas para que se sentaran, sac\u00f3 la cinta de medir, anotando la talla en una libreta, y le pregunt\u00f3 a la se\u00f1ora:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>\u00bfC\u00f3mo quiere que le haga el traje, sport o de etiqueta?<\/li><li>El que usted crea que le quede mejor, pero antes, d\u00edgame cu\u00e1nto me va a acostar.<\/li><li>Depende de la tela, le voy a mostrar algunos casimires, hay de varios precios.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Don Camerino caminaba nervioso, y cada rato se tropezaba. Sac\u00f3 las muestras de tela y se la puso en la mesa.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Esc\u00f3jala, mire esta, es grano de p\u00f3lvora, la tengo en varios colores, pero sale un poca carita porque es tela importada.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>La se\u00f1ora se levant\u00f3 y se pego junto a don Camerino, que aguantaba el resuello para no ech\u00e1rselo, y le dijo:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Est\u00e1 es muy bonita, me gusta, se siente muy fina. \u00bfCu\u00e1nto vale?<\/li><li>Le sale en dos mil pesos.<\/li><li>\u00a1Caray! \u00bfNo tendr\u00e1 otra m\u00e1s baratita? Es mucho dinero, y no lo tengo. Con lo que gano apenas me alcanza para medio comer.<\/li><li>No se preocupe, por tratarse de usted, se lo voy a dejar a la mitad. Ya tengo las medidas del ni\u00f1o y ma\u00f1ana temprano, a primera hora, puede venir por el traje. Escogi\u00f3 muy bien el color: el azul marino; para esos sacramentos religiosos, son lo ideal. Pero qu\u00e9 desatento he sido. Por la emoci\u00f3n de tenerla tan cerca, no les he ofrecido un refresco, pero ahorita se los traigo.<\/li><li>Le agradezco mucho su atenci\u00f3n, pero tengo prisa. Voy a ponerme de acuerdo con la madrina, a qu\u00e9 hora nos vamos a ver. Mejor, qu\u00e9 le parece si despu\u00e9s de la primera comuni\u00f3n va a mi casa; all\u00e1 no lo t\u00f3manos. Usted ser\u00e1 mi invitado de honor. Ma\u00f1ana vengo a molestarlo temprano.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Carmelita le dio la mano a don Camerino para despedirse; \u00e9l la tom\u00f3 con mucho cari\u00f1o, y la apret\u00f3 con las dos, lanzando un profundo suspiro.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>\u00a1Hasta ma\u00f1ana, Carmelita!<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Don Camerino se sinti\u00f3 el hombre m\u00e1s afortunado del mundo; fue a comprar lo necesario para hacer el trabajo. De paso, se meti\u00f3 a la cantina y compr\u00f3 una botella de ron. Estaba feliz, pues tuvo muy cerca al amor de su vida, al amor en silencio, al amor de sus amores. Adem\u00e1s, sab\u00eda que era una buena oportunidad para quedar bien con la se\u00f1ora, haci\u00e9ndole el mejor traje a su hijo Jorgito, que ya lo consideraba suyo. Toda la noche se la pas\u00f3 trabajando, cortando y cosiendo, la que fuera la obra de arte, la que le abriera el camino a su felicidad, que tanto hab\u00eda deseado. La imagen de la se\u00f1ora Carmelita no se le quitaba de su mente. Entre trago y trago, se termin\u00f3 la botella. Los efectos fueron terribles: le hab\u00edan fallado las medidas. Cuando don Camerino se dio cuenta que la hab\u00eda regado, quiso remediar su error y la acab\u00f3 de amolar. Se sent\u00f3. Las l\u00e1grimas le rodaron por las mejillas. Hab\u00eda amanecido y no tardaba en llegar Carmelita por el traje. Cuando tocaron la puerta, se paro r\u00e1pido, parece que le picaron la cola. Cuando abri\u00f3, Carmelita le sonri\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Buenos d\u00edas, se\u00f1or Camerino, vengo corriendo por el traje, me agarr\u00f3 un poco la tarde. La misa es a las 7 de la ma\u00f1ana, y son seis y media, apenas me va a dar tiempo de vestir a mi hijo.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Cuando el sastre le entreg\u00f3 el traje, la se\u00f1ora se puso furiosa:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>\u00bfQu\u00e9 esto, don Camerino? El pantal\u00f3n tiene una pierna m\u00e1s grande que la otra, y el saco est\u00e1 mocho de una lado. \u00a1Mire, le falta un pedazo!<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Don Camerino, a punto de llorar, le dijo:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Disc\u00falpeme, Carmelita, le pido que sea yo quien le compre el traje a su hijo, la verdad es que\u2026<\/li><li>\u00bfA d\u00f3nde va a encontrar una tienda abierta a estas horas?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Don Camerino miraba a la se\u00f1ora y bajaba la cabeza. Carmelita mir\u00f3 el traje y, no habiendo otro remedio, le dijo al sastre:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Mire, se\u00f1or, por favor, p\u00f3ngame atenci\u00f3n, a lo mejor si le cose un pedazo de tela de este lado al pantal\u00f3n, le puede quedar bien.<\/li><li>Ya lo intente muchas veces, cr\u00e9ame, he buscado la forma de remediar mi error, pero no hay remedio.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>La se\u00f1ora, al acercarse al sastre, se dio cuenta que apestaba alcohol; es m\u00e1s, lo descubri\u00f3 que todav\u00eda estaba borracho. Muy enojada, le dijo:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Todo esto pas\u00f3 por no dejar de beber; pero yo tengo la culpa por haber confiado en una persona irresponsable. Usted me hab\u00eda ca\u00eddo bien, pero me doy cuenta que es un viejo borracho.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Don Camerino, jug\u00e1ndose el todo por el todo, le dijo a la se\u00f1ora:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Para que salga del problema, cuide que el ni\u00f1o siempre tenga todo el tiempo las manos dentro de las bolsas del pantal\u00f3n, y que est\u00e9 con una patita arriba del escal\u00f3n y otra abajo, as\u00ed no se notar\u00e1 tanto.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>La se\u00f1ora explot\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Lo que pasa es que usted es un pinche viejo borracho y pendejo. Devu\u00e9lvame el dinero que le adelant\u00e9 y qu\u00e9dese con sus chingaderas.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Carmelita le avent\u00f3 el traje en la cara. El hecho de que le hubiera dicho pendejo, le doli\u00f3 mucho a don Camerino. Se dej\u00f3 caer en un sill\u00f3n y como un joven enamorado, no dejaba de llorar. Don Camerino no lo pens\u00f3 m\u00e1s.&nbsp; Teniendo enfrente la cantina, se meti\u00f3. Lo primero que pidi\u00f3 fue un tequila doble y luego una botella. Uno de los vecinos del barrio, extra\u00f1ado al verlo tomando, y se le acerc\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>\u00bfQu\u00e9 le pasa, don Came? Si usted nunca chupa.<\/li><li>Si\u00e9ntese, amigo, le voy a invitar una copa. Vengo a este lugar a levantar mi tristeza de mi alma. El alcohol me va a dar fuego para que mi cuerpo tenga el \u00e1nimo y pueda enfrentarme a la vida, para poder soportar la decepci\u00f3n que el destino me ofrece.<\/li><li>\u00bfSe siente bien?<\/li><li>Mejor que nunca. Estoy enamorado de una dama, desde hace mucho tiempo; ahora que ten\u00eda la oportunidad de quedar bien con ella. La emoci\u00f3n me embarg\u00f3, hizo mis manos torpes y la regu\u00e9.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Don Camerino golpeaba con los dos pu\u00f1os la mesa, luego abr\u00eda las manos y le pegaba como si le diera de cachetadas. \u201cEl Pel\u00f3n\u201d, que lo acompa\u00f1aba, se las agarr\u00f3 y le dijo:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>No se golpee, se\u00f1or, se pude lastimar sus manos.<\/li><li>No me importa, las tijeras cortaron a lo tonto y ech\u00e9 a perder mi trabajo.<\/li><li>Qu\u00e9 raro, si usted es un chingonazo para eso de la rastreada.<\/li><li>Hasta ayer lo fui. Eso me llena de tristeza, porque yo pertenezco a una familia de abolengo para hacer trajes. Mi abuelo se los hizo a Porfirio D\u00edaz, mi padre a Madero, yo al presidente municipal. No es el momento de que me adorne, pero antes me dec\u00edan el Tijera de Oro \u00bfAhora sabe c\u00f3mo me dicen?<\/li><li>No se\u00f1or.<\/li><li>\u00a1Pendejo!<\/li><li>\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 se\u00f1or? \u00bfAs\u00ed nos llevamos?<\/li><li>As\u00ed me dicen a m\u00ed, no se lo estoy diciendo a usted.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Pasaron las horas. Don Camerino sigui\u00f3 emborrach\u00e1ndose. El dolor le parti\u00f3 el coraz\u00f3n. Los compa\u00f1eros del barrio lo sacaron de la cantina y lo llevaron para su casa. Como don Camerino no estaba acostumbrado a tomar, se estaba muriendo de una cruda. Por inexperto, tom\u00f3 agua y se le enredaron las tripas. Lo llevaron al hospital y de ah\u00ed no sali\u00f3: qued\u00f3 muerto. Todos los que conocimos a don Camerino, el sastre, lo recordamos con cari\u00f1o.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEL SASTRE\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":100,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[43],"tags":[],"class_list":["post-127614","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-un-infierno-bonito"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127614","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/100"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=127614"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127614\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=127614"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=127614"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=127614"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}